- Domina las mesas de trabajo de Hytale para desbloquear armas, herramientas, armaduras y recetas avanzadas.
- Organiza bien inventario y cofres para proteger materiales raros que usa el auto-crafteo en recetas “genéricas”.
- La alquimia y las pociones son clave al explorar zonas peligrosas y enfrentarte a jefes en Orbis.
- Biomas, mobs y animales proporcionan recursos únicos imprescindibles para progresar por tiers de equipo.
Si acabas de empezar tu partida y te has quedado mirando los bancos de trabajo sin saber muy bien por dónde tirar, tranquilo: las recetas de Hytale y su sistema de crafteo pueden abrumar al principio, pero en cuanto entiendes las bases se vuelven uno de los puntos más divertidos del juego. Aquí vas a encontrar una guía completa, pensada para que tus primeras horas sean mucho más fluidas y para que sepas qué fabricar, con qué materiales y en qué mesa hacerlo.
A lo largo de este artículo vamos a repasar todas las recetas básicas, las mesas de trabajo más importantes, los materiales clave y hasta la alquimia y las pociones. También verás algunos trucos de inventario y gestión de recursos que no siempre quedan claros dentro del propio juego, pero que marcan la diferencia entre pasarlo mal la primera noche… o montarte una buena base desde el minuto uno.
Conceptos básicos de crafteo y gestión de recursos en Hytale
En Hytale absolutamente todo gira alrededor de recolectar recursos y transformarlos mediante recetas: minerales, distintos tipos de madera, piedra, fibras vegetales, cuero, pieles, partes de mobs, sacos de veneno, huesos… Casi cualquier cosa que te encuentres por Orbis tendrá tarde o temprano un uso en alguna fórmula, así que conviene que desde muy pronto te acostumbres a guardarlo todo en cofres cerca de tu base.
Durante las primeras horas, tu prioridad debería ser asegurarte una pequeña base segura (aunque al principio sean cuatro paredes mal puestas) y un par de cofres donde ir apilando materiales sin volverte loco con el inventario. Es muy fácil caer en la trampa de tirarlo o venderlo todo, pero el sistema de crafteo está diseñado para que, a medida que progresas y subes de tier, vayan apareciendo recetas nuevas que reutilizan esos objetos que parecían “basura”.
El crafteo en Hytale es bastante más accesible que en otros juegos del estilo: en lugar de cuadrículas complicadas, usas mesas específicas donde seleccionas los ingredientes de una lista y pulsas en «Craft». Esto hace que sea mucho más intuitivo para jugadores nuevos, aunque también es verdad que, cuando llevas muchas horas, la gestión del inventario y de los cofres se vuelve un reto en sí mismo.
Un detalle importante que no todo el mundo nota al principio es cómo funciona la selección de materiales en las recetas que aceptan “cualquier tipo” de un recurso (por ejemplo, cualquier madera o cualquier piedra). El juego tiende a elegir los objetos siguiendo un orden: primero el inventario, normalmente de arriba a abajo y de izquierda a derecha, y después los cofres cercanos. Esto implica que, si no tienes cuidado, el auto-crafteo puede gastar maderas raras, minerales valiosos o materiales que necesitabas para mejorar tus bancos de trabajo sin que te des ni cuenta.
Por eso, muchos jugadores veteranos recomiendan organizar el inventario y los cofres para “proteger” los recursos escasos o incluso colocar algunos bancos de trabajo fuera del alcance de los cofres para tener control total sobre qué se consume en cada receta. Puede sonar un poco drástico, pero cuando empiezas a hacer mejoras avanzadas de mesa y ves que desaparecen tus materiales raros por culpa de una receta “genérica”, lo entiendes rápido.
Primeras horas: inventario, crafteo rápido y mesas esenciales
En cuanto cargas el mundo y apareces en Orbis, tus objetivos inmediatos deberían ser muy claros: conseguir madera, piedra y fibras vegetales. Con eso tendrás casi todo lo necesario para fabricar tu primera mesa de trabajo, herramientas iniciales y antorchas, que son la base para la supervivencia del primer día y la primera noche.
Desde el propio inventario puedes acceder a algunas recetas muy simples sin necesidad de mesa, como las antorchas. Este tipo de fórmulas básicas te acompañarán durante todo el juego, pero al principio son clave porque te permiten iluminar rápidamente la zona donde vayas a establecer tu primera casa o campamento.
Para conseguir los componentes de tus primeros crafteos, céntrate en tres acciones: talar árboles, romper arbustos y picar algo de piedra. La madera te proporcionará troncos y savia; los arbustos y plantas te darán fibras y, a veces, palos; y la piedra será la base para herramientas y para levantar tus primeras estructuras. Con un par de minutos talando y recogiendo por la zona inicial, deberías tener materiales suficientes para fabricar tu mesa básica y arrancar de verdad la partida.
Una vez tengas cierta cantidad de recursos, tu siguiente paso lógico es construir tu primera mesa de trabajo general o “Workbench”. A partir de esta mesa se desbloquea un abanico enorme de recetas: herramientas, armas iniciales, otras mesas especializadas y, más adelante, muchas de las mejoras que te permiten subir de categoría y acceder a equipamiento más potente.
Ten en cuenta que las distintas mesas de trabajo se complementan entre sí: desde la básica puedes crear estaciones más especializadas (granjeros, arcanistas, herreros, constructores…), y estas a su vez abren nuevas recetas de armas, armaduras, elementos decorativos, pociones o bloques de construcción avanzados. Cuanto antes organices una pequeña zona de trabajo con sitio para varias mesas, antes empezarás a notar el “salto” de poder y comodidad.
Con esta mesa podrás crear tus primeras herramientas (hacha y pico), estaciones adicionales y montones de objetos básicos. Más adelante, al mejorarla de nivel, también se desbloquean recetas algo más avanzadas, aunque muchas de ellas se derivan de otras mesas especializadas.
Mesas de trabajo principales y para qué sirve cada una
La columna vertebral del sistema de recetas de Hytale son las mesas de trabajo o estaciones de crafteo. Cada una se encarga de un grupo concreto de objetos, y muchas recetas solo se desbloquean cuando mejoras estas mesas a un tier superior. Dominar qué hace cada una te ahorra muchos paseos y dolores de cabeza.
La primera que vas a construir sí o sí es la mesa de trabajo básica o Workbench. Es la estación más generalista y la usarás prácticamente todo el juego. Para fabricarla, solo necesitas:
- 4 troncos de árbol de cualquier tipo.
- 3 unidades de piedra, también de cualquier clase.
Con esta mesa podrás crear tus primeras herramientas (hacha y pico), estaciones adicionales y montones de objetos básicos. Más adelante, al mejorarla de nivel, también se desbloquean recetas algo más avanzadas, aunque muchas de ellas se derivan de otras mesas especializadas.
Otra de las estaciones clave al poco de empezar es la mesa del constructor o Builder’s Workbench, pensada sobre todo para craftear bloques decorativos, puertas, ventanas y piezas estructurales para tu base. Suelen pedirse materiales como:
- Alrededor de 6 bloques de madera de cualquier tipo.
- En torno a 3 piedras de cualquier clase.
Desde esta mesa puedes fabricar elementos que hacen que tu casa deje de parecer una cabaña improvisada, además de bloques específicos con mejores estadísticas o estética. Es una de las estaciones que más vas a usar si te gusta construir, pero tiene una pega: muchas recetas consumen materiales directamente de tu inventario, uno por uno, lo que obliga a mimar bastante la gestión de recursos para que no te “robe” materiales escasos.
En cuanto quieres avanzar más allá de la piedra y la madera, toca fabricar el horno o forja básica. Es la estación donde fundes minerales como hierro o cobre, y a partir de ahí creas lingotes necesarios para armaduras, armas y muchas mejoras de estaciones. Aunque los requisitos exactos pueden variar según el tipo de horno, lo habitual es que necesites bastantes bloques de piedra y algo de combustible (palos, carbón, madera o incluso recursos como el bambú).
Junto a estas mesas iniciales, hay otras estaciones especializadas que irás desbloqueando según progresas:
- Mesa del granjero (Farmer’s Workbench): aquí se craftean herramientas agrícolas como la azada, además de otros objetos ligados al cultivo y la gestión de animales.
- Yunque del herrero (Blacksmith’s Anvil): se usa para fabricar armas físicas no mágicas (espadas, hachas de batalla, dagas y otras variantes) y muchas piezas de armadura metálica.
- Mesa del arcanista (Arcanist’s Workbench): esta estación se centra en la creación de armas mágicas y objetos imbuidos con efectos especiales.
En conjunto, estas mesas te permiten abarcar todo el abanico de armas, herramientas, armaduras y bloques avanzados. A medida que las subas de categoría (tier), irás viendo aparecer nuevos planos de crafteo, así que una parte fundamental del progreso en Hytale consiste en invertir recursos en ir mejorándolas poco a poco.
Recetas esenciales para el primer día y la primera noche
Las primeras veinticuatro horas de juego son críticas: si no te organizas bien, la noche puede pillarte en medio del campo sin luz ni refugio. Para evitarlo, céntrate en unas pocas recetas clave que te van a solucionar casi todos los problemas iniciales.
La receta más importante al arrancar es probablemente la de las antorchas. Son baratas, fáciles de conseguir y totalmente imprescindibles para iluminar tu base, cuevas y zonas de trabajo. La fórmula habitual para un pequeño lote de antorchas incluye:
- 1 fibra de planta.
- 1 unidad de savia de árbol.
- 1 palo.
Todos estos materiales los obtendrás rápidamente talando árboles y rompiendo arbustos, así que no te cortes: llévate un buen puñado de madera, fibras y palos antes de que anochezca. La iluminación también ayuda a reducir la aparición de enemigos cerca de tu base, con lo que las antorchas son, indirectamente, una defensa más.
En cuanto tengas tu Workbench lista, toca fabricar tus primeras herramientas y armas de combate básicas. Para el día 1, las recetas típicas de madera y piedra son:
- Hacha de madera
Ingredientes aproximados: 2 palos, 2 piedras y 2 fibras vegetales.
Uso: talar árboles mucho más rápido que a mano. - Pico de madera
Ingredientes aproximados: 2 palos, 2 piedras y 2 fibras vegetales.
Uso: minar piedra y minerales iniciales con eficiencia. - Espada de madera
Ingredientes aproximados: 2 palos, 2 piedras y 2 fibras vegetales.
Uso: defenderte de mobs y cazar criaturas para conseguir comida y materiales.
Otro objeto muy recomendable al inicio es algún tipo de saco de dormir o cama básica. Un ejemplo de receta muy común sería:
- 3 unidades de fibra.
- 2 pieles ligeras o cuero de baja calidad.
Con esto puedes crear un punto de reaparición (respawn) en tu base, algo que se agradece cuando empiezan a complicarse las cosas. No hay nada más frustrante que morir lejos, reaparecer en la zona inicial y tener que hacer una peregrinación eterna para recuperar tu cuerpo.
Si combinas antorchas, herramientas básicas, un arma sencilla, un pequeño refugio cerrado y un saco de dormir, tendrás todo lo necesario para superar tu primera noche sin demasiados sustos. A partir de ahí, ya podrás explorar con más calma, ampliar la casa y empezar a buscar minerales mejores por las cuevas cercanas.
Armas, armaduras y progresión por tiers
A medida que sales de la zona inicial y te adentras en regiones más peligrosas de Orbis, el juego te empuja a mejorar tu equipo constantemente. No basta con la espada de madera y cuatro piezas de cuero: vas a necesitar armaduras más resistentes, armas con más daño y herramientas que picen minerales de mayor nivel.
El sistema de progresión de Hytale (consulta trucos y progresión) se estructura en tiers o categorías de materiales. Empiezas con madera y piedra, pasas por metales como el cobre y el hierro, y poco a poco desbloqueas aleaciones y recursos aún más raros. Cada tier suele ir asociado a un conjunto completo de armas, herramientas y armaduras, así que cuando logras acceder a un nuevo mineral, lo normal es que cambies prácticamente todo tu equipamiento.
Para las armaduras, tendrás una estación específica como la estación de armadura, ligada a los bancos de trabajo de herrero. El primer gran salto suele ser la armadura completa de cobre, que requiere haber montado un buen sistema de minería y un horno funcional para fundir el mineral en lingotes. A partir de ahí, la cosa se complica con nuevos componentes y combinaciones de materiales.
En cuanto a las armas, la distinción más importante es entre armas físicas tradicionales y armas mágicas. Las primeras (espadas, hachas de guerra, dagas, etc.) se fabrican en el yunque del herrero, mientras que las segundas necesitan la mesa del arcanista. Cada tipo de arma tiene su estilo de juego y estadísticas propias, así que merece la pena probar varias configuraciones para ver con cuál te sientes más cómodo.
Algo que conviene no olvidar es que mejorar las propias mesas de trabajo es tan importante como conseguir nuevos materiales. Subir tu Workbench, el yunque o la estación de armadura a un tier superior desbloquea recetas que antes ni siquiera veías en el menú, y muchas veces estas mejoras requieren una combinación de recursos básicos (madera, piedra) con otros más exóticos que vas encontrando en biomas avanzados.
Alquimia, mesa de pociones y recetas de brebajes
Al principio del juego, la alquimia puede parecer algo totalmente secundario: no necesitas pociones para sobrevivir tus primeras horas si juegas con cuidado, comes a tiempo y evitas meterte en berenjenales innecesarios. Sin embargo, en cuanto empiezas a explorar zonas más duras de Orbis, las pociones pasan de ser un lujo a convertirse en un salvavidas constante.
Para adentrarte en la alquimia lo primero es mejorar tu banco de trabajo básico al menos hasta nivel 2. Es a partir de ese punto cuando se desbloquea la receta de la mesa de alquimia, que es la estación específica donde podrás preparar tus brebajes. Sin esa mejora previa, directamente no verás la opción de crearla.
La receta típica para fabricar la mesa de alquimia suele incluir una mezcla de piedra, minerales refinados y componentes obtenidos de enemigos:
- 20 bloques de piedra, de cualquier tipo.
- 5 lingotes de oro.
- 10 sacos de veneno.
- 10 fragmentos de hueso.
Los lingotes de oro te obligan a tener ya una cadena de minería y fundición decente, mientras que los sacos de veneno y los huesos se consiguen normalmente derrotando a ciertos mobs en zonas algo más peligrosas. No es una estación pensada para el primer día, sino para cuando ya llevas un buen rato de partida y necesitas un plus de supervivencia y daño para afrontar jefes o biomas complicados.
Una vez que construyes la mesa de alquimia y la colocas en tu base, se abre todo un mundo de pociones de combate, de apoyo y místicas. Eso sí, ten en cuenta que, igual que otras estaciones, la de alquimia también se puede mejorar, y muchas de las recetas más interesantes solo aparecen cuando la subes de nivel.
Dentro de la categoría de pociones de combate encontrarás brebajes que aumentan tu daño, tu resistencia, tu defensa o incluso tu velocidad de ataque. Son ideales para entrar en una mazmorra complicada, luchar contra un jefe o explorar zonas con muchos enemigos. Por otro lado, las pociones místicas suelen estar más ligadas a efectos especiales: mejoras de movilidad, alteraciones de estado, potenciadores temporales de habilidades mágicas y otras rarezas que pueden cambiar completamente la forma en la que afrontas un enfrentamiento.
La clave de la alquimia en Hytale es que no basta con llevar buena armadura y un arma potente: una o dos pociones bien escogidas pueden ser la diferencia entre tener que huir a mitad de combate o rematar a un enemigo que, en teoría, estaba por encima de tu nivel. Por eso, aunque al principio dé pereza invertir recursos en la mesa de alquimia, a la larga se convierte en una de las estaciones más rentables del juego.
Mundo, biomas, construcción y supervivencia en Orbis
Más allá de las recetas concretas, lo que hace tan adictivo a Hytale es su mundo abierto, Orbis, formado por biomas muy distintos entre sí. Cada zona tiene su clima, sus enemigos, sus recursos y sus secretos, lo que te obliga a ir adaptando tu equipamiento, tu manera de construir y tus prioridades de crafteo según el lugar donde te encuentres.
En algunos biomas encontrarás gran abundancia de madera y fauna domesticable, mientras que en otros lo que predomina son minerales raros, ruinas peligrosas y mobs muy agresivos. Esta variedad hace que la exploración vaya siempre ligada a la supervivencia: no basta con “andar hacia delante”, hay que ir preparado con comida suficiente, un equipo en buen estado y, preferiblemente, algunas pociones en la mochila.
El sistema de construcción de Hytale es bastante flexible, de forma que puedes levantar desde pequeñas bases funcionales hasta auténticas fortalezas o pueblos completos. Los bancos de trabajo del constructor y las estaciones decorativas te permiten experimentar con materiales, colores y estilos, mientras que la progresión en crafteo te irá desbloqueando puertas reforzadas, ventanas especiales, muros más resistentes y elementos defensivos.
La supervivencia, por su parte, se apoya en mecánicas clásicas pero bien integradas: gestión de salud, comida, refugio y seguridad frente a los mobs. Llevar siempre algo de comida cocinada encima es casi obligatorio, y en cuanto tengas fogones o estaciones de cocina deberías empezar a crear platos que no solo rellenen la barra de vida, sino que te proporcionen pequeños beneficios adicionales.
En cuanto explores un poco verás también construcciones y ubicaciones especiales repartidas por el mapa: ruinas, aldeas, mazmorras, cuevas profundas… Muchas de ellas esconden cofres con materiales poco comunes, planos de recetas, piezas de equipo únicas o recursos que luego usarás en alquimia o en crafteos avanzados. Ir bien preparado a estos lugares es fundamental si no quieres acabar haciendo viajes de vuelta en cadena para recuperar tu cadáver.
Animales, mobs y recursos que sueltan
Los animales y enemigos de Hytale no son solo obstáculos o compañía estética; son fuentes constantes de materiales clave para muchas recetas. Desde pieles y cuero hasta huesos, sacos de veneno o ingredientes exóticos para alquimia, derrotar o domesticar criaturas concretas forma parte de la “cadena de producción” del juego.
Entre los animales pacíficos, muchos se pueden domesticar o adiestrar. Eso incluye monturas como caballos y otras criaturas que te permiten moverte más rápido por Orbis, lo cual es especialmente útil cuando tu base está lejos de los puntos de interés. Aprender a entrenar caballos y gestionar tus monturas te ahorra mucho tiempo de viaje y facilita el transporte de materiales a largas distancias.
Por otro lado, algunos mobs enemigos sueltan materiales imprescindibles para recetas avanzadas, como los sacos de veneno necesarios para la mesa de alquimia o ciertos tipos de huesos y pieles de más calidad. Esto significa que llega un momento en el que no basta con picar y talar: tienes que ir activamente a buscar combates para obtener los recursos que te faltan.
Conocer qué criatura suelta qué tipo de material te ayuda a planificar mejor tus salidas: si necesitas cuero específico, buscarás cierto tipo de animal; si te hacen falta huesos, te interesa localizar mobs concretos; y si lo que quieres son ingredientes místicos, quizá debas adentrarte en zonas plagadas de enemigos mágicos o corruptos.
Al final, la interacción con animales y mobs se integra en el resto del sistema de crafteo: sin sus recursos no podrías fabricar buena parte de las armas, armaduras, pociones y mejoras de estación que dan sentido a la progresión del juego.
Multijugador, servidores, mods y comandos
Una parte muy potente de Hytale es que está diseñado tanto para jugar solo como para disfrutar en multijugador en servidores dedicados. Al sumarle amigos o entrar en comunidades, las recetas y el sistema de crafteo se vuelven aún más interesantes, porque puedes repartir roles: uno se centra en la minería, otro en la alquimia, otro en la construcción, etc., y así el progreso se acelera muchísimo.
Además, el juego cuenta con un ecosistema de mods y shaders que permite ampliar todavía más las mecánicas, añadir contenido nuevo, cambiar el aspecto visual o introducir recetas completamente diferentes. Con el tiempo, esto convierte a Hytale en una especie de plataforma en constante evolución, donde siempre hay algo nuevo que probar o una build distinta que montar.
Los comandos y trucos internos también juegan un papel importante, sobre todo si te gusta experimentar, construir en creativo o probar configuraciones de combate sin las limitaciones del modo supervivencia. A través de ellos puedes gestionar el clima, teletransportarte, generar recursos, modificar parámetros del mundo o ajustar la dificultad según tus gustos.
Por último, no está de más recordar que antes de meterte de lleno en el juego conviene registrarte en la web oficial, elegir la edición que prefieras, descargar el launcher e instalarlo correctamente. A partir de ahí, ya podrás ir ampliando tu experiencia con guías más específicas de armas, jefes, materiales concretos o configuraciones de servidor a medida.
Con todo esto en mente, Hytale se convierte en un título donde las recetas y el crafteo no son solo un accesorio, sino el corazón mismo de la experiencia: desde tus primeras antorchas y herramientas de madera hasta complejas pociones místicas, armaduras de alto tier y bases enormes levantadas en biomas remotos, cada paso que das está ligado a un material que recoges, una mesa que mejoras y una fórmula que descubres y dominas.