- Capacidad de modificar exhaustivamente la interfaz de usuario, desde temas y colores hasta la posición de las barras.
- Integración de herramientas nativas como bloqueador de anuncios, cliente de correo y lector RSS para evitar extensiones externas.
- Sincronización cifrada entre múltiples dispositivos y compatibilidad total con el ecosistema de extensiones de Chromium.

Si estás harto de que todos los navegadores se vean y funcionen exactamente igual, Vivaldi es probablemente la herramienta que estabas buscando. Este software, nacido en Europa y desarrollado por la mente de Jon Stephenson von Tetzchner, se presenta como una alternativa potente frente a los gigantes tecnológicos, priorizando siempre la y la flexibilidad absoluta.
Lo que hace especial a este explorador es que no te obliga a adaptarte a él, sino que es el navegador el que se moldea según tus necesidades. Basado en el motor Chromium, ofrece una compatibilidad total con webs y extensiones de Chrome, pero añadiendo una capa de personalización que roza lo obsesivo, permitiéndote cambiar desde la posición de una pestaña hasta la curvatura de las esquinas.
Control total sobre el diseño y la estética
La interfaz de Vivaldi es un lienzo en blanco. Una de las joyas de la corona son sus iconos personalizados, que permiten crear una apariencia única. Puedes entrar en la galería de temas y elegir estilos como «Hand Drawn» para un toque minimalista o «Neon Dreams» si prefieres algo más vibrante. Si los predefinidos no te convencen, el editor de temas te permite subir tus propios iconos para las barras de herramientas y comandos.
En cuanto a los colores, la versatilidad es máxima. No solo puedes elegir paletas fijas, sino que existe una opción fascinante llamada «Enfatizar según la página», que hace que la interfaz cambie de color automáticamente basándose en la web que estás visitando. Además, si te gusta la transparencia, puedes configurar la barra de pestañas para que deje ver la imagen de fondo de tu página de inicio.
Para los que cuidan los detalles visuales, el navegador permite ajustar el redondeado de las esquinas de los elementos de la interfaz hasta los 14 píxeles, logrando un aspecto más moderno o más clásico según la preferencia de cada cual.

Reorganización de la interfaz y flujo de trabajo
A diferencia de otros navegadores donde todo está clavado en su sitio, aquí las barras de herramientas son editables. Haciendo clic derecho o desde el menú de Vista, puedes arrastrar, reorganizar o eliminar componentes de la barra de navegación, de estado o de los paneles laterales. Incluso puedes convertir cadenas de comandos complejas en simples botones accesibles con un clic.
La gestión de las pestañas es otro punto fuerte. Puedes elegir si quieres la barra de pestañas arriba, abajo, a la izquierda o a la derecha. Para quienes manejan decenas de sitios abiertos, Vivaldi introdujo las pilas de pestañas de dos niveles, permitiendo una organización jerárquica mucho más eficiente que la vista dividida en Firefox y otros sistemas tradicionales.
Además, existen trucos de productividad muy útiles, como la posibilidad de cambiar de pestaña usando la rueda del ratón o la creación de apodos para los buscadores. Esto último permite, por ejemplo, escribir una sola letra seguida de un espacio en la barra de direcciones para lanzar una búsqueda directa en YouTube o Wikipedia sin entrar primero en sus portales.
Herramientas integradas y privacidad
Vivaldi no quiere que llenes tu navegador de extensiones que ralenticen el sistema, por eso incluye herramientas nativas. Destaca su bloqueador de anuncios y rastreadores integrado, que es extremadamente robusto y permite añadir listas de filtrado personalizadas. Asimismo, incluye un cliente de correo electrónico y calendario sincronizado, y un lector de fuentes RSS integrado en la barra lateral.
En el apartado de seguridad, el navegador se posiciona como un refugio frente al rastreo de las Big Tech. Al ser una empresa independiente europea, su filosofía se basa en no lucrarse con los datos del usuario. Ofrece pestañas privadas reales y un sistema de sincronización cifrado de extremo a extremo para mantener tus contraseñas y marcadores seguros en Windows, macOS, Linux, Android e iOS.
Otras funciones destacables incluyen la captura de pantalla de página completa, la capacidad de tomar notas con soporte de texto enriquecido mientras navegas y la integración de Proton VPN en sus versiones más recientes, facilitando una conexión anónima y protegida en todo momento.
Vivaldi se consolida como la opción ideal para usuarios avanzados que buscan un equilibrio entre el rendimiento de Chromium y una libertad de diseño sin precedentes. Desde el bloqueo agresivo de publicidad y la gestión inteligente de pestañas verticales hasta la posibilidad de modificar la estética mediante CSS o temas complejos, este navegador transforma la navegación en una experiencia totalmente moldeable y privada.