- La función CONVERTIR permite transformar magnitudes entre el sistema internacional y el anglosajón.
- Es fundamental conocer las abreviaturas específicas que Excel reconoce para cada unidad de medida.
- Existen plantillas automatizadas que facilitan la conversión masiva de datos sin escribir fórmulas manualmente.
A lo largo de la historia, el ser humano ha necesitado medir el mundo que le rodea, creando diversas convenciones para cuantificar magnitudes físicas. El problema viene cuando viajamos o trabajamos con datos internacionales, ya que no todo el planeta usa el mismo sistema, lo que nos obliga a realizar conversiones constantes para no liarnos con los números.
Principalmente, nos movemos entre el Sistema Internacional, que es el estándar en casi todas partes, y el sistema anglosajón, que sigue vigente en Estados Unidos, Birmania y Liberia. Para evitar rompernos la cabeza calculando millas a kilómetros o Fahrenheit a Celsius, Excel nos ofrece herramientas brutales que automatizan todo el proceso.
El secreto de la función CONVERTIR

Desde la versión 2007, Microsoft incluyó una herramienta específica llamada CONVERTIR, que nos permite hacer magia con las cifras. Para que funcione, necesitamos darle tres datos clave: el número que queremos transformar, la unidad de origen y la unidad de destino. Por ejemplo, si te encuentras con que en EE. UU. hacen 95 grados Fahrenheit y quieres saber cuánto es eso en el sistema que usamos aquí, solo tienes que escribir =CONVERTIR(95,\»F\»,\»C\») y el programa te dirá al instante que son 35 grados Centígrados.
Abreviaturas esenciales para no fallar

Lo más importante aquí es no inventarse las abreviaturas, ya que Excel es muy quisquilloso con los códigos. Si ponemos mal la letra, la fórmula nos dará error. Aquí tienes el diccionario de códigos admitidos organizado por categorías:
- Peso y masa: Para los gramos usamos «g», para la libra masa «lbm», onzas masa «ozm», slug «sg» y la unidad de masa atómica «u».
- Longitud y distancia: El metro es «m», la milla terrestre «mi», la milla náutica «Nmi», la pulgada «in», el pie «ft», la yarda «yd», el Angstrom «ang» y la pica «pica».
- Tiempo: El año se abrevia «yr», el día «day», la hora «hr», el minuto «mn» y el segundo «sec».
- Presión y fuerza: Tenemos el Pascal «Pa», la atmósfera «atm», el mm de mercurio «mmHg», el Newton «N», la dina «din» y la libra fuerza «lbf».
- Energía y potencia: El Julio es «J», ergio «e», caloría IT «cal», electronvoltio «eV», caballo-hora «HPh», vatio-hora «Wh», libra-pie «flb», BTU «BTU», caloría termodinámica «c», caballos «HP» y vatios «W».
- Magnetismo y temperatura: El Tesla se indica como «T», el Gauss «ga», Celsius «C», Fahrenheit «F» y Kelvin «K».
- Capacidad y volumen: Cucharadita «tsp», cucharada «tbs», onza líquida «oz», taza «cup», pinta EE.UU. «pt», pinta UK «uk_pt», cuarto de galón «qt», galón «gal» y litro «l».
Uso de plantillas y ajustes en Mac

Para quienes no quieren estar escribiendo fórmulas a cada rato, existen plantillas editables y adaptables que ya vienen configuradas. Estas hojas permiten colocar un valor en una celda y, gracias a que están interconectadas con la función CONVERTIR, el resto de la fila se rellena automáticamente con todas las equivalencias posibles, lo que resulta extremadamente útil para comparar datos de peso o volumen de un vistazo.
Si eres usuario de Mac, hay un detalle curioso: Excel permite ajustar las unidades de medida estándar para el diseño de la hoja. Si quieres cambiar las pulgadas o píxeles de las reglas, debes ir al menú de Preferencias, entrar en la sección de Creación, buscar el apartado General y seleccionar en el menú de Unidades de regla la medida que más te convenga para trabajar.
Dominar la función CONVERTIR y apoyarse en plantillas automatizadas elimina la complejidad de lidiar con sistemas de medición distintos, permitiendo que cualquier usuario, sin importar su nivel técnico, transforme magnitudes de longitud, peso, tiempo o temperatura con total precisión y rapidez en sus hojas de cálculo.