- Samsung y SK Hynix compiten por liderar el mercado de HBM4E con velocidades de hasta 16 Gbps por pin.
- Estas memorias ofrecen anchos de banda masivos de hasta 3,6 TB/s y capacidades de hasta 64 GB por pila.
- La tecnología se enfoca en reducir el consumo energético y mejorar la gestión térmica para centros de datos masivos.
- El hardware es fundamental para las próximas arquitecturas de aceleradores como NVIDIA Vera Rubin.
El mundo de la inteligencia artificial está viviendo una auténtica fiebre por el hardware, y en el centro de todo este jaleo no están solo las GPUs, sino la memoria que las alimenta. Para que los modelos de lenguaje gigantescos no se queden colgados, hace falta una velocidad de transferencia de datos que deje fría a cualquiera, y ahí es donde entra en juego la memoria HBM4E, la evolución más potente hasta la fecha del estándar de memoria HBM de alto ancho de banda.
Ahora mismo, los gigantes coreanos Samsung y SK Hynix se han lanzado una carrera frenética para ver quién planta bandera primero en los centros de datos. No es para menos, ya que el salto desde las versiones anteriores es abismal, buscando eliminar esos cuellos de botella que frenan la inferencia y el entrenamiento de las IA más complejas que estamos viendo nacer.
El despliegue de Samsung: Potencia bruta y eficiencia

Samsung no se ha andado con chiquitas y ha presentado un ecosistema completo en eventos como el GTC de NVIDIA. Su estrategia es ofrecer una solución integral que combine lógica, fundición y empaquetado. El corazón de su propuesta es la HBM4E de 12 capas, la cual ya ha empezado a enviar como muestras a sus clientes más importantes para que le den el visto bueno antes de la producción masiva.
Si miramos los números, el salto es flipante. Esta memoria alcanza una velocidad estable de 14 Gbps, pudiendo escalar hasta los 16 Gbps por pin. Esto se traduce en un ancho de banda que llega hasta los 3,6 terabytes por segundo por pila, lo que significa que los datos vuelan. Además, han logrado que la capacidad suba hasta los 48 GB por pila en la configuración de 12 capas, aunque ya tienen en el mapa versiones de 32 GB (8 capas) y unas bestias de 64 GB (16 capas).
Pero no todo es velocidad pura; el consumo energético es el gran dolor de cabeza de los centros de datos. Samsung ha conseguido reducir el gasto eléctrico en un 16% y ha mejorado la resistencia térmica en más de un 14% comparado con la generación HBM4. Para conseguir este milagro, han mezclado un proceso DRAM de clase 10nm de sexta generación con una base lógica fabricada en 4 nanómetros, asegurando que el chip no se caliente demasiado mientras procesa millones de parámetros.
La respuesta de SK Hynix y la batalla tecnológica
Por otro lado, SK Hynix no se ha quedado mirando y también ha puesto sus muestras de HBM4E sobre la mesa. Su enfoque es muy similar en cuanto a cifras, apuntando también a los 16 Gbps por pin y los 48 GB de capacidad en 12 capas, pero destacan especialmente en la estabilidad estructural. Para ello, utilizan su tecnología Advanced MR-MUF, que permite que el apilado de capas sea mucho más robusto y eficiente.
En cuanto al calor, que es el enemigo número uno de la computación avanzada, SK Hynix afirma que su diseño mejora la resistencia térmica en un 17% respecto a la HBM4. Esta optimización es vital para que las futuras aceleradoras, como la posible NVIDIA Rubin Ultra o la serie AMD Instinct MI500, puedan rendir al máximo sin que el sistema tenga que bajar la velocidad para no derretirse.
Más allá de los servidores: El ecosistema de IA

Es curioso ver cómo Samsung está intentando dominar todo el tablero. Además de la HBM4E, han estado impulsando la HBM4 estándar, diseñada específicamente para la plataforma NVIDIA Vera Rubin, con velocidades de 11,7 Gbps. Pero la cosa no se queda en los servidores; la empresa también está optimizando la memoria para la IA local o edge computing.
- LPDDR6: Memorias para dispositivos móviles que alcanzan entre 30 y 35 Gbps por pin.
- LPDDR5X: Ofrece hasta 25 Gbps reduciendo el consumo un 15% para que la batería del móvil no vuele.
- SSD PM1763: Almacenamiento basado en PCIe 6.0 para transferencias masivas de datos.
- SOCAMM2: Módulos de memoria para servidores que ofrecen una integración flexible y gran ancho de banda.
Esta diversificación es clave porque la IA no solo vive en la nube, sino que necesita eficiencia energética en smartphones y tablets para ejecutar tareas complejas sin depender siempre de un servidor remoto. La implementación de la unión híbrida de cobre (HCB) es otro avance prometedor que permitirá alcanzar 16 capas o más, bajando la resistencia térmica un 20% frente al método tradicional TCB.

La industria de los semiconductores está en un punto de inflexión donde el valor ya no está solo en la capacidad de cálculo, sino en la velocidad con la que se mueven los datos. Con el despliegue de las muestras de HBM4E, tanto Samsung como SK Hynix están sentando las bases para que la próxima generación de supercomputadoras de IA sea drásticamente más rápida y eficiente, marcando el ritmo de lo que será posible diseñar en términos de inteligencia artificial generativa y modelos de lenguaje masivos durante los próximos años.
