- SteamOS 3.9 renueva el escritorio con KDE Plasma 6.7.3, el kernel Linux 7.2 y una base Arch más reciente.
- Intel propone que XeSS use los núcleos XMX de sus GPU a través de Proton, aunque las solicitudes siguen abiertas y no hay fecha.
- Xodus Nexus permite probar PC Game Pass en Linux y SteamOS de forma experimental, no oficial y con compatibilidad variable.
- La expansión afecta a Steam Deck, Steam Machine y equipos compatibles, pero conviene separar lo oficial de las propuestas y proyectos comunitarios.

A estas alturas, SteamOS ya no se entiende solo como el sistema que acompaña a Steam Deck. Valve ha ido abriendo la mano para que otros equipos compatibles reciban sus parches y, con ello, las novedades se reparten entre la portátil, Steam Machine y dispositivos de terceros. Esa amplitud explica que una misma actualización pueda tocar cosas muy distintas: desde el escritorio hasta la forma en que el equipo se conecta a una red o vuelve de la suspensión.
La última gran referencia es la rama 3.9, que Valve ha publicado de forma oficial y que puede descargarse desde los ajustes del sistema en los equipos preparados para ello. No es un cambio menor: hay revisiones internas, correcciones y una puesta al día del entorno que conviene mirar con calma, porque no todo lo que aparece en las notas afecta igual a todos los modelos.
SteamOS 3.9: escritorio, kernel y ajustes internos
En la práctica, la actualización 3.9.5 deja varias piezas nuevas sobre la mesa. Las notas hablan de KDE Plasma 6.7.3, el kernel Linux 7.2 y una base Arch Linux más reciente. Plasma es el escritorio que aparece al salir del Modo Juego y permite usar el equipo como un ordenador convencional, con ventanas, menús y aplicaciones. Para quien no siga este mundillo, basta con quedarse con que se renueva la capa donde se mueven los programas fuera de Steam.
También se han retocado cosas del día a día que no siempre salen en titulares. Hay mejoras en la compatibilidad con redes Wi-Fi y en la reconexión al salir de la suspensión, algo que se agradece cuando el equipo pasa de un sitio a otro o se enciende después de estar guardado. En equipos con gráficos AMD RDNA 1 y RDNA 2 se han incluido ajustes para suspender y reanudar con más soltura. Son cambios discretos, pero van a la base de la experiencia.
Intel apunta a XeSS con XMX dentro de Proton

El otro frente abierto tiene que ver con Intel. Un ingeniero de la compañía ha enviado solicitudes de cambio para que Proton pueda aprovechar los núcleos XMX de las GPU Intel al usar XeSS. La idea pasa por modificar Proton, Wine, VKD3D-Proton y DXVK para que los juegos de Windows ejecutados en Linux no tiren siempre de la ruta DP4a, planteada como alternativa más compatible pero menos rápida en este contexto.
El mecanismo técnico incluye una biblioteca llamada libxess.dll que redirigiría las llamadas de XeSS desde Direct3D 12 hacia la biblioteca nativa de Linux libxess.so. Además, VKD3D-Proton se encarga de traducir objetos de Direct3D 12 a Vulkan para que la biblioteca tenga los recursos que necesita. Todo esto suena muy de taller, pero es la clase de trabajo que hay detrás para que una tecnología de escalado funcione fuera de su terreno habitual.
De momento no hay una función terminada ni una fecha cerrada. Las solicitudes seguían abiertas y no debe confundirse una propuesta con una certificación de SteamOS para un equipo concreto. Sí resulta interesante para portátiles con hardware Intel, como el MSI Claw, que suelen salir con Windows, y para posibles montajes con tarjetas Intel Arc. Habrá que ver si el trabajo se integra y cómo se comporta en juegos reales.
Game Pass en SteamOS: avance comunitario y experimental
En el apartado del software comunitario, Xodus Nexus se ha convertido en la noticia más comentada. Es un lanzador de código abierto disponible en GitHub que permite acceder a PC Game Pass desde Linux y SteamOS sin instalar Windows ni depender de Xbox Cloud Gaming. Su interfaz recuerda a la aplicación de Xbox y mantiene la sincronización de partidas en la nube.
Eso sí, no es una solución oficial de Microsoft ni de Valve. Para usarlo hace falta una cuenta de Microsoft y una suscripción a PC Game Pass, y la compatibilidad cambia según el título. El propio desarrollo se presenta como experimental, con detalles que aún pueden requerir ratón, pantalla táctil o algún otro ajuste. No es raro tropezar con ventanas de inicio de sesión o tiempos de carga poco finos.
Su utilidad está en abrir una puerta que antes quedaba cerrada: jugar títulos de Game Pass en Steam Deck y otros equipos con SteamOS sin pasar por una instalación de Windows. También se apoya en Proton, la capa que traduce juegos de Windows a Linux, y en el trabajo previo de proyectos de ingeniería inversa. Aun así, conviene tomarlo como una vía para probar, no como un sustituto redondo de la aplicación oficial.
Qué cambia para Steam Deck, Steam Machine y equipos compatibles
La consecuencia práctica es que SteamOS gana recorrido fuera de la Steam Deck. La portátil sigue siendo el equipo de referencia, pero Valve ya habla de dispositivos compatibles y de una Steam Machine que también recibe correcciones. Al mismo tiempo, el soporte gráfico sigue muy ligado a AMD, mientras Intel trabaja para que sus GPU puedan sacar más partido a XeSS dentro de Proton.
Hay que separar tres velocidades. La actualización de SteamOS es oficial y está pensada para instalarse; el soporte de XeSS con XMX en Proton está en fase de propuesta; y Xodus Nexus es un proyecto comunitario que no cuenta con bendición oficial. Esa distinción evita crear expectativas de más y ayuda a entender qué puede usar hoy un usuario normal.
El panorama queda con una actualización de SteamOS que renueva escritorio, kernel y conexiones; un movimiento de Intel para que XeSS use XMX a través de Proton; y un lanzador comunitario que acerca Game Pass a Linux, aunque con limitaciones. Lo confirmado ya se puede probar en equipos compatibles, mientras que lo demás sigue pendiente de integración, pruebas y madurez. Para Steam Deck y para quien mira hacia Steam Machine, la clave será ver cómo aterrizan esos avances sin prometer más de lo que hay.