- Chrome ha corregido 1.072 vulnerabilidades en dos versiones gracias a la inteligencia artificial.
- Google acelera las actualizaciones de seguridad hasta dos veces por semana para reducir la exposición a ataques.
- Una nueva función bloqueará por defecto las extensiones que intenten cambiar el buscador o la página de nueva pestaña.
- La IA detectó un fallo de sandbox de 13 años de antigüedad, lo que ha llevado a replantear la estrategia de parcheado.

El navegador más utilizado del mundo, Google Chrome, está experimentando una transformación sin precedentes en su política de seguridad. La compañía ha dado a conocer en las últimas semanas una serie de medidas que combinan inteligencia artificial, actualizaciones más frecuentes y un control más estricto sobre las extensiones. Todo ello con un objetivo claro: cerrar la puerta a los ciberataques antes de que ocurran.
La noticia más impactante es que Chrome ha corregido nada menos que 1.072 fallos de seguridad en sus dos últimas versiones, Chrome 149 y 150, lanzadas durante el mes de junio. Esta cifra supera con creces el total de parches publicados en las 23 versiones anteriores, lo que da una idea del salto cuantitativo y cualitativo que ha supuesto la irrupción de la IA en los procesos de detección de vulnerabilidades.
Una cifra récord de vulnerabilidades corregidas
Según ha explicado Google, las versiones Chrome 149 y 150 acumulan 1.072 correcciones de seguridad, mientras que las 23 versiones anteriores sumaban 1.036 en total. Este incremento no es casualidad: la compañía ha integrado modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) en todo el ciclo de vida de una vulnerabilidad, desde su detección hasta la generación de parches. El uso de IA ha permitido multiplicar la eficiencia del equipo de seguridad, que ahora puede analizar el código fuente de Chrome de forma continua y con una precisión mucho mayor.

El papel de la inteligencia artificial en la detección de fallos
Google lleva utilizando LLM desde 2023, pero ha sido en 2025 y 2026 cuando ha dado el salto definitivo. La colaboración con DeepMind y Project Zero ha dado lugar a herramientas como Big Sleep, un agente de descubrimiento de vulnerabilidades que ya ha encontrado errores en el motor JavaScript V8 y en la pila gráfica. Además, a principios de 2026, Google creó un sistema basado en Gemini integrado en Chrome que recorre todo el código base de Chrome en busca de patrones sospechosos. Uno de los hallazgos más destacados fue un fallo de sandbox que llevaba más de 13 años presente en el código, que habría permitido a un atacante comprometer el sistema completo del usuario si se hubiera explotado.

Actualizaciones más rápidas y sin reinicios
Ante el aumento de vulnerabilidades detectadas, Google ha decidido acelerar la distribución de parches. El navegador pasará a recibir actualizaciones de seguridad dos veces por semana, un cambio que se sumará al nuevo ciclo de versiones principales, que se reducirá a aproximadamente dos semanas. Para evitar que estas actualizaciones supongan una molestia para los usuarios, Google está desarrollando el parcheo dinámico, una tecnología que permitiría aplicar cambios sin necesidad de reiniciar el navegador. De hecho, desde Chrome 150, el navegador ya es capaz de reiniciarse automáticamente en macOS cuando está en segundo plano y sin ventanas abiertas, para instalar parches pendientes.

Protección contra extensiones maliciosas
Otra de las novedades que está en desarrollo es el bloqueo por defecto de extensiones que intenten secuestrar la página de nueva pestaña o cambiar el motor de búsqueda predeterminado. Este tipo de comportamiento, conocido como secuestro del navegador, es una de las tácticas más utilizadas por las extensiones de Chrome que roban datos para redirigir búsquedas, recopilar datos o mostrar publicidad no deseada. La función, que aparecerá en Chromium, impedirá que estos complementos alteren elementos críticos del navegador sin el consentimiento explícito del usuario. Esta medida se suma a la estrategia global de Google para reforzar la seguridad en Chrome, que también incluye la automatización del triage de informes de vulnerabilidades y la generación automática de parches candidatos.

Con todas estas novedades, Chrome no solo está corrigiendo errores a una velocidad récord, sino que también está reduciendo la ventana de exposición que existe entre la detección de un fallo y su parcheo. La combinación de IA, actualizaciones más frecuentes y control de extensiones coloca a Chrome en una posición sólida frente a las amenazas actuales, aunque todavía quedan retos como la compatibilidad con HDR o la expansión de estas medidas a otras plataformas. En cualquier caso, los usuarios pueden esperar un navegador más seguro y transparente en los próximos meses.
