- La Comisión Europea concluye de forma preliminar que Meta infringe la Ley de Servicios Digitales por el diseño adictivo de Instagram y Facebook.
- Funciones como el scroll infinito, la reproducción automática y las notificaciones push fomentan un uso compulsivo, especialmente entre menores.
- Bruselas considera insuficientes las medidas de mitigación de Meta y exige cambios de diseño, como desactivar estas funciones por defecto.
- De confirmarse la infracción, Meta se enfrenta a una multa de hasta el 6% de su facturación global anual.
La Comisión Europea ha dado un paso firme contra Meta al considerar, de manera preliminar, que el diseño de Instagram y Facebook incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA). Tras una investigación que arrancó en mayo de 2024, Bruselas sostiene que funciones como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de vídeos, las notificaciones push y los sistemas de recomendación altamente personalizados crean un entorno adictivo que perjudica la salud física y mental de los usuarios, especialmente de los menores y adultos vulnerables.
La vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, ha subrayado que la protección de los europeos debe ser una prioridad y que la DSA ofrece un marco claro para exigir responsabilidades. Este dictamen preliminar abre un periodo para que Meta presente alegaciones, pero si se confirma, la compañía podría enfrentarse a una sanción de hasta el 6% de su facturación mundial anual, lo que en 2025 supondría más de 12.000 millones de dólares.
La investigación de Bruselas

El Ejecutivo comunitario ha detectado que Meta no evaluó adecuadamente los riesgos de su diseño adictivo para el bienestar de los usuarios. Según el comunicado oficial, la compañía ignoró información disponible sobre el tiempo que los menores pasan en las plataformas por la noche y cómo formatos como los Reels y las Stories incentivan un uso excesivo. Las pruebas recabadas muestran que estas características activan el «modo piloto automático» en el cerebro, fomentando hábitos poco saludables y un consumo compulsivo.
Además, Bruselas señala que Meta hizo caso omiso de los efectos de las recomendaciones personalizadas y del scroll infinito, que constantemente ofrecen nuevo contenido para mantener al usuario enganchado. Esta es la segunda advertencia contra Meta por posibles incumplimientos de la DSA, tras la investigación sobre el acceso de menores de 13 años a sus plataformas.
Funciones señaladas

La Comisión ha puesto el foco en cuatro elementos clave: el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones push y los algoritmos de recomendación. Estas herramientas están diseñadas para maximizar el tiempo de uso y, por tanto, los ingresos publicitarios de Meta. Sin embargo, según Bruselas, contribuyen a un uso compulsivo que puede derivar en problemas de salud mental, especialmente entre los jóvenes.
Los técnicos de la Comisión también han analizado cómo la optimización de formatos como Reels e Historias potencia la adicción. En concreto, la reproducción automática de vídeos y el scroll infinito impiden que el usuario haga pausas naturales, mientras que las notificaciones push generan una urgencia constante por volver a la aplicación.
Medidas insuficientes

Bruselas considera que las herramientas de control que ofrece Meta son claramente insuficientes. Las opciones de gestión del tiempo de uso, incluso las activadas por defecto para adolescentes, pueden desactivarse fácilmente y no logran reducir de forma significativa el tiempo que los usuarios pasan en las plataformas. Los controles parentales, por su parte, solo resultan eficaces si los padres tienen conocimientos técnicos avanzados, lo que limita su efectividad.
La Comisión también critica las campañas de sensibilización de Meta, como los consejos sobre salud mental en su Centro de Seguridad, por tener una visibilidad limitada y no mitigar el riesgo del diseño adictivo. Por ello, exige cambios concretos: desactivar por defecto funciones como el autoplay y el scroll infinito, implementar pausas de pantalla efectivas y modificar el sistema de recomendaciones para que esté menos orientado a la interacción.
Posibles sanciones

Si las conclusiones preliminares se confirman, Meta podría recibir una multa de hasta el 6% de su facturación global anual. En 2025, los ingresos de la compañía rondaron los 201.000 millones de dólares, lo que situaría la sanción potencial en torno a los 12.000 millones. No obstante, la Comisión aún debe consultar al Comité Europeo de Servicios Digitales y dar a Meta la oportunidad de defenderse antes de tomar una decisión definitiva.
Este caso se suma a otras investigaciones abiertas contra Meta en Europa y Estados Unidos. En abril, Bruselas ya emitió una advertencia por no impedir el acceso de menores de 13 años a Instagram y Facebook. Además, en agosto la compañía se enfrentará a un juicio en Estados Unidos por el presunto diseño intencionadamente adictivo de sus aplicaciones, con demandas que podrían alcanzar los 1,4 billones de dólares.
Reacción de Meta
La compañía dirigida por Mark Zuckerberg ha rechazado las acusaciones. Un portavoz de Meta ha declarado que las conclusiones de la Comisión no tienen en cuenta las medidas adoptadas para proteger a los adolescentes, como las Cuentas para Adolescentes y los controles de tiempo de pantalla. «Compartimos el compromiso de la Comisión Europea de ofrecer experiencias en línea seguras y positivas, y seguiremos colaborando de forma constructiva», ha afirmado el portavoz.
Meta tiene ahora la oportunidad de examinar los documentos del expediente y presentar alegaciones por escrito. El proceso podría alargarse varios meses, pero la presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas no deja de crecer, tanto en Europa como en Estados Unidos. La Comisión Europea ya ha multado a otras empresas como X (120 millones) y Temu (200 millones) por incumplir la DSA, lo que demuestra que la normativa se aplica con firmeza.
En definitiva, el dictamen preliminar de Bruselas supone un aviso serio para Meta. La compañía deberá demostrar que sus cambios de diseño son suficientes para evitar una sanción millonaria y, sobre todo, para proteger la salud mental de millones de usuarios europeos que utilizan a diario Instagram y Facebook.

