Cómo instalar y configurar Google Chrome en Linux

Última actualización: marzo 22, 2026
  • Google Chrome es compatible con las principales distribuciones Linux de 64 bits cumpliendo unos requisitos mínimos de hardware.
  • La instalación varía según la distro, usando paquetes DEB o RPM, repositorios APT o el AUR en Arch y derivados.
  • Es posible gestionar políticas corporativas mediante archivos JSON y controlar extensiones, actualizaciones y comportamiento.
  • Chrome puede actualizarse y desinstalarse desde la terminal, resolviendo errores comunes como dependencias o claves GPG.

Google Chrome en Linux

Si usas Linux en tu día a día, seguramente quieras tener Google Chrome perfectamente instalado y configurado para trabajar igual de cómodo que en Windows o macOS. Aunque muchas distros traen otros navegadores por defecto, como Firefox, Chrome sigue siendo la opción favorita de la mayoría por compatibilidad, sincronización con la cuenta de Google y, para qué negarlo, por pura costumbre.

En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa donde se explica cómo instalar, configurar, actualizar, solucionar errores y, si hace falta, desinstalar Google Chrome en las principales distribuciones Linux. Verás procedimientos gráficos y por terminal, métodos basados en paquetes DEB y RPM, uso de repositorios APT, instalación en Arch y derivados, así como la gestión de políticas empresariales mediante archivos JSON.

Requisitos y versiones de Linux compatibles con Google Chrome

Antes de ponerte a descargar nada, conviene tener claro si tu sistema cumple los requisitos mínimos para ejecutar Google Chrome en Linux. Aunque hoy en día casi cualquier equipo relativamente moderno los supera, merece la pena revisarlos para evitar errores tontos durante la instalación.

En primer lugar, Chrome para Linux solo está disponible de forma oficial para arquitecturas de 64 bits. Si sigues usando una distro de 32 bits, tendrás que optar por otros navegadores o buscar alternativas no oficiales, algo que no es recomendable en entornos de trabajo o empresa.

Google indica como referencia que el navegador está soportado en Ubuntu 18.04, Debian 10, openSUSE 15.5 y Fedora Linux 39, así como en versiones de 64 bits posteriores de estas y de otras distribuciones compatibles. A efectos prácticos, si tu distro es actual y está basada en alguna de estas familias, no deberías tener problemas.

Además del sistema operativo, Chrome requiere un procesador Intel Pentium 4 o superior con soporte SSE3. Eso deja fuera a hardware muy antiguo, pero cualquier PC de los últimos años entra de sobra en esta categoría.

En cuanto a recursos, aunque el navegador no tiene un consumo desorbitado para abrir unas pocas pestañas, conviene disponer de memoria RAM y espacio en disco suficientes para que la experiencia sea fluida, sobre todo si vas a usar muchas extensiones o cuentas con varias sesiones de usuario abiertas.

Descargar el paquete de Google Chrome para Linux

El primer paso para tener Chrome funcionando es conseguir el paquete de instalación adecuado para tu distribución Linux. Google ofrece directamente paquetes en formato DEB y RPM, y también hay opciones para trabajar desde la terminal con herramientas como wget.

Si utilizas una distro basada en Debian o Ubuntu, lo más sencillo es descargar el paquete .deb oficial de Google Chrome desde la web de descargas del navegador. La página detecta automáticamente que estás en Linux y te mostrará la opción «64 bit .deb» entre las descargas disponibles.

Solo tienes que pulsar en el botón de «Aceptar e instalar» y, una vez finalizada la descarga, encontrarás el archivo en tu carpeta de descargas listo para ejecutar. Un doble clic suele ser suficiente para que se abra con el gestor de paquetes gráfico y puedas seguir el asistente de instalación sin complicaciones.

En caso de que tu sistema esté basado en Fedora, Red Hat o similares, tendrás que optar por el paquete en formato RPM. El procedimiento es muy parecido, simplemente escoges la opción RPM desde la página de Google y sigues las instrucciones del gestor de paquetes de tu distro.

Si por lo que sea tu entorno no tiene un gestor gráfico apropiado para estos paquetes, o preferes hacerlo todo desde la consola, puedes descargar el instalador usando wget apuntando a la URL directa del paquete. Por ejemplo, para sistemas Debian/Ubuntu puedes lanzar algo similar a:

wget https://dl.google.com/linux/direct/google-chrome-stable_current_amd64.deb

Una vez descargado, el archivo quedará disponible en el directorio desde el que hayas ejecutado la orden, listo para que lo instales con la herramienta de paquetes en línea de comandos.

Instalar Google Chrome en Ubuntu, Debian y derivados

Las distribuciones basadas en Debian, como Ubuntu y muchos de sus sabores, se caracterizan por hacer que la instalación de software sea muy sencilla tanto desde interfaz gráfica como desde terminal. Chrome no es una excepción, aunque al ser un programa privativo no está en los repositorios oficiales por defecto.

La manera más rápida para la mayoría de usuarios es valerse del paquete .deb que has descargado de la web de Google. Si tu entorno de escritorio está bien configurado, podrás abrirlo con el gestor de paquetes simplemente haciendo doble clic y seguir el asistente que se mostrará en pantalla.

Durante este proceso, normalmente solo tendrás que pulsar en el botón de instalar e introducir tu contraseña de administrador cuando el sistema lo pida. El gestor se encargará de resolver las dependencias necesarias sin que tengas que hacer nada más.

Si al intentar abrir el archivo .deb el sistema te indica que no sabe con qué programa gestionarlo, es probable que no tengas instalado ningún gestor de paquetes especializado en archivos .deb como GDebi. En ese caso, puedes instalar una de estas herramientas primero o pasar directamente a la consola y usar dpkg.

La instalación mediante terminal se realiza normalmente con el comando:

sudo dpkg -i google-chrome-stable_current_amd64.deb

Este método puede generar errores de dependencias incumplidas si falta algún paquete necesario. En ese escenario, bastará con recurrir a APT para corregir las dependencias rotas de forma automática lanzando:

sudo apt --fix-broken install

Tras resolver estos paquetes, Chrome quedará instalado en tu sistema y podrás localizarlo en el menú de aplicaciones o lanzarlo directamente escribiendo google-chrome-stable en la terminal.

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Configurar un repositorio APT para Google Chrome

Si prefieres que el navegador se actualice igual que el resto del sistema, merece la pena configurar el repositorio oficial de Google Chrome en APT en lugar de limitarte a instalar un .deb descargado puntualmente. De esta forma recibirás nuevas versiones mediante los comandos habituales de actualización.

El proceso comienza creando un archivo de lista de fuentes en /etc/apt/sources.list.d. Puedes abrirlo con tu editor de texto favorito desde la terminal, por ejemplo con:

sudo gedit /etc/apt/sources.list.d/google-chrome.list

Dentro de ese archivo vacío tendrás que añadir una línea similar a:

deb [arch=amd64] https://dl.google.com/linux/chrome/deb/ stable main

Con esta entrada le indicas a APT que existe un repositorio para paquetes de 64 bits de Google Chrome en la rama estable. Guarda los cambios y cierra el editor para continuar con la configuración.

Antes de que el sistema pueda descargar nada desde ese repositorio, es necesario importar la clave de firma de Google para verificar la integridad de los paquetes. Para ello puedes hacer lo siguiente:

wget https://dl.google.com/linux/linux_signing_key.pub

Luego incorporas la firma al llavero de claves de Ubuntu con:

sudo apt-key add linux_signing_key.pub

En algunas versiones más recientes, en lugar de apt-key es recomendable usar un keyring específico en /usr/share/keyrings y referenciarlo en la línea del repositorio, por seguridad. Un ejemplo típico sería:

wget -q -O - https://dl.google.com/linux/linux_signing_key.pub | sudo gpg --dearmor -o /usr/share/keyrings/google-linux-signing-keyring.gpg

Y a continuación:

echo 'deb [arch=amd64 signed-by=/usr/share/keyrings/google-linux-signing-keyring.gpg] https://dl.google.com/linux/chrome/deb/ stable main' | sudo tee /etc/apt/sources.list.d/google-chrome.list

Una vez añadida la clave y configurado el repositorio, solo queda actualizar la lista de paquetes disponibles con APT para que se incluya Chrome:

sudo apt update

Después podrás instalar el navegador como cualquier otro paquete disponible en los repositorios escribiendo:

sudo apt install google-chrome-stable

A partir de este momento, las nuevas versiones del navegador se descargarán y aplicarán usando los comandos habituales de actualización del sistema, sin necesidad de volver a descargar manualmente archivos .deb.

Instalación de Google Chrome en Arch, Manjaro y derivados

Las distribuciones basadas en Arch Linux, como la propia Arch o Manjaro, siguen una filosofía algo distinta a Debian o Ubuntu, pero eso no implica que no puedas disfrutar de Google Chrome en un entorno rolling release. Lo único que cambia es la forma de obtener el paquete, que suele pasar por el AUR.

La opción más cómoda para la mayoría de usuarios es valerse de Yay, un popular helper de AUR que actúa como una capa por encima de pacman y facilita la instalación de paquetes mantenidos por la comunidad. Si utilizas Manjaro es muy probable que ya lo tengas instalado.

En Arch puro, en cambio, seguramente necesites preparar primero el entorno de compilación e instalar Yay manualmente. El proceso estándar consiste en actualizar el sistema y añadir los grupos de desarrollo base junto con git:

sudo pacman -Syu
sudo pacman -S --needed base-devel git

Después se suele clonar el repositorio de Yay en un directorio como /opt para compilarlo desde código fuente:

cd /opt
git clone https://aur.archlinux.org/yay.git

Conviene asegurarse de que el directorio clonado pertenece a tu usuario antes de lanzar la compilación, cambiando la propiedad con:

sudo chown -R tu_usuario:tu_grupo ./yay

Luego entras en la carpeta y ejecutas la orden para construir e instalar el paquete:

cd yay
makepkg -si

Con Yay ya listo, la instalación de Chrome en Arch, Manjaro u otras derivadas se reduce a un único comando donde el helper se encarga de descargar el PKGBUILD del AUR, resolver dependencias y compilar el navegador:

yay -S google-chrome

Este proceso puede tardar algo más que en otras distros, porque en parte implica compilar y preparar paquetes, pero una vez finaliza tendrás Google Chrome disponible en el menú de aplicaciones como en cualquier otro sistema.

Compilar Google Chrome desde el código en Arch sin Yay

Hay usuarios que prefieren no depender de helpers como Yay y optan por trabajar directamente con los paquetes del AUR mediante git y makepkg. En el caso de Chrome, también puedes seguir este enfoque manual si te sientes más cómodo controlándolo todo.

Igual que antes, es importante tener el sistema al día y contar con el grupo base de desarrollo y git instalados. Para ello se utilizan comandos como:

sudo pacman -Syu
sudo pacman -S --needed base-devel git

Una vez que dispones de estas herramientas, el siguiente paso consiste en clonar el repositorio del AUR correspondiente a google-chrome en tu directorio personal, por ejemplo:

cd ~
git clone https://aur.archlinux.org/google-chrome.git

Cuando finalice la clonación, tendrás en tu carpeta de usuario un nuevo directorio llamado google-chrome con el PKGBUILD y los archivos necesarios. Es recomendable asignarte la propiedad de ese directorio por si no la tuvieras:

sudo chown -R tu_usuario:tu_grupo ./google-chrome

Después entras en la carpeta y lanzas la herramienta makepkg con la opción -si para compilar e instalar automáticamente el paquete resultante:

cd google-chrome
makepkg -si

Durante la compilación, makepkg te irá pidiendo confirmación para descargar dependencias o paquetes relacionados. Una vez el proceso termine, Chrome aparecerá instalado en tu sistema Arch, sin haber recurrido a helpers adicionales y manteniendo el control completo sobre el proceso de construcción.

Configurar Google Chrome como navegador predeterminado y abrirlo

Tras completar la instalación, lo lógico es querer que Chrome se convierta en tu navegador predeterminado en la distro Linux para aprovecharlo en enlaces, aplicaciones y tareas del día a día. Este punto depende un poco del entorno de escritorio que utilices.

En escritorios como GNOME (por ejemplo en Ubuntu), basta con abrir el panel de Configuración del sistema y dirigirse al apartado de Aplicaciones predeterminadas. Allí podrás elegir Google Chrome en la sección de navegador web, sustituyendo el que venga establecido de serie, que normalmente será Firefox.

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Otra forma rápida de abrir el navegador es utilizar el buscador de aplicaciones del propio entorno. Generalmente bastará con pulsar la tecla Super o ir al menú principal, escribir “Chrome” y seleccionar el icono del navegador que aparece en la lista.

Si quieres tenerlo siempre a mano, puedes anclar Google Chrome a la barra de favoritos o al dock de tu escritorio. Normalmente esto se hace haciendo clic derecho sobre el icono del navegador cuando esté abierto y eligiendo la opción de mantenerlo en el panel.

Para quienes prefieren trabajar en consola o necesitan comprobar mensajes de error, también es posible lanzar Chrome directamente desde la terminal con el comando:

google-chrome-stable

Este método es especialmente útil si el navegador no se abre desde el entorno gráfico, ya que te mostrará en la consola los posibles errores y pistas sobre lo que está fallando en el arranque.

Configuración mediante políticas y archivos JSON en Linux

En entornos corporativos o educativos, no basta con instalar Chrome: muchas veces es necesario aplicar políticas de empresa para controlar la configuración del navegador, las extensiones permitidas o el comportamiento de seguridad. En Linux esto se consigue normalmente mediante archivos JSON.

Google Chrome puede leer una serie de archivos de configuración en formato JSON que describen políticas específicas que deben aplicarse a los usuarios de una máquina o de una red. Estas políticas pueden abarcar desde la página de inicio hasta la gestión de certificados, pasando por el bloqueo de extensiones.

El proceso general para utilizar esta función consiste en crear, con tu editor preferido, uno o varios archivos JSON donde defines las políticas que quieres imponer. Posteriormente estos archivos se despliegan en las rutas que Chrome tiene previstas para leer la configuración en tu distribución.

Una vez distribuidos los archivos JSON a los equipos objetivo, el navegador los detecta y aplica las políticas durante el arranque, de forma que el comportamiento de Chrome se ajusta a las normas que haya definido el administrador. Es un mecanismo muy útil para garantizar coherencia en un parque amplio de ordenadores.

Este despliegue de archivos suele realizarse con herramientas de gestión de configuración, scripts personalizados o sistemas de despliegue centralizado, según la infraestructura de la organización. La idea clave es que la configuración no se establece a mano en cada equipo, sino que se empuja de forma automatizada.

Además de las políticas básicas, también es posible controlar ciertos aspectos de aplicaciones web, extensiones concretas e integraciones con otros servicios de Google desde estas definiciones JSON, lo que proporciona un gran nivel de control sin tener que tocar equipo por equipo.

Gestión de extensiones y aplicaciones en Google Chrome para Linux

Una parte fundamental del día a día con Chrome en Linux es el uso de extensiones y aplicaciones que amplían las funciones del navegador. Todo lo que conoces de Chrome en otros sistemas se mantiene aquí: puedes acceder a la Chrome Web Store y añadir complementos de manera habitual.

Si estás en un entorno doméstico o particular, lo normal es entrar en la Chrome Web Store desde el propio navegador, buscar la extensión deseada y pulsar en “Añadir a Chrome” para instalarla. Se integrará automáticamente en tu perfil y podrás gestionarla desde el menú de extensiones.

En contextos corporativos, las cosas cambian: es frecuente que las extensiones se gestionen mediante políticas definidas en archivos JSON, permitiendo o bloqueando ciertas aplicaciones según las normas de la empresa. Así se mantiene un entorno de navegación más limitado y controlado.

Sea cual sea tu caso, Linux no impone restricciones especiales en este punto: Chrome para estas distros comparte prácticamente las mismas capacidades de sincronización, gestión de marcadores, contraseñas y extensiones que en versiones para otros sistemas operativos.

Si en algún momento notas comportamientos extraños, un consumo de recursos anómalo o problemas al cargar páginas, conviene revisar las extensiones instaladas y desactivar temporalmente las que sospeches que puedan estar causando conflictos, ya que a veces la causa de un fallo no está en Chrome en sí, sino en un complemento mal optimizado.

Actualización de Google Chrome en las diferentes distribuciones

Una vez que todo está funcionando, lo siguiente es asegurarte de que Google Chrome se mantiene al día con las últimas versiones y parches de seguridad. El modo en que se actualiza depende de cómo lo hayas instalado y de la distribución que utilices.

En Debian, Ubuntu y derivados, si configuraste el repositorio oficial de Google en APT, Chrome se comportará como cualquier otro paquete del sistema. Al ejecutar un:

sudo apt update && sudo apt upgrade

el sistema detectará las nuevas versiones disponibles y realizará la actualización del navegador automáticamente junto con el resto de software instalado. Es la forma más cómoda de olvidar los cambios manuales y garantizar que no te quedas atrás en parches de seguridad.

Si, por el contrario, instalaste Chrome descargando un .deb directo con wget y utilizando dpkg sin añadir repositorio, no tendrás actualizaciones automáticas. Cada vez que quieras pasar a una versión nueva tendrás que repetir el proceso de descarga e instalación del paquete actualizado.

En Arch y derivadas, las actualizaciones suelen llegar a través de Yay o del propio AUR si compilas a mano. Para mantener el sistema al día es habitual ejecutar comandos como:

sudo pacman -Syu

y, en el caso de usar Yay, un:

yay -Syu

Con ello se descargarán nuevas construcciones del paquete google-chrome desde el AUR y se compilarán de nuevo, de forma que recibes con bastante rapidez las últimas versiones estables del navegador siguiendo la filosofía rolling release de Arch.

Sincronización con tu cuenta de Google y configuración inicial

Tras instalar Chrome por primera vez en Linux, una de las mejores decisiones que puedes tomar es iniciar sesión con tu cuenta de Google para aprovechar la sincronización. Así podrás tener tus marcadores, contraseñas, historial y pestañas abiertas alineadas entre todos tus dispositivos.

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Al abrir el navegador, Chrome suele mostrarte la opción de acceder con tu cuenta de Google y activar la sincronización. Si aceptas, se te pedirá tu usuario y contraseña, y se descargará la configuración asociada a tu perfil desde la nube.

Esto permite, por ejemplo, que los marcadores que hayas creado en Windows o en tu móvil Android aparezcan también en tu sesión de Linux, o que puedas recuperar rápidamente pestañas abiertas en otros equipos desde el menú correspondiente del navegador.

Además, si trabajas con varios perfiles (por ejemplo, uno personal y otro profesional), puedes crear distintos perfiles de usuario dentro de Chrome en Linux y vincular cada uno a cuentas o conjuntos de datos separados, manteniendo cierta separación entre ámbitos.

Junto con la sincronización, es recomendable que revises desde el principio las opciones de privacidad, seguridad y configuración de contenido en el menú de ajustes del navegador, adaptándolas a tu gusto, igual que harías en otras plataformas.

Solución de errores frecuentes al instalar o usar Chrome en Linux

Aunque normalmente la instalación de Chrome en Linux va como la seda, de vez en cuando salen mensajes de error que pueden resultar algo desconcertantes si no estás acostumbrado a la terminal. Afortunadamente, la mayoría tienen solución rápida.

Un problema típico en sistemas basados en Debian es el aviso de “Dependencias incumplidas” al instalar con dpkg. Esto suele ocurrir cuando intentas instalar el .deb directamente y faltan ciertos paquetes en el sistema. La manera más directa de arreglarlo es ejecutar:

sudo apt --fix-broken install

Con este comando APT analiza qué dependencias faltan y las instala automáticamente antes de que vuelvas a intentar la instalación de Chrome, resolviendo el conflicto.

Otro escenario es que el navegador parezca instalarse sin errores pero luego no se abra al hacer clic en el icono. Cuando esto ocurre, lo aconsejable es lanzar Chrome desde una terminal con:

google-chrome-stable

De esta forma podrás leer en la consola los mensajes de error concretos que está generando el navegador y así tener pistas más claras sobre qué componente o librería está fallando en tu sistema.

También puede presentarse un aviso relacionado con la clave GPG del repositorio de Google, mostrando mensajes del tipo “NO_PUBKEY” al ejecutar:

sudo apt update

En este caso es probable que tengas que renovar la clave pública y ajustar el repositorio con el método basado en gpg –dearmor y un keyring en /usr/share/keyrings, tal y como se describía antes. Así se soluciona el conflicto y podrás seguir recibiendo actualizaciones sin errores.

Verificación y reparación de la configuración del repositorio

En ocasiones concretas puede que Chrome deje de actualizarse automáticamente a través de APT pese a tener el repositorio configurado. Antes de volverte loco, conviene revisar el archivo de lista de fuentes que creaste para Google.

En Debian, Ubuntu y similares, la configuración del repositorio suele estar en /etc/apt/sources.list.d/google-chrome.list. Puedes inspeccionar su contenido con un simple:

cat /etc/apt/sources.list.d/google-chrome.list

La línea que debería aparecer, en su forma más básica, es algo muy cercano a:

deb [arch=amd64] https://dl.google.com/linux/chrome/deb/ stable main

Si has optado por el enfoque más seguro, verás también la referencia a la opción signed-by apuntando al keyring de Google en /usr/share/keyrings. Cualquier cambio extraño o error de sintaxis en esa línea puede provocar que el sistema ignore el repositorio.

Si detectas que la entrada no coincide con lo esperado, no queda otra que editar el archivo, corregir la línea del repositorio y guardar los cambios. Luego deberás volver a lanzar:

sudo apt update

para comprobar que ya no aparecen errores y que APT reconoce de nuevo el origen de paquetes de Google Chrome como válido y firmado correctamente.

Eliminación completa de Google Chrome en Linux

Puede llegar un momento en el que decidas dejar de usar Google Chrome en tu distribución Linux y volver a otro navegador, ya sea por preferencias de privacidad, rendimiento o simple limpieza de paquetes. Desinstalarlo es tan sencillo como instalarlo, siempre que ejecutes los comandos apropiados.

En distribuciones basadas en Debian, si instalaste el paquete google-chrome-stable, puedes eliminarlo con dpkg indicando el nombre exacto del paquete desde la terminal:

sudo dpkg -r google-chrome-stable

Este comando se encargará de quitar el navegador del sistema, aunque puede dejar algunos archivos de configuración en tu directorio de usuario, como suele suceder con muchas aplicaciones. Si quieres hacer una limpieza más profunda, tendrás que borrar esas carpetas a mano.

En distribuciones basadas en RPM como Fedora o similares, el comando de referencia para retirar el paquete instalado es:

sudo rpm -e google-chrome-stable

Como en cualquier operación administrativa, el sistema te pedirá que introduzcas la contraseña de tu usuario con privilegios de administrador para confirmar que realmente quieres proceder con la desinstalación.

En Arch y derivadas, si instalaste Chrome vía Yay, lo normal es emplear el propio helper para quitar el paquete y, si lo deseas, limpiar también las dependencias que ya no hagan falta, utilizando un comando tipo:

yay -R google-chrome

Sea cual sea la distribución, una vez completado el proceso, Chrome desaparecerá del menú de aplicaciones y del sistema, y si cambias de opinión más adelante siempre podrás volver a instalarlo siguiendo cualquiera de los métodos explicados anteriormente.

Después de ver todas las formas de instalación, gestión de repositorios, configuración mediante políticas JSON, sincronización de datos y resolución de errores, queda claro que Google Chrome se integra sin demasiadas complicaciones en prácticamente cualquier distribución Linux moderna, ya sea en equipos domésticos, estaciones de trabajo o entornos corporativos. Conociendo estos procedimientos puedes elegir el método que mejor encaje con tu distro y tu forma de trabajar, desde la instalación más sencilla con un .deb hasta la compilación en Arch, garantizando un navegador estable, actualizado y ajustado a tus necesidades.