- WhatsApp prepara funciones inspiradas en Telegram, como programar mensajes y compartir historial reciente de grupos.
- La app de Meta evoluciona hacia un ecosistema más social, con IA, fondos personalizados y perfil con banner.
- La interoperabilidad permitirá chatear desde WhatsApp con otras plataformas, aunque con matices de privacidad.
- Telegram mantiene ventajas clave en edición, borrado, chats secretos, canales masivos y controles avanzados.

WhatsApp y Telegram llevan años compitiendo por ser la app de mensajería favorita del planeta. Una ha conquistado a la mayoría de usuarios, la otra se ha posicionado como la opción “techie” repleta de funciones avanzadas. Lo interesante ahora es que la distancia entre ambas se está acortando: WhatsApp está preparando varias características inspiradas en Telegram, a la vez que añade novedades propias que cambian completamente la forma de usar la app.
En paralelo, Meta está redefiniendo WhatsApp como un ecosistema de comunicación mucho más amplio: no solo mensajes, sino IA integrada, personalización visual, herramientas de productividad para grupos y hasta interoperabilidad con otras plataformas. Todo esto mientras intenta mantener la privacidad a raya y evitar fraudes cada vez más sofisticados. Vamos a ver, con calma pero al detalle, qué está llegando, qué está por llegar y qué ha copiado -o mejorado- de Telegram.
La función estrella que WhatsApp copia de Telegram: programar mensajes
Durante años, muchos usuarios han echado de menos una herramienta que en Telegram se ha vuelto casi imprescindible: la posibilidad de programar el envío de mensajes a una fecha y hora concretas. Hasta ahora, si querías algo parecido en WhatsApp, tocaba tirar de aplicaciones externas, con todas las incomodidades y riesgos que eso supone.
En Android, una de las soluciones más conocidas es Wasavi, mientras que en iPhone destacan apps como Scheduled. Ambas permiten escribir un mensaje, elegir el día y la hora exactos en que se enviará, y automatizar así recordatorios, felicitaciones de cumpleaños o mensajes de trabajo sin tener que estar pendiente en ese momento.
Según adelanta WABetaInfo, WhatsApp ya está desarrollando su propia función nativa para programar mensajes dentro de la app. Esto significa que más pronto que tarde podrás elegir un chat, redactar el texto y fijar fecha y hora para que se envíe automáticamente, sin instalar nada más y con la seguridad y cifrado propios de la plataforma.
La característica se encuentra aún en fase de desarrollo, pero se habla de que llegará en una próxima actualización de WhatsApp. Cuando se haga oficial, la integración será mucho más limpia que con herramientas de terceros: no habrá permisos extra, ni accesos raros, ni depender de que otra app esté corriendo en segundo plano.
Hasta que esa novedad aterrice, quienes quieran adelantarse pueden seguir usando aplicaciones de programación de mensajes descargadas desde Google Play o App Store o configurar mensajes automáticos. El proceso es sencillo: instalar, conceder los permisos necesarios (normalmente acceso a notificaciones y a contactos) y configurar los textos con su día y su hora de envío.
Diez funciones recientes de WhatsApp que marcan el camino
Con la llegada de 2026, WhatsApp se ha volcado en lanzar cambios que apuntan a que la app sea mucho más visual, divertida y personalizada. Varias de estas funciones no vienen de Telegram directamente, pero sí encajan en esa carrera por ofrecer experiencias más completas y avanzadas.
La primera novedad destacada son las llamadas Live Photos en iOS y fotos en movimiento en Android. Ahora, cuando compartes este tipo de imágenes, el receptor no ve solo una foto estática, sino un pequeño clip con movimiento y sonido que captura mejor el momento, algo muy útil para escenas rápidas, reacciones espontáneas o recuerdos especiales.
Además, WhatsApp ha dado un salto hacia la inteligencia artificial integrando chats con Meta AI. Esto permite a los usuarios conversar con la IA dentro de la propia app, ya sea para inspirarse, generar ideas o incluso crear temas de chat personalizados con diseños únicos que cambian el fondo y la estética de la conversación.
Ligado a esto, llegan también los fondos generados por IA para videollamadas y fotos. Puedes hacer que tu fondo parezca una playa, una oficina futurista o un paisaje imaginario, tanto en videollamadas como en las fotos y vídeos que grabes directamente desde el chat. Es una forma de jugar con la imagen sin tener que recurrir a editores externos.
En el terreno de la organización, WhatsApp ha potenciado la búsqueda de grupos desde la pestaña de chats. Ahora es posible escribir el nombre de una persona y ver todos los grupos en común en los que coincidís, algo muy útil cuando recuerdas con quién estás, pero no el nombre exacto del grupo.
Otra mejora clave para la vida diaria en grupos es el indicador de quién está en línea en ese momento, visible debajo del nombre del grupo. Así puedes saber de un vistazo si hay gente disponible para responder o si estás hablando prácticamente solo.
Para quienes viven saturados de avisos, la app incorpora una nueva configuración llamada “Notificaciones” con opción de “Destacados”. Al activarla, solo recibirás avisos de @menciones, respuestas directas y mensajes de contactos guardados, reduciendo el ruido de grupos muy activos sin perder lo realmente importante.
También se han mejorado los eventos dentro de WhatsApp. Ya no se limitan solo a los grupos: ahora puedes crear un evento en un chat individual, marcar asistencia como “tal vez”, incluir a un invitado, establecer fecha y hora de fin para encuentros largos y fijar el evento en la parte superior del chat para tenerlo siempre visible.
En el plano de la interacción, se han potenciado las reacciones que se pueden tocar y reutilizar rápidamente. Puedes ver qué emojis han usado otros y seleccionar la misma reacción sin tener que ir a buscarla, lo que agiliza responder a mensajes con un simple toque.
El flujo de trabajo también se beneficia, sobre todo en iPhone, con el escaneo de documentos directamente desde WhatsApp. Desde la bandeja de adjuntos, puedes elegir “Escanear documento”, capturar las páginas, recortarlas y enviarlas sin utilizar una app de escáner independiente.
Por último, con la última actualización de iOS, es posible establecer WhatsApp como aplicación predeterminada para mensajes y llamadas en iPhone. Desde Ajustes > Aplicaciones predeterminadas, puedes hacer que todo se canalice por WhatsApp, algo que refuerza su papel como herramienta central de comunicación en el móvil.
A estas mejoras se suma la llegada de nuevos paquetes de stickers oficiales con estilos como ‘Pájaro intrépido’, ‘Días de escuela’ o ‘Vacaciones’, pensados para hacer las conversaciones más expresivas. Además, tanto en Android como en iPhone, se ha reforzado la opción de escanear, recortar, guardar y enviar documentos sin abandonar la propia app.
El historial de mensajes de grupo: productividad y contexto al estilo Telegram
Una de las quejas clásicas de los grupos en WhatsApp es que los nuevos integrantes no ven lo que se habló antes de entrar. Telegram solucionó esto hace tiempo permitiendo que los recién llegados accedan al historial, y ahora WhatsApp ha decidido seguir la misma senda con una función llamada “Historial de Mensajes de Grupo”.
Según la información oficial de la plataforma, se trata de una de las funciones más solicitadas por los usuarios. El objetivo es claro: que quienes se suman a un grupo no aparezcan “en blanco”, sino que puedan ponerse al día de lo importante sin depender de que nadie reenvíe capturas o mensajes antiguos.
Cuando añadas a alguien nuevo a un grupo, WhatsApp te mostrará la opción de compartir mensajes recientes con el recién llegado. El rango puede ir desde 25 hasta un máximo de 100 mensajes, lo suficiente para que la persona entienda el contexto, conversaciones clave o acuerdos previos sin necesidad de tragarse todo el historial desde el principio de los tiempos.
Esto, además de mejorar la fluidez de las conversaciones, reduce la necesidad de reenviar información repetida o hacer resúmenes manuales cada vez que entra alguien. Los integrantes reciben una notificación y el historial compartido incluye marcas de tiempo claras e información del remitente, de forma que es fácil seguir quién dijo qué y cuándo.
Más allá de lo práctico, esta novedad también introduce una capa extra de responsabilidad y cuidado en lo que se escribe. Saber que lo que mandas hoy puede ser visible para alguien que se incorpore mañana invita a medir un poco más las palabras, sobre todo en grupos de trabajo, académicos o con información sensible.
WhatsApp: de simple chat a ecosistema social y profesional
Hace tiempo que WhatsApp dejó de ser solo una herramienta para mandar textos y notas de voz; se ha convertido en un ecosistema digital esencial para personas y WhatsApp para pymes. Se utiliza para coordinar equipos, atender clientes, organizar comunidades y mantener el contacto con familia y amigos a cualquier distancia.
En esta evolución, Meta está apostando por cambios que van más allá de lo técnico y se centran también en la experiencia social y estética dentro de la app. Las nuevas funciones no solo buscan que todo sea más cómodo, sino que el usuario tenga una presencia más trabajada, casi como en una red social.
Uno de los próximos pasos que se ha filtrado es la llegada de la foto de perfil doble con banner o portada. Similar a lo que se ve en X (Twitter) o Facebook, el perfil de WhatsApp tendría una foto circular principal y, detrás, una imagen horizontal que sirva de fondo o cabecera.
Esta portada será ideal para quienes quieren separar su imagen personal de otros intereses: por ejemplo, mantener un retrato serio como foto principal y colocar en el banner paisajes, mascotas, proyectos profesionales, promociones de negocio o cualquier guiño creativo que quieras destacar.
Desde el punto de vista de uso, obligará a elegir bien las imágenes horizontales para que no se corten mal, y puede hacer que el perfil de WhatsApp se parezca mucho más a una “tarjeta de presentación social” que a un simple cuadro con tu cara y ya está.
Interoperabilidad: hablar desde WhatsApp con usuarios de otras apps
Durante años parecía impensable que los usuarios de WhatsApp y Telegram pudieran comunicarse sin tener ambas aplicaciones instaladas. Cada plataforma funcionaba como un jardín cerrado, y si querías hablar con alguien en Telegram, no quedaba otra que crearte una cuenta allí.
Presionada en parte por la normativa europea de servicios digitales, Meta ha activado por fin un sistema de interoperabilidad en WhatsApp. En la práctica, esto permite mandar mensajes desde WhatsApp a usuarios de otras plataformas compatibles, sin que tú tengas que registrarte en esas apps externas.
La idea es que WhatsApp actúe como una especie de puente entre diferentes servicios de mensajería. Tú sigues usando tu app de siempre, pero puedes escribirle a alguien que esté en otra plataforma, siempre que esa plataforma haya decidido activar la tecnología necesaria para conectarse.
Y aquí está la clave: no basta con que WhatsApp dé el paso; las otras aplicaciones, como Telegram, también tienen que habilitar y aceptar esta interoperabilidad. Si no lo hacen, aparecerán como “no disponibles” y no podrás iniciar chats cruzados con sus usuarios, por muy activada que tengas la función en tu cuenta.
El tema de la privacidad es delicado. Cuando hablas con otra persona usando WhatsApp, todo se protege con cifrado de extremo a extremo propio de la plataforma. Si el mensaje sale de ese ecosistema hacia otra app, se mantiene cifrado durante el trayecto, pero al llegar se somete a las políticas de seguridad y cifrado de la aplicación de destino, que pueden ser diferentes.
Hay otro detalle importante: si bloqueas a alguien en WhatsApp, ese bloqueo no se extiende automáticamente a las apps externas conectadas. Es decir, esa persona podría seguir contactando contigo a través de otro servicio interoperable, a menos que también la bloquees allí. La gestión de la privacidad se vuelve un poco más compleja y exige que los usuarios estén atentos.
Para activar esta interoperabilidad, basta con ir a los ajustes de cuenta de WhatsApp y entrar en “Solicitudes de chats de terceros”. Desde ahí, puedes encender la opción y decidir si las conversaciones externas aparecen en una bandeja separada o mezcladas con tus chats habituales, lo que ayuda a tenerlo todo organizado según tus preferencias.
Esta apertura rompe con años de funcionamiento como sistema cerrado y convierte a WhatsApp en una herramienta mucho más flexible para comunicarse con personas en distintas plataformas, sin que tengas que llenar tu móvil de aplicaciones duplicadas.
Telegram: las funciones que han marcado el camino
Mientras WhatsApp se ponía al día, Telegram ha ido sumando usuarios a un ritmo espectacular, especialmente después de las polémicas sobre la política de privacidad de WhatsApp y el intercambio de datos con Facebook. La promesa de más control y opciones avanzadas llamó la atención de millones de personas, incluidas muchas que no se consideran especialmente “techies”.
Telegram celebró haber superado los 500 millones de usuarios activos, con picos de 25 millones de registros en apenas 72 horas en uno de sus momentos de mayor auge. Creada por los hermanos Nikolai y Pavel Durov, nació como una alternativa más privada y potente, y desde entonces no ha parado de introducir funciones que luego han ido llegando, con matices, a WhatsApp.
Entre las características que primero destacaron están los stickers, los GIF animados, los mensajes que se autodestruyen y el cifrado de extremo a extremo. Muchas de estas herramientas marcaron el camino y terminaron inspirando movimientos similares en la app de Meta, que ha ido ampliando su catálogo poco a poco.
Pese a todo, para quien se plantee cambiar de app, la buena noticia es que Telegram y WhatsApp se parecen bastante en la forma básica de uso: lista de chats, grupos, envío de archivos, llamadas y videollamadas. No hace falta ser un experto para adaptarse, aunque sí conviene conocer las funciones diferenciales que hacen que Telegram siga en cabeza en algunos terrenos.
Editar, borrar y controlar mensajes al estilo Telegram
Una de las capacidades que más se echa en falta cuando vienes de Telegram es la opción de editar mensajes ya enviados. ¿El autocorrector te ha jugado una mala pasada en un grupo del trabajo o del cole? En Telegram puedes corregir el texto, y solo aparecerá un discreto “Editado” debajo del mensaje, sin grandes dramas.
En WhatsApp, por mucho tiempo, solo era posible borrar el mensaje para todos durante un periodo limitado, dejando el clásico rastro de “Eliminaste este mensaje”, que resulta bastante delator. Aunque la app ha ido mejorando esta gestión, sigue sin ser tan flexible y limpia como la edición de Telegram, donde no necesitas borrarlo todo para corregir un simple error.
Otra ventaja clara de Telegram es que permite borrar mensajes, archivos, fotos, vídeos o audios sin límite de tiempo, tanto para ti como para todos los participantes del chat, y sin dejar aviso visible de que algo ha sido eliminado. Se ha comprobado que incluso se pueden borrar mensajes de años atrás, algo impensable en WhatsApp durante mucho tiempo.
Además, Telegram incluye una función llamada “Vaciar chat”, que sirve para eliminar de golpe todo el contenido de una conversación. Es útil cuando quieres cortar radicalmente con un chat o limpiar el historial por completo. La app te concede unos segundos para confirmar, por si has pulsado con un arranque de impulsividad y luego te arrepientes.
Canales, grupos gigantes y chats secretos: el arsenal de Telegram
Telegram destaca también por sus canales de Telegram, una especie de combinación entre blog y lista de difusión. Los administradores pueden publicar mensajes, enlaces, documentos o multimedia, y los suscriptores pueden leer y compartir ese contenido, pero no escribir directamente (salvo que se activen comentarios asociados).
En el ámbito de los grupos, la diferencia con WhatsApp es abismal: mientras este último se movía en límites de unos cientos de personas, Telegram permite grupos que pueden alcanzar los 200.000 miembros. Esto lo hace ideal para comunidades enormes, iniciativas vecinales, proyectos de voluntariado, antiguos alumnos o temas muy especializados.
Otro de los puntos fuertes de Telegram son los chats secretos. Funcionan como una capa adicional de privacidad dentro de la propia app. Permiten activar mensajes que se autodestruyen a los pocos segundos o minutos, bloquear o avisar de capturas de pantalla, impedir el reenvío de mensajes y asegurar un cifrado de extremo a extremo específico para esa conversación.
En cuanto a la identificación, Telegram no depende estrictamente de la SIM del teléfono. Aunque al crear la cuenta pide un número para el registro inicial, después puedes usar la app en varios dispositivos de forma simultánea y configurar un apodo o alias para que te añadan sin necesidad de conocer tu número real.
También incluye la posibilidad de encontrar grupos y usuarios públicos cercanos a tu ubicación, algo similar a lo que haría una app tipo Tinder, pero orientado a iniciativas cooperativas, propuestas locales y proyectos vecinales. Eso sí, la visibilidad por geolocalización está desactivada por defecto y solo se activa de forma manual.
Como extra, Telegram ofrece controles avanzados sobre los reenvíos de mensajes. Puedes decidir si permites que se muestre tu perfil enlazado cuando alguien reenvía algo que tú has escrito o si prefieres que el reenvío sea anónimo en cuanto a autoría, lo que aumenta tu control sobre cómo circula tu contenido.
Funciones de voz, velocidad de reproducción y competencia con Discord
En los últimos años, Telegram también ha apostado fuerte por los chats de voz permanentes, una función que compite de lleno con plataformas como Discord. No se trata solo de enviar audios, sino de salas de conversación en tiempo real donde varias personas pueden hablar a la vez, casi como si fuera una reunión telemática sin vídeo.
La calidad de sonido en estos espacios suele ser bastante buena y se adaptan muy bien a comunidades, grupos de estudio, equipos de gaming o proyectos colaborativos. Esta dinámica no ha tenido un equivalente igual de potente en WhatsApp, que se ha centrado más en llamadas y videollamadas tradicionales.
Por otro lado, Telegram permite reproducir audios y notas de voz a mayor velocidad, una función que muchos usuarios ya consideran imprescindible. Ideal para ese amigo que manda “podcasts” en lugar de mensajes de 20 segundos, puedes acelerar la reproducción para ahorrar tiempo, aunque a costa de que la voz suene algo más aguda y robótica.
Esta obsesión por optimizar el tiempo encaja con una tendencia general: condensar el consumo de contenido (series, podcasts, mensajes) en menos minutos, algo que otras plataformas como Netflix también han integrado con la opción de aumentar la velocidad de reproducción.
Suscripción sin anuncios y nuevos retos de seguridad en WhatsApp
En medio de todos estos cambios funcionales, Meta también está explorando cómo monetizar WhatsApp sin saturar de publicidad a los usuarios. Una de las ideas sobre la mesa es lanzar una suscripción de pago que permita eliminar los anuncios que se muestran en Estados y Canales.
Este modelo ya se ha probado en servicios como Instagram o Facebook en algunos países, y en WhatsApp podría servir para que los usuarios más intensivos disfruten de una experiencia de difusión más limpia y sin interrupciones comerciales, manteniendo el control sobre lo que ven en pantalla.
Al mismo tiempo, la popularidad de la app la convierte en un objetivo prioritario para estafadores. Una modalidad que está repuntando es la del supuesto “equipo de seguridad de cuentas” de WhatsApp, donde delincuentes llaman haciéndose pasar por personal de la plataforma para advertir de un presunto acceso sospechoso.
Durante la llamada, piden al usuario que les facilite el código que le acaba de llegar por SMS o al propio chat, alegando que es para confirmar su identidad. En realidad, se trata del código de verificación que les da acceso inmediato a la cuenta de la víctima en otro dispositivo, permitiéndoles robar contactos y mensajes.
Una vez dentro, los estafadores pueden pedir dinero a los contactos, suplantar la identidad del usuario o continuar extendiendo el engaño a más personas. Por eso es crucial recordar que WhatsApp nunca pedirá estos códigos por llamada o mensaje, y que no se deben compartir bajo ninguna circunstancia.
Entre las nuevas funciones que WhatsApp está adoptando (programar mensajes, historial de grupos, foto de perfil con banner, interoperabilidad con otras apps) y las herramientas ya consolidadas en Telegram (canales masivos, chats secretos, edición y borrado avanzado, chats de voz, control de reenvíos), el panorama de la mensajería instantánea está viviendo una etapa de cambios profundos en la que los usuarios salen ganando con más opciones, más personalización y también más responsabilidad a la hora de proteger su privacidad y evitar fraudes.