- Minoristas checos han filtrado precios de la Steam Machine muy por encima de una consola tradicional.
- Los modelos de 512 GB y 2 TB se moverían entre unos 900 y más de 1.000 dólares/euros antes de impuestos.
- Valve no planea subvencionar el hardware, lo que la sitúa como un mini PC premium para jugar a 4K.
- La escasez de memoria y NAND encarece los componentes y podría retrasar el anuncio oficial del precio.
La próxima Steam Machine de Valve, esa especie de PC compacto para el salón con alma de consola, vuelve a estar en boca de todo el mundo, pero no precisamente por sus juegos o por su potencia. En las últimas horas, varias filtraciones procedentes de la República Checa han puesto el foco en un tema delicado: cuánto podría costar realmente el dispositivo cuando llegue a Europa y, por extensión, a España.
A falta de anuncio oficial, los listados de diferentes tiendas checas apuntan a que el nuevo hardware de Valve se movería en una franja de precio muy superior a la de una consola tradicional como PlayStation 5 o Xbox Series X. Aunque se trata de datos no confirmados, la coincidencia entre minoristas y filtradores habituales de la industria está alimentando la sensación de que la Steam Machine se colocará como un producto claramente premium.
Qué dicen las filtraciones de precios de la Steam Machine
Las primeras pistas llegaron desde un minorista checo, identificado como Smarty.cz, donde se detectó una ficha de producto para la Steam Machine con un precio oculto en el código fuente de la página. A simple vista, el portal mostraba un discreto «precio indeterminado» y mensajes del tipo «vigilar disponibilidad», pero al inspeccionar el HTML aparecían cifras muy concretas para dos variantes del equipo.
Según esos datos filtrados, el modelo con 512 GB de almacenamiento se habría listado en torno a las 19.826 coronas checas, mientras que la versión superior de 2 TB se situaría sobre las 22.305 coronas. Realizando la conversión directa, y sin aplicar impuestos locales ni márgenes finales, esas cantidades equivalen aproximadamente a unos 900 y algo más de 1.000 dólares o euros, dependiendo del cambio del día.
Esta información no se quedó en un simple hallazgo aislado. Usuarios de Reddit y el filtrador conocido como Pirat_Nation difundieron las capturas, y otros miembros de la comunidad checa confirmaron que las cifras seguían presentes en el backend del comercio. Un usuario que se identificó como residente en el país llegó a remarcar que estos importes suelen estar hinchados respecto al precio que podría verse en mercados como el estadounidense, donde los impuestos y márgenes de distribución funcionan de manera distinta.
En paralelo, otro gran retailer de la zona, Alza, habría manejado precios muy similares para la Steam Machine. Aunque tampoco mostraba importes de forma pública en la ficha del producto, las referencias internas señalaban una horquilla casi idéntica de 512 GB y 2 TB, reforzando la idea de que Valve trabaja con dos configuraciones principales de almacenamiento y un posicionamiento de coste alto desde el principio.
De forma más genérica, otras filtraciones difundidas por cuentas como chusskaptaan en Reddit hablan de una Steam Machine con versiones de 512 GB y 2 TB situadas en 950 y 1.070 dólares, respectivamente. Son cifras que encajan con las coronas checas vistas en Smarty y Alza, al aplicar conversiones y posibles recargos por parte de cada distribuidor.
Un mini PC premium que superaría a las consolas actuales
El dato que más ruido ha generado entre los aficionados es que, de confirmarse estos importes, la Steam Machine costaría sensiblemente más que una consola de generación actual. Mientras muchos jugadores esperaban una horquilla de lanzamientos de entre 600 y 700 dólares/euros para este «mini PC cúbico», las cifras filtradas se acercan más al territorio de un ordenador de sobremesa de gama media-alta.
De ahí que, por muy llamativos que resulten los 950 o 1.070 dólares filtrados, varios analistas de hardware señalan que no son números descabellados si se repasan los costes de una máquina equivalente comprando los componentes por separado. Canales especializados como Linus Tech Tips han calculado que, con los precios actuales, montar un equipo con potencia comparable rondaría fácilmente los 900 dólares solo en piezas, sin contar mano de obra ni márgenes comerciales.
El enfoque de Valve, por tanto, no sería el de competir de tú a tú en precio con las consolas de Sony o Microsoft, sino posicionar la Steam Machine como una PC compacta (formato SFF) de alto rendimiento, preparada para el salón, pero con todas las ventajas del catálogo de Steam. Eso supone renunciar a la tradicional estrategia de vender hardware por debajo de coste a cambio de recuperar la inversión con juegos y suscripciones.
De hecho, tanto en filtraciones como en declaraciones previas, se repite la idea de que Valve no va a subvencionar el precio de la Steam Machine. El dispositivo deberá cubrir el coste real de cada componente, algo que, en pleno contexto de encarecimiento del hardware, se nota especialmente.
Marcadores de posición o adelanto del PVP real
Ante todo, conviene recordar cómo trabajan muchos comercios antes del lanzamiento de un producto. Tiendas como Smarty.cz o Alza suelen emplear precios marcadores de posición para cargar las fichas en sus sistemas internos. Esos números permiten gestionar reservas, previsiones de stock y márgenes, pero no siempre coinciden al 100 % con el precio final recomendado por el fabricante.
En el caso de la Steam Machine, varios usuarios han señalado que los importes filtrados parecen incluir un «margen de seguridad» de alrededor del 20 %, un colchón habitual que los retailers usan para protegerse ante posibles cambios de tarifa mayorista o fluctuaciones de divisa. La propia presentación pública del producto, con mensajes de «precio indeterminado», indica que Valve todavía no ha dado luz verde a un PVP definitivo.
La coexistencia de cifras ligeramente distintas según la fuente (835-925 dólares en unas estimaciones, 950-1.070 en otras) refuerza la idea de que se trata de estimaciones de trabajo basadas en conversiones de moneda y recargos internos. No obstante, todas las filtraciones apuntan a un mismo rango general: por encima de los 800-900 dólares para el modelo base y superando la barrera de los 1.000 para la versión con más almacenamiento.
Para Europa, y especialmente para países como España, hay que sumar otro factor: los impuestos indirectos y los costes de importación. Aunque algunos filtradores creen que en Estados Unidos el precio podría ser algo más bajo que en Chequia, en la Unión Europea el IVA y los gastos logísticos suelen empujar el PVP algo hacia arriba, por lo que no sería extraño ver la Steam Machine en cifras cercanas, o incluso superiores, a las vistas en coronas checas convertidas directamente a euros.
En cualquier caso, la ausencia total de comentarios oficiales por parte de Valve obliga a tomar estos números como una referencia orientativa, útil para hacerse una idea del posicionamiento del producto, pero todavía lejos de ser definitiva. Hasta que la compañía concrete su estrategia, la Steam Machine sigue sin precio confirmado ni fecha cerrada de salida.
La crisis de memoria y NAND como telón de fondo
El contexto del mercado de hardware ayuda a entender por qué los minoristas están jugando con cifras tan altas. En los últimos meses, fabricantes como Samsung han advertido de una escasez sin precedentes en memorias RAM y chips NAND, impulsada en gran parte por la demanda de sistemas de inteligencia artificial y centros de datos.
Esta situación ha provocado que ciertos kits de memoria RAM se vendan a precios superiores a los de una consola completa, encareciendo de golpe cualquier proyecto de hardware que dependa de grandes cantidades de estos componentes. La Steam Machine, que integrará memoria DDR5 de alta velocidad (las filtraciones hablan de alrededor de 16 GB, alineados con la gama alta actual), no es ajena a esta presión.
Además de la RAM, el almacenamiento SSD basado en NAND también ha visto cómo sus precios repuntaban, complicando los planes de cualquier fabricante que quiera ofrecer grandes capacidades, como esos 512 GB y 2 TB que se mencionan para la Steam Machine. En este escenario, ajustar un producto potente a un precio «amable» se vuelve bastante más difícil.
Este encarecimiento generalizado explica, en parte, por qué Valve habría optado por no bajar artificialmente el precio de entrada. Asumir pérdidas importantes por unidad vendida en un momento de tanta volatilidad de costes sería arriesgado incluso para una compañía con la estructura financiera de Valve, sobre todo teniendo en cuenta que ya comercializa otros dispositivos como Steam Deck.
Varios analistas apuntan también a que la escalada en el coste de componentes podría estar detrás del retraso en el anuncio oficial del precio. Aunque la compañía presentó la Steam Machine a finales de 2025 y ha dejado caer una ventana aproximada de lanzamiento para la primavera o el primer trimestre de 2026, sigue sin cerrar públicamente la cifra que aparecerá en la etiqueta.
Qué se puede esperar en España y el resto de Europa
Tras poner todos estos datos sobre la mesa, la gran pregunta para los jugadores españoles y europeos es bastante directa: ¿en cuánto se traducirá todo esto cuando la Steam Machine llegue a nuestras tiendas? Las filtraciones checas ofrecen una guía, pero no una respuesta exacta.
Partiendo de los listados de Smarty y Alza, y asumiendo que esos precios incluyen un margen prudente, algunos expertos en distribución estiman que el modelo de 512 GB podría aterrizar en Europa en una franja situada alrededor de los 800-900 euros, mientras que la versión de 2 TB podría escalar claramente por encima de los 1.000. La cifra exacta dependerá del tipo de cambio en el momento del lanzamiento, de los acuerdos entre Valve y los mayoristas y de la política de precios que la compañía adopte para la UE.
En España, además, entran en juego factores adicionales como el IVA del 21 %, las condiciones logísticas y la estructura de márgenes de cada cadena de distribución. No sería raro que el PVP recomendado se viera ligeramente inflado respecto a otros mercados europeos si se comercializa a través de grandes superficies o minoristas que trabajen con importaciones indirectas.
Por otro lado, algunos rumores mencionados en foros internacionales sugerían que Valve podría barajar la idea de ofrecer en el futuro un modelo «bare bones» o semidesnudo, es decir, una versión más económica de la Steam Machine con menos componentes incluidos (por ejemplo, sin almacenamiento o con menor capacidad de serie), pensada para usuarios que quieran personalizar el equipo a su gusto. Sin embargo, los listados de los minoristas checos solo hacen referencia a dos modelos completos, por lo que, de existir esa opción, no parece formar parte de la primera oleada.
Para quienes ya están haciendo números, la estrategia más prudente pasa por considerar las cifras filtradas como un escenario de «peor caso»: asumir que la Steam Machine será un producto caro, ahorrar en consecuencia y, en el mejor de los casos, encontrarse con un precio final algo más amable cuando Valve rompa finalmente su silencio.
El panorama que dibujan las filtraciones checas es bastante claro: la nueva Steam Machine apunta a convertirse en un mini PC de alto rendimiento con precio acorde a su ambición técnica, más cercano a un ordenador para jugar a 4K que a una consola tradicional de 500 euros. La falta de confirmación oficial invita a la cautela, pero los datos que han ido saliendo permiten hacerse una idea bastante aproximada de por dónde irán los tiros cuando Valve se decida, por fin, a revelar el número definitivo.
