- Meta lanza las versiones 'Plus' de sus redes sociales con herramientas de personalización y analíticas avanzadas.
- WhatsApp Plus permitirá fijar hasta 20 chats y usar temas exclusivos, mientras que Instagram ofrecerá datos sobre quién ve tus historias repetidamente.
- Los precios estimados oscilarán entre los 2,50 y los 3,50 euros mensuales para las versiones básicas de usuario.
- La compañía agrupará todos sus servicios premium bajo la nueva marca paraguas denominada Meta One.
Parece que el tiempo de las redes sociales totalmente gratuitas está llegando a su fin, o al menos tal y como lo conocíamos hasta ahora. Meta ha movido ficha esta semana anunciando un cambio de rumbo bastante gordo: la llegada de planes de suscripción de pago para WhatsApp, Instagram y Facebook. No es que nos vayan a cobrar por entrar, que nadie se asuste, sino que la compañía de Mark Zuckerberg quiere ofrecer un extra a quienes estén dispuestos a rascarse el bolsillo para tener funciones que el resto de los mortales no podrá oler.
Esta decisión, comunicada por la jefa de producto Naomi Gleit, busca que la empresa no dependa tanto de los anuncios, algo que ya nos veíamos venir tras las presiones de los inversores por el pastizal que se están gastando en inteligencia artificial. La idea es simple: si quieres fardar de perfil o tener más control sobre lo que publicas, te toca pasar por caja. En España y el resto de Europa, este movimiento se suma a los intentos previos de la firma por cumplir con las leyes de privacidad, aunque esta vez el enfoque es puramente de valor añadido para el usuario.
Novedades en Instagram y Facebook Plus

Las versiones denominadas «Plus» de Instagram y Facebook están pensadas para esos usuarios que viven pegados a la pantalla. Lo más llamativo es que, por fin, se podrá saber quién ha vuelto a ver tus historias más de una vez, un detalle que va a dar mucho juego (y algún que otro susto). Además, los suscriptores podrán saltarse la regla de las 24 horas y mantener sus historias activas más tiempo, o incluso previsualizar las de los demás sin dejar rastro, ideal para los que disfrutan de cotillear un poco de más.
Pero la cosa no se queda ahí. Se han incluido herramientas de analítica mucho más potentes y la posibilidad de crear listas de audiencias ilimitadas, yendo mucho más allá del clásico grupo de «Mejores amigos». También se podrán personalizar los iconos de la aplicación y usar tipografías exclusivas en la biografía, dándole un toque más personal al perfil. En cuanto al precio, aunque se habla de unos 3,99 dólares, se espera que en nuestras tierras la suscripción ronde los 3,50 euros mensuales por cada red social, dependiendo de cómo ajusten el IVA.
Otro punto curioso es la opción de publicar contenido en el perfil principal sin que este aparezca en el muro de tus seguidores. Es una forma de mantener el perfil ordenado sin dar la turra a todo el mundo cada vez que subas algo. Meta quiere que estas funciones sean la excusa perfecta para que los creadores de contenido más activos den el salto al modelo de pago y profesionalicen un poco más su presencia digital.
WhatsApp Plus: personalización oficial
Lo de WhatsApp tiene su miga. Durante años, la compañía ha perseguido a las versiones no oficiales que usaban este mismo nombre, pero ahora han decidido apropiarse de la marca para su propia modalidad de pago por 2,99 dólares (unos 2,50 euros al cambio). El plato fuerte aquí es la personalización. Se acabó lo de tener el mismo fondo y colores que todo el mundo; los usuarios de pago tendrán acceso a temas exclusivos y stickers premium que no estarán disponibles en la versión básica.
Para los que tenemos mil chats abiertos y nunca encontramos nada, la opción de fijar hasta 20 conversaciones en la parte superior va a ser una auténtica bendición. También se añadirán tonos de llamada personalizados para contactos específicos y una gestión de listas mucho más avanzada. A pesar de ser una suscripción, conviene aclarar que los mensajes y llamadas seguirán siendo gratuitos para todo el mundo, así que el que no quiera pagar podrá seguir usando la app como siempre, sin que le falte lo básico.
Es importante recalcar que, al menos de momento, esta suscripción no quita la publicidad en los canales de WhatsApp en Europa, ya que para eso existe otra modalidad diferente relacionada con la privacidad. Meta está echando toda la carne en el asador para que el servicio de mensajería más usado del mundo empiece a generar ingresos directos de los usuarios particulares, algo que hasta ahora se limitaba sobre todo al ámbito empresarial.
La marca Meta One y el futuro con IA

Todo este ecosistema de pagos no va a estar desordenado por mucho tiempo. La empresa planea unificarlo todo bajo el nombre de Meta One, una marca paraguas que englobará desde las versiones Plus hasta los servicios más avanzados de inteligencia artificial. Aquí es donde la cosa se pone seria, con planes que pueden llegar hasta los 19,99 dólares para los usuarios que necesiten exprimir al máximo las capacidades de Meta AI, permitiendo consultas más complejas y mayor capacidad de creación de imágenes.
Para los profesionales y pequeños negocios, Meta One también ofrecerá niveles como el «Essential» o el «Advanced». Estos planes incluirán la famosa insignia de verificación azul y protección contra la suplantación de identidad, algo vital hoy en día. Además, prometen una mayor visibilidad en el feed y herramientas para invitar automáticamente a quienes interactúan con el contenido a que sigan la página, facilitando así el crecimiento de las marcas sin tener que invertir tanto en publicidad tradicional.
El despliegue de estas opciones será gradual. Mientras que las funciones Plus llegarán a casi todo el mundo en pocas semanas, los planes de IA y profesionales se probarán primero en mercados seleccionados antes de aterrizar en Europa, donde la normativa de la Ley de Mercados Digitales suele ralentizar un poco estos lanzamientos. Está claro que el modelo de negocio está cambiando y que Meta quiere asegurarse de que sus usuarios más fieles tengan opciones de sobra para destacar en un entorno cada vez más saturado.
Esta nueva estrategia supone un cambio de paradigma total en la forma en la que interactuamos con las aplicaciones que usamos a diario. Aunque la base de WhatsApp, Instagram y Facebook se mantendrá gratuita para no perder a la masa crítica de usuarios, la introducción de estos niveles de pago busca satisfacer una demanda de personalización y control que muchos pedían a gritos. Con el tiempo veremos si el público europeo está por la labor de abonar estas cuotas mensuales o si prefiere quedarse con las versiones de toda la vida, pero lo que es seguro es que el gigante tecnológico ya ha puesto las cartas sobre la mesa para diversificar sus beneficios.
