- Canva afectará a 1.271 puestos, el 22% de su plantilla global, con despidos, cambios de rol y traslados; no detalló cuántos serán bajas definitivas.
- La CEO Melanie Perkins vincula la reorganización con la primera desaceleración de crecimiento en una década y con el cambio que la IA introduce en la creación de contenido.
- La empresa fusionará Producto, Crecimiento y Plataforma, reducirá capas y pedirá entre dos y tres días de oficina a la semana a partir de enero.
- Los salientes recibirán al menos seis meses de salario, 12 meses de cobertura sanitaria donde exista y una subvención de 10.000 dólares para emprender, con plazo hasta el 14 de diciembre.
Canva ha confirmado una reestructuración que afectará a 1.271 puestos, el 22% de su plantilla global, según el mensaje que la CEO Melanie Perkins dirigió a los empleados y que la compañía publicó este miércoles. El ajuste incluye despidos, cambios de función y traslados a centros de trabajo centralizados; la empresa no ha detallado cuántas personas perderán definitivamente el empleo.
La plataforma australiana de diseño afronta así un cambio de estructura tras su primera desaceleración de crecimiento en una década. Perkins enmarca la decisión en una transformación tecnológica que altera la creación de contenido: «Las nuevas tecnologías están transformando lo que las personas pueden crear, cómo lo crean y qué esperan de los productos que utilizan».
Qué implica la reestructuración de Canva para su plantilla

La compañía no presenta el ajuste como un simple recorte de empleo. De hecho, la cifra de 1.271 afectados no equivale a 1.271 despidos: Canva ha preferido hablar de una reorganización que combina salidas, reubicaciones y cambios de responsabilidades. La empresa tiene personal en 37 países, por lo que cada proceso deberá adaptarse a la normativa laboral de su territorio.
Perkins describió el momento como «el momento más difícil de nuestros trece años de historia» y explicó que la empresa necesita volver a operar con equipos más pequeños y autónomos. Para ello, reducirá la especialización en nichos muy concretos y agrupará áreas que hasta ahora funcionaban por separado.
El movimiento también afecta a la forma de trabajar. Sídney será la base principal de más equipos de producto y, a partir de enero, la mayoría del personal con modelo híbrido deberá acudir a la oficina entre dos y tres días por semana. No es un regreso completo al trabajo presencial, pero sí un giro hacia una mayor concentración de equipos.
¿A quién afecta el recorte de Canva y qué condiciones tendrá?

Los empleados que salgan de Canva contarán con un paquete de salida que la empresa ha detallado en su comunicación. Recibirán al menos seis meses de salario, independientemente del país en el que trabajen, y mantendrán la cobertura sanitaria durante doce meses allí donde la compañía ya la ofrece.
- Conservarán su portátil de trabajo, según el comunicado.
- Tendrán acceso a apoyo profesional, coaching y preparación para entrevistas.
- Podrán solicitar una subvención de 10.000 dólares del Canva Collective Fund para emprender.
- El plazo para registrar el interés en ese fondo finaliza el 14 de diciembre.
La compañía no ha desglosado cuántas personas caen en cada categoría: salida definitiva, cambio de rol o traslado. Esa falta de detalle impide saber cuántos despidos efectivos habrá finalmente, aunque el impacto global afecta a casi una de cada cuatro personas de la plantilla.
¿Qué cambia en Canva con la IA y la vuelta a la oficina?

Canva sostiene que el crecimiento se frenó por primera vez en una década y que sus previsiones de ingresos pasaron de un avance del 30% a un 20%. La IA aparece en el centro del debate porque herramientas como ChatGPT o Claude permiten generar imágenes y diseños con instrucciones de texto, lo que presiona a las plataformas tradicionales de software creativo.
La propia Perkins afirmó que la empresa había llegado «a la difícil conclusión de que los pequeños cambios no serán suficientes». La empresa también ha recortado costes usando modelos de IA propios, pero el esfuerzo no ha evitado una reorganización que deja a Canva en una posición delicada ante una posible salida a bolsa.
Su valoración pasó de 40.000 millones de dólares en 2021 a unos 26.000 millones un año después, aunque después recuperó parte del terreno. El ajuste se suma a una ola de recortes en el sector tecnológico: en lo que va de año, el registro Layoffs.fyi contabiliza 139.004 empleos afectados en empresas tecnológicas.
Canva no culpa de forma directa a la IA de todos los despidos, pero sí reconoce que la tecnología está cambiando las expectativas de los usuarios y la economía de las empresas de software. La compañía busca ahora fusionar Producto, Crecimiento y Plataforma en una sola organización, reducir capas de gestión y concentrar equipos para responder con más rapidez.
Con 1.271 puestos afectados, el 22% de su plantilla, Canva afronta una revisión profunda de su estructura mientras intenta mantener su negocio en un mercado donde la IA puede ser aliada y competencia a la vez. El paquete de salida y la vuelta parcial a la oficina marcan el inicio de una nueva etapa para la empresa y para quienes trabajan en ella.