- La Comunidad de Madrid abre inscripciones para 100 equipos de Primaria en la II Liga Intermunicipal de Minecraft.
- El torneo se organiza en tres fases con desafíos vinculados al currículo y al patrimonio local.
- Los alumnos investigan y recrean en Minecraft un monumento emblemático de su municipio.
- La iniciativa impulsa competencias digitales, trabajo en equipo e investigación histórica en el aula.

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el plazo de inscripción para la II Liga Intermunicipal de Minecraft dirigida a alumnos de Primaria, una competición educativa que regresa a las aulas tras el buen funcionamiento de su primera convocatoria. Los centros interesados podrán registrar a sus equipos hasta el 31 de enero, con un máximo de 100 plazas disponibles para colegios de toda la región.
Esta propuesta de la Consejería de Digitalización, en coordinación con la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, apuesta por utilizar el conocido videojuego como herramienta pedagógica para acercar a los escolares al patrimonio cultural de sus municipios. La actividad se integra en la estrategia autonómica de impulso de la competencia digital en edades tempranas, manteniendo un enfoque académico claro y estructurado.
Inscripción, participantes y centros educativos implicados
El proceso de inscripción se abre para todos los centros de Educación Primaria de la Comunidad de Madrid, sin importar su titularidad ni el municipio en el que se encuentren. El plazo, habilitado desde el 18 de enero y hasta el 31 de enero, permitirá conformar los equipos que representarán a cada colegio dentro de las 100 plazas habilitadas por la administración regional.
La iniciativa va destinada al segundo y tercer ciclo de Primaria, de manera que participarán principalmente alumnos de los cursos intermedios y superiores de esta etapa. Los colegios deberán organizar a su alumnado en equipos guiados por un docente responsable, que actuará como referencia y acompañamiento pedagógico durante todo el torneo.
En la primera edición, esta liga educativa logró reunir a 2.550 niños procedentes de 30 colegios y nueve municipios distintos, una cifra que la Comunidad de Madrid considera un indicador claro del interés del profesorado y de las familias por este tipo de proyectos. Con la nueva edición se pretende ampliar el alcance territorial y reforzar la continuidad del programa en los próximos cursos.
El Gobierno autonómico aspira a que la Liga Intermunicipal de Minecraft se consolide como una cita fija en el calendario escolar, con especial peso en aquellas materias donde el trabajo por proyectos y la investigación del entorno tienen mayor presencia. La intención es que cada curso se convierta en una oportunidad para que nuevos centros se sumen a esta dinámica.
Esta convocatoria se integra, además, en la Estrategia de Digitalización de la Comunidad de Madrid 2023-2026, que persigue reducir la brecha digital y reforzar las competencias tecnológicas del alumnado sin perder de vista el componente social y cultural de la educación.

Cómo funciona la II Liga Intermunicipal de Minecraft
El diseño de la competición se estructura en tres fases clasificatorias, en las que los equipos deberán ir superando distintos retos vinculados al currículo de Primaria. A lo largo de cada etapa, las producciones de los estudiantes serán evaluadas por un jurado que asignará puntuaciones acumulativas, determinando qué grupos pasan de ronda y cuáles quedan fuera.
En una primera fase, los grupos de alumnos, acompañados por su profesor, trabajan la motivación y el plan inicial del proyecto, lo que puede incluir actividades como la redacción de una carta o documento en el que expliquen por qué quieren participar, qué monumento les interesa y qué esperan aprender a lo largo del proceso.
La segunda etapa gira en torno a la investigación del patrimonio local. Cada equipo escoge un monumento significativo de la localidad donde se ubica su colegio —por ejemplo, una iglesia histórica, una plaza, un edificio civil o un elemento singular del entorno urbano o rural— y se documenta sobre su origen, su evolución y su papel en la comunidad.
En esta fase se fomenta de forma especial el uso de métodos de documentación no exclusivamente digitales. Los alumnos pueden realizar entrevistas a vecinos o expertos, organizar visitas presenciales al lugar, recopilar fotografías antiguas y actuales, así como textos, planos u otros materiales que les ayuden a comprender mejor el espacio que después representarán dentro del juego.
La tercera fase es la de construcción y recreación en Minecraft. Con la información recopilada, los equipos se encargan de levantar el monumento en el entorno virtual, cuidando tanto la fidelidad arquitectónica como la ambientación que lo rodea. Además de reproducir el edificio, se anima a los participantes a elaborar un mundo digital que refleje el contexto del monumento y su relación con el municipio.
Vinculación con el currículo y enfoque pedagógico
La Liga Intermunicipal de Minecraft no se plantea como un simple torneo lúdico, sino como un proyecto de trabajo interdisciplinar que los docentes pueden integrar en varias asignaturas. La elaboración de escritos, informes o cartas se vincula con Lengua; la contextualización histórica del monumento conecta con Ciencias Sociales; y la planificación de la construcción impulsa contenidos de Matemáticas y Educación Artística.
El uso del videojuego busca potenciar competencias digitales y pensamiento computacional, pero siempre enmarcado en actividades guiadas, con objetivos didácticos claros y roles definidos para cada alumno dentro del equipo. De esta manera, la tecnología se presenta como una herramienta de aprendizaje y no solo como un entretenimiento.
Según la planificación de la Consejería de Digitalización, la liga permite trabajar habilidades como la interpretación de planos, la medición de proporciones y la organización espacial, elementos que pueden aprovecharse desde materias relacionadas con la geometría o la educación plástica. Además, la propia recreación digital del entorno favorece la discusión sobre cómo se diseñan y transforman los espacios urbanos.
Los profesores desempeñan un papel clave como mentores y coordinadores del proyecto. Son quienes acompañan a los equipos en todo el proceso, ayudando a seleccionar fuentes fiables, a organizar la información y a traducir el trabajo de investigación en decisiones concretas dentro del mundo de Minecraft. También tienen la responsabilidad de garantizar que todos los miembros del grupo participen de forma equilibrada.
La evaluación final, a cargo de un jurado nombrado por la administración, se basa en varios criterios: calidad de la investigación, creatividad de la propuesta, rigor en la recreación del monumento y nivel de integración de los contenidos curriculares. Las puntuaciones obtenidas en cada fase se acumulan, de manera que el desempeño sostenido a lo largo del tiempo resulta tan importante como el resultado final.
Competencias clave y objetivos a largo plazo
Uno de los grandes propósitos de esta liga es que los alumnos desarrollen pensamiento crítico y capacidad para resolver problemas complejos. Al enfrentarse a la tarea de representar su entorno en un espacio virtual, deben tomar decisiones sobre qué elementos priorizar, cómo organizar el trabajo o qué herramientas del juego utilizar para conseguir el resultado deseado.
El formato cooperativo refuerza de forma especial el trabajo en equipo y la comunicación entre iguales. Cada grupo necesita repartirse tareas, debatir ideas y llegar a acuerdos, algo que se considera esencial para la formación integral de los estudiantes. De este modo, el torneo trasciende lo puramente tecnológico y se convierte en un ejercicio de convivencia y coordinación.
La Comunidad de Madrid también subraya la importancia de que los más pequeños tomen conciencia de la riqueza cultural y patrimonial de sus pueblos y ciudades. La selección de un monumento cercano y su investigación permiten que el alumnado descubra historias, personajes y hechos que en muchos casos desconocía, a pesar de formar parte de su entorno cotidiano.
Esta iniciativa encaja dentro de una línea de actuación más amplia orientada a impulsar el talento joven en el ámbito digital. La administración regional entiende que el futuro laboral y social de las nuevas generaciones estará muy ligado a las competencias tecnológicas, y ve en proyectos como este una oportunidad de acercar esas habilidades al aula de manera práctica y contextualizada.
Responsables de la Consejería de Digitalización han destacado que programas de este tipo contribuyen a reducir la brecha digital, especialmente entre centros de diferentes municipios, al poner a disposición de todos las mismas herramientas y oportunidades de participación. La colaboración con la Consejería de Educación garantiza, además, que la propuesta esté alineada con los objetivos pedagógicos generales del sistema educativo madrileño.
Con esta segunda edición de la Liga Intermunicipal de Minecraft, la Comunidad de Madrid refuerza un modelo en el que la tecnología se combina con la investigación histórica y el conocimiento del territorio, dando lugar a proyectos en los que los alumnos se convierten en protagonistas activos de su aprendizaje. El torneo pretende seguir creciendo como referencia dentro de las iniciativas educativas innovadoras de la región, manteniendo siempre el foco en el desarrollo integral del alumnado y en la puesta en valor del patrimonio local.