- Lola Moreno Marco, conocida como Lola Lolita, anuncia una pausa temporal en sus redes sociales para atender su salud mental.
- La creadora ilicitana, de 24 años, comparte un vídeo de más de cinco minutos en el que reconoce que arrastra un desgaste emocional y físico.
- La influencer asegura que no se trata de una despedida definitiva, no fija fecha de regreso y mantiene los comentarios desactivados.
- El anuncio vuelve a poner el foco en la presión que sufren los creadores de contenido y en el impacto de la exposición pública.
Lola Moreno Marco, conocida en internet como Lola Lolita, ha comunicado que se aparta temporalmente de las redes sociales. La joven ilicitana, de 24 años, ha explicado en un vídeo difundido en sus perfiles que necesita detenerse para atender su bienestar emocional. La decisión llega después de una década creando contenido y de haberse convertido en una de las caras más populares del ámbito digital en España.
El mensaje ha sido recibido con miles de muestras de apoyo. En la grabación, que supera los cinco minutos, aparece visiblemente afectada y sin los artificios habituales de sus publicaciones. Aunque se muestra vulnerable, deja claro que no piensa abandonar para siempre su profesión: habla de una pausa, no de un cierre definitivo, y pide comprensión a su comunidad mientras se recupera.
Una pausa para atender la salud mental

Durante el vídeo, Lola Lolita reconoce que lleva mucho tiempo sin encontrarse bien. Explica que trató de disimularlo, de no prestarle atención y de dejarlo para más adelante, hasta que su cuerpo y su mente le enviaron una señal clara. La creadora admite un desgaste acumulado que ya no puede seguir ignorando y que le ha llevado a frenar su actividad.
La influencer insiste en que la salud mental debería ser una prioridad real, no solo un mensaje repetido. Señala que a menudo se habla de ello, pero no se actúa hasta que aparece el problema. Su objetivo ahora es cuidarse de verdad y recuperar el equilibrio antes de retomar su ritmo habitual de publicaciones.
También se define como una persona muy sensible. Según cuenta, las situaciones y los comentarios le afectan más de lo que deberían y eso, con el tiempo, le pasa factura. Habla de una parte de sí misma que pide ayuda y que necesita escuchar para poder volver con más fuerza. Esa reflexión es uno de los momentos más personales de su mensaje.
Pese a la emoción, no rompe del todo con su trabajo. Asegura que ama lo que hace y que mantiene un vínculo fuerte con las personas que la siguen. Después de diez años dedicada a este sector, quería ser sincera con su comunidad. No hay una fecha concreta para su regreso, pero tampoco una intención de marcharse para siempre.
Problemas de salud y presión digital

A la carga emocional se suman los problemas oculares que arrastra desde hace meses. La creadora ha sufrido orzuelos y blefaritis, dolencias que le han obligado a pasar por quirófano en alguna ocasión y que han afectado a su ánimo. En el vídeo se aprecian las marcas de su última intervención, un detalle que refuerza la idea de que atraviesa una etapa delicada tanto física como psicológicamente.
No es la primera vez que Lola Lolita habla del lado menos amable de la fama. En una entrevista con la revista ¡HOLA! el pasado mes de mayo, ya se pronunció sobre el odio que reciben los personajes públicos y sobre la importancia de la salud mental. Reconoció entonces que el éxito no sirve de nada sin bienestar y que la exposición constante también pasa factura.
Su comunidad es enorme: acumula más de trece millones de seguidores en TikTok y alrededor de cuatro millones en Instagram. Esa dimensión le da una gran visibilidad, pero también multiplica la presión y los comentarios. Su caso refleja una realidad común entre quienes trabajan creando contenido para audiencias masivas.
El vídeo tiene los comentarios desactivados, una medida que limita las reacciones directas en la publicación. Aun así, el mensaje se ha compartido de forma masiva y ha recibido numerosas muestras de cariño. La decisión de cerrar los comentarios busca, precisamente, evitar que su momento de vulnerabilidad se convierta en objeto de burla.
Qué ha dicho sobre su regreso

Por ahora, no ha puesto fecha a su vuelta. Su intención es desconectar durante una temporada, sin la obligación de mantener el ritmo de publicaciones al que tiene acostumbrada a su audiencia. La pausa no tiene calendario y dependerá de cómo se vaya sintiendo en las próximas semanas.
La influencer sostiene que sigue queriendo su trabajo y que esta decisión no significa que haya perdido la ilusión. Presenta el parón como una forma de recuperar fuerzas y regresar cuando esté preparada. Quiere volver, pero antes necesita encontrarse mejor consigo misma.
Su anuncio se enmarca en un debate cada vez más presente sobre la salud mental en el mundo de los creadores digitales. La exposición continua, la necesidad de publicar con frecuencia y la interacción constante con la audiencia pueden convertirse en una carga difícil de gestionar. El foco vuelve a estar en los límites del trabajo en redes.
La decisión de Lola Lolita no representa una despedida definitiva, sino una interrupción temporal para priorizar su bienestar. La joven ha querido ser transparente con quienes la siguen, ha pedido espacio y ha dejado claro que su regreso dependerá de su recuperación. Su caso recuerda que detrás de cada perfil hay una persona que puede necesitar parar, aunque su trabajo se desarrolle ante millones de pantallas.