- WhatsApp permite compartir entre 25 y 100 mensajes recientes del grupo con quienes se incorporan por primera vez.
- El envío del historial es manual, opcional y puede desactivarse desde los ajustes del grupo.
- Los mensajes compartidos mantienen el cifrado de extremo a extremo y se muestran con un diseño diferenciado.
- La función se está desplegando de forma progresiva y refuerza el papel de WhatsApp como herramienta clave para grupos en España y Europa.

Entrar en un grupo de WhatsApp cuando este lleva días echando humo puede ser un pequeño caos: decisiones ya tomadas, bromas internas y mensajes que hacen referencia a cosas que no se han visto. Hasta ahora, la única salida era pedir a alguien que reenviara mensajes, hiciera capturas o montara un resumen improvisado. Con la nueva opción de compartir historial de chats en grupos, la plataforma intenta cerrar ese agujero de contexto que tanto sufrían los recién llegados.
La aplicación, muy asentada en España y en buena parte de Europa como herramienta de coordinación diaria, introduce una función pensada para que los nuevos integrantes no empiecen de cero. A partir de ahora, cuando alguien se una a un grupo, administradores y miembros podrán enviarle un bloque de mensajes recientes para que entienda qué se ha hablado antes de su llegada, sin alterar la dinámica normal del chat.
Cómo funciona el nuevo historial compartido en grupos
La novedad se presenta bajo el nombre de historial de mensajes del grupo y está diseñada para proporcionar contexto sin convertir los chats en un archivo abierto de todo lo que se ha dicho. En el momento en que se añade a una persona a un grupo, WhatsApp muestra la opción de compartir parte de la conversación previa, siempre de forma voluntaria.
Quien realiza la invitación puede escoger cuánta información enviar. La herramienta permite compartir un mínimo de 25 mensajes y un máximo de 100 mensajes anteriores, en tramos intermedios de 25, 50 o 75 mensajes. De este modo, el grupo decide si basta con un pequeño resumen o si conviene compartir un tramo algo más amplio de la charla reciente.
Un matiz importante es que esta acción solo puede realizarse en el momento exacto en que se añade al nuevo integrante. Si se pasa por alto la opción y se completa el alta sin enviar historial, no hay una segunda oportunidad para hacerlo más tarde con esa misma persona. En la práctica, la única forma de corregir el despiste sería eliminarla del grupo y volver a incorporarla.
WhatsApp aclara que esta función no abre la puerta a todo lo hablado desde la creación del grupo, sino que acota la ventana temporal a los mensajes más recientes. En algunas comunicaciones se detalla además que los mensajes compartidos deben haberse enviado en los últimos días, lo que refuerza la idea de contexto inmediato y no de archivo histórico completo.

Visualización del historial y avisos al resto del grupo
Para evitar confusiones, WhatsApp ha preparado una presentación específica de estos mensajes. Cuando se envía el paquete de historial, todos los participantes reciben una notificación clara dentro del chat que indica que se ha compartido contenido anterior para un nuevo miembro.
Los mensajes que forman parte de ese historial no se mezclan de forma invisible con el resto de la conversación. Al contrario, aparecen diferenciados visualmente, con indicaciones horarias y datos del remitente original para que quede constancia de qué fragmento pertenece al pasado reenviado.
Este tratamiento gráfico busca dos cosas: por un lado, que el recién llegado identifique con facilidad qué está leyendo como contexto y qué pertenece a la conversación en tiempo real; por otro, que el resto del grupo sepa exactamente qué parte del intercambio se ha decidido compartir y en qué momento se ha hecho.
La plataforma subraya que no hay envíos silenciosos: si se comparte historial, el grupo lo sabe. Datos sensibles en chats, acuerdos delicados o comentarios que, aunque sigan protegidos, no se desea difundir más de la cuenta dentro del propio grupo.
Privacidad, cifrado y control de los administradores
Una de las grandes dudas alrededor de esta función era qué ocurría con la privacidad en WhatsApp. WhatsApp insiste en que el historial compartido mantiene el cifrado de extremo a extremo, el mismo sistema que protege los mensajes personales y el resto de conversaciones de la aplicación. Es decir, el contenido solo es legible para los participantes del chat, incluidos los nuevos que reciben ese fragmento.
Además, la compañía remarca que la función no se activa de forma automática. Al añadir a una persona al grupo, son los administradores o miembros quienes deben decidir manualmente si comparten o no el historial, y cuántos mensajes incluirán en ese paquete. Si nadie selecciona la opción, el recién llegado entra en el grupo sin acceso a los mensajes previos.
El control no se limita al momento del envío. Los administradores pueden desactivar por completo la posibilidad de compartir historial desde los ajustes del grupo. Esta decisión puede resultar especialmente útil en chats donde se traten temas profesionales reservados, información académica delicada o conversaciones internas que se prefiera mantener restringidas a quienes estuvieron presentes desde el principio.
Incluso cuando se limita el uso de esta herramienta, Meta explica que los administradores seguirán teniendo un margen de maniobra para gestionar el contexto que se ofrece a los nuevos miembros. De esa forma, se intenta equilibrar flexibilidad y seguridad, algo cada vez más importante en grupos que funcionan casi como pequeñas comunidades digitales.

Diferencias con Telegram, iMessage y otras plataformas
La llegada de esta herramienta sitúa a WhatsApp en una posición particular frente a sus competidores. En el acceso al historial en Telegram, muy utilizada en varios países europeos, el acceso al historial de un grupo para los nuevos miembros se plantea en términos de “todo o nada”: o se puede ver absolutamente todo lo que se ha dicho anteriormente, o no se ve nada. No existe una configuración nativa para enviar solo un tramo concreto y reciente.
En el ecosistema de Apple, iMessage directamente no contempla una opción similar para los chats colectivos. Quien entra en una conversación de grupo no puede recuperar mensajes anteriores mediante una función específica, por lo que se sigue dependiendo de reenvíos manuales y explicaciones adicionales.
WhatsApp, que domina claramente el uso de mensajería en España y en buena parte de Europa occidental, apuesta así por un modelo intermedio basado en el control selectivo: se puede compartir contexto, pero de manera limitada y siempre con el consentimiento explícito de quien gestiona el grupo o añade al nuevo integrante.
Esta aproximación refuerza la imagen de la aplicación como servicio centrado en conversaciones privadas y cifradas, pero con herramientas suficientes para que la organización en grupos grandes no se convierta en un rompecabezas constante de mensajes reenviados.
Para qué tipos de grupos resulta más útil
La nueva función puede tener un impacto claro en algunos de los grupos más habituales en España: chats de madres y padres del colegio, grupos de trabajo, comunidades de vecinos o grupos de coordinación de viajes, entre otros. En todos estos contextos, suele ser frecuente que alguien se incorpore a mitad de partida y necesite situarse rápido.
En un grupo de coordinación laboral, por ejemplo, un nuevo empleado puede recibir los últimos 50 o 100 mensajes para revisar tareas asignadas, acuerdos previos y plazos de entrega, sin necesidad de que alguien pierda tiempo preparando un resumen. Lo mismo ocurre en asociaciones culturales, clubes deportivos o equipos de proyectos, donde el historial enviado facilita que los recién llegados se integren sin frenar la dinámica general.
En el entorno educativo, esta herramienta también tiene recorrido. Un alumno que se incorpora a mitad de curso, o que entra a un grupo de prácticas, puede ponerse al día revisando los mensajes más recientes que hayan compartido profesores y compañeros sobre trabajos, apuntes o exámenes. Así se reducen las repeticiones y el clásico bombardeo de preguntas que ya se habían resuelto días atrás.
En el ámbito más personal, como grupos familiares o de amigos, el historial puede servir para que alguien que vuelve a entrar a un chat o se suma después de un evento vea fotos, avisos importantes o decisiones tomadas sobre un viaje sin que el resto tenga que reenviar todo de nuevo. También ayuda a rebajar malentendidos y a que nadie tenga la sensación de ir siempre a remolque.
Incluso en comunidades más amplias, como grupos vecinales o de organización de eventos locales, el envío de un paquete de mensajes recientes evita saturar el chat con repeticiones cada vez que se suma un nuevo participante. Basta con compartir el tramo relevante de la conversación y dejar que quien llega lo lea con calma.
Despliegue progresivo y foco en España y Europa
Como ya ha sucedido con otras novedades, WhatsApp está activando la función de forma gradual a nivel global. Eso significa que no todos los usuarios la verán disponible al mismo tiempo, incluso aunque tengan la aplicación actualizada a la última versión.
En España y en el resto de Europa, donde WhatsApp es la herramienta de mensajería dominante en el día a día, es previsible que la adopción sea rápida una vez aparezca el ajuste en los menús de los grupos. Para comprobar si está disponible, basta con actualizar la app desde Google Play o App Store y probar a añadir a una persona de prueba a un grupo donde se sea administrador.
Meta no ha concretado una fecha exacta para el despliegue completo, pero sí ha señalado que el lanzamiento se hará por fases y podría prolongarse durante varias semanas. Durante ese tiempo, convivirán grupos que ya pueden usar el historial de mensajes con otros en los que todavía no se muestra la opción.
Esta nueva herramienta se suma a otras funciones recientes orientadas a reforzar los grupos, como los chats de audio en tiempo real, los eventos integrados en las conversaciones o las opciones de privacidad avanzada que bloquean el reenvío y la exportación de contenido fuera de la aplicación. Todas ellas apuntan en la misma dirección: convertir los grupos de WhatsApp en espacios más organizados, controlados y seguros.
Con el historial compartido, WhatsApp da un paso más en la mejora de la experiencia en los grupos, especialmente en aquellos que concentran buena parte de la organización cotidiana de familias, estudios y trabajo. El equilibrio entre contexto, privacidad y control sitúa a esta función como una solución práctica a un problema muy común: ponerse al día cuando se llega tarde a la conversación sin saturar al resto con reenvíos y explicaciones repetidas.