- El popular battle royale vuelve a estar disponible en la App Store de forma global, excepto en Australia.
- El regreso ocurre en medio de una presión judicial en EE. UU. que obliga a Apple a ser transparente con sus comisiones.
- Epic Games critica que Apple sigue eludiendo normativas europeas y japonesas mediante tasas y avisos restrictivos.
- La vuelta al ecosistema iOS llega en un momento de crisis interna para Epic, marcada por despidos y caída de ingresos.
Quienes disfrutan del battle royale más conocido de la última década tienen motivos para alegrarse, ya que
Este regreso no es producto de un acuerdo amistoso, sino que llega en un momento donde la presión de los tribunales estadounidenses está obligando a la compañía de Cupertino a dar la cara. El conflicto, que comenzó hace tiempo, se centra en la transparencia de las tarifas que Apple impone a los desarrolladores, un tema que ahora está bajo la lupa de reguladores internacionales.
El detonante del regreso y la batalla por las comisiones
Todo empezó en agosto de 2020, cuando Epic Games decidió implementar un sistema de pago alternativo para evitarse el habitual recorte del 30% que Apple aplica a las transacciones internas. La reacción de Apple fue tajante y expulsó el juego de su ecosistema casi al instante. Tras años de litigios, se ha llegado a un punto donde el Tribunal Supremo de EE. UU. podría forzar a la manzana a revelar sus costes operativos reales.
Desde Epic Games sostienen que, una vez que se sepan los gastos reales de mantenimiento de la tienda, los gobiernos no tolerarán que se sigan cobrando comisiones que consideran abusivas. Tim Sweeney, el máximo responsable de la firma, ha calificado este movimiento como el inicio del fin del llamado «impuesto Apple», sugiriendo que la transparencia será la clave para liberar el mercado de aplicaciones.
Situación en Europa y el resto del mundo

Para los usuarios en España y el resto de Europa, el panorama es especialmente interesante. Gracias a la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea, Apple se ha visto obligada a permitir la existencia de tiendas alternativas en iOS. Sin embargo, Epic Games denuncia que la firma de Cupertino sigue intentando darle la vuelta a la ley mediante el uso de pantallas de advertencia y requisitos económicos excesivos que desincentivan la competencia.
No obstante, hay un lugar donde el juego sigue sin aparecer: Australia. A pesar de que Fortnite ganó la batalla legal contra Apple y Google en Australia, Apple se niega a cambiar sus condiciones de pago, lo que ha llevado a la desarrolladora a rechazar el regreso del juego allí hasta que se cumplan las órdenes judiciales. Básicamente, Epic no quiere volver bajo un contrato que consideran ilegal.
Un regreso agridulce para Epic Games

A pesar de la alegría por recuperar la plataforma de iOS, el momento no es el mejor para la empresa. Se ha detectado una caída notable en la cantidad de jugadores activos y en los ingresos totales desde principios de 2025. Esta situación, sumada al enorme gasto en abogados y al financiamiento de su propia tienda para competir con Steam, ha obligado a la compañía a despedir a unos 1.000 empleados recientemente.
Además, la competencia se ha vuelto más feroz con el crecimiento de plataformas como Roblox, que están robando tiempo de juego a los usuarios. Para intentar paliar los costes operativos, la compañía ha tenido que subir el precio de los paVos, la moneda virtual del juego, aunque siguen moviendo miles de millones de dólares anualmente en sus diversos servicios.
En definitiva, el retorno de Fortnite a la App Store en mercados como el español marca un hito en la lucha contra los monopolios digitales. Aunque el juego ya se puede jugar online y con otras plataformas, la disputa por un ecosistema móvil abierto y justo sigue vigente, con Epic Games decidida a no dar su batalla por finalizada hasta que las reglas del juego cambien para todos los desarrolladores.

