- Google ha confirmado por correo electrónico que el Asistente de Google dejará de funcionar en Android y Wear OS a partir del 4 de septiembre de 2026.
- La transición a Gemini será progresiva, irreversible y afectará a teléfonos, tablets, relojes, auriculares y coches con Android Auto.
- Los altavoces Google Home, Google TV y los coches con Google integrado mantendrán el asistente clásico durante más tiempo.
- Gemini requiere conexión a internet y ofrece una experiencia conversacional más avanzada, aunque algunos usuarios echan de menos la simplicidad del antiguo asistente.
La compañía de Mountain View ha comenzado a enviar correos electrónicos a los usuarios que todavía emplean el Asistente de Google en sus dispositivos Android, anunciando el cierre definitivo de este servicio. El apagón dará comienzo el próximo 4 de septiembre y se ejecutará de forma gradual, por lo que podría prolongarse durante varias semanas hasta completarse en todos los terminales afectados. Una vez que la migración llegue a un dispositivo, no habrá posibilidad de volver al asistente clásico.
Este movimiento supone el fin de una era para el asistente de voz que ha acompañado a Android desde 2016. Google lleva tiempo apostando por Gemini como su asistente de nueva generación basado en inteligencia artificial generativa, y ahora da el paso definitivo para unificar toda su experiencia de asistente digital bajo una única plataforma. La decisión, que se esperaba desde hace meses, llega después de que la compañía retrasara en dos ocasiones la fecha límite para asegurar que Gemini estuviera listo para asumir todas las funciones del asistente clásico.
Dispositivos afectados y excepciones del apagón

La retirada del Asistente de Google no se limita únicamente a los teléfonos móviles. La medida afecta a todos los dispositivos Android que cumplan los requisitos mínimos para ejecutar Gemini, así como a las tablets, los relojes inteligentes con Wear OS, los auriculares compatibles y los vehículos que utilizan Android Auto proyectado desde el teléfono. En todos estos casos, el acceso al asistente clásico desaparecerá a partir de la fecha mencionada y Gemini pasará a ser el asistente predeterminado.
Sin embargo, existen excepciones importantes. Los altavoces inteligentes con Google Home, las pantallas inteligentes, los televisores con Gemini integrado en Google TV y los coches con Google integrado (Android Automotive) mantendrán el Asistente de Google durante más tiempo, aunque Google ya ha adelantado que trabaja en la llegada de Gemini a estos productos sin concretar una fecha. Los dispositivos más antiguos, como aquellos con Android 9 o versiones anteriores y menos de 2 GB de RAM, también conservarán una versión básica del asistente para tareas elementales.
Gemini, el heredero forzoso: diferencias clave con el asistente clásico
La diferencia fundamental entre ambos asistentes radica en su arquitectura. Mientras que el Asistente de Google era un software basado en comandos predefinidos, Gemini es un modelo de lenguaje generativo que mantiene conversaciones contextuales y tiene acceso a herramientas como la redacción de textos, la traducción simultánea o la planificación de tareas complejas. Esta capacidad conversacional lo hace más potente para tareas como «ayúdame a planificar mi semana», pero hasta hace poco era menos fiable para comandos instantáneos como «silencia mi móvil» o «apaga la alarma».
Google ha reconocido que la transición se retrasó precisamente porque Gemini no estaba listo para manejar estos casos de uso básicos. Brian Marquardt, director senior de producto de la app Gemini, calificó este cambio como un «cambio de plataforma» equivalente a la transición de los teléfonos con teclado a los smartphones. Sin embargo, a diferencia de aquella transición, los usuarios no podrán elegir quedarse con el sistema anterior: una vez que Gemini llegue a un dispositivo, la migración será irreversible.
Reacciones de los usuarios y preocupaciones sobre la privacidad

La imposición de Gemini ha generado malestar entre una parte de los usuarios, que consideran al nuevo asistente más complejo y menos fiable para tareas cotidianas. En foros como Reddit, varios usuarios han compartido experiencias frustrantes con Gemini, como que no lograba realizar llamadas o que exigía desbloquear el móvil para cambiar la temperatura. El asistente clásico destacaba por su simplicidad y su capacidad para ejecutar órdenes directas sin necesidad de interacciones largas.
Otra preocupación relevante es la privacidad. Gemini requiere conexión a internet para funcionar, mientras que el Asistente de Google podía ejecutar ciertos comandos básicos sin conexión, como alarmas o llamadas a contactos. Esta diferencia funcional puede suponer un problema en escenarios sin cobertura de datos. Además, las consultas pasan por modelos que generan y analizan datos de manera más profunda, lo que plantea interrogantes sobre el tratamiento de la información personal.
El contexto del mercado: una transición que va más allá de Google

La decisión de Google no es un caso aislado. Amazon está haciendo lo mismo con Alexa, reemplazando el asistente basado en comandos por un modelo conversacional generativo, y Apple refuerza Siri con inteligencia contextual en iOS 19. El mercado global de asistentes de voz alcanzó los 7.080 millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegará a 59.900 millones para 2033, según datos del sector. En España, donde Android roza el 85% de cuota de mercado, el apagón afectará a decenas de millones de dispositivos activos.
Desde la óptica del negocio, la integración forzosa de Gemini busca generar datos de entrenamiento masivos para mejorar el modelo y afianzar la ventaja competitiva de Google en el mercado de la IA. Cada interacción con el chatbot alimenta sus modelos, y tenerlo instalado por defecto en cientos de millones de terminales es un activo difícil de replicar. Sin embargo, la imposición puede tensar la relación con el usuario y atraer la atención de los reguladores europeos, siempre vigilantes con las prácticas que limitan la elección del consumidor.

Con este movimiento, Google acelera la integración de su modelo de lenguaje en el día a día de los usuarios, pero se arriesga a provocar una fuga hacia asistentes alternativos como Alexa o Siri en aquellos que buscan sencillez. La compañía confía en que la evolución de Gemini corrija los fallos iniciales, pero el calendario de apagado no da margen a una transición gradual. Los usuarios que todavía permanecen en el Asistente de Google disponen de unas semanas para preparar el cambio antes de que la migración comience de forma efectiva en sus dispositivos Android.
