Airbus alerta de fallos de software en un número significativo de A320 por la radiación solar

Última actualización: noviembre 29, 2025
  • Airbus ha detectado que la radiación solar intensa puede corromper datos clave en los sistemas de control de vuelo de la familia A320.
  • Hasta unos 6.000 aviones podrían requerir actualización de software, sustitución del ELAC u otras medidas preventivas inmediatas.
  • EASA ha emitido una directiva de aeronavegabilidad de emergencia que obliga a las aerolíneas a aplicar correcciones antes de seguir operando aviones afectados.
  • En España y Europa, Iberia, Vueling, Volotea, easyJet, Lufthansa y otras compañías ajustan sus operaciones, aunque prevén un impacto limitado en retrasos y cancelaciones.

avion airbus a320 en vuelo

El fabricante europeo Airbus ha encendido las alarmas en el sector aéreo al confirmar un fallo potencial en el software que gestiona parte de los controles de vuelo de la familia A320. El problema, vinculado a episodios de radiación solar especialmente intensa, podría afectar a un número muy elevado de aeronaves en servicio, obligando a aerolíneas de todo el mundo a revisar su operativa de forma urgente.

Aunque la flota continúa volando y las autoridades insisten en que los aviones siguen siendo seguros, se ha puesto en marcha una campaña global de inspecciones, actualizaciones de software y sustitución de componentes que, inevitablemente, está trayendo consigo ajustes de horarios, cambios de avión y, en algunos mercados, retrasos y cancelaciones puntuales. En España y Europa, las grandes compañías trabajan a contrarreloj para adaptar sus aparatos y minimizar el impacto sobre los pasajeros.

Qué problema ha detectado Airbus en los A320

Según ha explicado Airbus, el origen de la alerta está en el análisis de un incidente reciente en un avión de la familia A320, en el que se comprobó que una radiación solar especialmente intensa podía corromper datos críticos usados por los sistemas de control de vuelo. Esos datos son procesados por el ELAC, la computadora que gobierna los elevadores y alerones, elementos clave para el cabeceo y estabilidad del aparato.

Los ingenieros del consorcio europeo concluyeron que, en determinadas condiciones, esa corrupción de datos podía dar lugar a movimientos no comandados del timón de profundidad. En el peor escenario teórico, dicho comportamiento podría superar los márgenes estructurales del avión, motivo por el cual se ha optado por actuar de forma preventiva antes de que el problema se repita en otros vuelos comerciales.

La familia afectada incluye a los A319, A320 y A321, así como sus versiones neo, que conforman el grueso de la flota de corto y medio radio en Europa. No se ha visto comprometido, en cambio, el A321XLR de largo alcance, un modelo más reciente que emplean algunas aerolíneas europeas en rutas transatlánticas y que utiliza una configuración distinta.

En el comunicado difundido a los operadores, Airbus reconoce que ha identificado “un número significativo” de aeronaves potencialmente expuestas, cifrado por distintas fuentes del sector en torno a 6.000 aviones, aproximadamente la mitad de los equipos de esta familia actualmente en servicio. La compañía insiste en que la medida es preventiva y que la flota puede seguir operando siempre que se apliquen las protecciones de software y hardware indicadas.

airbus a320 en aeropuerto

El incidente de JetBlue que destapó el riesgo

Fuentes cercanas a la investigación señalan a un vuelo de JetBlue entre Cancún y Newark, operado el pasado 30 de octubre, como el episodio que disparó todas las alarmas. Durante ese trayecto, el aparato sufrió un descenso de cabeceo no controlado, con una pérdida limitada de altitud mientras el piloto automático seguía conectado. El vuelo pudo continuar hasta su destino alternativo sin daños estructurales, pero varios pasajeros resultaron heridos y fue necesario un aterrizaje de emergencia en Tampa.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha descrito el suceso como un “descenso de cabeceo no comandado y acotado”, apuntando al mal funcionamiento del ELAC como factor contribuyente. Tras los análisis preliminares de Airbus, se determinó que, si no se corrigía esta condición, existía el riesgo de que en otra circunstancia se produjera un movimiento incontrolado del timón de profundidad con consecuencias potencialmente graves.

El aparato implicado fue retirado temporalmente de servicio para una revisión exhaustiva, y a partir de ahí el fabricante inició un chequeo a gran escala de las versiones de software y configuraciones de hardware utilizadas en la familia A320. Esa investigación interna es la que ha desembocado en la alerta actual a todas las aerolíneas que operan estos modelos.

  Todo sobre el receptor Denon AVR-S670H: características, ventajas y para quién es

Medidas de urgencia: AOT y directiva de emergencia de EASA

Para canalizar la respuesta, Airbus ha remitido a sus clientes una Alert Operators Transmission (AOT), una comunicación de prioridad máxima dirigida a todas las aerolíneas que vuelan con la familia A320. En ese documento se detallan las acciones inmediatas que deben adoptar los operadores para asegurar que los aviones afectados pueden seguir volando sin comprometer la seguridad.

Entre las medidas se incluye la instalación de una nueva versión de software en los equipos de control de vuelo, la implementación de protecciones adicionales y, en un porcentaje más reducido de aviones, la sustitución del propio módulo ELAC. Airbus estima que en torno al 85% de las aeronaves podrá resolverse con un simple cambio informático que apenas requiere unas horas de trabajo, mientras que para el 15% restante será necesaria una intervención técnica más profunda.

La EASA, por su parte, ha decidido plasmar la situación en una Directiva de Aeronavegabilidad de Emergencia. Esta norma obliga a que cualquier avión identificado como afectado reciba la corrección indicada antes de su siguiente vuelo con pasajeros. En algunos casos se permite volar en ferry, es decir, sin personas a bordo, para trasladar el aparato a instalaciones de mantenimiento adecuadas donde completar la actualización.

Airbus ha admitido que todo este proceso va a generar “interrupciones operativas para pasajeros y clientes”. La compañía ha pedido disculpas de antemano y ha subrayado que la seguridad se mantiene como prioridad absoluta, coordinándose en todo momento con las autoridades aeronáuticas nacionales y europeas para ajustar los plazos sin comprometer el servicio más de lo estrictamente necesario.

cabina airbus a320

Alcance global: miles de A320 en revisión

El impacto potencial de esta incidencia es especialmente amplio porque el A320 es uno de los aviones más vendidos de la historia. Se calcula que hay en operación alrededor de 11.300 aparatos de la familia A320 en todo el mundo, incluyendo las versiones A319, A320, A321 y sus variantes neo. Solo el A320 suma más de 6.400 unidades y recientemente ha superado al Boeing 737 como modelo más entregado a nivel global.

De esa flota, distintas estimaciones sitúan en unos 6.000 los aviones que deben ser sometidos a revisión, ya sea mediante simple actualización de software o con cambios de hardware en sus sistemas de control. Para muchos operadores, estos aviones son auténticos “caballos de batalla” del corto y medio radio, de modo que cualquier afectación en su disponibilidad se deja notar de inmediato en la planificación diaria.

El problema ha obligado a reaccionar a compañías de todos los continentes. American Airlines ha calculado que alrededor de 340 de sus aviones se ven impactados por la directiva, con previsión de retrasos operativos acotados mientras se completan las actualizaciones. United Airlines y Delta también se han comprometido a seguir las instrucciones de Airbus y de las autoridades, anticipando que esperan un efecto limitado en su operativa.

En Europa, la húngara Wizz Air ha advertido a sus clientes de posibles alteraciones en sus vuelos, y easyJet reconoce que la alerta le ha obligado inicialmente a revisar su programa, aunque asegura haber completado ya gran parte de las actualizaciones necesarias en los aviones afectados. El aeropuerto londinense de Gatwick ha informado de afectaciones en alrededor de 80 trayectos en un solo día, mientras que otros como Heathrow señalan que su impacto es más reducido porque no todas las aerolíneas con base allí operan la familia A320.

Impacto en España y principales aerolíneas europeas

En el caso español, el efecto se concentra en las compañías que utilizan de forma intensiva la familia A320 para sus rutas domésticas y europeas. Iberia dispone de 44 aeronaves A319, A320 y A321, además de la flota de Iberia Express, que se basa íntegramente en modelos A320 y A321 con unas dos docenas de aparatos. La aerolínea de bandera afirma que ya ha trabajado durante la noche para aplicar los cambios necesarios en los equipos señalados.

  València Game City refuerza el ecosistema del videojuego

La compañía presidida por Marco Sansavini ha enviado un mensaje de tranquilidad a los pasajeros al asegurar que “la operación de mañana sábado no va a sufrir disrupciones”, y que no se esperan cancelaciones ni retrasos derivados de esta incidencia. Iberia indica que seguirá informando de cualquier novedad a medida que avance la implementación de la directiva de EASA y se complete la actualización del software en los aviones que aún lo requieran.

Para Vueling, otra filial del grupo IAG con una amplia presencia del A320, la afectación es aparentemente menor. Fuentes internas apuntan a que menos de una decena de aviones necesitan cambios de software, que se están ejecutando en cuestión de horas. En paralelo, la compañía catalana mantiene sus planes estratégicos de renovar parte de la flota con material Boeing, una decisión tomada con anterioridad a esta alerta pero que cobra relevancia en un contexto de dependencia elevada de la familia A320.

La aerolínea española Volotea, cuya flota está compuesta íntegramente por aviones Airbus, ha identificado solo tres aparatos afectados por esta campaña técnica. La empresa sostiene que no prevé impacto significativo en sus operaciones, dado que la actualización puede completarse sin necesidad de cancelaciones masivas y con una planificación cuidadosa de los tiempos de mantenimiento.

Otras compañías activas en España, como Ryanair y Air Europa, han quedado al margen de la incidencia al operar exclusivamente aviones Boeing en sus rutas regulares. Esto les permite mantener sus programas de vuelo sin alteraciones relacionadas con la alerta de Airbus, más allá de los posibles efectos indirectos en aeropuertos con alta concentración de A320.

Cómo responden otras aerolíneas europeas e internacionales

La alerta ha tenido eco en toda Europa. Lufthansa, la mayor aerolínea alemana y una de las más importantes del continente, ha asegurado que no prevé cancelaciones generalizadas debido a la situación, si bien reconoce que pueden producirse retrasos aislados durante el fin de semana mientras se terminan de instalar las nuevas versiones de software en su flota de A320.

El grupo germano subraya que “la mayor parte de las actualizaciones ya se realizaron durante la noche” y que cumple de forma estricta las exigencias tanto del fabricante como de los reguladores. Ha recomendado a sus pasajeros consultar el estado de sus vuelos en la web o la app antes de desplazarse al aeropuerto, y ha pedido disculpas por cualquier molestia derivada de la situación.

Otras aerolíneas europeas como Air France, British Airways, TAP, Aer Lingus o ITA Airways también están involucradas en la revisión, ya que cuentan con flotas significativas de A319, A320 y A321. Algunas han reportado cancelaciones limitadas y ajustes de horarios, mientras que otras aseguran que la planificación de las intervenciones les ha permitido absorber el impacto sin disrupciones mayores en su red de rutas.

Fuera de Europa, el alcance también es notable. Compañías como Air India, All Nippon Airways (ANA), Air New Zealand o Latam han reconocido problemas de puntualidad y una oleada de vuelos cancelados o reprogramados mientras actualizan el software de sus A320neo. En Japón, por ejemplo, ANA ha llegado a cancelar decenas de vuelos domésticos en un solo día, afectando a varios miles de pasajeros.

En América Latina, Avianca se ha visto especialmente golpeada, al mantener gran parte de su flota de Airbus fuera de servicio temporalmente. La compañía ha llegado incluso a suspender la venta de billetes en determinadas fechas para poder reorganizar su operación con los aviones disponibles y cumplir las directrices de seguridad impuestas tras la alerta.

El impacto operativo: de los retrasos puntuales a las cancelaciones selectivas

Aunque no se ha ordenado dejar en tierra a toda la familia A320, la combinación de una flota tan numerosa, la necesidad de actualizar rápidamente miles de aviones y el contexto de alta demanda de vuelos hace que el efecto práctico se deje notar en numerosos aeropuertos. Los operadores se ven obligados a encajar las tareas de mantenimiento en una planificación ya de por sí ajustada.

  La justicia de EE. UU. bloquea a NSO Group en WhatsApp

En muchos casos, la solución pasa por programar las intervenciones durante la noche o en franjas de menor actividad, de forma que los aviones puedan regresar al servicio sin alterar en exceso el horario comercial. Cuando esto no es posible, las aerolíneas recurren a cambios de aeronave, reubicación de pasajeros y, en última instancia, cancelaciones puntuales en rutas concretas.

El fabricante reconoce que el proceso puede resultar engorroso, pero insiste en que se trata de una medida de prevención habitual en la industria aeronáutica. La combinación de análisis de datos, directivas de emergencia y cooperación entre empresas y reguladores está pensada precisamente para adelantarse a problemas potenciales antes de que se conviertan en situaciones de riesgo real para la seguridad de los vuelos.

Para los pasajeros, el efecto inmediato es una cierta incertidumbre sobre la puntualidad de algunos trayectos, sobre todo en rutas de corto y medio radio muy saturadas donde el A320 es omnipresente. Las autoridades de aviación recomiendan a los usuarios consultar con frecuencia el estado de sus vuelos a través de las webs y aplicaciones de las aerolíneas, así como estar atentos a los avisos que se envían por correo electrónico o mensajería.

En el plano industrial, la alerta se produce además en un momento delicado, con listas de espera largas tanto en Airbus como en Boeing para la entrega de nuevos aviones. Esto limita la capacidad de las aerolíneas para recurrir a equipos de sustitución mientras llevan a cabo los trabajos en los A320 afectados, obligándolas a exprimir al máximo la disponibilidad de sus flotas actuales.

Un modelo clave que seguirá en el centro de la aviación europea

Pese a esta incidencia, el A320 sigue siendo la columna vertebral del tráfico aéreo en Europa. Con configuraciones que varían entre unos 120 y más de 200 asientos, estos aviones resultan ideales para conectar ciudades como Madrid y Barcelona, París y Roma o Berlín y Praga, rutas muy demandadas en las que el equilibrio entre capacidad, coste operativo y frecuencia de vuelos es fundamental.

Airbus ha ido evolucionando la familia con la llegada del A320neo, que incorpora motores de última generación y mejoras aerodinámicas con las que busca reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2. Esa combinación de eficiencia y versatilidad explica por qué tantísimas aerolíneas, desde las de bandera hasta las de bajo coste, han apostado por este modelo para sus operaciones diarias.

La situación actual, en la que el fabricante y los reguladores reaccionan ante un posible fallo de software asociado a la radiación solar, se enmarca en la cultura de seguridad extremadamente estricta que rige la aviación comercial. Cada vez que se detecta un comportamiento anómalo, como el del vuelo de JetBlue investigado, se desencadena un proceso de análisis, pruebas y correcciones que, aunque pueda resultar molesto a corto plazo, forma parte del funcionamiento normal del sector.

Los próximos días y semanas estarán marcados por la implementación completa de las actualizaciones en los aviones que siguen pendientes de intervención, así como por la evaluación detallada de los datos recogidos durante las revisiones. Todo apunta a que, una vez completadas las correcciones de software y los cambios de hardware necesarios, la familia A320 seguirá operando como hasta ahora, manteniendo su papel protagonista en la red de vuelos europeos y mundiales.

La alerta de Airbus por los fallos de software en un número significativo de A320 ilustra cómo un incidente puntual puede derivar en una revisión a escala planetaria, movilizando a fabricantes, aerolíneas y autoridades en cuestión de días. Aunque el proceso está originando trastornos operativos, especialmente en las compañías con mayor dependencia de este modelo, la respuesta coordinada está permitiendo reforzar la seguridad de la flota mientras se mantiene el grueso de las operaciones, con un impacto relativamente contenido en los viajes de los usuarios.

Nacimiento de un sistema solar
Artículo relacionado:
El nacimiento de un sistema solar observado en tiempo real: un hallazgo histórico de la astronomía