JBL celebra ocho décadas de innovación y liderazgo en sonido

Última actualización: mayo 16, 2026
  • JBL repasa en Ámsterdam su historia, desde el cine sonoro hasta el audio inalámbrico actual.
  • La Playback Gallery muestra hitos como el D130, Paragon, L100 o los primeros portátiles.
  • La marca combina nuevas gamas como PartyBox, Flip, Go o Live con tecnologías como audio espacial.
  • JBL refuerza su presencia en Europa mientras mantiene más del 40% de las salas de cine equipadas en todo el mundo.

Celebración JBL innovación en sonido

JBL ha aprovechado su aniversario número 80 para mirar atrás y repasar una trayectoria que va del cine clásico de Hollywood a los altavoces portátiles que hoy se llevan en la mochila. La firma, propiedad de Harman, ha querido poner el foco en Europa y, en particular, en Ámsterdam, donde ha convertido su sede central en un gran escaparate de su evolución tecnológica.

En el Club JBL de la capital neerlandesa, la compañía ha reunido ocho décadas de innovación en sonido en una experiencia inmersiva que funciona casi como un museo temporal. Allí conviven los primeros sistemas para salas de cine con los auriculares inalámbricos y altavoces Bluetooth actuales, además de las últimas novedades de la marca para el público europeo.

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Playback Gallery: un recorrido por ocho décadas de sonido

JBL exposición de productos históricos

La gran protagonista de la celebración es la Playback Gallery, una exposición itinerante que este año pasará por ciudades como Ámsterdam, Los Ángeles, Múnich, Nueva York, Tokio o Viena. El montaje se ha concebido como una galería cronológica en la que se repasa el papel de JBL en la historia del audio, con piezas originales, demostraciones técnicas y comentarios de expertos.

El recorrido arranca antes incluso de la fundación oficial de JBL. La compañía sitúa sus orígenes en 1927, cuando el ingeniero James B. Lansing empezó a fabricar altavoces para radios en Los Ángeles. Poco después, en los años 30, se sumó al equipo de ingeniería de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) y participó en el desarrollo del primer sistema de audio cinematográfico de dos vías, el Shearer Horn, clave en la llegada del cine sonoro.

En ese contexto, Lansing dio el paso definitivo en 1946 y fundó James B. Lansing Sound Incorporated, de donde nace el acrónimo JBL. La idea era clara: crear soluciones de sonido profesional de alto nivel y trasladar esa calidad, poco a poco, al entorno doméstico. Una filosofía que, ocho décadas después, sigue marcando el hilo conductor de la marca.

Uno de los primeros ejemplos de esa transición del cine al hogar fue el Lansing Iconic, una versión reducida de los altavoces cinematográficos pensada para estudios de grabación y que, ya en 1937, se comercializó para el salón bajo el nombre de Iconic Salon, antes incluso de que JBL existiera como empresa.

Del D130 al Paragon: cuando el salón se convirtió en sala de escucha

La fundación oficial de JBL quedó sellada con el D130, un altavoz de 15 pulgadas presentado en 1946 que ocupa un lugar destacado en la Playback Gallery. Este modelo, diseñado para funcionar tanto en cines como en equipos musicales y domésticos, está considerado uno de los primeros altavoces de alta fidelidad modernos por su capacidad para ofrecer un sonido nítido y con gran respuesta en frecuencia.

Años más tarde, en 1957, llegaría uno de los productos más llamativos de la historia de la marca: el JBL Paragon. Más que un altavoz al uso, era un gran mueble estereofónico pensado para ocupar un lugar central en el salón. Su precio, en torno a 2.200 dólares de la época, lo situaba en el segmento de lujo, y solo se produjeron unas mil unidades entre 1957 y 1983. Figuras como Frank Sinatra o el presidente estadounidense Richard Nixon llegaron a utilizarlo en sus hogares.

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Junto al Paragon, la exposición muestra el Lancer 99, de 1964, un modelo clave en la evolución de JBL hacia los modernos altavoces autoamplificados. Sin abandonar la alta fidelidad, el Lancer 99 representa el esfuerzo de la compañía por integrar la electrónica necesaria para amplificar el sonido dentro de formatos más compactos y orientados al usuario final.

El viaje por los años 60 se detiene también en el JBL 4320 (inicialmente D50SMS7), un monitor que se convirtió en referencia en numerosos estudios de grabación. Este altavoz de control fue muy utilizado en salas profesionales y ayudó a consolidar la presencia de la marca en el entorno de la producción musical, un terreno que más tarde se extendería al directo y a las grandes giras.

Los 70, 80 y 90: del L100 al primer altavoz portátil

La década de los 70 tiene un protagonista indiscutible en la historia de JBL: el L100. Presentado al público en 1971 como versión doméstica del monitor de estudio JBL 4310, el L100 destacó tanto por su sonido como por su diseño, con una llamativa rejilla frontal de espuma naranja en un momento en el que prácticamente todos los altavoces eran negros y discretos.

A pesar de costar alrededor de 550 dólares, el L100 fue bautizado por muchos como el mejor altavoz de alta fidelidad de la década y se convirtió en uno de los símbolos del sonido del rock de la costa oeste de Los Ángeles. Solo en los años 70 se vendieron alrededor de 125.000 pares, una cifra muy relevante para un producto de este tipo en aquel momento.

En los años 80, JBL siguió evolucionando su catálogo para el hogar y el entorno profesional. Uno de los hitos de esa etapa fue el 250Ti, un altavoz de torre triangular presentado en 1982 con un woofer de 14 pulgadas, que recibiría en 1985 una versión mejorada con cúpula de titanio. El 250Ti se mantuvo en comercialización durante buena parte de los 90 y volvió en 1998 bajo la denominación 250Ti Jubilee.

Ese mismo año 1998 marcó otro momento simbólico: la aparición del JBL Harmony, el primer altavoz portátil de la marca equipado con batería propia, reproductor de CD y radio AM/FM. En plena transición del CD a los formatos digitales, el Harmony adelantaba algunas de las tendencias que definirían los años siguientes: dispositivos autosuficientes, fáciles de transportar y pensados para acompañar al usuario fuera de casa.

La Playback Gallery recoge estas piezas como parte de un mismo relato: el de una empresa que ha ido adaptando su catálogo a cada nueva forma de escuchar música, desde los grandes muebles estereofónicos hasta altavoces portátiles que caben en una mochila, sin renunciar al objetivo de lograr un sonido lo más fiel posible a la fuente original.

Del iPod al Bluetooth: la revolución digital y el auge del audio portátil

La llegada de la música digital y, con ella, del iPod y otros reproductores portátiles, obligó a replantear el modo de escuchar audio en casa y en movilidad. JBL fue una de las primeras grandes marcas en apostar por las bases de altavoces específicamente diseñadas para estos dispositivos.

En 2004, la compañía lanzó el On Stage, un altavoz con conector de 30 pines que permitía acoplar directamente el iPod y usarlo como centro de reproducción. Este tipo de solución, que hoy puede parecer obvia, supuso en su momento un paso importante para integrar el nuevo ecosistema digital en el día a día, convirtiendo el reproductor portátil en el corazón del equipo de sonido del hogar.

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El siguiente gran salto llegó en 2010 con el OnBeat Xtreme, el primer altavoz de JBL en incorporar conectividad Bluetooth y funcionamiento portátil gracias a cuatro pilas AAA. Este modelo unía la idea de base para dispositivos móviles con la posibilidad de reproducir audio de forma inalámbrica, algo que terminaría extendiéndose a la práctica totalidad del catálogo.

Dos años más tarde nacería la familia JBL Flip, hoy una de las gamas más reconocibles de la marca. Siete generaciones después y con más de 14 años de desarrollo, estos altavoces cilíndricos se han convertido en una de las referencias del mercado de audio portátil, especialmente en Europa, donde son habituales en terrazas, parques y escapadas al aire libre.

La expansión del Bluetooth vino acompañada de una diversificación del catálogo: altavoces compactos tipo Go, equipos más potentes como la serie Xtreme, y una gama creciente de auriculares inalámbricos on-ear, over-ear e in-ear, pensados tanto para uso diario como para teletrabajo, videojuegos o deporte.

Ámsterdam y Europa, escaparate de las últimas novedades

Dentro de la celebración del 80 aniversario, la parada de la Playback Gallery en Ámsterdam ha servido también para presentar a Europa algunas de las novedades más recientes del catálogo. La compañía ha mostrado la quinta generación de sus altavoces portátiles JBL Go 5 y JBL Xtreme 5, así como nuevos dispositivos pensados para ocio y fiestas.

Los Go 5 y Xtreme 5 incorporan funciones como Sound Boost AI, un sistema de procesamiento que ajusta automáticamente el sonido en función del contenido para optimizar claridad y potencia. La idea es que el usuario no tenga que tocar demasiados ajustes para obtener un resultado equilibrado, tanto si está escuchando un podcast como si pone una lista de reproducción de música electrónica.

Para quienes disfrutan del karaoke improvisado, la marca ha mostrado el JBL EasySing Mic Mini, un micrófono pensado para conectarse rápidamente con altavoces compatibles y montar sesiones caseras sin demasiadas complicaciones técnicas. Este tipo de propuestas refuerzan la intención de JBL de vincularse a experiencias sociales, algo muy presente en el público joven europeo.

Otro de los ejes de producto en el evento han sido las PartyBox 130 y PartyBox 330, altavoces para fiestas que estrenan un diseño renovado y mejoras en los materiales utilizados para reproducir los agudos. Se trata de dispositivos pensados para salas grandes, eventos privados o pequeños locales, donde el volumen y la pegada de graves tienen un papel protagonista.

La gama de auriculares también ha tenido un lugar destacado, con la presentación en Europa de la serie Live: los nuevos auriculares True Wireless JBL Live 4 y los modelos de diadema Live 780NC y Live 680NC, todos con funciones de cancelación de ruido y ajustes personalizados. Junto a ellos, la compañía ha anunciado una actualización de la curva sonora de los Tour Pro 3 y Tour One M3, adaptando la respuesta de frecuencia a las preferencias actuales de los usuarios mediante cambios en la ecualización y mejoras en la interfaz Smart TX, que ahora ofrece iconos más grandes y una navegación simplificada.

Presente y futuro: audio espacial, experiencias inmersivas y sostenibilidad

Más allá de los lanzamientos concretos, JBL ha aprovechado la efeméride para subrayar su posición actual en el mercado. La marca se presenta como líder global en audio personal, con cientos de millones de usuarios que utilizan sus altavoces portátiles y auriculares en el día a día, y mantiene una presencia muy notable en entornos profesionales.

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Según los datos compartidos por la compañía, la división JBL Professional equipa más del 40 % de las salas de cine del mundo, además de numerosos estadios, recintos musicales y estudios de grabación. En Europa, muchos complejos cinematográficos y espacios deportivos emplean sistemas de la marca para garantizar un nivel de presión sonora y claridad adecuado a recintos de gran aforo.

El reconocimiento de la industria también forma parte del relato del aniversario. JBL acumula Premios de la Academia por logros técnicos en ingeniería de sonido y un Premio Grammy por su contribución continuada al desarrollo de monitores de estudio y sistemas de audio para conciertos, cine y broadcast. Estos galardones refuerzan la imagen de la marca como proveedor de soluciones profesionales, más allá del gran consumo.

Desde la compañía se insiste en que los próximos años estarán marcados por nuevas tecnologías como el audio espacial, los paisajes sonoros adaptativos y las experiencias inmersivas, tanto en el hogar como en el coche o en eventos en directo. El objetivo es integrar el sonido de una forma más natural en la vida cotidiana, con sistemas que se adapten automáticamente al entorno y al tipo de contenido.

La sostenibilidad se ha convertido en otro de los ejes del discurso. JBL asegura estar orientando el diseño y la producción hacia soluciones más responsables, con un mayor peso de materiales reciclados, procesos de fabricación más eficientes y un enfoque a largo plazo en la durabilidad de los productos, un aspecto cada vez más valorado por los consumidores europeos.

Más allá del producto: formación, comunidad y cultura musical

El aniversario también sirve para destacar el trabajo de la marca en el ámbito educativo y comunitario y su vinculación con la cultura musical. A través de iniciativas como la JBL Music Academy o el JBL Campus Program, la compañía busca conectar a artistas emergentes y jóvenes profesionales con la industria, ofreciendo formación, mentorías y oportunidades de visibilidad.

Programas en colaboración con organizaciones como Girls Make Beats persiguen, además, diversificar el perfil de quienes se dedican a la producción y la ingeniería de sonido, un campo tradicionalmente dominado por hombres. La idea es que las futuras generaciones de creadores encuentren menos barreras de entrada y dispongan de más recursos para desarrollar su carrera.

En paralelo, JBL mantiene vínculos con festivales y eventos de gran repercusión cultural, como Woodstock en su momento o Tomorrowland en la actualidad. Estos acuerdos permiten a la marca asociarse con experiencias musicales en directo que atraen a públicos muy variados, reforzando su presencia tanto en el terreno profesional como en el ocio.

Durante las celebraciones del aniversario, la compañía ha lanzado también una revista digital especial y una temporada completa del podcast Audio Talks de Harman, en la que ingenieros, diseñadores y músicos repasan la evolución de los productos y comparten anécdotas sobre cómo se han construido algunos de los equipos más emblemáticos de la marca.

Después de ocho décadas, JBL se presenta como una empresa que combina legado histórico e inversión en nuevas tecnologías, con una presencia sólida en Europa y un catálogo que abarca desde altavoces de bolsillo hasta sistemas para grandes recintos. La celebración en Ámsterdam pone de relieve cómo una marca nacida en la era del cine sonoro ha sabido adaptarse a la música en streaming, al Bluetooth y a las experiencias inmersivas sin perder de vista su objetivo inicial: ofrecer un sonido lo más fiel posible, tanto en casa como en entornos profesionales.