- Windows 11 26H2 será una actualización tipo enablement package basada en Germanium, prevista para otoño y dirigida a la mayoría de PCs con procesadores Intel y AMD.
- La versión 26H1 queda reservada para nuevos dispositivos ARM con chips Snapdragon X2, mientras 25H2 sigue siendo la rama activa que recibe funciones a corto plazo.
- Copilot gana presencia en el Explorador de archivos y en la barra de tareas con Ask Copilot, junto a mejoras visuales como la nueva Agenda, el cuadro Ejecutar modernizado y el modo de pantalla completa para juegos.
- Microsoft impulsa la operación Enjambre para priorizar la estabilidad y la calidad del software, buscando que 26H2 se perciba como una versión más fiable y sólida.

Desde hace meses, Windows 11 26H2 suena cada vez con más fuerza entre filtraciones, builds Insider y referencias ocultas en Windows Update. No es una simple actualización más: para muchos PCs será el siguiente gran paso dentro de la vida útil de Windows 11, mientras Microsoft descarta, al menos por ahora, dar el salto a un hipotético Windows 12.
En esta guía te voy a contar con detalle qué es realmente Windows 11 26H2, en qué se diferencia de la misteriosa 26H1, qué fecha de lanzamiento baraja Microsoft, qué novedades concretas se están probando (especialmente en torno a Copilot y la IA) y cómo puedes ir trasteando ya con sus funciones a través del programa Insider. La idea es que cuando llegue al canal estable, tengas muy claro qué te vas a encontrar y por qué importa.
Qué es Windows 11 26H2 y cuándo llegará

La primera clave para entender esta versión es que 2026 no será el año de Windows 12. A pesar de los rumores, Microsoft ha optado por estirar la vida de Windows 11 con una nueva actualización de otoño, identificada como 26H2, siguiendo el lanzamientos semestrales H1/H2 al que ya nos tiene acostumbrados.
En las compilaciones más recientes del programa Windows Insider, especialmente en la rama 26300 y derivadas como la build 26300.7674 (KB5074170), han aparecido referencias explícitas a un paquete de habilitación asociado a Windows 11 26H2. Esto confirma que no estamos ante una simple acumulativa, sino ante una actualización de características preparada para liberarse mediante un enablement package.
Este enfoque implica que la mayor parte del código de 26H2 estará ya en tu equipo semanas o meses antes, distribuido como actualizaciones normales de mantenimiento. Cuando Microsoft decida pulsar el botón, el paquete de habilitación actuará como una «llave» que activa de golpe las nuevas funciones, con una instalación muy rápida y sin necesidad de reinstalar el sistema desde cero.
La ventana de lanzamiento que se maneja apunta a finales de 2026, probablemente en octubre, con un despliegue escalonado por oleadas. Como en anteriores ocasiones, no todos los ordenadores recibirán 26H2 el mismo día: el ritmo dependerá de la compatibilidad, la telemetría y los posibles problemas que se vayan detectando en los primeros equipos actualizados.
Internamente, Windows 11 26H2 se apoya en la misma base técnica que 24H2 y 25H2, conocida como Germanium. Esto refuerza la idea de una actualización continuista, centrada en pulir y expandir lo que ya existe más que en romper con el pasado.
26H2 vs 26H1: por qué hay dos versiones y cuál te toca

Uno de los puntos que más está liando a la gente es la coexistencia de Windows 11 26H1 y 26H2. Puede que hayas leído que 26H1 «ya está saliendo», y es verdad, pero tiene truco: no es una actualización pensada para los PCs que ya están en el mercado.
Microsoft ha confirmado que Windows 11 26H1 está reservado a nuevos ordenadores con procesadores ARM, especialmente los basados en la nueva generación de chips Snapdragon X2 y otras CPU Arm de próxima hornada. Es una versión que llegará preinstalada en esos equipos, con una base interna diferente llamada Bromine, optimizada para esa arquitectura.
Para la inmensa mayoría de usuarios que tenemos un PC con procesador Intel o AMD (x86/x64), la versión relevante será Windows 11 26H2. Esta es la actualización generalista que se desplegará a través de Windows Update sobre instalaciones existentes, siguiendo el modelo habitual de las H2 de otros años.
Mientras tanto, Windows 11 25H2 sigue siendo la rama principal que recibe ahora mismo las nuevas funciones que se van terminando. 26H1 y 26H2 coexisten en el calendario, pero con objetivos muy distintos: una para impulsar la nueva hornada de PCs ARM y la otra para mantener al día el enorme parque de ordenadores tradicionales.
En la práctica, esto inaugura una especie de estrategia dual dentro de Windows 11: una línea centrada en Germanium para x86/x64 y otra en Bromine para ARM de última generación. Es probable que esta bifurcación se mantenga, al menos, durante varios ciclos de actualización.
Novedades de Windows 11 26H2: la IA como protagonista silenciosa
Aunque 26H2 no pretende revolucionar la interfaz ni cambiar la forma de usar Windows de la noche a la mañana, sí concentra una buena tanda de mejoras ligadas a la inteligencia artificial y a la modernización de componentes clásicos del sistema. Muchas de estas funciones se están viendo ya en las builds Insider, aunque algunas podrían quedarse en pruebas o retrasarse.
Copilot integrado en el Explorador de archivos
Uno de los cambios más llamativos es la llegada de Copilot al Explorador de archivos. Microsoft está experimentando con un panel lateral, similar al de vista previa, desde el que puedes chatear con el asistente en función del archivo o carpeta que tengas seleccionado.
La idea es permitir que Copilot analice documentos, resuma contenido, sugiera acciones (como comprimir, mover o renombrar archivos) o te ayude a localizar información usando lenguaje natural sin que tengas que abrir cada archivo manualmente. Todo se haría desde el propio Explorador, que se convierte así en un centro de trabajo más inteligente. Este tipo de integración plantea dudas razonables sobre el impacto en el rendimiento y el consumo de recursos, porque el Explorador es una de las herramientas que más usamos y debería seguir siendo ágil. Por ahora, estas funciones están en fase de pruebas y es probable que Microsoft ofrezca opciones para controlar su comportamiento o incluso desactivarlas en entornos más conservadores.
Ask Copilot: nueva búsqueda desde la barra de tareas
Otro frente importante está en la barra de tareas. La búsqueda clásica de Windows va a transformarse en una experiencia llamada Ask Copilot (que en español veremos como «Preguntar a Copilot»), basada en el mismo índice de búsqueda local de siempre, pero con una capa de IA encima.
El objetivo es ofrecer una interfaz más limpia y fluida, donde puedas no solo buscar archivos, aplicaciones o ajustes, sino también lanzar órdenes complejas al sistema: cambiar al modo oscuro, configurar un perfil de energía distinto, abrir una carpeta concreta, gestionar notificaciones o incluso iniciar flujos de trabajo más largos.
Detrás de esta apuesta aparece el concepto de IA agéntica, es decir, funciones experimentales en las que Copilot puede actuar de manera más autónoma para tareas rutinarias: organizar documentos, sugerir recordatorios, proponer reuniones en el calendario o realizar pequeños cambios de configuración por ti. Estas capacidades vendrán desactivadas de fábrica y será el usuario quien tenga que decidir si las habilita.
Retoces visuales y cambios de interfaz en 26H2
No todo es inteligencia artificial. Windows 11 26H2 también recupera elementos muy queridos de versiones anteriores e introduce retoques visuales pedidos durante años, muchos de ellos vinculados al lenguaje de diseño más moderno de WinUI y a efectos como Mica.
Vuelve la vista de Agenda al área de notificaciones
Si echabas de menos aquella Agenda integrada en el reloj de Windows 10, estás de enhorabuena. En 26H2, el Centro de Notificaciones volverá a ofrecer una vista de calendario con tus eventos, esta vez conectada directamente con Outlook.
La diferencia con respecto a la implementación clásica de Windows 10 es que ahora se apoya en WebView2, la tecnología basada en Edge que Microsoft usa para renderizar interfaces web dentro del sistema. Esto permite una mayor coherencia con otras aplicaciones modernas, pero también puede implicar un consumo de RAM ligeramente superior frente a la versión anterior más nativa.
Pese a ese peaje en recursos, la integración con Outlook y el resto de servicios de Microsoft 365 hace que esta nueva Agenda tenga mucho más sentido en un entorno donde la productividad se apoya tanto en la nube.
El histórico cuadro Ejecutar se renueva
Otro detalle que hará sonreír a los usuarios veteranos es la actualización del cuadro de diálogo Ejecutar (Win + R), que llevaba décadas con prácticamente el mismo aspecto. En las builds de prueba, este componente adopta al fin la estética moderna de Windows 11.
El nuevo cuadro Ejecutar utiliza WinUI y el efecto Mica, con bordes redondeados, transparencias suaves y una integración mucho más acorde con el resto del sistema. Más allá del aspecto, se esperan pequeños extras como un historial de comandos más visual o sugerencias inteligentes que te ayuden a repetir acciones frecuentes sin teclearlo todo de nuevo.
Es un cambio aparentemente menor, pero encaja con la intención de eliminar los «residuos» visuales heredados de versiones antiguas y ofrecer una experiencia más homogénea en toda la interfaz.
Nuevo modo de pantalla completa centrado en Xbox y juegos
Pensando en los usuarios que utilizan el PC como si fuera una consola o en las consolas portátiles basadas en Windows, Microsoft trabaja en una nueva experiencia de pantalla completa que sustituye al escritorio tradicional por una interfaz al estilo de Xbox.
Esta experiencia se apoya en la aplicación de Xbox y presenta una pantalla de inicio optimizada para mandos, ideal para manejar el sistema desde el sofá o en dispositivos donde el teclado y el ratón no son la opción principal. Aunque nace con la vista puesta en máquinas portátiles, no se descarta que acabe disponible para todo tipo de equipos.
Calidad, estabilidad y la llamada «operación Enjambre»
Más allá de las funciones, hay un tema de fondo que preocupa tanto o más a la comunidad: la calidad de las actualizaciones de Windows 11. Los últimos meses han estado marcados por parches problemáticos, errores que provocan reinicios, fallos en el Explorador de archivos y regresiones en componentes que parecían ya estabilizados.
Consciente del desgaste de confianza, Microsoft ha puesto en marcha internamente una iniciativa conocida como swarming u operación Enjambre. Consiste en reagrupar a equipos de ingenieros de distintas áreas para que se centren, durante un tiempo, en atacar de forma intensiva los bugs más críticos y las incidencias de rendimiento que más sufren los usuarios.
La promesa de la dirección de Windows, encabezada por Pavan Davuluri, es poner la estabilidad por delante de las novedades llamativas, en especial en lo que afecta a la integración de la IA. La idea es llegar al lanzamiento de 26H2 con una base mucho más robusta que la de algunas versiones recientes.
En este contexto, Windows 11 26H2 se perfila menos como un escaparate de funciones espectaculares y más como una versión de transición estratégica: mantiene el sistema en movimiento, refuerza la apuesta por Copilot y prepara el terreno para futuros cambios sin forzar aún un salto generacional.
Una actualización discreta pero clave para el futuro de Windows 11
Si miramos el conjunto, Windows 11 26H2 es una actualización que importa más por el contexto que por la lista de cambios visibles. Su naturaleza de enablement package, la base Germanium compartida con 24H2 y y la convivencia con 26H1 para ARM dibujan una etapa de continuidad controlada en la que Microsoft quiere estabilizar la plataforma sin dejar de empujar su estrategia de IA.
Para la mayoría de usuarios con PCs Intel o AMD, 26H2 será una actualización relativamente tranquila: mejoras en Copilot y la búsqueda, regreso de la Agenda integrada con Outlook, lavado de cara de herramientas clásicas como Ejecutar y una experiencia algo más coherente para quienes juegan o usan el sistema con mando.
Detrás, sin embargo, está la gran batalla de estos años: recuperar la confianza en las actualizaciones de Windows. Después de tantos parches que han llegado con efectos secundarios indeseados, la mejor noticia que podría traer 26H2 no es un nuevo panel de IA, sino algo mucho más sencillo: que se instale rápido, que no rompa nada importante y que te permita seguir trabajando o jugando sin sobresaltos.
Si Microsoft consigue que Windows 11 26H2 sea sinónimo de solidez, continuidad y menor riesgo de errores, es muy probable que esta versión se convierta en el punto de referencia para muchos usuarios y empresas que llevan tiempo esperando una edición de Windows 11 en la que, por fin, se pueda confiar sin estar mirando el botón de «desinstalar actualización».