- Hytale combina exploración, combate y construcción en mundos generados de forma procedural con biomas, recursos y enemigos únicos.
- La progresión se basa en eras de materiales (cobre, hierro, torio, cobalto, adamantita) que desbloquean nuevo equipo y mesas de trabajo.
- El multijugador, los servidores y el soporte para mods convierten a Hytale en una plataforma viva con contenido creado por la comunidad.
- Trucos, comandos y buena gestión de recursos facilitan las primeras horas y permiten afrontar con garantías el contenido avanzado.

Hytale es uno de esos juegos que parecía no llegar nunca: años de silencio, cambios de rumbo en el desarrollo y una comunidad que oscilaba entre la ilusión y la desconfianza. Con el regreso de Simon al timón y la recompra del proyecto, la cosa dio un vuelco y, ahora que el juego está en Early Access, por fin podemos comprobar por nosotros mismos que todo ese tiempo de espera ha dado fruto.
Lo que te espera en Hytale es un sandbox de fantasía enorme, lleno de biomas muy distintos entre sí, criaturas que van desde animales adorables hasta auténticas pesadillas, un sistema de progresión por eras (cobre, hierro, materiales exóticos…) y un montón de posibilidades de construcción, combate, mods y juego cooperativo. Si vienes de Minecraft, Terraria o juegos similares, te sentirás como en casa, pero Hytale tiene suficientes ideas propias como para engancharte durante cientos de horas.
Información básica de Hytale y conceptos clave
La base de Hytale es un mundo de cubos generado proceduralmente en el que cada mundo es único: el terreno, los biomas, las estructuras y muchos detalles cambian en cada partida. Exploras el planeta Orbis, un escenario dividido en regiones con clima, enemigos y recursos propios, así que acostumbrarte a leer el entorno será clave para avanzar con buen ritmo.
Tu personaje cuenta con dos barras principales: salud y estamina. Si la salud llega a cero, caes derrotado y reapareces en el punto de aparición inicial (spawn) o en la cama donde hayas dormido por última vez. Al morir puedes perder parte de tu inventario, aunque esto se puede ajustar al crear el mundo para hacerlo más permisivo o más exigente, según te guste sufrir.
No existe una barra de hambre como en otros sandbox, pero la comida sigue siendo importantísima: al comer regeneras vida y resistencia mucho más rápido. Dicho de otra forma, si te vas de expedición sin provisiones, es cuestión de tiempo que te quedes vendido en mitad de un bioma peligroso.
Casi todos los bloques del mundo pueden ser recolocados. Puedes romperlos, guardarlos y luego ponerlos donde te venga mejor, con una vista previa antes de colocarlos que permite rotarlos para ajustar mejor tus construcciones. Eso sí, algunos bloques están afectados por la gravedad, así que no des por hecho que todo flota mágicamente.
El movimiento y la movilidad tienen más miga de lo que parece: puedes saltar hasta dos bloques de altura, escalar según el terreno y deslizarte por superficies inclinadas. Dominar estas mecánicas de desplazamiento no solo es útil para explorar más rápido, sino también para construir con seguridad y pelear sin acabar en el suelo cada dos por tres.
Hytale pone mucho énfasis en la variedad de armamento: dagas para ataques veloces, espadas equilibradas, hachas de batalla más pesadas, mazas contundentes, arcos y ballestas con estilos de disparo distintos. Cada tipo de arma tiene habilidades propias, muchas ligadas a cargas de ataque y timing, así que probar hasta encontrar tu estilo es parte del encanto.
Primeros pasos y consejos para empezar a jugar
Tu aventura arranca en el modo exploración, despertando en una especie de templo antiguo. Lo primero que deberías hacer es dedicar unos minutos a recolectar lo básico: palos, piedras y fibras vegetales. Estos recursos iniciales te sirven para fabricar las primeras herramientas rudimentarias y empezar a interactuar con el mundo con algo más que tus manos vacías.
La comida será tu seguro de vida desde el primer minuto. En algunos biomas verás zonas señalizadas con cercas rojas donde abunda la comida; es muy recomendable que te pases por allí siempre que puedas para abastecerte. Recuerda que tu vida no se regenera sola: sin alimentos que llevarte a la boca, cualquier encuentro tonto con un enemigo puede terminar mal.
Gestionar bien la estamina y las mecánicas de movimiento es esencial. Escalar superficies, dejarte deslizar por las pendientes o agacharte en los bordes de los bloques te permite construir sin caerte y moverte por zonas complicadas con mucha más seguridad. A la larga, estos pequeños trucos de movilidad te ahorran tiempo y muertes absurdas.
Muy pronto empezarás a encontrar bloques de esencia de vida y aldeas. Los bloques de esencia sirven como parte del sistema de progresión y de curación, mientras que las aldeas te presentan un sistema de comercio basado en diferentes esencias en lugar de monedas tradicionales. Explora, habla con los NPC y fíjate en qué te piden y qué te ofrecen; puede que consigas equipo útil sin tener que enfrentarte todavía a zonas peligrosas.
No te olvides del mapa: la tecla M es tu mejor amiga. El mapa te ayuda a localizar biomas, estructuras importantes, templos, aldeas y puntos de reaparición. Marcar lugares interesantes te ahorrará vueltas innecesarias y te permitirá planificar mejor tus expediciones largas.
Un objetivo primordial en las primeras horas es crear un banco de trabajo. Con madera y piedra puedes construir la mesa de crafteo básica que desbloquea una gran parte de las recetas iniciales: picos, hachas sencillas, espadas y herramientas que te permitirán recolectar recursos más rápido y con mayor eficiencia.
Cuando cae la noche aumenta el peligro, pero también las oportunidades. Aprovecha para resguardarte, organizar tu inventario y centrarte en fabricar armas más avanzadas: dagas, hachas de batalla, mazas y arcos con ataques cargados que añaden efectos especiales. Esto te prepara para los primeros combates serios al amanecer.
Construir una cama es otro paso vital en tu progreso temprano. Al dormir en ella, estableces un punto de reaparición alternativo y puedes saltarte la noche si no te apetece lidiar con enemigos en la oscuridad. Es un simple cambio que marca una gran diferencia para tu supervivencia.
Tan pronto como puedas, apúntate el objetivo de conseguir tus primeras armas de cobre. Al avanzar un poco en la recolección de minerales y en el desbloqueo de mesas de trabajo, podrás forjar armas y herramientas de cobre en una forja o mesa de herrero. La mejora de daño y durabilidad frente al equipo básico es muy notable.
La armadura de cobre completa requiere una buena cantidad de lingotes, alrededor de 33 en total, así que prepárate para dedicar tiempo a la minería y a la fundición. Pero es una inversión que compensa: te volverás mucho más resistente a los enemigos de las primeras zonas del juego.
En los primeros combates debes priorizar la defensa inteligente. El sistema de bloqueo con el clic derecho, realizado justo antes de recibir el golpe, te permite mitigar daño y abrir una ventana para contraatacar. No se trata solo de machacar botones: el combate premia el buen timing y la paciencia.
Recursos, materiales y crafteos
La recolección de recursos y el crafteo son el corazón del progreso en Hytale. Todo lo que haces, desde levantar una casita humilde hasta fabricar equipo legendario, pasa por recoger materiales del mundo y transformarlos en algo mejor mediante diversas mesas de trabajo. Este sistema se expande junto a ti: cuanto más avanzas, más recetas y estaciones especializadas vas desbloqueando.
Los minerales son el pilar del equipo de combate y herramientas. Al principio te moverás entre piedra y cobre, pero pronto empezarás a localizar vetas de hierro y, más adelante, minerales más exóticos como torio, cobalto o incluso adamantita. Cada nuevo metal supone un salto notable de poder y abre la puerta a armas, armaduras y herramientas más efectivas.
El hierro marca un punto de inflexión en tu progresión. Lo encontrarás como un mineral de tono gris-anaranjado, normalmente a cierta profundidad o en biomas algo más duros. Tras minarlo, deberás fundirlo y combinarlo con cuero procesado en mesas dedicadas. A cambio, consigues armas como la ballesta de hierro y armaduras mucho más robustas, aunque a costa de un consumo enorme de lingotes y recursos animales.
Al escalar de biomas irás descubriendo minerales aún más raros. El torio suele asociarse con desiertos y regiones áridas, mientras que el cobalto aparece en entornos fríos y hostiles. Estos materiales no solo son más difíciles de localizar, sino que también suelen estar protegidos por enemigos de nivel superior, lo que hace que extraerlos sea un desafío en sí mismo.
En la fase de juego avanzada aparece la adamantita, el material estrella del endgame. Se encuentra en zonas muy peligrosas, con biomas repletos de árboles oscuros, lagos de lava y criaturas especialmente letales. La combinación de adamantita con otros recursos avanzados da lugar al mejor equipamiento del juego.
No todo son metales: los materiales orgánicos también juegan un papel crucial. Maderas específicas, fibras, pieles de criaturas y esencias elementales se combinan para crear mochilas de mayor capacidad, piezas de armadura mejoradas, objetos mágicos o componentes para estaciones avanzadas. La gestión inteligente de estos recursos evita que te bloquees en la progresión.
Para aprovechar todo este potencial tendrás que ir desbloqueando diferentes mesas de trabajo. Empezarás con el banco de trabajo estándar, pero pronto tendrás acceso a mesas de forja, estaciones de cuero, bancos de cocina, mesas de granja, estaciones de reciclaje y más. Cada una te permite fabricar nuevas categorías de objetos e incluso mejorar las mesas existentes para ampliar su catálogo de recetas.
La estación de reciclaje merece una mención especial: te permite desmantelar objetos que ya no necesitas para recuperar parte de los materiales invertidos. Esto resulta muy práctico cuando superas una “era” de equipo (por ejemplo, al pasar del cobre al hierro) y no quieres que todo tu equipo antiguo sea simple basura ocupando espacio.
Mundo, construcción y supervivencia en Orbis
Orbis es un mundo diseñado para que te pierdas en él durante horas. Cada bioma tiene personalidad propia: bosques frondosos, desiertos abrasadores, montañas nevadas, zonas volcánicas con lava, regiones sombrías con vegetación oscura… y todos ellos con su fauna, flora, recursos y estructuras específicas. Adaptarte a lo que te lanza cada entorno es fundamental.
Las construcciones y ubicaciones especiales se reparten por el mapa como pequeñas recompensas. Templos, ruinas, aldeas, mazmorras y estructuras misteriosas salpican el paisaje, invitándote a desviarte constantemente de tu camino. Estos lugares suelen albergar cofres, portales, recuerdos con recompensas cosméticas, semillas raras o mochilas de mayor tamaño.
El sistema de construcción es flexible y profundo, pero accesible. Puedes levantar desde una choza básica hasta ciudades completas, pasando por granjas automatizadas, fortalezas en la montaña o bases subterráneas. La posibilidad de rotar bloques, usar piezas decorativas y aprovechar la verticalidad da muchísimo juego a la imaginación.
La supervivencia añade una capa de tensión constante. Aunque no tengas que preocuparte de una barra de hambre, sí debes gestionar la vida, la estamina, la iluminación, el clima y la seguridad de tus refugios. Planificar dónde colocas tu base, cómo la proteges y qué recursos acumulas te permite afrontar mejor las noches y los biomas hostiles.
Los templos olvidados son uno de los grandes puntos de interés del mundo. Suelen estar custodiados por enemigos más peligrosos y trampas, pero superarlos recompensa con cofres jugosos, portales que facilitan el viaje rápido, objetos decorativos especiales y mejoras prácticas como mochilas adicionales. Son una forma de poner a prueba todo lo que has aprendido de exploración y combate.
Conforme avanzas hacia el endgame, los biomas se vuelven mucho más extremos. Regiones con árboles negros, lagos de lava o criaturas de pesadilla sustituyen a los paisajes más tranquilos del inicio. Aquí es donde entran en juego minerales como la adamantita, esencias elementales avanzadas y desafíos especiales, como jefes nocturnos que pueden soltar objetos únicos como el Corazón del Vacío.
La progresión por biomas funciona como un filtro de dificultad. No solo necesitas mejor equipo para sobrevivir, sino también materiales raros que se consiguen al derrotar enemigos concretos o superar eventos complicados. De este modo, Hytale te anima a ir paso a paso, sin saltarte etapas de evolución de equipo y habilidades.
Las mesas de construcción especializadas amplían aún más tus posibilidades. Por ejemplo, hay estaciones centradas en teletransportación que permiten crear portales de viaje rápido entre puntos clave del mundo; mesas de cocina que desbloquean platos avanzados con bonificaciones temporales; mesas de granja para mejorar herramientas agrícolas y gestionar semillas raras; y estaciones de reciclaje para optimizar tus recursos.
Animales, criaturas y monturas
El mundo de Hytale está habitado por una gran variedad de animales y mobs, algunos pacíficos, otros neutrales y muchos abiertamente hostiles. Entender cómo se comporta cada tipo de criatura te permite decidir cuándo luchar, cuándo huir y cuándo domesticar.
Muchos animales pueden domesticarse con paciencia. Dependiendo de la criatura, tendrás que usar alimentos específicos u objetos concretos para ganarte su confianza. Una vez domados, algunos animales sirven como compañía, otros como fuente renovable de recursos y otros incluso pueden participar de forma indirecta en la defensa de tu base.
Los caballos son una de las monturas más útiles del juego. Domarlos y adiestrarlos correctamente te permite desplazarte mucho más rápido entre biomas, esquivar peligros del terreno y reducir el tiempo muerto de viaje. Aprender sus patrones de comportamiento y cómo equiparlos es una ventaja enorme para la exploración.
Existen diversas monturas más allá de los caballos, algunas ligadas a biomas concretos o a desafíos específicos. Estas monturas ofrecen ventajas diferentes: mayor velocidad, mejor capacidad para escalar, facilidad para cruzar zonas acuáticas o resistencia extra en combates. Encontrarlas y domarlas se convierte casi en una colección dentro de la propia aventura.
En cuanto a los enemigos, Hytale ofrece una buena cantidad de mobs variados. Desde criaturas relativamente simples que aparecen cerca del inicio hasta auténticos jefes con mecánicas complejas y golpes devastadores. Combinar buena equipación, movilidad y conocimiento de los patrones de ataque es lo que marca la diferencia en las zonas complicadas.
Servidores, multijugador y mods
Hytale está pensado para disfrutarse tanto en solitario como en compañía. Puedes vivir tu aventura a tu aire, o lanzarte a servidores públicos y privados donde el mundo cobra vida con otros jugadores. Construcciones comunitarias, proyectos masivos, eventos organizados… el componente social suma muchas horas de diversión.
Los servidores multijugador permiten experiencias muy distintas según sus reglas. Algunos se centran en la supervivencia clásica, otros en minijuegos, otros en construcción creativa sin límites, y también los hay orientados al rol o a la competencia. Elegir bien el servidor acorde a lo que te apetece jugar es casi tan importante como tu propio estilo de juego.
El soporte para mods es uno de los grandes puntos fuertes de Hytale. Desde pequeños ajustes de calidad de vida hasta grandes expansiones de contenido, los mods permiten remodelar la experiencia de juego por completo. Puedes añadir muebles adicionales, nuevos biomas, criaturas, sistemas de magia, interfaces mejoradas y muchísimo más.
Si te gusta experimentar, el modo Creativo combinado con mods es una mina. En Creativo, tienes acceso a herramientas para modificar el mundo a lo grande: generar estructuras al instante, preparar builds personalizadas con unos pocos clics o probar ideas locas sin preocuparte de enemigos ni recursos. Añade a esto paquetes de mods pensados para la construcción y tienes un auténtico editor de mundos a tu disposición.
Compartir tus creaciones con la comunidad es parte del ADN del juego. Ya sea a través de servidores dedicados, mundos descargables o colecciones de mods, Hytale funciona casi como una plataforma sobre la que jugadores y creadores construyen contenidos nuevos de forma constante, manteniendo el juego vivo y siempre diferente.
Trucos, comandos y consejos útiles
Los comandos son una herramienta muy potente para quienes quieren ir un paso más allá. Permiten cambiar de modo de juego, ajustar reglas del mundo, teletransportarse, generar objetos y mucho más. Si quieres experimentar, construir sin limitaciones o hacer pruebas con mecánicas concretas, los comandos se vuelven indispensables.
Cambiar al modo Creativo mediante comandos es una forma práctica de explorar sin riesgo. Si estás cansado de morir en un bioma complicado, puedes activar Creativo para estudiar el terreno, localizar recursos o probar construcciones, y luego volver al modo exploración para obtener los materiales de forma “legal”. Eso sí, recuerda cambiar de modo antes de intentar recoger recursos, o simplemente los destruirás.
Mientras juegas en Creativo aprovecha para experimentar a fondo con las herramientas avanzadas. Podrás invocar estructuras, copiar y pegar construcciones, modificar grandes áreas del mapa y ver en la práctica lo que se puede llegar a hacer en Hytale. Esta fase de experimentación suele ser clave para inspirarte de cara a tus proyectos en mundos de supervivencia.
Si te mareas jugando en primera persona, tienes la opción de usar la cámara en tercera persona. Basta con entrar en el menú de ajustes y cambiar el tipo de cámara. Combinado con pausas regulares, esto ayuda muchísimo a quienes sufren mareos o fatiga visual al jugar en vista subjetiva.
Un consejo muy simple pero vital: guarda absolutamente todos tus recursos. Al principio te parecerá exagerado tener cofres llenos de piedras, madera o plantas repetidas, pero más adelante casi todo encuentra un uso, ya sea para construcciones estéticas, recetas avanzadas o crafteos que no conocías. Lo mejor es levantar varios cofres cerca de tus puntos de reaparición y organizar ahí tu almacén.
Añadir una antorcha a tu rueda de utilidades es uno de esos trucos que cambian la vida. Así puedes llevar una herramienta en una mano y una fuente de luz lista en la rueda, iluminando tu entorno mientras picas, exploras cuevas o te mueves por Orbis de noche. Evitas tener que parar constantemente para cambiar de objeto.
Experimentar con las creaciones de otros jugadores usando mods puede abrirte un mundo nuevo. Hay modificaciones que incorporan muebles, nuevas estructuras, sistemas de magia, interfaces mejoradas, biomas adicionales o incluso campañas enteras diseñadas por la comunidad. Instalar algunos de estos mods es una buena forma de descubrir nuevas formas de jugar sin tener que aprenderlo todo desde cero.
Progresión, eras y contenido avanzado
Hytale estructura buena parte de su progreso en torno a “eras” tecnológicas, ligadas a los materiales de equipo que vas desbloqueando. Empiezas en una fase primitiva, pasas por la era del cobre, luego por la del hierro y continúas subiendo escalones mediante minerales más raros como torio y cobalto, hasta llegar a la codiciada adamantita.
Tras unas cuantas horas de juego, la transición a la era del hierro marca un antes y un después. El hierro permite fabricar herramientas mucho más rápidas y resistentes, armas con mejor daño y armaduras sólidas que cambian tu forma de enfrentar los combates. También se desbloquean mochilas superiores y equipamiento especializado que mejora tu comodidad en las expediciones largas.
A medida que te adentras en biomas más duros, la dificultad aumenta de manera escalonada. Los enemigos pegan más fuerte, los climas se vuelven extremos y los recursos clave están mejor protegidos. Para seguir avanzando tendrás que combinar equipo potente, uso inteligente de las mesas de trabajo y un buen conocimiento del terreno.
El contenido final (endgame) se desarrolla en zonas especialmente peligrosas, con biomas repletos de árboles negros, lava, enemigos muy resistentes y jefes que exigen reflejos y preparación. En estas regiones podrás conseguir adamantita, esencias elementales potentes y componentes necesarios para fabricar el mejor equipo posible.
Actualizar todas tus mesas de trabajo es obligatorio si quieres aspirar al equipo máximo. Muchas recetas avanzadas combinan torio, cobalto, cuero pesado, adamantita y esencias elementales, de modo que no basta con reunir el mineral: tienes que haber invertido también en la infraestructura adecuada de tu base.
Algunos desafíos especiales del endgame incluyen la obtención del llamado Corazón del Vacío, normalmente ligado a jefes nocturnos u encuentros poco habituales. Estos objetos únicos suelen formar parte de recetas muy potentes o de mejoras clave para tu personaje, cerrando así el círculo de progresión que empezó con palos y piedras.
Preguntas y dudas frecuentes de Hytale
Muchas de las dudas de los jugadores se repiten una y otra vez: cómo cambiar el idioma del juego, qué diferencias hay entre las versiones disponibles, cómo instalarlo de forma correcta o qué modo de juego conviene elegir al principio. Aunque los detalles exactos pueden cambiar con las actualizaciones, la idea general es que casi todo se gestiona desde menús bastante claros y desde el propio launcher.
Si quieres jugar en español, basta con revisar el menú de opciones de idioma. Desde ahí puedes seleccionar la localización adecuada siempre que esté incluida en la versión que tengas instalada. Este tipo de ajustes suelen guardarse de forma global, por lo que no tendrás que cambiarlos cada vez que inicies partida.
Respecto a las versiones del juego, suelen existir opciones enfocadas a jugadores distintos: modos más duros para quienes buscan un reto serio, mundos más tranquilos para quienes solo quieren construir, y configuraciones personalizadas que ajustan el daño recibido, la pérdida de objetos al morir o la intensidad de los enemigos.
La instalación y actualización de Hytale se realiza normalmente a través del cliente oficial, lo que simplifica bastante el proceso. Aun así, si experimentas errores, la comunidad suele recopilar guías de instalación, solución de problemas y pasos a seguir cuando algo falla al iniciar el juego o al entrar a un servidor.
La comunidad hispanohablante es especialmente activa. Existen webs, foros y servidores de Discord dedicados en exclusiva a Hytale, con bases de datos de objetos, armas, monstruos, materiales y tutoriales de todo tipo. Unirte a estas comunidades puede ahorrarte muchas horas de ensayo y error, además de darte compañeros con los que compartir aventuras.
En definitiva, Hytale ofrece un sistema de progresión sólido y escalonado que combina exploración, combate, supervivencia, construcción, multijugador y creación de contenido mediante mods. Desde los primeros pasos recogiendo palos y piedras hasta la obtención de equipo de adamantita y la superación de jefes del Vacío, el juego te plantea siempre algo más que hacer y nuevas metas que alcanzar, tanto si juegas solo como rodeado de amigos.
