- Meta probará suscripciones de pago en Instagram, Facebook y WhatsApp con funciones exclusivas.
- El plan mantendrá las funciones básicas gratuitas y añadirá una capa prémium opcional.
- La inteligencia artificial será clave, con la integración de Manus y herramientas como Vibes.
- En Europa se plantea pagar para eliminar publicidad en WhatsApp y acceder a más controles en Instagram.
Meta ha confirmado que está preparando suscripciones de pago con funciones adicionales en Instagram, Facebook y WhatsApp, un movimiento con el que da un paso más en la búsqueda de nuevas vías de ingresos más allá de la publicidad tradicional. La compañía, eso sí, insiste en que el uso básico de sus aplicaciones seguirá siendo gratis para todo el mundo.
Según ha explicado la empresa a medios como TechCrunch, estas nuevas modalidades de pago aspiran a ofrecer una “experiencia prémium” centrada en la productividad, la creatividad y un mayor control sobre cómo los usuarios comparten contenido y se relacionan con otras personas. Sobre la mesa están funciones como listas de audiencia avanzadas o herramientas de inteligencia artificial (IA) más potentes.
Una capa prémium distinta para cada app de Meta
Meta no quiere un modelo único para todas sus plataformas, sino que probará diferentes paquetes y combinaciones de funciones según la aplicación. En la práctica, esto significa que la suscripción de Instagram no tendrá por qué parecerse a la de WhatsApp o Facebook, ni en características ni en precio.
La compañía ha remarcado que las funciones esenciales seguirán siendo gratuitas: chatear en WhatsApp, publicar en Facebook o compartir fotos y Reels en Instagram continuará sin coste. Las suscripciones se plantean como una capa adicional para quienes quieran ir un poco más allá en control, personalización o herramientas creativas.
En esta fase inicial, Meta planea lanzar pruebas limitadas en los próximos meses, con distintos niveles de suscripción y ventajas asociadas a cada cuota. No ha detallado aún cuántos planes habrá ni qué precio tendrán, pero las filtraciones apuntan a importes mensuales relativamente bajos, al menos en el caso europeo.
Este enfoque encaja con la estrategia del sector: otras redes sociales como Snapchat han demostrado que existe interés por funciones sociales de pago, con productos como Snapchat+ sumando millones de suscriptores en pocos meses. Meta quiere aprovechar esa inercia, pero sin renunciar a su base masiva de usuarios gratuitos.
WhatsApp: opción de pago para quitar anuncios en Europa
Uno de los cambios más sensibles se notará en WhatsApp, especialmente en la Unión Europea, donde la compañía ya prueba modelos de pago vinculados a la publicidad. El análisis de la versión beta 2.26.3.9 de la app, realizado por medios especializados como WABetaInfo, revela referencias claras a un sistema de suscripción para eliminar anuncios.
Desde el año pasado, Meta ha empezado a introducir publicidad en secciones como Estados y Canales. El nuevo modelo ofrecería dos caminos: seguir usando WhatsApp gratis con anuncios o pagar una cuota mensual para quitar esas interrupciones promocionales. Sería la primera vez, desde los tiempos de la antigua cuota anual de 0,89 euros previa a la compra por parte de Meta, que se cobraría de forma directa por la app de mensajería.
En Europa, la empresa ya había abierto la puerta a este tipo de enfoque con planes de pago para usar Facebook e Instagram sin anuncios, que rondan los cuatro euros mensuales según filtraciones. La posible llegada de un esquema similar a WhatsApp encaja con esa misma lógica regulatoria y de privacidad que ha obligado a Meta a replantearse su modelo publicitario en la región.
Aunque hoy por hoy no hay una fecha cerrada para el despliegue general, las referencias en el código y las declaraciones oficiales indican que la opción de suscripción para eliminar publicidad en WhatsApp en la UE está cada vez más cerca, con España como uno de los mercados clave donde se mediría la respuesta de los usuarios.
Instagram: más control sobre la audiencia y funciones “curiosas”
En Instagram, las novedades y trucos sobre lo que vendrá han llegado, sobre todo, de la mano del ingeniero inverso y analista de aplicaciones Alessandro Paluzzi. Sus investigaciones indican que la plataforma trabaja en una suscripción con varias funciones muy orientadas al control de la audiencia y a la gestión de la comunidad.
Entre las opciones que se han filtrado se encuentran la posibilidad de crear listas de audiencia limitadas o incluso ilimitadas para segmentar quién ve determinadas publicaciones o historias; algo que va un paso más allá de los actuales “mejores amigos”. Esta función permitiría, por ejemplo, dirigir un contenido únicamente a clientes de pago, seguidores más fieles o grupos muy concretos sin tener que recurrir a cuentas adicionales.
Otra de las herramientas que se baraja para esta capa prémium es un panel que muestra qué cuentas que seguimos no nos devuelven el seguimiento. Aunque este tipo de datos ya se podía obtener con aplicaciones de terceros, su integración directa en Instagram bajo suscripción pondría esa información al alcance de cualquiera que pague.
También se ha mencionado la opción de ver historias sin que aparezca como “visto” para el autor, es decir, lo que muchos usuarios consideran “espiar” Stories de forma anónima. Es una función delicada desde el punto de vista de la privacidad percibida, pero sumamente llamativa desde la óptica del usuario curioso.
En conjunto, estas características apuntan a que la suscripción de Instagram estará muy centrada en ofrecer más control, datos extra sobre la comunidad y opciones de visualización avanzadas, todo ello sin alterar el funcionamiento básico de la red para quien prefiera no pagar.
Facebook y la estrategia común de ingresos recurrentes
En el caso de Facebook, Meta ha sido más reservada. De momento, no ha detallado qué funciones concretas se esconderán tras la suscripción, más allá de confirmar que también habrá pruebas de modelos de pago en la plataforma.
Lo que sí ha dejado claro la empresa es que pretende explorar fórmulas que permitan reducir su dependencia exclusiva de la publicidad, que hasta ahora ha sido el motor principal de su facturación. El uso de capas prémium, accesos avanzados a herramientas y eliminación de anuncios son piezas de un mismo puzzle de ingresos recurrentes.
Esta estrategia llega en un contexto en el que muchas compañías tecnológicas se enfrentan a un mercado saturado de suscripciones. Los usuarios ya pagan por plataformas de streaming, servicios de música, videojuegos en la nube y un largo etcétera, por lo que convencerles de sumar otro pago mensual no será sencillo.
Meta es consciente del riesgo de “fatiga de suscripción” y por ello insiste en que escuchará los comentarios de los usuarios durante las pruebas para ajustar precios y funciones. El equilibrio entre ofrecer un extra atractivo y no dar la sensación de que se “quita” algo que antes era gratis será clave.
IA en el centro: Manus y Vibes como gancho de pago
Uno de los pilares de estas nuevas suscripciones será la inteligencia artificial. Meta lleva años invirtiendo en modelos como Llama y en herramientas creativas automatizadas, y ahora quiere llevar parte de ese esfuerzo detrás de un muro de pago, reservando las capacidades más avanzadas para quienes estén dispuestos a pagar.
A finales de diciembre, la compañía compró la startup Manus, especializada en agentes autónomos de IA, por una cifra que ronda los 2.000 millones de dólares según fuentes del sector. El objetivo de la operación es “desbloquear oportunidades” con un agente de IA capaz de trabajar con tareas más complejas que un simple asistente conversacional.
Meta planea integrar Manus directamente en Instagram, Facebook y WhatsApp, de forma que los usuarios de pago puedan “investigar, crear y desarrollar” contenidos o proyectos con ayuda de estos agentes. Al mismo tiempo, se mantendrán suscripciones independientes orientadas a empresas que quieran explotar Manus a nivel profesional.
Los rastreos de código muestran ya atajos y referencias a Manus dentro de Instagram, lo que indica una integración profunda en el ecosistema de Meta. Esto podría traducirse, por ejemplo, en la generación automática de textos para publicaciones, propuestas de ideas creativas o gestión asistida de comunidades.
Otra pieza clave es Vibes, una experiencia de vídeo corto generada por IA dentro de la app Meta AI. Hasta ahora, Vibes se podía usar de manera gratuita, permitiendo crear vídeos de estilo vertical similares a los Reels o a los TikToks, pero generados íntegramente por inteligencia artificial a partir de instrucciones del usuario.
El nuevo plan pasa por convertir Vibes en un producto freemium: una parte básica gratuita y un tramo de pago para quienes quieran más capacidad de creación al mes o mayores opciones de personalización. Esto encaja con la idea de que las funciones de IA más potentes sean uno de los principales ganchos de las suscripciones.
Meta Verified y las nuevas suscripciones: productos distintos
Meta también ha querido dejar claro que estas nuevas suscripciones no sustituyen a Meta Verified, su sistema de verificación de pago lanzado en 2023 y pensado sobre todo para creadores y empresas.
Meta Verified ofrece actualmente insignia azul, soporte prioritario 24/7, protección reforzada contra la suplantación de identidad y acceso a ciertos stickers exclusivos. Es un producto orientado a quienes necesitan reforzar su marca personal o profesional dentro de las plataformas de Meta.
Las suscripciones que ahora se están diseñando apuntan a un público diferente: usuarios corrientes que quieren más control, menos anuncios o herramientas de IA y creatividad avanzadas, sin necesidad de ser creadores profesionales. Aun así, la compañía asegura que usará la experiencia acumulada con Meta Verified para pulir la oferta de estos nuevos planes.
En la práctica, esto supone que se podrán contratar ambos productos por separado: la verificación para quien busque reputación y soporte, y las nuevas capas de pago para quien quiera extras funcionales. No se trata de un reemplazo, sino de un catálogo más amplio de servicios de pago.
Por ahora no hay una lista cerrada de precios ni de países en los que se desplegarán primero todas estas novedades, pero las regulaciones europeas y la presión sobre el modelo publicitario hacen que la UE, y con ella España, se sitúen como campo de pruebas prioritario para la nueva estrategia de metasuscripciones.
Todo apunta a que, en los próximos años, la experiencia en Instagram, Facebook y WhatsApp se dividirá en dos grandes bloques: por un lado, un uso básico gratuito muy similar al actual, y por otro, una capa prémium opcional con menos anuncios, más control sobre la audiencia y acceso a las herramientas de IA más potentes. Cuánto estarán dispuestos a pagar los usuarios europeos por ese salto de nivel será lo que determine si este giro hacia las suscripciones se convierte en una fuente de ingresos relevante o se queda en un experimento más dentro de la ya abarrotada economía de las cuotas mensuales.