- Configura bien tu sistema S.P.E.C.I.A.L. e Idiota Feliz para subir de nivel rápido y adaptar tu estilo de juego.
- Usa Sanctuary y Red Rocket como base principal, cuidando agua, defensa y recursos para asentamientos estables.
- Aprovecha V.A.T.S., compañeros y equipo legendario para optimizar combate, sigilo y exploración en la Commonwealth.
- Domina cerraduras, hackeo y decisiones morales para acceder a todo el contenido sin bloquear misiones ni facciones clave.
La guerra nunca cambia, pero cada vez que arrancas una partida en Fallout 4 tienes ante ti una aventura completamente nueva en la Commonwealth. Si acabas de llegar al Yermo o estás volviendo tras años de ausencia, esta guía y trucos de Fallout 4 está pensada para que empieces fuerte, evites los errores típicos y exprimas al máximo uno de los RPG de mundo abierto más potentes de Bethesda.
Aquí encontrarás una guía integral de Fallout 4 en español: primeros pasos desde el Refugio 111, sistema S.P.E.C.I.A.L. y perks, construcción de asentamientos, gestión de vida, radiación y drogas, V.A.T.S., armas, armaduras y servoarmaduras, compañeros, decisiones morales, abrir cerraduras y hackear terminales, armas legendarias, coleccionables y hasta rutas prácticas para avanzar el Acto I sin sufrir más de la cuenta.
Inicio de la guía: primeros pasos tras el Refugio 111
Tras la secuencia inicial y el despertar en criostasis, el juego te lanza al Refugio 111 plagado de cucarachas mutadas. Aquí tu objetivo es muy simple: familiarizarte con el movimiento, el combate básico y recoger todo lo que veas. No tengas reparos en saquear absolutamente todo, incluida la chatarra, porque en Fallout 4 casi cualquier objeto se convierte luego en materiales de crafteo.
Cuando salgas al exterior y veas por primera vez el paisaje devastado, el primer punto lógico es volver a Sanctuary Hills. Allí te espera Codsworth, alguna que otra mosca bloatfly y, sobre todo, los cimientos de lo que será tu base principal. Recorre todas las casas, limpia enemigos y registra cada cajón, armario y cocina: es el mejor arranque para llenar tus bolsillos de recursos.
Antes de ponerte creativo, acércate al banco de trabajo rojo del taller y entra en el modo construcción. Desde ahí puedes ir desguazando escombros, coches, vallas rotas y casas derruidas. Ganarás toneladas de madera y acero sin moverte del sitio, algo clave para construir camas, defensas y estructuras básicas sin quedarte seco de materiales.
No olvides pasar por la habitación de Shaun: en su cuarto encontrarás el libro de atributos S.P.E.C.I.A.L., que te concede un punto adicional en la estadística que quieras. Es un recurso muy valioso al inicio; úsalo en la característica central de la build que tengas en mente (Fuerza si vas cuerpo a cuerpo, Inteligencia si quieres levear rápido, etc.).
Construcciones iniciales: Sanctuary y Red Rocket
Sanctuary es ideal para convertirse en tu asentamiento principal y base logística. Con todo el material obtenido al desguazar el barrio, puedes levantar al menos una casa decente de dos plantas usando piezas prefabricadas de madera, añadir escaleras, alguna luz conectada a un generador pequeño y un puñado de muebles sencillos.
Después construye un edificio extra de una sola planta o aprovecha una casa medio en pie para colocar una batería de camas. Sé generoso: los colonos que irán llegando necesitan sitio donde dormir, y no querrás que acaben ocupando tu dormitorio privado (aunque Marcy Long tendrá un talento especial para ello).
La siguiente prioridad es el agua. Baja al río y sitúa uno o dos purificadores de tamaño medio, junto con los generadores necesarios para alimentarlos. El agua purificada es una de las mejores fuentes de curación y una magnífica mercancía para vender, así que invertir pronto aquí te ahorrará problemas de supervivencia y de dinero.
Levanta un par de torretas básicas en puntos estratégicos del perímetro. Aunque las primeras oleadas de enemigos no serán muy duras, tener defensa automática evita sorpresas desagradables cuando estés lejos. Remata la jugada plantando calabazas, melones y cualquier semilla que tengas: la comida es uno de los indicadores clave de bienestar del asentamiento.
Muy cerca tienes la gasolinera Red Rocket. Allí reclutarás a Albóndiga (Dogmeat) y encontrarás una madriguera de ratas topo bajo la estación. Limpia la zona, recoge materiales y chatarra, y repite el mismo enfoque: convierte también Red Rocket en un pequeño puesto avanzado con taller, almacenaje y alguna defensa. Entre Sanctuary y Red Rocket tendrás un eje inicial perfecto para guardar todo tu botín.
El sistema S.P.E.C.I.A.L. y las mejores configuraciones iniciales
En cuanto sales de la Bóveda el juego te obliga a repartir 21 puntos entre tus estadísticas S.P.E.C.I.A.L. (Fuerza, Percepción, Resistencia, Carisma, Inteligencia, Agilidad y Suerte). Aquí es donde muchos jugadores novatos meten la pata, porque no todas las inversiones son igual de eficientes al principio.
Lo primero es tener claro tu estilo de juego: si quieres un tanque cuerpo a cuerpo, vas a necesitar Mucha Fuerza y algo de Resistencia; si prefieres disparar desde lejos y abusar de V.A.T.S., deberías priorizar Percepción y Agilidad. Y hay un tercer enfoque muy determinante: cómo quieres subir de nivel.
Hay dos combinaciones de atributos especialmente efectivas para levear rápido:
- Opción A: Inteligencia baja + Suerte decente. Sitúa Inteligencia en 3 (para desbloquear Médico y Manitas de Armas) y reparte puntos en otras estadísticas que te interesen. Lleva Suerte a 5 para coger cuanto antes el perk Idiota Feliz (Idiot Savant). En rango 1 te da x3 de experiencia aleatoriamente, y en rango 2, x5. Con guardados justo antes de entregar misiones, puedes recargar hasta que salte el bonus y multiplicar la EXP de cada encargo.
- Opción B: Inteligencia alta + algo de Suerte. Sube Inteligencia a 10 (11 con el libro de Shaun y una cerveza, si quieres) y también pon Suerte en 5 para aprovechar Idiota Feliz, aunque se active poco. La alta Inteligencia te da un +3 % de experiencia por punto, así que con 10 sumas un 30% constante. Aunque Idiota Feliz se activará muy de vez en cuando, entre el bonus plano y las activaciones aleatorias se sube de nivel a toda velocidad.
En cualquier caso, es muy recomendable tener al menos 3 de Fuerza para acceder a Armero y acabar llegando a 5 para desbloquear Espalda Fuerte, que incrementa la carga máxima y te permite llevar más botín sin ir sobrecargado. No subestimes tampoco Resistencia (más vida y mejor aguante) ni Percepción (clave para V.A.T.S. y para perks como Cerrajero).
Trucos y consejos generales para sobrevivir en el Yermo
Fallout 4 puede resultar sorprendentemente duro al principio: poco equipo, munición escasa, enemigos que te funden de dos disparos… pero con un puñado de trucos básicos la Commonwealth se vuelve mucho más llevadera. Antes de nada, tómate un rato para revisar el árbol de perks y planificar tus primeras diez o quince subidas de nivel.
Uno de los mejores hábitos que puedes adquirir es usar el viaje rápido de forma inteligente. Solo funciona hacia lugares que ya has descubierto y estando al aire libre, y no podrás activarlo si vas con exceso de peso. Aprovéchalo para ahorrar tiempo entre asentamientos, talleres y misiones principales, pero intenta caminar de vez en cuando para ir revelando nuevas localizaciones y conseguir experiencia extra.
Otro truco importante: cuando la historia te lleve a construir tu base en Sanctuary, haz antes un guardado manual. Es muy fácil malgastar materiales clave (como cobre) en estructuras mal planteadas o cableados mal tirados. Si te ves atrapado sin recursos, siempre podrás cargar esa partida y rediseñar tu asentamiento sin perder horas.
Por último, acostúmbrate desde pronto a gestionar bien los bancos de trabajo. Cualquier objeto basura que guardes en el taller quedará disponible para el crafteo, y los recursos se comparten entre mesas de la misma zona (por ejemplo, taller de armas y de armaduras en Sanctuary). Eso sí, no se comparten automáticamente entre asentamientos distintos, así que si quieres usar tu chatarra en Red Rocket tendrás que llevarla encima.
Cómo viajar y progresar: de Sanctuary a Diamond City
Una vez consolidados Sanctuary y Red Rocket, el juego te empuja hacia Concord y el Museo de la Libertad, donde conocerás a Preston Garvey y vivirás tu primer combate serio con saqueadores y una servoarmadura. Saquea bien el museo, no olvides el cabezón del escritorio de Preston y, al terminar, escolta a los supervivientes de vuelta a Sanctuary.
Hablando con Preston completarás la misión principal asociada y podrás aprovechar para forzar activaciones de Idiota Feliz si estás siguiendo esa build (guardando antes de entregar y recargando hasta que salte el bonus). Luego Sturges te pedirá que mejores el asentamiento, cosa que ya tendrás medio hecha si seguiste los pasos de construcción inicial.
En cuanto tengas algo de nivel (alrededor del 5-7 si has saqueado todo y construido bastante), merece la pena empezar a explorar agresivamente el norte. Al oeste encontrarás granjas reclutables, una cabaña de guardabosques, la casa de Gorski y patios de chatarra llenos de recursos. Al este, un depósito de chatarra con un Fat Man y un robot aliado, más granjas, un complejo de satélites lleno de saqueadores y un avión estrellado con equipo útil.
Preston te sugerirá pronto que ayudes a Tenpines Bluffs, lo que te enviará a limpiar la planta de ensamblaje de Corvega en Lexington. En las primeras partidas, plantarte en Corvega demasiado pronto suele ser una trampa: demasiados saqueadores, muchas torretas y un consumo brutal de estimulantes y munición. Mucho mejor dejar Corvega para un poco más adelante.
En lugar de eso, lo más recomendable es seguir la pista de tu hijo y dirigirte hacia Diamond City. El camino ideal pasa por moverte hacia el sur y sureste, cruzando ríos (tener el perk Niño/Niña del Agua ayuda mucho) y alcanzando Bunker Hill. Desde allí avanza con cuidado hacia Goodneighbor, donde podrás vender botín, comprar suministros y conocer a varios personajes importantes antes de empujar del todo hacia Diamond City.
Mapa interactivo y coleccionables: cabezones y revistas
Si te gusta completarlo todo, los cabezones y revistas son coleccionables fundamentales. Los cabezones (bobbleheads) suelen otorgar un punto extra a un atributo S.P.E.C.I.A.L. o un bonus permanente a alguna habilidad concreta, mientras que las revistas proporcionan pequeños beneficios acumulables (más daño con cierto tipo de arma, mejores precios, etc.).
Cada cabezón está en una localización fija y muchas están vinculadas a misiones principales o secundarias importantes. Eso quiere decir que, si no vas con ojo, puedes perder para siempre la oportunidad de coger alguno si una zona se vuelve inaccesible. Por eso conviene registrar bien cada lugar clave que visites antes de avanzar la historia.
Para no volverte loco, es muy recomendable usar un mapa interactivo como el de Mapgenie.io, que marca todas las ubicaciones importantes de la Commonwealth y también de los DLC Far Harbor y Nuka-World. Con él podrás localizar coleccionables, armas legendarias, núcleos de fusión y prácticamente cualquier cosa que se te ocurra.
Ten presente que mejorar a tu personaje no solo pasa por subir de nivel y gastar puntos de habilidad: un solo cabezón o una revista adecuada en el momento justo puede cambiar radicalmente tus opciones de diálogo, sigilo o combate en determinadas misiones.
Vida, radiación y drogas: cómo mantenerte con vida
La barra de vida se muestra abajo a la izquierda y descenderá cuando recibas daño. Más allá de perder puntos de salud, un impacto fuerte puede dañar partes concretas del cuerpo: quedar cojo, ver borroso o perder precisión. Es importante no ignorar estos efectos, porque pueden arruinarte un combate largo.
Lo más directo para curarte son los Estimulantes (Stimpaks), que restauran un porcentaje de tu salud máxima de forma rápida. También puedes comer comida o beber agua, aunque muchas de estas fuentes aportan radiación. Dormir en una cama adecuada recupera vida de forma gratuita, así que no olvides aprovechar las camas de tus asentamientos o las que encuentres en lugares seguros.
La radiación reduce tu vida máxima, marcando en rojo el tramo al que ya no podrás llegar hasta limpiarte. Para revertirlo necesitas RadAway o visitar a un médico. Y para prevenir que la radiación te afecte tanto, puedes usar Rad-X o ponerte ropa y armaduras con alta protección contra radiación. En zonas muy contaminadas, la servoarmadura hará milagros.
Además de los fármacos médicos, Fallout 4 cuenta con un catálogo amplio de drogas que otorgan bonus temporales: más daño, mejor precisión, ralentización del tiempo, resistencia extra… El problema es que casi todas ellas pueden generar adicción. Si abusas, tus estadísticas bajarán hasta que te cures con Addictol o un médico.
La cocina y la química juegan aquí un papel esencial: desde cualquier banco de cocina podrás preparar recetas que combinan curación con mejoras de atributos, y en los bancos de química podrás crear tus propias drogas siguiendo recetas concretas. Aprender qué ingredientes necesitas y marcarlos en el inventario te ahorra muchos paseos en balde.
El sistema V.A.T.S.: apuntado asistido por Vault-Tec
El V.A.T.S. (Vault-Tec Assisted Targeting System) es el sistema de apuntado semipausado de Fallout 4. Al activarlo, el tiempo se ralentiza drásticamente y puedes seleccionar partes concretas del cuerpo del enemigo, cada una con su porcentaje de acierto y su coste en Puntos de Acción (AP).
V.A.T.S. brilla especialmente en personajes con alta Percepción y Agilidad, ya que tendrás mejores porcentajes y más AP para encadenar disparos. Es muy útil para apuntar a brazos armados (para desarmar enemigos), piernas (para dejarlos cojos) o cabeza (para maximizar crítico). Además, acumulas un medidor de crítico que puedes gastar manualmente para garantizar un impacto devastador.
No obstante, conviene recordar que el tiempo no se detiene por completo, solo se ralentiza. Eso significa que puedes seguir recibiendo daño mientras estás en V.A.T.S., así que nada de quedarse al descubierto pensando que estás a salvo. Lo ideal es usarlo desde cobertura o a cierta distancia.
¿Merece la pena usar V.A.T.S. todo el rato? Depende de tu build. Si tu personaje está orientado a disparo libre, con buena puntería manual, quizá prefieras reservar V.A.T.S. para situaciones complicadas o para rematar objetivos peligrosos. En cambio, para builds basadas en pistolas o fusiles de precisión con perks de V.A.T.S., lo lógico es abusar de él.
Armas, armaduras y servoarmaduras
En la Commonwealth la violencia es el pan de cada día, así que toca elegir bien con qué te defiendes. Las armas se dividen a grandes rasgos en armas de fuego, cuerpo a cuerpo y combate sin armas. Dentro de las de fuego encontrarás pistolas, fusiles, escopetas, armas automáticas y de energía (láser, plasma, etc.), todas con sus propias municiones.
Cuando consigas un arma nueva, fíjate en varios parámetros clave: daño base, tipo de munición, cadencia de tiro, alcance, precisión, valor y peso. Un arma que haga mucho daño pero tenga un alcance pésimo te obligará a jugar a corta distancia; otra con cadencia altísima te comerá las balas a una velocidad insultante. Ajusta tu equipo al estilo de juego que te resulte más cómodo.
La mayoría de armas admiten módulos y mejoras desde la mesa de armas: miras, cargadores ampliados, culatas, cañones más largos, supresores, etc. Justo aquí cobran sentido perks como Manitas de Armas o Ciencia!, que desbloquean modificaciones avanzadas. Nunca desguaces a lo loco un arma legendaria o con efecto especial: muchas veces merece la pena guardarla y mejorarla más adelante.
Las armaduras en Fallout 4 se componen normalmente por piezas independientes para cabeza, torso, brazos y piernas. Cada pieza ofrece valores de defensa frente a daño balístico, energía, veneno y radiación. Algunas prendas de cuerpo completo actúan como mono y solo dejan libre la ranura de casco.
En el inventario, dentro del Pip-Boy, puedes ver la defensa global que tienes frente a cada tipo de daño. Ten en cuenta que cuanto más pesada sea tu armadura, más ruido harás y peor te desenvolverás en sigilo. También aquí entran en juego los módulos de armadura, que permiten reforzar piezas y añadir bonificaciones interesantes.
La servoarmadura representa el siguiente escalón de protección. Al entrar en ella te conviertes poco menos que en un tanque con piernas: puedes caer desde gran altura sin dañarte, llevar más peso, resistir mejor la radiación y el daño balístico, y repartir tortas cuerpo a cuerpo que dejan huella. A cambio, cada pieza se deteriora con el uso y tendrás que repararla en un banco específico.
Para que una servoarmadura funcione necesitas un núcleo de fusión, que se consume cuando corres, usas V.A.T.S. o realizas acciones exigentes. Cuando el núcleo se agota, te mueves como un caracol y pierdes muchas ventajas. Por eso es importante recoger todos los núcleos que veas: generadores antiguos, instalaciones militares y algunos vendedores los tienen.
Un truco muy rentable es retirar el núcleo de fusión justo antes de que se vacíe y venderlo: el juego paga lo mismo por un núcleo casi vacío que por uno lleno, así que te llevas un buen puñado de chapas sin perder equipo útil. Además, al inicio puedes conseguir núcleos fáciles en la madriguera bajo Red Rocket, en el Vertedero de Deshechos Robóticos o en la Estación Olivia de la USAF.
Armas legendarias y optimización del equipo
A lo largo de la aventura encontrarás (o comprarás) armas y piezas de armadura legendarias. Se reconocen por su nombre único y por un efecto especial: más daño crítico, bonificaciones al disparar desde cobertura, regeneración de salud, etc. Casi cada tipo de arma tiene su propia versión legendaria.
Estas piezas no son algo que debas vender a la ligera: incluso si en ese momento no encajan en tu build, más adelante, combinadas con perks adecuados y módulos avanzados, se convierten en auténticos monstruos de destrucción. Reserva algo de espacio en tu baúl principal para guardar las que tengan efectos interesantes.
Compañeros, afinidad y romances
Viajar solo está bien hasta cierto punto, pero Fallout 4 está pensado para que te apoyes en tus compañeros. Hay trece en total, entre humanos, robots, ghouls, supermutantes y, por supuesto, Albóndiga. Cada uno tiene personalidad, opiniones morales y gustos distintos, y reaccionarán a tus actos con aprobación o rechazo.
Si haces muchas cosas que un compañero desaprueba, puede llegar a plantarse y abandonar tu grupo. En cambio, si encadenas acciones que aprueban, aumentará su afinidad y desbloquearán diálogos personales y misiones únicas. Al llegar al máximo de afinidad, cada compañero te concede un bonus permanente bastante jugoso (más daño contra ciertos enemigos, mejor regeneración de AP, resistencias, etc.).
Con varios de ellos es posible entablar romance (Cait, Piper, Curie, Hancock, MacCready, Danse o Preston, entre otros). Al dormir con una pareja obtendrás un bonus temporal de experiencia en todo lo que hagas durante un rato. Eso sí, algunos se pondrán muy celosos si flirteas con otra persona delante de ellos.
Como referencia práctica, tres compañeros resultan especialmente útiles en términos jugables: Cait puede abrir cerraduras de alto nivel por ti, Nick Valentine puede hackear terminales avanzadas y Albóndiga no cuenta para el límite de compañeros, por lo que es compatible con perks de Lobo Solitario mientras te sigue ayudando a encontrar objetos.
Asentamientos y gestión del refugio postapocalíptico
Más allá de disparar y saquear, Fallout 4 te permite levantar una red de asentamientos por toda la Commonwealth. Podrás atraer colonos, construir casas, defensas, granjas, puestos de comercio y convertir tus bases en auténticos pueblos autosuficientes.
Cada asentamiento tiene una serie de indicadores: población, comida, agua, energía, defensa, camas, felicidad y tamaño. Mantener todos ellos en niveles razonables es la clave para que la gente esté contenta y produzca recursos. Sin camas o sin agua, la felicidad se desploma; con poca defensa, te arriesgas a más ataques y a que las incursiones destrocen tus cosechas.
Cuando entras en modo taller, puedes reciclar casi cualquier objeto del entorno: coches, escombros, casas en ruinas, farolas… El cobre es especialmente valioso para el cableado de generadores y luces, y se consume muy rápido, así que conviene ahorrar y planificar bien la infraestructura eléctrica. Antes de liarte a poner cables como loco, guarda la partida por si necesitas deshacer el desastre.
El perk Líder Local es extremadamente potente si te tomas en serio los asentamientos, porque permite establecer rutas de suministro entre ellos y construir tiendas. Las rutas comparten recursos de taller, haciendo mucho más sencillo craftear en cualquier punto de tu red, y las tiendas generan chapas de forma pasiva. Eso sí, si eres de los que solo quiere pasar la historia principal, quizá no te merezca la pena invertir ventajas aquí.
Acciones morales, robos y sigilo
La Commonwealth no es precisamente un lugar de almas puras y, muy pronto, tendrás que decidir hasta dónde quieres llegar para sobrevivir. Robar, colarte en casas ajenas, asesinar a inocentes, practicar canibalismo… casi todo es posible, pero todo tiene consecuencias, especialmente en relación a tus compañeros.
Mirar el inventario de un NPC no se considera delito; el problema empieza cuando la acción de COGER cambia a ROBAR. Si tomas algo marcado en rojo y alguien te ve, se enfadarán, podrán enfrentarse a ti o alertar a la seguridad local. Lo mismo ocurre con cofres, vitrinas y contenedores ajenos. Si necesitas aligerar tu mochila, puedes usar contenedores propios (por ejemplo, cerca de un banco de trabajo) sin levantar sospechas.
Tu capacidad para actuar en la sombra depende mucho de Agilidad y de los perks de sigilo y robo. Subir estas habilidades te facilita escabullirte, hurtar sin ser visto y acertar ataques críticos desde oculto. Ten en cuenta, eso sí, que muchos compañeros desaprueban el robo o el asesinato de civiles, mientras que otros lo verán con buenos ojos.
Abrir cerraduras y hackear terminales
Muchas puertas, cajas fuertes y salas especiales del juego están protegidas por cerraduras de dificultad Principiante, Avanzado, Experto y Maestro. De base solo puedes abrir las más sencillas; para el resto necesitas invertir puntos en el perk Cerrajero.
El minijuego de ganzúa es bastante intuitivo: mueves la horquilla buscando el ángulo correcto y, con cuidado, giras el destornillador. Si fuerzas demasiado y notas resistencia, suelta antes de romper la horquilla. A niveles altos de dificultad notarás que se quiebran con facilidad, así que conviene llevar siempre un buen puñado de horquillas encima y comprar todas las que veas en comerciantes.
Las terminales informáticas funcionan de manera parecida, pero con otro minijuego clásico de la saga. Al intentar hackear, verás una lista de palabras entre una sopa de símbolos. Debes probar contraseñas y fijarte en el número de letras correctas en la posición correcta (“Semejanza”) para ir descartando opciones. Si fallas demasiados intentos, la terminal se bloquea durante unos segundos (o definitivamente, en dificultades duras).
Para enfrentarte a terminales Avanzadas, Expertas y Maestras necesitas el perk Hacker. Y, como ya hemos mencionado, compañeros como Nick Valentine pueden suplir estas carencias si no quieres gastar puntos de ventaja en esa rama.
Guías avanzadas: facciones, DLC, trucos y ventajas debatibles
A medida que avances, el juego te irá presentando a las grandes facciones: Minutemen, Hermandad de Acero, Ferrocarril e Instituto. Llegará un momento en el que te verás obligado a priorizar una y renunciar a buena parte del contenido de las otras. La misión «El nivel molecular» es el punto de no retorno donde tus decisiones empiezan a cerrar caminos.
El contenido adicional (Far Harbor, Nuka-World, automatrones, etc.) añade nuevas áreas enormes, facciones adicionales, enemigos muy duros y equipo de alto nivel. No hay una obligación de ir en un orden concreto, pero suele ser recomendable tener un personaje ya sólido antes de lanzarte de cabeza a estas expansiones.
En PC, la consola de comandos abre la puerta a toda clase de trucos y modificaciones: desde spawnear objetos hasta cambiar el clima o alterar tus estadísticas. Si prefieres una experiencia más cercana a la que tuvieron los jugadores de consola, lo mejor es usar la consola solo para corregir bugs o situaciones rotas.
En cuanto a perks discutibles, hay algunos que generan debate. Dureza y Refractor son útiles si no usas servoarmadura y quieres aguantar más, pero suelen quedar por detrás de perks que aumentan tu daño. Barriga de Plomo o Ghoul tienen un uso muy limitado fuera del modo Supervivencia. Niño/Niña del Agua, en cambio, es muy práctico en las primeras partidas porque te permite cruzar ríos sin radiación y explorar el fondo marino sin ahogarte.
Buscador de la Fortuna no es especialmente necesario, porque chapas nunca te van a faltar si saqueas y vendes con cierta constancia; en su lugar, perks como Coleccionista de Chapas o Saqueador dan más juego. Líder Local, por su parte, es una auténtica joya si te gusta construir asentamientos, pero poco rentable si solo quieres pasar la historia una vez.
Con todo lo anterior deberías tener una idea muy clara de cómo arrancar fuerte en Fallout 4, construir una base sólida, configurar bien tu personaje y tomar decisiones informadas sobre compañeros, facciones y perks. La Commonwealth está llena de peligros, pero también de oportunidades para quien sabe dónde mirar, qué saquear, a quién apoyar y cuándo echar a correr, y con esta guía tendrás las herramientas necesarias para convertirte en uno de los supervivientes más temidos y respetados del Yermo.