- Sony confirma que a partir de enero de 2028 dejará de fabricar discos físicos para nuevos juegos de PlayStation.
- Datos de Circana revelan que solo siete juegos de PlayStation han vendido más de 100.000 copias físicas en EE.UU. en lo que va de año.
- En Europa, la ERA señala que el 25% de los menores de 25 años sigue usando discos y el mercado físico superó los 300 millones de libras en 2025.
- Analistas y creadores como el director de Disgaea critican la medida, mientras Sony impone estrictas normas de silencio a sus empleados.

La decisión de Sony de abandonar los discos físicos en sus consolas a partir de 2028 ha desatado una tormenta de críticas entre jugadores, desarrolladores y analistas. Aunque la compañía japonesa justifica el movimiento por la creciente preferencia por lo digital, los datos de ventas en Estados Unidos muestran que el formato físico apenas mueve cifras significativas. Sin embargo, en Europa la realidad es distinta: el mercado de juegos en caja sigue siendo relevante, especialmente entre los más jóvenes.
Desde el anuncio oficial del 1 de julio, las redes sociales de PlayStation se han llenado de comentarios negativos y peticiones para que la empresa dé marcha atrás. Más de 12.000 comentarios en el último tráiler de Marvel’s Wolverine exigen que se mantenga la opción del disco. Pero los analistas consultados por IGN coinciden en que Sony no va a ceder: el margen de beneficio de las ventas digitales es demasiado jugoso y la compañía ya ha empezado a reconvertir su planta de fabricación de discos en Austria para producir microlentes para inteligencia artificial.

La decisión de Sony: adiós a los discos físicos en 2028
El pasado 1 de julio, Sony confirmó que a partir de enero de 2028 dejará de producir discos físicos para todos los nuevos lanzamientos de PlayStation. La compañía argumentó que la mayoría de los jugadores ya opta por el formato digital y que esta transición es un paso natural para adaptarse a las tendencias del mercado. En su comunicado, aseguró que los juegos lanzados antes de esa fecha seguirán estando disponibles en disco, pero los títulos posteriores solo se podrán adquirir en la PlayStation Store o en tiendas digitales.
La reacción no se hizo esperar. Miles de jugadores firmaron peticiones online y boicotearon las publicaciones de la compañía, mientras que asociaciones como la ERA (Asociación Británica de Entretenimiento Digital y Comercio Minorista) calificaron la medida como «un triunfo de la conveniencia corporativa sobre la elección del consumidor». Kim Bayley, directora ejecutiva de la ERA, recordó que el 25% de los menores de 25 años utiliza discos para jugar y que el mercado físico en Reino Unido superó los 300 millones de libras en 2025.

Datos de ventas: solo siete juegos superan las 100.000 copias físicas en EE.UU.
Mat Piscatella, analista de Circana, ha sido tajante: solo siete juegos de PlayStation han vendido más de 100.000 unidades físicas en lo que va de 2026 en Estados Unidos. Además, durante la semana que terminó el 11 de julio, únicamente dos títulos superaron las 10.000 copias en formato disco. Estas cifras incluyen todos los juegos de todas las editoras y plataformas PlayStation (PS5, PS4, PS3 y PS Vita).
Piscatella también señaló que la abrumadora mayoría de las ventas ya se realiza en digital, y que más de la mitad de las consolas Xbox Series y una cuarta parte de las PS5 en EE.UU. carecen de unidad óptica. Sin embargo, en Europa la situación es diferente. La ERA insiste en que el mercado físico sigue siendo fuerte, y en países como Francia, España o Alemania las tiendas de segunda mano y los coleccionistas mantienen una demanda activa. El propio Piscatella reconoció que sus datos son solo de EE.UU. y no reflejan la realidad global.

El impacto en el mercado europeo y la reacción de los consumidores
En Europa, la decisión de Sony ha generado una preocupación especial. La ERA calcula que el mercado de juegos en disco en Reino Unido vale más de 300 millones de libras, y que uno de cada cuatro jóvenes menores de 25 años sigue comprando juegos en formato físico. Además, el análisis de precios realizado por Ars Technica demuestra que, salvo en períodos de rebajas digitales, los discos de segunda mano son considerablemente más baratos que las versiones digitales en la PS Store.
Por otro lado, la planta de fabricación de discos de Sony en Austria ya se está reconvirtiendo para producir microlentes para centros de datos de inteligencia artificial, lo que hace que la vuelta atrás sea prácticamente imposible. La exguionista de God of War, Alanah Pearce, reveló que Sony ha impuesto a sus empleados las normas de silencio más estrictas que jamás hayan visto, prohibiendo cualquier comentario público sobre el tema. «Sabían que esto iba a ser un problema de relaciones públicas colosal», afirmó Pearce.

Voces críticas: desde creadores hasta analistas
Sohei Niikawa, creador de la saga Disgaea, ha sido uno de los críticos más duros. En una entrevista con Noisy Pixel, afirmó que si PlayStation abandona los discos, también debería deshacerse del hardware, ya que una televisión sería suficiente para jugar en digital. Niikawa destacó el valor sentimental de los juegos físicos, que los fans pueden llevar a eventos para que los desarrolladores los firmen, algo que una licencia digital no permite.
Por su parte, el exguionista de Valve, Chet Faliszek, defendió que la transición a lo digital es consecuencia de las decisiones de los propios consumidores. «Tú, como jugador, has elegido lo digital», dijo en su canal de YouTube. Sin embargo, analistas como el Dr. Serkan Toto (Kantan Games) creen que Sony no dará marcha atrás porque lo digital es demasiado lucrativo. Incluso si 500.000 personas cancelaran su suscripción a PlayStation Plus, eso supondría solo el 1% de ese negocio.

La polémica no solo afecta a los consumidores, sino también a los minoristas y al mercado de segunda mano, valorado en 7.200 millones de dólares a nivel global según Dataintelo. La desaparición de los discos eliminaría de facto la posibilidad de revender juegos, algo que hasta ahora permitía recuperar parte de la inversión. Además, los precios en la PS Store suelen mantenerse altos durante años, mientras que los discos físicos se abaratan con el tiempo. En definitiva, Sony ha tomado una decisión basada en números, pero que choca con la tradición y el apego emocional de muchos jugadores europeos. El futuro del formato físico pende de un hilo, y solo el tiempo dirá si la compañía mantendrá su postura o si la presión de los fans logrará un cambio de rumbo.
