- Google bloquea los trucos que permitían usar YouTube en segundo plano desde navegadores móviles sin pagar Premium.
- La reproducción en segundo plano y el modo picture-in-picture pasan a ser exclusivas de YouTube Premium.
- El cambio afecta a navegadores como Samsung Internet, Brave, Vivaldi, Firefox o Edge, tanto en Android como en iOS.
- La medida busca coherencia entre plataformas y refuerza el modelo de suscripción de pago de YouTube.
Durante años, millones de usuarios han aprovechado atajos y pequeños trucos para escuchar YouTube con la pantalla apagada o mientras usaban otras aplicaciones en segundo plano, sin pasar por la suscripción de pago. Esa forma de usar la plataforma estaba tan extendida que, para muchos, se había convertido casi en una función “no oficial” del servicio.
Ese escenario ha cambiado de golpe. Google ha confirmado que ha actualizado YouTube para cerrar las brechas que permitían la reproducción en segundo plano gratis desde el navegador del móvil, tanto en Android como en iOS. La compañía quiere que esta opción sea un privilegio claro y exclusivo de YouTube Premium, sin excepciones ni trucos posibles.
Google corta los atajos para usar YouTube en segundo plano sin pagar
Hasta ahora, bastaba con recurrir a navegadores móviles como Samsung Internet, Brave, Vivaldi, Firefox o Microsoft Edge, forzar la versión de escritorio de la web o aprovechar el control multimedia del sistema para seguir escuchando vídeos con el teléfono bloqueado. En muchos dispositivos, incluso era posible combinarlo con el modo picture-in-picture (PIP) para que el vídeo flotara en una ventana mientras se usaban otras apps.
Con la última ronda de cambios, al minimizar el navegador, cambiar de aplicación o apagar la pantalla, la reproducción se detiene de inmediato si la cuenta no tiene YouTube Premium activo. En foros como Reddit y redes sociales se multiplican los testimonios de usuarios que, de un día para otro, han visto cómo dejaban de funcionar estos atajos a los que estaban más que acostumbrados.
Fuentes como GSMArena y Android Authority han recogido la confirmación directa de la compañía: no se trata de un fallo puntual ni de una caída del servicio, sino de una decisión deliberada para blindar una de las funciones estrella de la suscripción de pago. Quienes pensaban que se trataba de un problema temporal relacionado con bloqueadores de anuncios han descubierto que, en realidad, el cambio ha llegado para quedarse.
La medida alcanza también a aplicaciones de terceros como YouTube Vanced y clientes modificados que ofrecían reproducción en segundo plano y bloqueo de anuncios sin pagar. Aunque algunos métodos alternativos todavía funcionan de forma puntual, cada vez requieren más pasos, conocimientos técnicos y dedicación, un listón que el usuario medio rara vez está dispuesto a superar.
YouTube Premium se queda en exclusiva con la reproducción en segundo plano y el PIP

La postura oficial de Google es clara: la reproducción en segundo plano es una característica reservada a los miembros de YouTube Premium, igual que el modo PIP en móviles. Un portavoz de la compañía lo ha explicado con la misma frase repetida en varios medios especializados: aunque algunos usuarios no Premium podían acceder a esta función a través de navegadores web móviles en ciertas situaciones, se ha actualizado la experiencia “para garantizar la coherencia en todas nuestras plataformas”.
En la práctica, esto significa que ya no hay diferencia entre usar la app oficial o un navegador móvil: si no se paga la suscripción, el vídeo se detiene en cuanto pasa a segundo plano. Esa “coherencia” se aplica de forma amplia y, según apuntan los primeros indicios, con un alcance global que afecta también a Europa y España.
La suscripción de pago se refuerza así como puerta de entrada a un paquete cerrado de ventajas: reproducción sin anuncios, descargas para ver contenidos sin conexión, acceso a YouTube Music Premium y, ahora de forma especialmente vigilada, reproducción en segundo plano y multitarea real en el móvil. Google convierte estas funciones en el principal reclamo para convencer a quienes llevan años esquivando la cuota mensual.
Para muchos usuarios que utilizaban YouTube como sustituto de Spotify o de plataformas de pódcasts, la pérdida es significativa. Escuchar entrevistas, directos, documentales o listas de reproducción largas con el teléfono en el bolsillo era una costumbre muy asentada, especialmente entre estudiantes y personas que consumen contenido hablado mientras hacen otras tareas. A partir de ahora, ese uso cómodo queda atado a la tarjeta de crédito.
Un cambio global que busca coherencia… y más suscriptores
El movimiento de Google encaja en una estrategia más amplia de endurecimiento del uso gratuito de YouTube. En los últimos meses, la plataforma ya había dado pasos claros contra los bloqueadores de anuncios y los clientes no oficiales, avisando de que la “barra libre” para el visionado sin publicidad tenía los días contados. El cierre de los atajos para la reproducción en segundo plano es, en cierto modo, el siguiente escalón lógico.
La compañía lo presenta como una simple actualización técnica para unificar el comportamiento del servicio, pero el trasfondo comercial es evidente: si hay usuarios que pagan por un conjunto de funciones avanzadas, la empresa no quiere que otros accedan a ellas sin coste aprovechando vacíos en el sistema. Al eliminar estas vías alternativas, YouTube recupera el control total sobre cómo se consumen sus vídeos y su audio.
No se ha detallado cuántas personas se verán afectadas, ni si la implantación será inmediata en todos los países o se hará de manera escalonada, aunque todo apunta a un despliegue progresivo. En España y el resto de Europa ya se notan los primeros efectos, con quejas en redes y foros locales de usuarios que utilizaban navegadores como Samsung Internet o Firefox precisamente para escapar de las limitaciones de la app oficial.
En el lado del usuario, la sensación predominante es que la experiencia gratuita de YouTube se vuelve cada vez más incómoda: más anuncios, menos margen para usar bloqueadores y, ahora, el cierre de uno de los trucos más utilizados para aprovechar el servicio sin pagar. Para algunos, la reacción lógica será valorar seriamente el salto a Premium; para otros, simplemente reducirá el tiempo que pasan en la plataforma.
Mientras tanto, en comunidades técnicas ya se habla de nuevos scripts, extensiones y métodos menos evidentes para intentar recuperar, al menos en parte, la escucha en segundo plano sin suscripción. No sería la primera vez que una actualización de Google provoca una carrera entre los cambios oficiales y las soluciones alternativas creadas por la comunidad, aunque el listón de dificultad sube con cada bloqueo.
Qué va a dejar de funcionar exactamente al usar YouTube en segundo plano
El cambio no introduce ninguna función nueva, sino que desactiva accesos no previstos por Google. A partir de su implantación, el comportamiento será el mismo en todos los escenarios: si el usuario no tiene una cuenta Premium, el contenido se detiene automáticamente al salir de la pestaña activa.
En la práctica, esto implica que dejarán de funcionar atajos como activar el modo escritorio en el navegador, reproducir desde una pestaña concreta o apoyarse en los controles multimedia del sistema para seguir escuchando el audio con el teléfono bloqueado. El típico gesto de bloquear el móvil y seguir oyendo la música o el pódcast de YouTube en el bolsillo deja de estar disponible sin pasar por caja.
También pierden sentido ciertos “truquillos” basados en etiquetas internas del sistema, como las referencias a MediaOngoingActivity que algunos usuarios habían detectado antes de que desaparecieran los controles de reproducción integrados. Ahora, al minimizar o bloquear el dispositivo, el audio se corta de forma inmediata y sin margen de maniobra.
Los atajos que recurrían a navegadores menos conocidos o versiones antiguas de aplicaciones alternativas tienen los días contados. Aunque todavía pueda haber huecos puntuales mientras se completa el despliegue de los cambios, todo indica que el objetivo de Google es cerrar estas opciones en todos los navegadores móviles relevantes, independientemente del sistema operativo.
Para quienes utilizaban YouTube como fuente principal de música, la consecuencia es clara: o se acepta ver el vídeo con la pantalla encendida y sin salir de la app, consumiendo más batería, o se contrata la suscripción Premium para recuperar la comodidad de siempre. La tercera vía, confiar en soluciones no oficiales y en constante riesgo de bloqueo, requerirá más paciencia y conocimientos técnicos de lo habitual.
Todo apunta a que la etapa de escuchar YouTube en segundo plano gratis desde el móvil se va apagando poco a poco: Google ha decidido blindar una de las funciones más valoradas por los usuarios y convertirla en un argumento clave para impulsar YouTube Premium, cerrando accesos alternativos en navegadores, apps de terceros y cualquier resquicio que permitiera disfrutar de esas ventajas sin pagar, algo que ya se nota en España y el resto de Europa entre quienes habían hecho de estos trucos parte de su rutina diaria.

