- OriginOS 6 sustituye a Funtouch OS globalmente, basándose en Android 16 con un diseño renovado y mayor fluidez.
- La Isla Origin introduce la función Drag & Go, permitiendo ejecutar acciones rápidas arrastrando contenido.
- El motor Blue River Engine optimiza el gaming y el rendimiento, mientras que BlueOS se reserva para dispositivos IoT y relojes.

Si te has fijado en los últimos lanzamientos de Vivo, habrás notado que la marca ha pegado un giro de 180 grados en su software. Durante una década, los usuarios fuera de China tuvimos que aguantar Funtouch OS, una capa que, siendo sinceros, se sentía un poco anticuada y demasiado inspirada en Apple pero sin ese toque de calidad. Pues bien, la espera ha terminado y Vivo ha decidido unificar sus fuerzas lanzando globalmente su apuesta más ambiciosa.
La gran noticia es la llegada de OriginOS 6, un sistema basado en Android 16 que no solo cambia el aspecto visual, sino que redefine cómo interactuamos con el móvil. Ya no es un secreto guardado para el mercado asiático; ahora esta experiencia llega a España y al resto del mundo, sustituyendo definitivamente a Funtouch OS en los dispositivos compatibles y prometiendo una fluidez que hace que el hardware brille de verdad.
Adiós a Funtouch OS y hola a OriginOS 6

Para entender dónde estamos, hay que saber que Vivo llevaba años jugando a dos bandas: OriginOS para China y Funtouch OS para occidente. Mientras que el segundo era visto como un sistema pesado y algo soso, OriginOS ya era un éxito rotundo en Asia gracias a su optimización y diseño vanguardista. Con la versión 6, la compañía ha decidido que ya es hora de que todo el mundo disfrute de lo mejor, integrando Google Play y el idioma castellano de forma nativa en sus versiones globales.
El cambio visual es radical. Se han olvidado de los menús aburridos para apostar por una estética basada en transparencias y acabados mate que recuerdan a las interfaces más modernas, como las de iOS 26. Desde los iconos rediseñados hasta un panel de ajustes rápidos mucho más intuitivo, todo está pensado para ser «natural». Incluso la pantalla de bloqueo ha recibido un lavado de cara, permitiéndonos personalizar el reloj y hasta cambiar el icono de la huella por un emoji, dándole un toque mucho más personal al dispositivo.
La innovadora «Isla Origin» y el sistema Drag & Go
Una de las joyas de la corona es, sin duda, la Isla Origin. Aunque a primera vista parezca un calco de la Dynamic Island de Apple, Vivo ha ido un paso más allá. Esta zona superior no solo sirve para ver la música que suena, el cronómetro o el estado de un pedido, sino que actúa como un centro de acciones contextuales que nos sugiere qué hacer según lo que estemos navegando.
Lo que realmente marca la diferencia es la función Drag & Go. Imagina que estás leyendo un artículo y ves un número de teléfono o un enlace; simplemente arrastras ese contenido hacia la Isla Origin y el sistema, por pura magia, entiende qué es y te ofrece llamar directamente o abrir el link en el navegador. Es un flujo de trabajo que hace que la multitarea sea mucho más orgánica y menos tediosa.
Potencia bruta: Blue River Engine e Inteligencia Artificial

No todo es maquillaje; bajo el capó hay cambios brutales. Vivo ha implementado el Blue River Engine, un motor de optimización que hace que la respuesta al tacto sea un 41% más rápida que en el sistema anterior. Para los que juegan, esto es música para sus oídos, ya que la gestión de memoria y la estabilidad de los frames superan a otras capas como OxygenOS o ColorOS sobre el mismo procesador.
Además, la IA ya no es una palabra de marketing, sino una herramienta real. El sistema incluye AI Captions para subtitular y traducir llamadas en tiempo real, y DocMaster, que permite editar archivos Word y PDF sin salir del móvil. Todo esto, sumado a una reducción del consumo energético de hasta el 10%, convierte a OriginOS 6 en un sistema extremadamente eficiente y fluido, eliminando esos tirones que a veces plagan a otros fabricantes.
BlueOS: El experimento para el ecosistema IoT

Mientras OriginOS domina los móviles, Vivo está cocinando algo totalmente distinto: BlueOS. A diferencia de los anteriores, este no es compatible con aplicaciones de Android porque está escrito en Rust, un lenguaje que prioriza la seguridad de la memoria y la velocidad. No está pensado para sustituir a Android en el teléfono, sino para alimentar wearables y dispositivos IoT, como el Vivo Watch 3.
Este sistema es una bestia de la eficiencia, capaz de funcionar en procesadores modestos de 200MHz pero también en chips potentes. Gracias a BlueXlink, la interconectividad entre los gadgets de la marca es total, y su capacidad para gestionar modelos de IA multimodales permite que el dispositivo genere texto e imágenes de forma nativa, optimizando la productividad en el ecosistema wearable.
Disponibilidad y despliegue de actualizaciones

Si tienes un Vivo entre manos, probablemente te estés preguntando cuándo te tocará el turno. Los nuevos Vivo X300 ya vienen con este sistema de serie, pero más de 50 modelos recibirán la actualización. El despliegue comenzó en noviembre de 2025 con la gama alta, incluyendo los X Fold3 Pro y X100 Pro, extendiéndose luego a la serie V y los modelos iQOO.
Para quienes busquen un dispositivo nuevo en España, los modelos como el X200 Pro o el X300 Ultra son la apuesta segura, ya que integran Google Play y soporte completo en castellano. En cuanto al soporte a largo plazo, Vivo ofrece 3 años de actualizaciones de Android y 4 años de parches de seguridad en sus flagships, manteniéndose competitivos frente a otras marcas del grupo BBK.
La transición de Funtouch OS a OriginOS 6 representa la madurez de Vivo en el mercado global, fusionando un diseño visualmente impactante con un motor de rendimiento optimizado y herramientas de IA genuinamente útiles, mientras que BlueOS abre la puerta a un futuro de accesorios inteligentes mucho más seguros y rápidos.