- El curso de Educación Infantil (0-3 años) ha comenzado en septiembre en toda España.
- La etapa es fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños.
- Las escuelas infantiles públicas y municipales ofrecen plazas y servicios de adaptación.
- La matriculación sigue abierta en algunos centros para incorporaciones durante el curso.

El curso escolar 2026/2027 ha dado comienzo en el primer ciclo de Educación Infantil, la etapa que atiende a los niños y niñas de 0 a 3 años. Este periodo es considerado clave en el desarrollo infantil, ya que durante el mismo se producen avances significativos en la autonomía, el lenguaje, la socialización y el desarrollo emocional.
En diferentes puntos de España, las escuelas infantiles han abierto sus puertas para recibir a los más pequeños. La oferta educativa pública y municipal se ha ido ampliando en los últimos años, con el objetivo de dar respuesta a la demanda de las familias y garantizar una atención de calidad en esta etapa fundamental.
Una etapa clave para el desarrollo
La educación infantil no es solo un espacio de cuidado, sino un entorno educativo donde los niños comienzan a relacionarse con otros, adquieren hábitos y desarrollan capacidades que serán esenciales a lo largo de su vida. La incorporación a este primer ciclo supone el inicio de una experiencia educativa que sienta las bases del aprendizaje futuro.
Los expertos subrayan que los primeros años son determinantes para el desarrollo cerebral y emocional. La vinculación afectiva con los educadores y la seguridad que se genera en el aula son factores que influyen directamente en la capacidad de explorar y aprender.

Oferta de plazas y matriculación
En la actualidad, la mayoría de las comunidades autónomas cuentan con una red de escuelas infantiles públicas y municipales. La matriculación para el curso 2026/27 ha estado abierta durante los meses previos y, en algunos centros, aún quedan plazas disponibles para las familias que deseen incorporar a sus hijos a lo largo del curso.
El proceso de adaptación es uno de los momentos más delicados. Durante las primeras semanas, los niños acuden al centro de forma gradual para familiarizarse con el nuevo entorno y establecer vínculos con sus educadores. Esta transición se realiza con el acompañamiento de las familias y el equipo docente, con el fin de que los pequeños se sientan seguros y confiados.

Con la apertura de las escuelas infantiles, se inicia un camino de descubrimiento y aprendizaje para los más pequeños. La colaboración entre familias y educadores será clave para que esta etapa se desarrolle con éxito, y para que los niños aprovechen al máximo las oportunidades que ofrece este primer contacto con el mundo escolar.