- Plataforma de retro gaming basada en el coleccionismo de cartuchos físicos con licencias oficiales.
- Variedad de hardware que incluye consolas de sobremesa y modelos portátiles como la Evercade EXP.
- Catálogo extenso con más de 600 juegos de estudios legendarios como Taito, Toaplan y Data East.
- Incorpora funcionalidades modernas como guardado rápido y filtros visuales para mejorar la experiencia clásica.
Si te pica la curiosidad por el mundo del retro gaming pero no quieres complicarte la vida con emuladores raros o hardware carísimo, la Evercade de Blaze Entertainment es probablemente la puerta de entrada más amable que existe ahora mismo. Para quien no la conozca, es una propuesta que mezcla lo mejor de dos mundos: la comodidad de una consola moderna y ese sentimiento coleccionista de los cartuchos físicos y los manuales en papel, algo que ya casi no se ve por ningún lado.

Entrar en este ecosistema puede dar un poco de vértigo al principio porque hay varios modelos y una cantidad ingente de juegos, pero no te agobies. Básicamente, es un homenaje a los salones arcade, donde puedes disfrutar de joyas legales de licenciatarios míticos sin tener que pelearte con la configuración del sistema. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para empezar con buen pie y no perderte en el camino.
El universo de hardware: ¿Cuál elegir?
Blaze no se ha quedado en un solo modelo, sino que ha expandido su catálogo para adaptarse a cómo queremos jugar. Tenemos desde la Evercade original y la versión VS, ideal para jugar en la tele del salón, hasta opciones más versátiles como la Evercade EXP, que es la apuesta portátil para llevarte tus partidas en la mochila. Incluso existe la Evercade Alpha, demostrando que el sistema sigue evolucionando para ofrecer mejores prestaciones técnicas.
La magia de los cartuchos y el catálogo
Lo que hace especial a esta máquina es su apuesta por el formato físico. Olvídate de las descargas infinitas; aquí compras un cartucho, lo insertas y juegas. El catálogo es brutal, superando ya los 60 lanzamientos con más de 600 juegos en total. Lo mejor es que cuentan con licencias oficiales de gigantes como Namco, Atari, Data East, Taito y Technōs, lo que garantiza que estás jugando a versiones legales y cuidadas.
Para que la experiencia no sea un simple «copia y pega» de los 80, han añadido mejoras modernas que se agradecen un montón. Por ejemplo, cuentan con guardado rápido (para no sufrir con las partidas eternas), filtros visuales para imitar las teles antiguas y el modo TATE, que rota la imagen para que los shooters verticales se vean exactamente como en la recreativa de la esquina.
Recomendaciones para empezar: Joyas imprescindibles
Si no sabes por dónde empezar, hay algunos cartuchos que son auténticos caramelos para cualquier jugador. Aquí te dejamos algunas opciones según lo que busques:
- Taito Arcade 1 y 2: Son historia pura. En el primero tienes el mítico Space Invaders y el divertidísimo Bubble Bobble. El segundo se va por el lado de la aventura con The New Zealand Story y Rastan. Es la esencia de Taito condensada en plástico.
- Toaplan Arcade 1: Si te flipan los matamarcianos, este es tu sitio. Incluye Tiger-Heli y Truxton. Como curiosidad, aquí viene Zero Wing, el juego que dio pie al famosísimo meme «All your base are belong to us».
- Data East Arcade 1: Pura adrenalina ochentera. Tienes desde la acción cooperativa de Bad Dudes vs. DragonNinja hasta el legendario BurgerTime, que empezó siendo un experimento de feria y acabó siendo un icono.
Recursos para el coleccionista avanzado
Si ves que te pica el gusanillo y quieres gestionar tu colección como un profesional, existen comunidades muy activas. Una referencia obligada es el Evercadianos Fanzine, donde puedes encontrar herramientas útiles como un comparador de precios actualizado, rankings de los mejores juegos votados por la peña y un buscador avanzado por géneros para no comprar cartuchos a ciegas.
Esta plataforma no solo revive los píxeles y la música chiptune, sino que rescata esa sensación de coleccionar objetos reales en una era digital. Desde los manuales detallados hasta la posibilidad de descubrir rarezas regionales, la Evercade convierte el acto de jugar en una experiencia táctil y nostálgica que celebra la era dorada de los salones arcade.