- Integración profunda de la inteligencia artificial como núcleo del sistema operativo.
- Soporte avanzado para arquitecturas ARM y diseño modular basado en CoreOS.
- Actualización probable gratuita para usuarios con licencias activas de Windows 11.
- Requisitos de hardware más exigentes, especialmente en RAM y presencia de NPU.
Aunque Windows 11 sigue siendo el rey en la mayoría de nuestros escritorios, los rumores sobre su sucesor ya están incendiando la red. Microsoft parece estar cocinando a fuego lento una renovación profunda del sistema que no se limitará a un simple lavado de cara, sino que busca cambiar la forma en la que interactuamos con el ordenador.
La expectativa es máxima porque no hablamos solo de cambiar unos iconos aquí y allá, sino de una transformación digital completa. Desde la integración de la IA hasta una arquitectura mucho más flexible, el nuevo software de Redmond promete adaptarse a todo tipo de dispositivos, ya sean portátiles ultra ligeros o potentes torres de gaming.
¿Qué novedades traerá Windows 12?
Una de las apuestas más fuertes es la modularidad del sistema. Se comenta que Microsoft implementará una base llamada CoreOS o CorePC, que permitirá que el sistema operativo se divida en componentes independientes. Esto significa que el software podrá adaptarse al factor de forma del dispositivo, instalando solo lo estrictamente necesario para que todo vuele.
En cuanto al aspecto visual, prepárate para ver una barra de tareas flotante muy parecida a la de macOS y un rediseño total de los iconos. El objetivo es lograr una estética más fresca, con mayores transparencias y elementos suspendidos que le den un aire mucho más moderno y limpio a nuestra pantalla.
La inteligencia artificial no será un añadido, sino el corazón del sistema operativo. No se trata solo de meter Copilot en una esquina, sino de crear un sistema operativo agentivo capaz de automatizar tareas repetitivas y sugerir acciones basándose en el contexto de lo que estamos haciendo en cada momento.
También se espera que la integración con Android e iOS sea mucho más estrecha. Más allá de la aplicación Vínculo al Móvil, se busca que podamos compartir archivos simplemente arrastrando desde el explorador o incluso usar una tablet como segunda pantalla de forma nativa y sin complicaciones.
Soporte para procesadores ARM y rendimiento
Microsoft quiere dejar de depender únicamente de la arquitectura x86. Por ello, Windows 12 vendrá con un soporte pleno para chips ARM, buscando una sinergia entre hardware y software similar a la que ha logrado Apple con sus procesadores Silicon. Esto se traducirá en una gestión de batería mucho más eficiente y una velocidad de inicio sorprendente.
Para que esto funcione, se optimizará el emulador Prism, permitiendo que las aplicaciones que no estén diseñadas para ARM funcionen con un rendimiento fluido y sin errores de estabilidad. Básicamente, queremos que el usuario no note si su PC lleva un chip Intel, AMD o Qualcomm.
Requisitos mínimos y compatibilidad
Aquí es donde la cosa se pone seria. Debido a que la IA consumirá bastantes recursos, es probable que los requisitos de hardware suban. Aunque no hay datos oficiales, se especula que para aprovechar todas las funciones agentivas necesitaremos una NPU con potencia superior a 40 TOPs, al menos 16 GB de RAM y un SSD de 256 GB.
Para no dejar fuera a todo el mundo, se rumorea la existencia de dos versiones del sistema: una completa con IA avanzada y otra más básica. Esta última tendría requisitos mucho más modestos, similares a los de Windows 11 (4 GB de RAM, TPM 2.0 y procesador de 64 bits), permitiendo que equipos más antiguos sigan operativos.
- Procesador: Mínimo de 64 bits (ARM o x86) con varios núcleos.
- Memoria: Desde 8 GB hasta 16 GB según la versión.
- Almacenamiento: SSD recomendable de 64 GB a 256 GB.
- Seguridad: Módulo TPM 2.0 imprescindible para el arranque seguro.
Fecha de lanzamiento y precio
El calendario es un poco confuso porque Microsoft no ha soltado prenda oficialmente. Algunos medios apuntan a finales de 2025, coincidiendo con el fin del soporte de Windows 10, mientras que otros sugieren que la versión final podría llegar en octubre de 2027, tras una fase beta en julio de ese mismo año.
En cuanto al bolsillo, lo más probable es que la actualización sea gratuita para quienes ya tengan una licencia activa de Windows 11. No obstante, existe la posibilidad de que Microsoft introduzca un modelo de suscripción mensual (estilo Microsoft 365) para desbloquear funciones exclusivas de IA, con precios que podrían oscilar entre los 10 y 20 euros.
Seguridad, privacidad y gaming
La protección contra ciberataques será más robusta que nunca, integrando defensas en tiempo real contra el ransomware y el phishing. Además, el usuario tendrá un control mucho más claro sobre la privacidad, pudiendo gestionar con precisión qué apps acceden a la cámara o al micrófono desde un panel simplificado.
Los gamers también tendrán su parte. Se espera que Windows 12 optimice DirectX y mejore la integración con Xbox Game Pass, utilizando la inteligencia artificial para mejorar la calidad gráfica de los títulos sin castigar excesivamente el rendimiento del hardware.
Este nuevo sistema operativo se perfila como un salto tecnológico donde la flexibilidad modular y la IA serán los protagonistas, permitiendo que el software se adapte al PC y no al revés. Con una seguridad reforzada y una compatibilidad universal con ARM, Microsoft busca corregir los errores del pasado para ofrecer una experiencia fluida, gratuita para la mayoría y preparada para el futuro de la informática personal.

