Requisitos de Crimson Desert en PC: hardware necesario y tecnologías gráficas

Última actualización: marzo 12, 2026
  • Crimson Desert exige como mínimo un Ryzen 5 2600X o Core i5-8500, 16 GB de RAM y una GTX 1060 o RX 5500 XT.
  • Para jugar cómodo en PC se recomiendan una RTX 2080 o RX 6700 XT y SSD de al menos 150 GB.
  • Los presets Alto y Ultra apuntan a 1440p/60 FPS y 4K/60 FPS con GPUs como RTX 4070 o RTX 5070 Ti.
  • El juego aprovecha tecnologías como DLSS 4, FSR 3/4 y trazado de trayectorias, que impactan en los requisitos.

Crimson Desert requisitos PC

El lanzamiento de Crimson Desert en PC está a la vuelta de la esquina y muchos jugadores de España y del resto de Europa se están haciendo la pregunta de siempre: ¿aguantará mi ordenador este nuevo mundo abierto o toca ir pensando en renovar equipo? Con un apartado visual muy ambicioso y un mapa enorme por recorrer, no es raro que haya dudas sobre el hardware necesario.

Pearl Abyss ha publicado ya los requisitos definitivos para PC, desglosados en varios niveles de calidad y resolución. Además, el estudio ha detallado qué tecnologías gráficas soporta el juego, desde los diferentes modos de reescalado hasta el trazado de trayectorias, algo que también influye bastante en el rendimiento. Vamos a repasar todo con calma para que puedas valorar si necesitas cambiar componentes o si tu máquina actual va servida.

Cómo ha planteado Pearl Abyss los requisitos de Crimson Desert en PC

Configuraciones y requisitos de Crimson Desert en PC

Para evitar líos, Pearl Abyss ha dividido los requisitos de Crimson Desert en cinco presets gráficos en PC: mínimo, bajo, recomendado, alto y ultra. Cada uno está asociado a una resolución objetivo, a un número de fotogramas por segundo y a una calidad gráfica determinada, de manera que puedes hacerte una idea bastante precisa de lo que puedes esperar según tu equipo. Esta aproximación recuerda a cómo otros títulos han detallado sus cinco presets gráficos para orientar al jugador.

En todos los casos se repiten dos condiciones clave: 16 GB de RAM como mínimo y 150 GB de espacio libre en un SSD. No hay opción a disco duro mecánico; el juego está diseñado pensando en la lectura rápida de datos, algo que ya se está volviendo habitual en los grandes lanzamientos de PC. Esa exigencia de unidad SSD obligatoria se ha repetido en otros lanzamientos recientes y análisis de requisitos técnicos como el de otros grandes títulos.

Otro punto importante es que el título requiere Windows 10 de 64 bits actualizado al menos a la versión 22H2 o una edición posterior del sistema. Si llevas tiempo sin actualizar, quizá te toque pasar por Windows Update antes de instalar el juego. No deja de ser relevante recordar la base de usuarios en Windows 10 y cómo afecta a la instalación, como se comenta en la pieza sobre la adopción de Windows 10.

La buena noticia es que el juego escala bastante bien: con hardware de gama media de hace unos años puedes moverlo en 1080p con ajustes bajos o medios, mientras que las configuraciones más exigentes están pensadas para 4K a 60 FPS con gráficos en ultra, algo reservado a tarjetas modernas bastante potentes.

Requisitos mínimos y bajos: lo justo para jugar en 1080p

El primer escalón son los requisitos mínimos, pensados para quienes solo quieren que el juego funcione de manera aceptable, sin grandes alardes gráficos. Aquí el objetivo es alcanzar los 30 FPS con ajustes muy contenidos.

Preset Mínimo (reescalado a 1080p, 30 FPS, ajustes al mínimo)

  • Ajustes gráficos: mínimos.
  • Rendimiento buscado: 30 FPS con reescalado a 1080p desde 900p.
  • CPU: AMD Ryzen 5 2600X o Intel Core i5-8500.
  • GPU: AMD Radeon RX 5500 XT o NVIDIA GeForce GTX 1060 de 6 GB.
  • Memoria RAM: 16 GB.
  • Sistema operativo: Windows 10 64 bits (versión 22H2 o superior).
  • Almacenamiento: 150 GB en unidad SSD obligatoria.

Esta configuración está pensada para equipos que ya tienen unos años pero siguen siendo funcionales. Con una GTX 1060 o una RX 5500 XT y un procesador de seis núcleos como los citados, deberías poder disfrutar del juego en 1080p con calidad muy baja y reescalado, siempre rondando los 30 FPS. Obviamente, es un punto de partida humilde, pero suficiente para ver de qué va el título sin necesidad de cambiar medio PC.

Preset Bajo (1080p, 30 FPS, calidad baja)

  • Ajustes gráficos: bajos.
  • Rendimiento buscado: 1080p nativos a 30 FPS.
  • CPU: AMD Ryzen 5 2600X o Intel Core i5-8500.
  • GPU: AMD Radeon RX 6500 XT o NVIDIA GeForce GTX 1660.
  • Memoria RAM: 16 GB.
  • Sistema operativo: Windows 10 64 bits (22H2 o superior).
  • Almacenamiento: 150 GB en SSD.
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El salto del preset mínimo al bajo se nota sobre todo en la resolución nativa y en la calidad visual. Aquí ya se pide una GTX 1660 o una RX 6500 XT, que siguen siendo tarjetas muy frecuentes en muchos PCs de gama media. Mantienes los 30 FPS, pero con imagen más limpia y sin necesidad de reescalar desde 900p, lo que siempre se agradece en pantallas de 1080p.

Requisitos recomendados: apuntando a 1080p/60 FPS y 4K a 30 FPS

Si quieres disfrutar de Crimson Desert con una experiencia ya más cómoda, con fluidez en torno a los 60 Hz o dando el salto a 4K con alguna concesión, el punto de referencia son los requisitos recomendados. Aquí ya hablamos de hardware de gama media-alta que ha sido muy popular en Europa estos últimos años. Otros análisis de requisitos recomendados como el de otros lanzamientos recientes siguen una lógica similar.

Preset Recomendado (1080p/60 FPS o 4K/30 FPS, calidad media)

  • Ajustes gráficos: medios.
  • Rendimiento buscado: 1080p a 60 FPS o 4K a 30 FPS.
  • CPU: AMD Ryzen 5 5600 o Intel Core i5-11600K.
  • GPU: AMD Radeon RX 6700 XT o NVIDIA GeForce RTX 2080.
  • Memoria RAM: 16 GB.
  • Sistema operativo: Windows 10 64 bits (22H2 o superior).
  • Almacenamiento: 150 GB en SSD.

Con esta configuración podrás jugar en 1080p a 60 FPS con una calidad visual bastante vistosa o dar el salto a 4K a 30 FPS manteniendo los ajustes en un punto medio. Una RX 6700 XT o una RTX 2080 siguen siendo tarjetas muy capaces para el estándar actual, y casan muy bien con procesadores como el Ryzen 5 5600 o el i5-11600K, que en España se ven bastante en equipos de juego de gama media-alta.

Requisitos altos y ultra: 1440p y 4K a 60 FPS

Donde Crimson Desert empieza a apretar de verdad es en los presets Alto y Ultra, pensados para quienes quieren exprimir monitores de 1440p o televisores 4K manteniendo los 60 FPS. Aquí hablamos ya de hardware moderno de gama alta; la comparación con los requisitos anunciados por otros AAA ayuda a situar expectativas, como se vió cuando otros estudios publicaron sus tablas de requisitos.

Preset Alto (1440p, 60 FPS, calidad alta)

  • Ajustes gráficos: altos.
  • Rendimiento buscado: 1440p a 60 FPS.
  • CPU: AMD Ryzen 5 7600X o Intel Core i5-12600K.
  • GPU: AMD Radeon RX 7700 XT o NVIDIA GeForce RTX 4070.
  • Memoria RAM: 16 GB.
  • Sistema operativo: Windows 10 64 bits (22H2 o superior).
  • Almacenamiento: 150 GB en SSD.

Este nivel encaja con un PC de gama media-alta actual. Una RTX 4070 o una RX 7700 XT son muy habituales en configuraciones nuevas en Europa, y casan bien con procesadores como el Ryzen 5 7600X o el i5-12600K, que ofrecen 6 a 10 núcleos con un IPC moderno. Con este combo deberías poder jugar a 1440p con detalle alto y 60 FPS bastante sólidos. Para ejemplos de cómo se traducen estas tarjetas en rendimiento real, puedes revisar comparativas y lanzamientos como el de otros títulos recientes.

Preset Ultra (4K, 60 FPS, calidad ultra)

  • Ajustes gráficos: ultra.
  • Rendimiento buscado: 4K a 60 FPS.
  • CPU: AMD Ryzen 7 7700X o Intel Core i5-13600K.
  • GPU: AMD Radeon RX 9070 XT o NVIDIA GeForce RTX 5070 Ti.
  • Memoria RAM: 16 GB.
  • Sistema operativo: Windows 10 64 bits (22H2 o superior).
  • Almacenamiento: 150 GB en SSD.

Aquí ya entramos en terreno de hardware de última generación, tanto en CPU como en GPU. El objetivo es mover Crimson Desert en 4K nativos a 60 FPS con los ajustes al máximo, algo que exige gráficas muy potentes como las citadas. Es un perfil de usuario más entusiasta, pensado para quienes tienen televisores o monitores 4K de alta tasa de refresco y no quieren renunciar a nada; si te interesa comparar configuraciones de alto nivel, hay otros títulos con requisitos similares como los analizados en otras guías de requisitos.

Resumen oficial de requisitos y configuraciones para PC

Si agrupamos toda la información oficial que ha publicado Pearl Abyss y las distintas tablas compartidas por la compañía, el cuadro general de requisitos de Crimson Desert en PC quedaría así:

  • Mínimo (900p→1080p, 30 FPS, muy bajo): Ryzen 5 2600X / i5-8500, GTX 1060 o RX 5500 XT, 16 GB de RAM, 150 GB SSD.
  • Bajo (1080p, 30 FPS, bajo): misma CPU que el mínimo, pero se sube a GTX 1660 o RX 6500 XT.
  • Recomendado (1080p/60 FPS o 4K/30 FPS, medio): Ryzen 5 5600 / i5-11600K y RX 6700 XT o RTX 2080.
  • Alto (1440p/60 FPS, alto): Ryzen 5 7600X / i5-12600K, RX 7700 XT o RTX 4070.
  • Ultra (4K/60 FPS, ultra): Ryzen 7 7700X / i5-13600K junto a RX 9070 XT o RTX 5070 Ti.
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En todos los niveles se mantiene constante la exigencia de 16 GB de memoria, 150 GB en SSD y sistema Windows 10 64 bits 22H2 o superior. Para el estándar actual en PC, se trata de solicitudes altas en almacenamiento pero relativamente asumibles en RAM, teniendo en cuenta el tipo de juego del que hablamos.

Impacto de las tecnologías gráficas: DLSS, FSR y trazado de trayectorias

Más allá del hardware bruto, Crimson Desert llega cargado de tecnologías de reescalado y mejora gráfica que pueden marcar la diferencia en rendimiento, especialmente en monitor 1440p o 4K. Dependiendo de tu tarjeta, podrás tirar de unas u otras. La importancia de estas tecnologías y su impacto en rendimiento y calidad se explica en profundos análisis técnicos como el de otros grandes lanzamientos.

Qué ofrece el juego si tienes una gráfica NVIDIA GeForce RTX

En el caso de NVIDIA, el título soporta varias funciones de la familia DLSS 4, pensadas para exprimir al máximo las GPUs con núcleos Tensor:

  • DLSS 4 Super Resolution: reescalado inteligente de la imagen para ganar FPS manteniendo una calidad muy cercana a la resolución nativa, disponible desde las RTX 20 en adelante.
  • DLSS Ray Reconstruction: mejora la calidad y el ruido de los efectos de ray tracing, también para RTX 20 y superiores.
  • DLSS Frame Generation: genera un fotograma adicional por cada imagen renderizada, apoyándose en IA; está disponible en la serie RTX 40.
  • DLSS Multi Frame Generation: permite crear hasta tres fotogramas adicionales por cada uno real, función reservada a la familia RTX 50.

Según ha reconocido el propio estudio, la experiencia más completa con estas tecnologías se consigue con una RTX 50, ya que es la única que puede activar todos los modos de generación de fotogramas. No obstante, con una RTX 40 ya se puede disfrutar de un soporte muy sólido, especialmente combinando trazado de rayos y DLSS.

Opciones si usas una gráfica AMD Radeon

Por el lado de AMD, Crimson Desert integra varias iteraciones de FidelityFX Super Resolution y tecnologías asociadas, incluyendo las últimas mejoras basadas en inteligencia artificial:

  • FSR 3: reescalado y reconstrucción de imagen sin IA, compatible con una amplia gama de Radeon RX 7000 y modelos anteriores.
  • Generación de fotogramas con FSR 3: permite añadir un fotograma extra por cada uno renderizado en GPUs Radeon RX 7000 y generaciones previas.
  • FSR 4: paso adelante que ya sí usa IA para mejorar la calidad de imagen y el reescalado, disponible en las Radeon RX 9000.
  • FSR Ray Regeneration: reducción de ruido inteligente vinculada al trazado de rayos, también pensada para la familia RX 9000.
  • FSR 4 Frame Generation: función de generación de fotogramas con IA compatible con la serie RX 9000.

Con una Radeon RX 7000 se puede disfrutar de un rendimiento más que decente y de FSR 3, pero si quieres tener acceso al paquete completo de funciones de FSR 4 Redstone, la referencia pasa por una Radeon RX 9000, que es la que realmente exprime al máximo lo que ofrece el juego en este apartado.

Trazado de trayectorias y exigencias adicionales

Uno de los añadidos más llamativos es la presencia de trazado de trayectorias como opción gráfica. A diferencia del ray tracing tradicional, este sistema calcula la iluminación de una forma más global y precisa, pero tiene un impacto elevado en la tasa de fotogramas y en el consumo de memoria de vídeo. Los efectos y costes de activar trazado pueden compararse con lo documentado en guías de rendimiento de otros juegos que incluyen técnicas avanzadas de iluminación, como las que se ven en análisis de rendimiento.

Activar esta función en Crimson Desert obligará, en la práctica, a apoyarse en DLSS o FSR y en la generación de fotogramas para mantener niveles de rendimiento razonables, sobre todo si quieres jugar en 1440p o 4K. A nivel de GPU, aquí es donde más se agradece contar con modelos como RTX 40/50 o RX 9000, que están mejor preparadas para este tipo de cargas.

Qué PC necesitas según tu presupuesto y la resolución a la que juegues

A partir de los requisitos oficiales, es posible trazar algunas configuraciones orientativas de PC para distintos bolsillos y resoluciones habituales en España y Europa. No son las únicas combinaciones viables, pero sirven como guía para hacerse una idea; publicaciones que recogen configuraciones orientativas similares pueden encontrarse en análisis de otros juegos como guías de requisitos.

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Equipo económico para jugar a 1080p

  • CPU: Intel Core i5-12400F (6 núcleos, 12 hilos, arquitectura Alder Lake).
  • Placa base: chipset B760 con soporte para DDR4.
  • Memoria RAM: 16 GB DDR4 a 3.200 MT/s.
  • GPU: NVIDIA GeForce RTX 5060 de 8 GB o una Radeon RX 9060 XT de 8 GB como alternativa.
  • Almacenamiento: SSD NVMe de 1 TB PCIe 4.0.
  • Fuente de alimentación: 650 W con certificación 80 Plus Bronze.

Con un equipo de este estilo, que ronda el millar de euros según ofertas y tiendas de componentes europeas, puedes apuntar a 1080p con calidad muy alta o incluso máxima, e incluso subir a 1440p ajustando un poco la calidad. Además, al tratarse de una GPU moderna, tendrás acceso a las tecnologías de reescalado y generación de fotogramas más recientes.

PC recomendado para 4K con calidad alta

  • CPU: AMD Ryzen 7 7700X (8 núcleos, 16 hilos, arquitectura Zen 4).
  • Placa base: chipset B850 o equivalente con soporte DDR5.
  • Memoria RAM: 16 GB DDR5 a unos 6.000 MT/s.
  • GPU: AMD Radeon RX 9070 XT con 16 GB de VRAM.
  • Almacenamiento: SSD NVMe PCIe 4.0 de 1 TB.
  • Fuente de alimentación: 850 W con certificación 80 Plus Gold y conector PCIe 5.0.

Este tipo de configuración, que se sitúa por encima de los 1.700 euros, está pensada para quienes quieren jugar en 4K con los detalles al máximo, incluyendo trazado de trayectorias si se combina con FSR 4 y generación de fotogramas. Los 16 GB de memoria gráfica permiten afrontar con holgura texturas de alta resolución y efectos avanzados.

Configuración entusiasta para 4K y trazado de trayectorias al límite

  • CPU: AMD Ryzen 7 9800X3D (8 núcleos, 16 hilos, gran caché L3).
  • Placa base: chipset X870E con soporte para DDR5 rápida.
  • Memoria RAM: 16 GB DDR5 de alta frecuencia.
  • GPU: NVIDIA GeForce RTX 5080 de 16 GB.
  • Almacenamiento: SSD NVMe PCIe 4.0 de 1 TB (o más, si manejas una biblioteca grande).
  • Refrigeración: solución líquida de 360 mm o similar.
  • Fuente de alimentación: 850 W 80 Plus Gold, con margen para picos de consumo.

Este tipo de PC se dispara por encima de los 2.700 euros y está claramente dirigido a usuarios que quieren una experiencia puntera en 4K con todo activado, incluyendo trazado de trayectorias y DLSS 4 con multigeneración de fotogramas. La combinación de un procesador muy fuerte en juegos y una GPU de gama muy alta garantiza margen de sobra para Crimson Desert y para casi cualquier título actual exigente.

Qué pueden esperar los jugadores de PC en España y Europa

Con este panorama, el mensaje para los jugadores de PC en España y otros países europeos es relativamente claro: si aún tienes un equipo de gama media de hace varios años, no estás fuera de juego. Con un procesador de seis núcleos tipo Ryzen 5 2600X o i5-8500 y una GTX 1660 o RX 6500 XT, podrás disfrutar de Crimson Desert en 1080p con calidad reducida pero jugable.

A partir de ahí, todo depende de la resolución de tu monitor y de tus expectativas. Para 1080p/60 FPS con un aspecto visual atractivo, los requisitos recomendados se sitúan en un terreno razonable, mientras que 1440p y 4K con altos niveles de detalle ya exigen dar el salto a gráficas de nueva hornada y CPUs modernas.

El hecho de que el juego saque partido de tecnologías como DLSS 4, FSR 3 y FSR 4 ofrece cierto margen de maniobra, sobre todo en los equipos que se quedan a medio camino de los requisitos Ultra. Al poder jugar con el reescalado y la generación de fotogramas, es más sencillo alcanzar tasas de refresco agradables sin necesidad de irse siempre al tope de gama.

Con todo, Crimson Desert se perfila como uno de esos títulos que van a servir de referencia para medir el rendimiento de muchos PCs durante un tiempo. Si estás valorando una actualización de hardware, echar un ojo a estos requisitos y a las configuraciones sugeridas puede ayudarte a tomar una decisión más tranquila antes del día del lanzamiento.

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