- Meta acuerda pagar 18.000 millones de dólares para resolver demandas por diseño adictivo de sus plataformas.
- Las medidas incluyen límite de 2 horas, bloqueo nocturno y verificación de edad para adolescentes.
- La Comisión Europea exige que estas restricciones se apliquen también en la Unión Europea.
- Meta solo implementará los cambios en EE.UU. por ahora, lo que genera tensión con Bruselas.

Meta ha llegado a un acuerdo multimillonario con las autoridades estadounidenses para resolver las demandas que le acusaban de diseñar sus plataformas para enganchar a los menores. La compañía pagará hasta 18.000 millones de dólares, pero las medidas de protección solo se aplicarán en territorio estadounidense, lo que ha encendido las alarmas en Europa. La Comisión Europea ya ha pedido a Meta que extienda esas restricciones a los usuarios de la UE, donde millones de adolescentes usan Instagram y Facebook a diario.
El pacto, que aún debe ser aprobado por un juez, incluye límites de tiempo, bloqueo nocturno y controles parentales que pretenden frenar el uso compulsivo de las redes sociales entre los jóvenes. Sin embargo, la empresa de Mark Zuckerberg ha dejado claro que, de momento, solo aplicará estos cambios en EE.UU., lo que ha provocado un pulso con Bruselas, que cuenta con herramientas legales para imponer multas millonarias.
Un acuerdo de dimensiones históricas

El acuerdo, alcanzado esta semana, supone el mayor desembolso de una compañía tecnológica en un caso de protección de menores. Meta pagará 12.700 millones de dólares a los estados participantes y otros 5.300 millones condicionados a que plataformas como TikTok y YouTube adopten medidas similares. Según los fiscales generales, Meta explotó la atención de los menores para aumentar sus ingresos publicitarios, una acusación que la empresa rechaza pero que ha preferido resolver con un acuerdo millonario por la adicción de los menores antes que afrontar un juicio.
La cifra final podría ascender hasta los 18.000 millones de dólares, aunque se pagará en un plazo de diez años. El 70% del total está garantizado, mientras que el resto depende de la colaboración de otras redes sociales. Esta estructura busca crear un efecto dominó en el sector, de modo que no solo Meta asuma la responsabilidad, sino que el resto de plataformas también se comprometan a proteger a los menores.
Medidas concretas para proteger a los menores

Las restricciones acordadas son ambiciosas y afectan directamente a la experiencia de los adolescentes. El límite diario de dos horas en Instagram y Facebook será la principal novedad, junto con el bloqueo automático entre medianoche y las seis de la mañana. Además, las notificaciones se silenciarán durante el horario escolar para evitar distracciones. Estas funciones estarán activadas por defecto y solo podrán modificarse con permiso de los padres.
También se ocultarán los ‘me gusta’ y las reacciones para reducir la presión social, y se implementarán sistemas de verificación de edad más rigurosos. Meta también eliminará las cuentas de menores de 13 años que detecte, aunque reconoce que no es infalible. Los defensores de la seguridad online aplauden las medidas, pero critican que los algoritmos de recomendación seguirán activados por defecto, lo que puede seguir fomentando el consumo de contenido adictivo.
La presión de Bruselas y el impacto en España
La reacción de la Comisión Europea no se ha hecho esperar. Bruselas exige que Meta extienda estas restricciones a los usuarios europeos, amparándose en el Reglamento de Servicios Digitales (DSA). Según la CE, las plataformas deben proteger a los menores independientemente de su lugar de residencia, y amenaza con abrir un expediente que podría terminar en multas de hasta el 6% de la facturación global de la compañía.
La comisaria responsable de Competencia ya ha señalado que si Meta no aplica las mismas medidas en Europa, se enfrentará a consecuencias legales. Esta postura cuenta con el respaldo de varios países, incluida España, donde el Gobierno ha impulsado una ley de protección digital del menor. La presión europea podría obligar a Meta a dar marcha atrás y extender los cambios más pronto que tarde.
En España, la noticia ha generado un intenso debate. Millones de adolescentes usan Instagram a diario y muchos pasan más de dos horas conectados, especialmente por la noche. La posibilidad de que se aplique un toque de queda digital ha sido bien recibida por las asociaciones de padres, aunque algunos expertos advierten de que la medida solo funcionará si los padres participan activamente en la supervisión.
Las críticas se centran en que las restricciones pueden ser fácilmente eludidas por los jóvenes, que pueden crear cuentas falsas o usar otras aplicaciones. Además, se señala que el acuerdo no aborda el problema de fondo: el diseño de los algoritmos que favorecen la adicción. Aun así, el pacto sienta un precedente importante y podría empujar a otras plataformas a adoptar políticas similares en todo el mundo.
La pelota está ahora en el tejado de Meta. La compañía tiene que decidir si cede a la presión europea o se arriesga a una batalla legal que podría costarle miles de millones. Mientras tanto, los padres españoles ven con buenos ojos cualquier medida que limite el tiempo que sus hijos pasan frente a la pantalla, aunque muchos coinciden en que la responsabilidad también recae en las familias y en la educación digital. El acuerdo alcanzado en EE.UU. es solo el primer paso de un cambio que, probablemente, terminará por imponerse en Europa.

