- La movilidad eléctrica crece en España con más modelos, más matriculaciones y mejor infraestructura de recarga.
- Portales especializados y secciones de movilidad ofrecen noticias, análisis y guías prácticas sobre coches eléctricos y regulación.
- Asociaciones y webs del sector tratan datos personales mediante cookies y formularios bajo el amparo del RGPD.
- Los usuarios conservan derechos amplios sobre sus datos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad.
La movilidad eléctrica está viviendo un momento clave en España y en todo el mundo. Los coches eléctricos, las nuevas normativas de tráfico, la infraestructura de recarga y los cambios de hábitos en las ciudades se han convertido en protagonistas habituales de la actualidad. Cada semana surgen novedades: modelos que llegan al mercado, tecnologías de carga ultra rápida, ayudas públicas, restricciones a los coches más contaminantes y hasta propuestas de taxis voladores.
Al mismo tiempo, todo este nuevo ecosistema digital de la movilidad viene acompañado de un uso intensivo de datos personales. Los portales de noticias, asociaciones sectoriales y empresas especializadas recopilan y tratan información mediante cookies, formularios y herramientas de análisis para ofrecer contenidos personalizados, servicios de valor añadido y comunicaciones comerciales, lo que obliga a hablar también de privacidad, derechos del usuario y transparencia.
El papel de los portales especializados en movilidad eléctrica
En español, uno de los referentes es un portal pionero dedicado en exclusiva al transporte sostenible. Se trata de un medio centrado en coches eléctricos, motos eléctricas, puntos de recarga, pilas de combustible de hidrógeno y, en general, en todas las formas de movilidad de cero o bajas emisiones. Su objetivo es divulgar, analizar y comentar las últimas novedades del sector, con especial atención a las tecnologías que permiten dejar atrás los combustibles fósiles.
Este tipo de portales no se limita a hablar de vehículos, sino que también sigue de cerca la evolución de la infraestructura de carga, la implantación de redes de cargadores rápidos y ultra rápidos, y la regulación que condiciona cómo nos movemos en las ciudades y en carretera. Desde la comparación entre modelos hasta el análisis de la autonomía real, pasando por pruebas, consumos, costes de uso y experiencias de usuario.
En estos medios se suele encontrar además un fuerte componente de comunidad. Foros de discusión, comentarios y secciones de opinión permiten que usuarios, empresas y administraciones compartan experiencias, dudas y propuestas para acelerar la transición hacia una movilidad más limpia y eficiente.
Otro actor destacado en el panorama informativo es un vertical especializado en movilidad dentro de un medio tecnológico generalista. En esta sección se publican noticias sobre coches eléctricos, híbridos, cambios normativos de la DGT, patinetes, bicicletas, motos eléctricas, nuevos combustibles y hasta proyectos de taxis voladores. El enfoque combina actualidad, análisis y contenidos evergreen que sirven de guía práctica al lector.
En estos contenidos se incluyen pruebas de vehículos, tutoriales y artículos de servicio. Desde explicar cómo pedir cita en la DGT por internet hasta aclarar qué etiquetas medioambientales existen y cómo afectan a la circulación en las zonas de bajas emisiones, el objetivo es que cualquiera pueda entender cómo le influyen las últimas decisiones regulatorias y tecnológicas en su día a día.
Nuevos modelos y tecnologías: más allá de Tesla
Durante años, hablar de coche eléctrico equivalía casi automáticamente a hablar de Tesla. Sin embargo, el mercado se ha diversificado y ya hay alternativas muy serias, como el desembarco de Xiaomi en Europa que compiten de tú a tú con la marca de Elon Musk, tanto en tecnología como en precio y equipamiento. Un buen ejemplo es el Xpeng G6, un SUV eléctrico que empieza a hacerse hueco frente al popular Tesla Model Y.
Entre las noticias que más ruido están generando se encuentra la llegada a España de una versión de acceso del Xpeng G6. Lo llamativo de este modelo es que, aun siendo la variante más económica, no llega con un equipamiento “pelado” ni recortado en elementos importantes, como suele ocurrir en muchas versiones básicas de otros fabricantes. Incluye un conjunto de tecnologías y asistentes que lo sitúan en una posición muy competitiva.
Una de las claves técnicas que más se destacan es su capacidad de carga. El Xpeng G6 presume de poder cargar a potencias de hasta 382 kW en puntos preparados para ello, lo que reduce de forma drástica los tiempos necesarios para recuperar un porcentaje elevado de la batería en viajes largos. Este dato se ha convertido en un argumento de peso a la hora de comparar opciones frente al Tesla Model Y y otros SUV eléctricos del mercado.
Estas cifras de carga ultra rápida no solo son un reclamo de marketing. Permiten que el uso del coche eléctrico se acerque cada vez más a la experiencia de repostar combustible en términos de tiempo total de viaje, especialmente cuando se combina con una red de cargadores bien distribuida y fiable. De este modo, los temores habituales relacionados con los viajes de larga distancia van perdiendo fuerza.
Todo ello se complementa con una creciente oferta de modelos de distintos segmentos. Compactos urbanos, berlinas, SUV de todos los tamaños, furgonetas y, poco a poco, también vehículos comerciales y de reparto de última milla se están electrificando, ofreciendo opciones para perfiles de conductor muy diversos.
Noticias de movilidad, regulación y nuevas formas de transporte
La movilidad eléctrica no es solo cuestión de coches privados. Los medios especializados en movilidad cubren un abanico muy amplio de temas que afectan directamente a la forma en que nos desplazamos por las ciudades y entre ellas. Uno de los bloques más recurrentes es la regulación: cambios en la normativa de la DGT, límites de velocidad, nuevas obligaciones para ayuntamientos y conductores, y actualización de las etiquetas ambientales.
Otro apartado muy presente es el de los vehículos de movilidad personal. Patinetes eléctricos, bicicletas con asistencia al pedaleo y motos eléctricas ligeras forman ya parte del paisaje urbano, con atención también a peatones y ciclistas. Surgen noticias sobre requisitos de casco, seguro, circulación por calzada o carril bici, así como restricciones específicas en grandes urbes para mejorar la seguridad y reducir conflictos entre usuarios.
En paralelo, abundan las informaciones relacionadas con las restricciones de circulación en las ciudades. Las zonas de bajas emisiones, los peajes urbanos y las limitaciones de acceso a los coches más contaminantes se han convertido en una herramienta clave para mejorar la calidad del aire. La prensa especializada explica qué vehículos pueden entrar, qué excepciones existen y cómo afectan estos cambios al día a día de los conductores.
También se dedica espacio a los nuevos combustibles y alternativas al motor de combustión tradicional. El hidrógeno, los combustibles sintéticos y otras tecnologías emergentes conviven en la conversación con los vehículos eléctricos a batería, generando debates sobre qué soluciones son más adecuadas para cada tipo de uso: transporte pesado, larga distancia, logística urbana, etcétera.
Finalmente, la movilidad del futuro incluye propuestas que hace apenas unos años sonaban a ciencia ficción. Los proyectos de taxis voladores, los drones autónomos para el transporte de personas o mercancías y los sistemas de conducción automatizada son temas habituales en las secciones de movilidad avanzada, donde se analizan su viabilidad técnica, regulatoria y económica.
Crecimiento del coche eléctrico en España: datos y tendencias
Los números muestran con claridad que el vehículo eléctrico ya no es un nicho testimonial en España. En 2025, las matriculaciones de coches eléctricos superaron las 102.000 unidades, una cifra que marcó un antes y un después en el mercado nacional, impulsada por nuevos modelos, más puntos de carga y una mayor concienciación ambiental.
Este volumen supone un incremento del 83 % respecto al año anterior. Ese salto de casi el doble refleja que la adopción del coche eléctrico se está acelerando de forma muy notable, dejando atrás el ritmo más lento de los primeros años. Además, la cuota de mercado alcanzó el 8,2 % del total de matriculaciones, cifra todavía lejana a la de otros países europeos, pero claramente en línea ascendente.
Buena parte de esta evolución positiva tiene que ver con la ampliación de la oferta y con los actores que acompañan al usuario en el proceso. Empresas especializadas con más de una década de experiencia en la instalación de puntos de recarga domésticos, comunitarios y empresariales han jugado un papel importante para que más conductores se animen al salto a la movilidad cero emisiones.
Estas compañías no solo venden o instalan cargadores, sino que asesoran sobre potencias contratadas, tipos de conexión y configuración óptima para cada caso. Desde el garaje particular hasta los aparcamientos de comunidades de propietarios y las flotas profesionales, el objetivo es que recargar sea tan sencillo como enchufar el coche y olvidarse, aprovechando sobre todo las horas valle de la tarifa eléctrica.
Mirando a medio plazo, los datos apuntan a que la cuota de mercado del coche eléctrico seguirá creciendo. Las normativas europeas de reducción de emisiones, las futuras restricciones a los motores de combustión y la mejora constante de las baterías apuntan hacia una electrificación progresiva, en la que la información de calidad será clave para que los usuarios tomen decisiones informadas.
Uso de cookies y tecnologías de seguimiento en webs de movilidad
Todo este ecosistema digital se apoya en tecnologías que permiten ofrecer una experiencia más personalizada. Las webs especializadas en noticias de movilidad y coches eléctricos utilizan cookies y herramientas similares para almacenar y acceder a información del dispositivo. La finalidad es mejorar la navegación, recordar preferencias y mostrar anuncios adaptados a los intereses del usuario.
El uso de estas tecnologías implica recoger datos como el comportamiento de navegación, las páginas visitadas, el tiempo de permanencia, la interacción con determinados contenidos o incluso identificadores únicos asociados al dispositivo. Estos datos se procesan para segmentar audiencias, medir el rendimiento de campañas publicitarias y optimizar la oferta de contenidos que se muestra en función del perfil de cada visitante.
Sin embargo, la normativa de protección de datos obliga a que este tratamiento se base en un consentimiento válido. El usuario debe poder aceptar o rechazar el uso de cookies de forma clara e informada, sabiendo que negar el permiso puede limitar algunas funcionalidades del sitio, como ciertos elementos interactivos, recomendaciones personalizadas o la correcta visualización de determinados anuncios o contenidos embebidos.
Los portales suelen mostrar banners de cookies al acceder por primera vez, donde se explica que el consentimiento permitirá procesar datos como los ID únicos o el comportamiento de navegación. También se advierte de que retirar el consentimiento posteriormente es posible y que, en ese caso, algunas características podrían verse afectadas negativamente, algo especialmente relevante en sitios con áreas privadas o servicios personalizados.
En este contexto, la transparencia se ha convertido en un elemento de confianza clave. Las páginas suelen incluir enlaces a políticas de privacidad y de cookies donde se detalla qué información se recoge, con qué finalidad, durante cuánto tiempo y a qué terceros se comunica, de manera que el usuario pueda ejercer sus derechos con pleno conocimiento de causa.
Asociaciones empresariales y tratamiento de datos en el sector
Junto a los medios de comunicación, las asociaciones sectoriales también juegan un papel relevante en la movilidad eléctrica. Un ejemplo destacado es una asociación empresarial dedicada al impulso y desarrollo de la movilidad eléctrica en España, que actúa como punto de encuentro entre fabricantes, empresas de servicios, administraciones públicas y otros agentes del ecosistema.
Esta entidad asume la responsabilidad de gestionar los datos personales de quienes contactan o se relacionan con ella. En su política de protección de datos se identifica claramente al responsable del tratamiento, incluyendo su denominación social, domicilio en Madrid y datos de contacto —correo electrónico y teléfono— para cualquier consulta relacionada con privacidad.
La finalidad principal del tratamiento incluye diferentes usos. Por un lado, el envío de información comercial de la propia asociación mediante correo postal, correo electrónico u otros canales, como boletines o comunicaciones sobre actividades, jornadas y proyectos del sector. También se contempla el uso de información procedente de cookies para mejorar la experiencia en su página web.
Asimismo, se menciona la creación de un perfil dentro de la web, la gestión de solicitudes de alta como socios y el tratamiento de datos necesarios para el desarrollo de las actividades de la asociación. En todos estos casos, la base jurídica que legitima el tratamiento es el consentimiento inequívoco de las personas interesadas, que se entiende prestado cuando se completan formularios o se aceptan determinadas condiciones.
En cuanto a los destinatarios de la información, se detalla que los datos pueden comunicarse a terceros. Entre ellos figuran entidades de publicidad y marketing, empresas informáticas de mantenimiento de software y hardware y, en algunos casos, otros responsables del tratamiento cuando ello resulte necesario para la prestación de servicios o el cumplimiento de obligaciones contractuales o legales.
Incluso se llega a identificar a una empresa tecnológica concreta encargada del mantenimiento de sistemas. Se ofrecen sus datos de identificación, dirección y correo de contacto, lo que refuerza la transparencia sobre qué proveedores participan en el tratamiento y mantenimiento de la información, algo especialmente relevante desde la perspectiva del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
La asociación aclara también los plazos de conservación. Los datos personales se mantendrán durante un periodo indefinido a partir de la última muestra de interés del usuario, siempre que no se solicite su supresión o no se produzca el fin de la relación que legitima su tratamiento. Esta fórmula es habitual cuando se trata de socios, suscriptores o contactos recurrentes.
Derechos de los usuarios sobre sus datos personales
Un aspecto esencial en cualquier tratamiento de datos es el reconocimiento de los derechos de las personas. La asociación detalla que los interesados pueden ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento, portabilidad y a no ser objeto de decisiones automatizadas, de acuerdo con lo que establece el RGPD.
El derecho de acceso permite solicitar una copia de los datos personales objeto de tratamiento, así como información sobre las finalidades, las categorías de datos, los destinatarios, los plazos de conservación y la posibilidad de presentar una reclamación. También incluye la obligación de informar acerca de la existencia de decisiones automatizadas, incluida la elaboración de perfiles, y las consecuencias que podrían derivarse para la persona.
El derecho de rectificación habilita al usuario para corregir datos inexactos y completar aquellos que estén incompletos. Incluso se contempla la posibilidad de aportar una declaración adicional para que el registro sea lo más fiel posible a la realidad. Este derecho es especialmente relevante cuando se usan los datos para comunicaciones oficiales, facturación o gestión de la condición de socio.
Por su parte, el derecho de supresión —también conocido como “derecho al olvido”— permite pedir que se eliminen los datos personales cuando concurra alguno de los supuestos previstos en la normativa. Entre ellos figuran el tratamiento ilícito, la desaparición de la finalidad que motivó la recogida o el propio ejercicio del derecho por parte del interesado. No obstante, se prevén excepciones, por ejemplo cuando deba prevalecer la libertad de expresión e información o existan obligaciones legales de conservación.
El derecho de oposición faculta a la persona para oponerse al tratamiento en determinadas circunstancias. Se puede alegar motivos relacionados con la situación personal para solicitar el cese del tratamiento, salvo que el responsable acredite un interés legítimo superior o la necesidad para la formulación o defensa de reclamaciones. Además, cuando la finalidad sea la mercadotecnia directa, la oposición implica el cese del envío de comunicaciones comerciales.
El derecho a la portabilidad de los datos permite recibir la información personal en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica, y transferirla a otro responsable si es técnicamente viable. Este derecho cobra importancia cuando una persona desea cambiar de proveedor o trasladar sus servicios a otra entidad, siempre que el tratamiento se base en el consentimiento o en un contrato y se realice por medios automatizados.
La limitación del tratamiento es otro derecho clave. El interesado puede pedir que se suspenda temporalmente el tratamiento cuando se discuta la exactitud de los datos o se haya ejercido el derecho de oposición, mientras el responsable verifica cuáles son los intereses que prevalecen. También se puede solicitar que los datos se conserven, pero no se usen, cuando el tratamiento sea ilícito y el usuario prefiera limitar en lugar de suprimir, o cuando el responsable ya no necesite los datos, pero el interesado sí los requiera para reclamaciones.
Respecto a las decisiones individualizadas automáticas, la normativa reconoce el derecho a no verse sometido exclusivamente a decisiones basadas en tratamientos automatizados, incluida la elaboración de perfiles, que produzcan efectos jurídicos o afecten significativamente. Solo se permiten estas decisiones cuando sean necesarias para un contrato, estén autorizadas por el Derecho de la UE o exista un consentimiento explícito, y en todos los casos deben preverse garantías adecuadas.
Asimismo, se recuerda que el consentimiento prestado puede retirarse en cualquier momento. La retirada no afecta a la licitud del tratamiento anterior, pero sí obliga al responsable a cesar en el uso de los datos para las finalidades basadas en ese consentimiento. Por último, se informa del derecho a presentar una reclamación ante la autoridad de control de cualquier Estado miembro de la Unión Europea si la persona considera que el tratamiento no se ajusta al Reglamento.
Todo este marco de derechos y garantías contribuye a que el usuario mantenga el control sobre su información personal. En un contexto en el que la movilidad eléctrica y conectada genera cada vez más datos —desde la navegación web hasta los propios vehículos conectados—, resulta esencial que las entidades del sector actúen con transparencia y responsabilidad.
La confluencia de noticias sobre coches eléctricos, regulación de la DGT, nuevas tecnologías de recarga, crecimiento de las matriculaciones y políticas de privacidad detalladas dibuja un panorama complejo pero apasionante. La movilidad de cero emisiones avanza a buen ritmo en España, impulsada por portales especializados, asociaciones empresariales y empresas de infraestructuras, mientras que el usuario dispone de más información, más opciones de vehículo y más capacidad para decidir cómo se usan sus datos en este nuevo entorno digital.