- Tres ladrones encapuchados asaltaron una tienda especializada en cartas de Pokémon en Manhattan amenazando con un arma de fuego.
- Los asaltantes se llevaron cartas coleccionables y otros productos valorados en torno a 100.000 dólares, además de dinero en efectivo y un teléfono móvil.
- No hubo heridos, pero en el local había más de una treintena de personas participando en un evento cuando se produjo el robo.
- El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en el mercado de coleccionismo de Pokémon, donde algunas cartas superan los cientos de miles de euros.

Una tranquila tarde de coleccionismo en una tienda de cartas de Pokémon en el corazón de Manhattan terminó convertida en una escena de auténtico pánico cuando varios encapuchados irrumpieron armados para hacerse con las piezas más valiosas del local. El atraco, captado por las cámaras de seguridad y difundido después en redes sociales, ha conmocionado a la comunidad de aficionados tanto en Estados Unidos como en Europa, donde el fenómeno Pokémon también es masivo.
Según los primeros datos hechos públicos por la policía y la propia tienda, los ladrones se llevaron mercancía valorada en unos 100.000 dólares, principalmente cartas coleccionables de alta gama y otros productos muy codiciados por los fans. Aunque nadie resultó herido, el susto fue mayúsculo para las decenas de personas que se encontraban dentro del establecimiento en ese momento.
Así fue el asalto a la tienda de cartas Pokémon en Manhattan

El robo se produjo en la tienda especializada The Poke Court, ubicada en el West Village de Manhattan, una de las zonas más concurridas y turísticas de Nueva York. En el momento del asalto, el local celebraba un evento de juego y coleccionismo, con más de treinta personas en el interior, entre clientes habituales y participantes.
De acuerdo con el relato difundido por las autoridades y por la propia dueña, tres hombres vestidos completamente de negro, con capuchas y parte del rostro cubierto, entraron en la tienda y, sin apenas mediar palabra, sacaron lo que parecía ser una pistola. En las imágenes de seguridad se ve a uno de ellos apuntando con el arma a una persona sentada, que levanta las manos en señal de rendición.
La Policía de Nueva York (NYPD) indicó que el asalto se produjo alrededor de las 6:45 de la tarde, una hora en la que la tienda suele estar animada por torneos y quedadas de jugadores. Los sospechosos habrían amenazado tanto al personal como a los asistentes al evento, ordenando a todos que permanecieran quietos mientras seleccionaban el material que querían llevarse.
Tras registrar vitrinas y expositores, los ladrones se hicieron con cartas de alto valor, productos sellados, efectivo de la caja registradora y al menos un teléfono móvil. Posteriormente, huyeron a pie por la calle West 13th en dirección oeste, según el parte policial. Hasta el momento, no se han practicado arrestos y la investigación sigue abierta.
Cartas robadas de gran valor y una comunidad en shock
La propietaria del establecimiento, Courtney Chin, responsable de The Poke Court, explicó en un vídeo compartido en Instagram que, pese a la violencia de la situación, todos los presentes se encuentran bien físicamente. Subrayó que en el momento del robo había varias personas disfrutando de la afición cuando se vieron sorprendidas por los encapuchados.
La tienda ha publicado en redes una lista detallada de las cartas robadas, muchas de ellas guardadas en fundas protectoras de plástico rígido, conocidas como «slabs», que certifican la autenticidad y el estado del producto. Estas protecciones son habituales en el mercado de alta gama, donde una simple variación en la calidad puede suponer miles de euros de diferencia en el precio.
Entre las piezas sustraídas habría cartas de personajes icónicos como Pikachu y otros Pokémon muy demandados. Medios estadounidenses han señalado que algunas de las cartas podrían alcanzar un valor de hasta 5.500 dólares por unidad, en función de la rareza, la edición concreta y la graduación otorgada por las empresas de certificación.
En un mensaje compartido tras el atraco, el equipo de la tienda lamentó lo ocurrido con una reflexión que ha sido ampliamente compartida entre coleccionistas: «Esta afición debe ser un lugar seguro y acogedor, y aunque las cartas pueden ser reemplazadas, nadie debería pasar por esto». La frase resume bien el malestar de una comunidad que, en teoría, gira en torno a un hobby tranquilo y familiar.
Otro de los responsables del local, en una publicación que se ha viralizado, recalcó que, pese a la pasión que despiertan estos objetos, «amamos Pokémon, pero ninguna carta merece perder nuestras vidas». Un recordatorio de que, por muy valiosos que sean estos productos, siguen siendo artículos de ocio y no justifican el riesgo al que se vieron sometidos trabajadores y clientes.
Un mercado millonario que también preocupa en Europa
El asalto a The Poke Court se produce en un contexto de auge espectacular del coleccionismo de cartas de Pokémon en todo el mundo, un fenómeno que también se vive con intensidad en España y en otros países europeos. Eventos, tiendas especializadas y quedadas de intercambio se han multiplicado en ciudades como Madrid, Barcelona, París o Berlín.
La franquicia Pokémon, con presencia en series de animación, películas, videojuegos y todo tipo de productos licenciados, genera miles de millones de dólares cada año. Solo en concepto de licencias, distintas estimaciones apuntan a ingresos superiores a los 12.000 millones de dólares, por encima de gigantes del juguete tradicionales como Mattel.
En este entorno, determinadas cartas se han convertido casi en activos de inversión, con precios comparables a obras de arte contemporáneo. Uno de los ejemplos más llamativos es la carta Pikachu Illustrator, editada en 1998 y distribuida únicamente entre los ganadores de un concurso de ilustración en Japón. De este diseño existen muy pocas unidades y se han llegado a pagar cifras cercanas a los cinco millones de euros en subastas privadas.
La lista de cartas codiciadas incluye también nombres bien conocidos para cualquier aficionado, como Charizard Base Set 1ª Edición sin sombra, Pikachu Trofeo Plata o Blastoise carta de presentación, todas ellas con transacciones registradas por encima de los 300.000 euros. Estas valoraciones, impensables hace unos años, han llamado la atención no solo de coleccionistas sino también de especuladores y, cada vez más, de delincuentes.
A principio de mes, medios estadounidenses informaron de otro robo armado de cartas de Pokémon en California, con un botín de alrededor de 300.000 dólares. La suma de casos está alimentando el debate sobre si las tiendas especializadas y los organizadores de eventos deberían reforzar sus medidas de seguridad, un debate que también resuena en el sector europeo.
Reacción del NYPD y llamamiento a la colaboración ciudadana
Tras el asalto en Nueva York, el Departamento de Policía de la ciudad ha abierto una investigación específica sobre este robo a mano armada en el West Village. De momento, las autoridades han difundido una descripción general de los sospechosos: tres hombres vestidos de negro, uno de ellos con una mochila, que abandonaron la tienda a pie.
El NYPD ha indicado que, por ahora, no se ha determinado el valor exacto de todos los artículos robados, ya que algunos de ellos requieren verificación y tasación especializada. Aun así, los cálculos de la tienda y de otros medios sitúan el impacto económico en torno a los 100.000 dólares (unos 86.000 euros), sin contar los daños colaterales en vitrinas, cierres y funcionamiento del negocio.
Las autoridades han recordado que, aunque no hubo heridos, este tipo de sucesos se consideran especialmente graves por el uso de armas de fuego y la presencia de numerosas personas en un espacio cerrado. Cualquier movimiento en falso podría haber desencadenado una tragedia, algo que tanto la policía como los responsables del local han querido remarcar.
Para avanzar en la identificación de los sospechosos, la policía ha pedido la colaboración ciudadana. Cualquier persona que disponga de información puede contactar con la línea anónima de Crime Stoppers del NYPD en el número 1-877-57PISTA (1-877-577-4782), un canal habitual para recibir pistas sobre delitos de este tipo en la ciudad de Nueva York.
En paralelo, tanto la tienda como los aficionados han compartido en redes sociales las imágenes de las cartas sustraídas y capturas de vídeo del asalto, con la esperanza de que, si algún intento de venta aparece en el mercado secundario, se pueda rastrear su origen. En el ecosistema del coleccionismo, la trazabilidad y las certificaciones suelen ser clave para detectar piezas robadas.
Impacto en aficionados y posibles efectos en España y Europa
El atraco ha generado una fuerte reacción entre la comunidad internacional de fans, que ve cómo un hobby asociado al ocio familiar y la nostalgia empieza a atraer episodios de violencia ligados al dinero que se mueve alrededor de algunas cartas. Para muchos jugadores y coleccionistas, el miedo es que este tipo de sucesos se normalice si no se adoptan medidas de prevención.
En España y otros países europeos, donde las cartas de Pokémon llevan años viviendo un resurgir en tiendas frikis, grandes superficies y plataformas online, el caso de Nueva York sirve como aviso. Algunos comercios ya han comenzado a replantearse cómo exponen sus piezas más valiosas, optando por vitrinas reforzadas, seguros específicos o incluso almacenaje en zonas no accesibles al público.
Los organizadores de torneos y eventos también toman nota. Muchos encuentros de cartas coleccionables en Europa, especialmente en grandes ciudades, concentran en un solo espacio una cantidad de material cuyo valor conjunto puede alcanzar fácilmente las cinco o seis cifras. Esto incluye tanto colecciones personales de los participantes como premios y stock de las tiendas presentes.
Fuentes del sector señalan que, sin caer en el alarmismo, es probable que veamos un aumento en las medidas de seguridad privadas en ferias, convenciones y tiendas especializadas. Cámaras adicionales, control más estricto de accesos y mejores protocolos de emergencia podrían convertirse en la norma si los robos asociados al coleccionismo de alto nivel continúan creciendo.
Mientras tanto, la comunidad de jugadores insiste en el componente social y lúdico de esta afición. Muchas voces recuerdan que, para la mayoría, Pokémon sigue siendo sinónimo de partidas entre amigos, intercambio de cartas y recuerdos de infancia, y que hechos tan graves como el asalto de Manhattan no deberían empañar ese espíritu, aunque obliguen a tomar más precauciones.
Lo vivido en la tienda The Poke Court refleja hasta qué punto el universo Pokémon ha pasado de ser un simple entretenimiento infantil a un mercado global con piezas que alcanzan cifras millonarias, con todo lo que ello implica en términos de seguridad y riesgos. El robo a punta de pistola en Nueva York funciona como toque de atención para tiendas, coleccionistas y autoridades, tanto en Estados Unidos como en España y el resto de Europa, que ahora observan con mayor cautela un sector donde la pasión por las cartas convive cada vez más con intereses económicos de alto voltaje.