El telescopio Nancy Grace Roman despega con éxito para cartografiar el universo

Última actualización: agosto 31, 2026
  • El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA despegó el 30 de agosto a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX desde Florida.
  • Con un campo de visión 100 veces mayor que el del Hubble, estudiará la energía oscura, la materia oscura y los exoplanetas.
  • Se espera que sus primeras imágenes científicas lleguen a la Tierra a principios de 2027.
  • La misión, con un coste de unos 4.000 millones de dólares, trabajará en sinergia con el James Webb y el Euclid de la ESA.

Telescopio Nancy Grace Roman en el espacio

La NASA ha marcado un hito en la exploración espacial con el lanzamiento exitoso del telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para ofrecer una visión panorámica del cosmos sin precedentes. El despegue se produjo el pasado domingo 30 de agosto a las 13:26 hora peninsular española desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Este nuevo telescopio, bautizado en honor a la primera jefa de astronomía de la NASA, promete revolucionar la forma en que entendemos el universo.

La misión, que ha superado múltiples obstáculos presupuestarios y técnicos a lo largo de más de una década de desarrollo, tiene como objetivo principal desentrañar los misterios de la energía oscura y la materia oscura, además de realizar un censo masivo de exoplanetas. Con un campo de visión aproximadamente cien veces mayor que el del telescopio Hubble, el Roman podrá cartografiar el cielo a una velocidad vertiginosa, generando un volumen de datos sin precedentes para la astrofísica moderna.

constelaciones resumen para estudiar
Related article:
Constelaciones: resumen completo para estudiar y entender el cielo

Un viaje de 1,5 millones de kilómetros

Tras la separación de la segunda etapa del cohete, confirmada por la NASA a las 14:06 hora peninsular, el observatorio inició su viaje hacia el punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra, situado a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Esta región, conocida por su estabilidad gravitatoria, es el mismo entorno orbital que comparte el telescopio James Webb desde 2022. El Roman tardará unos cien días en alcanzar su destino final, donde se espera que comience sus operaciones científicas regulares.

Durante el trayecto, los ingenieros de la NASA activarán y calibrarán los instrumentos del telescopio, un proceso que no requiere despliegues ópticos complejos como los que necesitó el James Webb. Esta ventaja permitirá que las primeras imágenes de calibración puedan llegar a la Tierra antes de Navidad, aunque las primeras imágenes científicas de alta calidad no se esperan hasta principios de 2027, según ha confirmado la agencia espacial estadounidense.

El lanzamiento se produjo sin incidencias destacables, y las etapas laterales del Falcon Heavy aterrizaron con éxito en las plataformas LZ-40 y LZ-2 de la costa de Florida, mientras que la etapa central fue desechada tras completar su primera misión. Este fue el decimotercer vuelo de un Falcon Heavy y el cuarto utilizado por la NASA para una misión científica, tras las sondas Psyche, Europa Clipper y el satélite GOES-19.

  ¿Trabajar menos mejora la salud? La semana laboral de cuatro días bajo la lupa científica

Telescopio Nancy Grace Roman en órbita

Una ventana al universo sin precedentes

El telescopio Nancy Grace Roman, también conocido como NGRST o Roman Space Telescope, es un observatorio de 9.174 kilogramos con un espejo primario de 2,4 metros de diámetro, el mismo tamaño que el del Hubble pero casi un 80% más ligero gracias al uso de nuevos materiales. Su instrumento principal, el Wide Field Instrument (WFI), es una cámara infrarroja de 300 megapíxeles compuesta por 18 sensores de telururo de mercurio y cadmio que observan en un rango de longitudes de onda de 0,48 a 2,3 micras. Cada imagen capturada por el Roman abarcará una porción del cielo mayor que el tamaño aparente de la Luna llena, con una resolución comparable a la del veterano telescopio espacial.

Esta capacidad de observación masiva permitirá al Roman cartografiar el universo hasta mil veces más deprisa que el Hubble. Según los datos proporcionados por la NASA, en un solo mes de observaciones podrá mapear la mitad de las estrellas de la Vía Láctea, una tarea para la que el Hubble habría necesitado aproximadamente un siglo. El telescopio generará alrededor de 1,4 terabytes de datos brutos al día, el equivalente a descargar unas 350 películas en resolución 4K Ultra HD cada 24 horas, que se transmitirán a la Tierra a través de una antena de banda Ka con una velocidad de 290 megabits por segundo.

Además del WFI, el observatorio incorpora un segundo instrumento experimental: el Coronógrafo CGI (Coronograph Instrument). Este avanzado sistema de óptica activa, equipado con dos espejos deformables de 1.400 pistones cada uno, es capaz de bloquear la luz de las estrellas para revelar objetos mucho más tenues situados a su alrededor. El CGI podrá detectar exoplanetas hasta 100 millones de veces más tenues que sus estrellas anfitrionas, un salto cualitativo de entre 100 y 1.000 veces respecto a cualquier coronógrafo espacial actual. Este instrumento está diseñado como banco de pruebas para el futuro Observatorio de Mundos Habitables (HWO), el próximo gran proyecto de la NASA para buscar vida fuera de nuestro sistema solar.

Telescopio Nancy Grace Roman observando el cosmos

Los grandes objetivos científicos

El principal objetivo de la misión es investigar la naturaleza de la energía oscura, el misterioso componente que se estima constituye alrededor del 68% del contenido total del cosmos y que sería responsable de la expansión acelerada del universo. Para ello, el telescopio estudiará la distribución de cientos de millones de galaxias, observará supernovas de tipo Ia y analizará cómo la materia curva débilmente la luz procedente de galaxias lejanas. La comparación de estas mediciones permitirá reconstruir con gran precisión la historia de la expansión cósmica y comprobar si la energía oscura se comporta como una constante cosmológica o si sus propiedades han cambiado con el tiempo.

  ¿Ha cambiado el giro del núcleo interno de la Tierra? Lo que revela la ciencia

En cuanto a la materia oscura, el Roman no podrá verla directamente, pero sí detectará sus efectos gravitatorios sobre las galaxias y sobre la luz que atraviesa las grandes estructuras del universo. La combinación de mapas profundos y extensos permitirá estudiar cómo se distribuye esta misteriosa sustancia y cómo ha guiado la formación de galaxias y cúmulos galácticos a lo largo de la historia cósmica.

El segundo gran ámbito científico de la misión será la identificación de exoplanetas mediante la técnica de microlente gravitatoria. El telescopio observará durante largos periodos el centro de la Vía Láctea, siguiendo el brillo de decenas de millones de estrellas para detectar planetas difíciles de encontrar con otros métodos: mundos fríos, planetas alejados de sus estrellas e incluso cuerpos errantes que viajan por la galaxia sin estar ligados a ningún sistema planetario. La NASA espera que Roman descubra alrededor de 2.500 planetas mediante esta técnica, aunque las estimaciones más optimistas elevan esta cifra hasta los 100.000 exoplanetas nuevos.

Telescopio Nancy Grace Roman en el espacio profundo

Sinergia con otros observatorios

Una de las claves del éxito de esta misión será su complementariedad con otros grandes observatorios espaciales y terrestres. Mientras que el James Webb puede estudiar con extraordinario detalle objetos individuales, el Roman permitirá descubrir y clasificar poblaciones enteras de galaxias, estrellas y planetas. Sus enormes cartografías identificarán innumerables objetivos que posteriormente podrán ser examinados con Webb, Hubble y telescopios terrestres como el Observatorio Vera C. Rubin, en Chile.

La colaboración se extiende también a la misión Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA), que puede observar un área del cielo más grande que Roman aunque con menos detalle. Dado que sus áreas de estudio se superpondrán, los científicos podrán utilizar los datos de mayor calidad del Roman para aplicar correcciones a los de Euclid y extender estos refinamientos sobre el área mucho más grande que cubre el telescopio europeo. Esta sinergia internacional permitirá obtener una visión más completa y precisa del universo que la que cualquier misión podría lograr por sí sola.

Además, el Roman contribuirá al estudio de objetos compactos como agujeros negros y estrellas de neutrones mediante microlentes gravitatorias, y sus observaciones repetidas del cielo permitirán identificar fusiones de estrellas de neutrones, disrupciones de estrellas por agujeros negros y la actividad de agujeros negros supermasivos. La NASA espera que muchos de los descubrimientos más importantes de la misión surjan de fenómenos que todavía no hemos imaginado, como sucedió con el Hubble tras su lanzamiento en 1990.

  10 Acciones Eco-Escolares para un Planeta Verde

El legado de Nancy Grace Roman

La misión rinde homenaje a la doctora Nancy Grace Roman (1925-2018), la primera jefa de astronomía de la NASA y la primera mujer en ocupar un cargo ejecutivo en la agencia espacial estadounidense. Conocida como la «madre del telescopio Hubble», Roman desempeñó un papel fundamental en la planificación de los primeros grandes observatorios espaciales, incluido el programa de Grandes Observatorios que incluía el Hubble, el Observatorio de Rayos X Chandra, el Observatorio de Rayos Gamma Compton y el Telescopio Espacial Spitzer. Su visión y liderazgo ayudaron a establecer a la NASA como una institución científica de primer nivel mundial y sentaron las bases para generaciones de telescopios espaciales que continúan ampliando la comprensión de la humanidad sobre el cosmos.

Como detalle simbólico, el observatorio lleva adherida una placa conmemorativa con más de 1,3 millones de nombres de personas de todo el planeta que quisieron participar en esta aventura espacial. Los nombres viajarán junto al telescopio en su viaje hacia el punto L2, en una iniciativa que la NASA ha repetido en varias de sus misiones para acercar la exploración espacial a los ciudadanos.

El coste total del programa, incluyendo desarrollo, operaciones y lanzamiento, ronda los 4.500 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros), una inversión que ha estado a punto de ser cancelada en varias ocasiones debido a los recortes presupuestarios propuestos por diferentes administraciones estadounidenses. Sin embargo, el Congreso de EE.UU. respaldó finalmente la misión, que ha sido entregada nueve meses antes de lo previsto y dentro del presupuesto estimado, toda una rareza para una misión astrofísica de esta complejidad. Los datos obtenidos por el Roman se pondrán a disposición de todo el público sin periodo propietario de espera, un ejercicio de transparencia muy loable que permitirá a la comunidad científica mundial aprovechar al máximo esta nueva ventana al universo.

Con el lanzamiento exitoso del Nancy Grace Roman, la NASA inicia una nueva era en la exploración del cosmos. Este observatorio, que combina la nitidez de un gran telescopio espacial con una visión panorámica del cielo, promete cambiar nuestra comprensión del universo y responder algunas de las preguntas más fundamentales de la astrofísica moderna. Si Hubble nos enseñó a contemplar el universo en profundidad, Roman nos mostrará, con un detalle semejante, su inmensidad.