- Suplantación silenciosa: los delincuentes usan la cuenta de WhatsApp de la víctima para pedir dinero a sus contactos.
- Excusa urgente: alegan límites de tarjeta o Bizum y piden transferencias a otro número o cuenta.
- Móviles sin actualizar: varias denuncias apuntan a iPhone sin la última versión; actualizar es clave.
- Cómo reaccionar: llamar al contacto, avisar al banco, conservar pruebas y denunciar.

La Policía Nacional ha puesto el foco en una modalidad de fraude por WhatsApp que no se parece a las que suelen circular. En este caso, la víctima no entrega claves, códigos ni datos personales, pero los delincuentes consiguen utilizar su cuenta durante un tiempo para pedir dinero a gente de su agenda. El propietario sigue entrando en la aplicación con normalidad y, a simple vista, no hay nada raro.
El engaño se apoya en algo tan simple como peligroso: el mensaje llega desde el número real de una persona conocida. Por eso, quien lo recibe baja la guardia con más facilidad. Muchas veces el titular descubre lo ocurrido cuando un familiar o un amigo le pregunta por una petición de dinero que nunca hizo.
Una suplantación que pasa desapercibida
Las denuncias recogidas por la Policía Nacional describen un patrón llamativo. Los afectados continúan usando WhatsApp sin problemas y no han dado códigos de verificación, contraseñas, datos de seguridad ni han escaneado códigos QR. Aun así, los estafadores logran escribir a los contactos guardados en la agenda como si fueran el dueño de la cuenta.
La dificultad para detectarlo está precisamente ahí: el propietario no pierde el acceso y tampoco ve conversaciones extrañas en su teléfono. Los mensajes enviados por los delincuentes aparecen en los dispositivos de los destinatarios, pero no en el chat del titular. Esa mezcla de normalidad y silencio hace que el fraude pueda pasar días sin ser advertido.
La excusa del pago urgente y el Bizum
Cuando los delincuentes contactan con familiares o amigos, suelen construir una historia de urgencia. Dicen que necesitan pagar una compra o un pedido, pero que no pueden hacerlo porque han agotado el límite de la tarjeta o de las operaciones permitidas con Bizum. Entonces piden que el dinero se envíe a otro número o a una cuenta bancaria.
Para dar confianza, prometen devolver la cantidad en cuanto puedan. La persona que recibe el mensaje cree que está echando una mano a alguien cercano y no sospecha que el dinero acabará en manos de estafadores. La cuenta suplantada no muestra señales de alarma y el titular, mientras tanto, puede seguir utilizando la aplicación sin saber que han escrito en su nombre.
El detalle de los móviles sin actualizar

En varias de las denuncias, los investigadores han observado que los afectados usaban iPhone que no tenían instalada la última versión del sistema operativo. La recomendación policial es clara: conviene mantener actualizados tanto el teléfono como WhatsApp, porque las actualizaciones incluyen correcciones de seguridad y reducen posibles vulnerabilidades. El consejo sirve para iPhone y también para Android.
No se trata de culpar al usuario, sino de cerrar puertas que los delincuentes pueden aprovechar. Instalar los parches disponibles y revisar la versión de la aplicación es una medida sencilla que forma parte de la higiene digital básica. En este tipo de fraude, cualquier barrera adicional cuenta.
Cómo evitar que te la cuelen
La primera regla es desconfiar de cualquier petición de dinero que llegue por WhatsApp, aunque proceda del número habitual de un familiar o amigo. Antes de enviar nada, lo más prudente es llamar directamente a esa persona y comprobar si realmente necesita ayuda. Una llamada rápida puede desmontar el engaño en segundos.
- Verificar por otra vía: no basta con que el mensaje venga del número de siempre; hay que confirmar la petición por teléfono o en persona.
- Mirar bien el destinatario: desconfía si te piden un Bizum a un teléfono distinto del que usa normalmente esa persona.
- Activar la verificación en dos pasos: en WhatsApp seguridad se encuentra en Ajustes, Cuenta y Verificación en dos pasos; añade una capa extra de protección.
- Mantener todo al día: actualiza el sistema operativo, la aplicación y las medidas de seguridad del dispositivo.
Si ya han usado tu cuenta o has enviado dinero
Cuando alguien sospecha que han entrado en su WhatsApp, debe avisar cuanto antes a sus contactos para que no caigan en peticiones falsas. También conviene denunciar los hechos y guardar capturas, conversaciones y justificantes que puedan servir como prueba. Cuanta más información se aporte, mejor será la investigación.
Si se ha perdido el acceso a la cuenta, hay que intentar registrar de nuevo el número en la aplicación oficial mediante el proceso de verificación. Después, revisar los dispositivos vinculados y cerrar las sesiones que no se reconozcan. Ese paso ayuda a cortar el control que hayan podido tomar los delincuentes.
En caso de haber realizado un Bizum o una transferencia, el siguiente paso es contactar de inmediato con el banco y explicar lo ocurrido para intentar detener la operación si todavía es posible. Además, procede denunciar la estafa ante la Policía Nacional y reunir toda la documentación disponible.
Lo esencial es no mover dinero a ciegas cuando aparece una petición inesperada, aunque el mensaje parezca auténtico. Confirmar la identidad por otra vía y actuar rápido si algo no cuadra marca la diferencia entre ayudar a un contacto y caer en una suplantación. Mantener el móvil actualizado, usar la verificación en dos pasos y avisar a la entidad bancaria son medidas que reducen el margen de los estafadores.
