- San Martín de la Cueza arrastra semanas sin servicio de telefonía tras una avería provocada por una tormenta el 16 de abril.
- Los cortes se repiten desde hace años y en 2026 ya se han registrado múltiples incidencias en enero, febrero, marzo y abril.
- La localidad depende de una única antena instalada en los años 90 como sustitución del sistema TRAC, considerada un punto crítico y obsoleto.
- UPL y la Junta Vecinal denuncian la exclusión del Plan ÚNICO de fibra y la falta de respuesta de administraciones y operadora, lo que agrava la despoblación rural.

La pequeña localidad leonesa de San Martín de la Cueza, en el municipio de Sahagún, vuelve a estar en el punto de mira por un problema que se ha convertido casi en rutina: se han quedado sin servicio de telefonía durante semanas y nadie les da una solución clara. Lo que en cualquier otro lugar podría ser una incidencia puntual, aquí se vive como un nuevo capítulo de una larga historia de fallos en las comunicaciones.
Vecinos y representantes locales describen una situación que consideran ya “insostenible”: no hay cobertura ni telefonía fija operativa durante largos periodos, lo que bloquea gestiones básicas del día a día y alimenta la sensación de abandono en plena España despoblada. Unión del Pueblo Leonés (UPL) y la Junta Vecinal denuncian que, pese a las reiteradas quejas, el problema se repite año tras año.
Una avería tras la tormenta deja al pueblo incomunicado durante semanas

El último episodio comenzó la noche del 16 de abril, cuando una tormenta dejó sin servicio de telefonía a todo San Martín de la Cueza. Desde entonces, según relata UPL, la localidad ha permanecido prácticamente incomunicada, con la avería abierta durante semanas y sin una fecha clara de resolución, algo que los vecinos aseguran haber vivido ya en otras ocasiones.
La Junta Vecinal precisa que, en incidentes anteriores, las caídas del servicio solían resolverse en dos o tres días. Sin embargo, esta vez el corte ha sido mucho más prolongado, alimentando el malestar ciudadano y la sensación de que el problema de fondo no se está abordando. La protesta se ha intensificado porque muchos consideran que se está jugando con un servicio tan básico como la comunicación.
Ante el silencio prolongado de la empresa que opera en la zona, la pedanía elevó el problema al ámbito estatal. El 22 de abril, la Junta Vecinal trasladó formalmente la situación a la Jefatura Provincial de Telecomunicaciones y al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Pese a ello, denuncian que la incidencia sigue sin una solución efectiva ni explicaciones detalladas.
UPL remarca que esta avería no es un caso aislado, sino la enésima muestra de una red que califican de frágil y obsoleta. La formación leonesista insiste en que la falta de respuesta rápida agrava la percepción de que el medio rural queda en segundo plano frente a las áreas urbanas.
Un historial de incidencias constantes en 2026 y años anteriores
Las quejas de San Martín de la Cueza vienen de lejos, pero en 2026 el problema se ha hecho especialmente visible. Los vecinos y UPL señalan varias fechas concretas de este año en las que se han producido cortes y fallos en la telefonía: el 23 de enero, el 6 de febrero, el 31 de marzo y el 17 de abril. Todas estas incidencias apuntan al mismo origen: .
Según la Junta Vecinal, esa instalación se ha convertido en un auténtico “punto crítico” de la red. Cada vez que hay mal tiempo, tormentas o problemas técnicos, la antena falla y la localidad se queda sin comunicaciones. Lo que para cualquier municipio podría ser un contratiempo puntual, en San Martín de la Cueza se ha transformado en una dinámica casi crónica.
UPL recuerda que no es la primera vez que el pueblo permanece incomunicado durante periodos largos. Ya en septiembre y octubre de 2025 se registraron episodios similares, con hasta dos semanas de problemas de cobertura y telefonía. Para los habitantes, hablar de averías recurrentes se ha vuelto algo habitual, a pesar de que las consecuencias en la vida diaria son muy serias.
Los representantes vecinales aseguran que, pese a la reiteración de las quejas, no se han introducido mejoras estructurales en la infraestructura. Los parches y reparaciones puntuales permiten recuperar el servicio durante un tiempo, pero las averías se repiten, manteniendo a la localidad en una especie de montaña rusa tecnológica.
Esta situación ha llevado a UPL a denunciar que San Martín de la Cueza vive un ejemplo claro de lo que denominan “puntos negros” en el mapa de telecomunicaciones de la España rural, zonas donde el servicio es tan inestable que cualquier incidencia se convierte en un problema grave.
Una antena de los años 90 como única vía de comunicación
El origen técnico de muchos de estos problemas se sitúa en los años 90, cuando se decidió sustituir el antiguo sistema de cableado TRAC por una antena para dar cobertura a la localidad. Aquella infraestructura, que en su momento se presentó como una modernización, se ha convertido con el paso del tiempo en el único medio de comunicación disponible en el pueblo.
Desde la instalación de esa antena, explican desde UPL, los fallos han sido continuos. En su día, más de una treintena de líneas de telefonía fija se vieron afectadas por la baja calidad del servicio, lo que provocó que muchos usuarios terminaran dándose de baja. Décadas más tarde, la situación no ha mejorado, y la antena sigue siendo el único soporte de las comunicaciones.
La formación leonesista subraya que este modelo deja a San Martín de la Cueza en una posición de dependencia absoluta de una sola infraestructura. Si la antena falla, como ha ocurrido este año en varias ocasiones, el pueblo entero se queda sin telefonía, sin alternativa real y con dificultades para acceder siquiera a servicios esenciales.
La única operadora que presta servicio de telefonía en la zona, apuntan desde la Junta Vecinal, es Movistar. Los responsables locales critican que, pese a las reiteradas incidencias y a la gravedad de las consecuencias para los vecinos, la respuesta de la compañía no ha sido suficiente para garantizar un servicio estable y acorde a las necesidades actuales.
Para UPL, que décadas después se siga dependiendo de una antena de los años 90, sin que haya llegado una alternativa de última generación, es una muestra evidente de cómo las inversiones en telecomunicaciones han pasado de largo por esta parte del medio rural leonés.
Sin fibra óptica y fuera del Plan ÚNICO
Otro de los puntos que más indignación genera en San Martín de la Cueza es la ausencia de fibra óptica y de alternativas modernas de conexión. La presidenta de la Junta Vecinal, Rosa María Quintanilla, ha criticado abiertamente que la localidad haya quedado fuera del Plan ÚNICO de despliegue de fibra, a pesar de disponer cerca de infraestructuras que, en teoría, facilitarían su llegada.
Entre esas infraestructuras, se menciona la existencia de cableado asociado a un parque de aerogeneradores próximo a la localidad. Para los vecinos, resulta incomprensible que, teniendo este tipo de elementos tan cerca, no se haya aprovechado para mejorar el acceso a las telecomunicaciones del pueblo y ofrecer una conexión estable y moderna.
UPL denuncia que las empresas concesionarias han optado por priorizar los despliegues económicamente más rentables, concentrándose en áreas urbanas o con mayor población, mientras que los denominados “puntos negros” de la red, como San Martín de la Cueza, se quedan en un segundo plano o directamente fuera de los planes de inversión.
Esta exclusión del Plan ÚNICO se percibe como un agravio comparativo entre zonas rurales y urbanas. Los representantes vecinales sostienen que, sin un acceso digno a internet y a la telefonía, no se puede hablar de igualdad de oportunidades ni de un verdadero compromiso con la cohesión territorial que proclaman las administraciones.
En este contexto, la reivindicación es clara: se pide que San Martín de la Cueza sea tenido en cuenta en los próximos despliegues, de forma que la fibra óptica u otras soluciones equivalentes lleguen a la localidad y eviten que sus habitantes sigan dependiendo de una antena considerada obsoleta y poco fiable.
Impacto directo en la vida diaria y en la economía local
Más allá de los aspectos técnicos, los vecinos insisten en que la falta de telefonía y de cobertura tiene un impacto muy concreto en su día a día. Sin conexión, solicitar una cita médica por teléfono o por internet se convierte en una odisea, lo que complica de manera especial la vida de las personas mayores o con problemas de salud.
La carencia de servicio impide además el correcto funcionamiento de la teleasistencia y otros recursos sociosanitarios, herramientas que resultan fundamentales en pueblos envejecidos donde muchas personas viven solas. Sin línea telefónica estable, estos dispositivos pierden su utilidad o funcionan de forma muy precaria.
Las familias también señalan las dificultades para que los más pequeños puedan realizar tareas escolares en línea o mantener un contacto fluido con sus profesores cuando se requiere el uso de internet o de plataformas digitales. Aunque no se hable de enseñanza totalmente telemática, la falta de conectividad limita mucho las opciones educativas.
En el plano económico, la ausencia de telecomunicaciones afecta tanto a autónomos como a pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas que dependen del teléfono y de internet para gestionar pedidos, trámites o comunicaciones con clientes y administraciones. Muchos se ven obligados a desplazarse a otros núcleos para poder realizar gestiones básicas.
La propia Junta Vecinal reconoce que, en periodos clave como la tramitación de subvenciones o ayudas públicas, la falta de conexión paraliza procedimientos administrativos, genera retrasos y, en ocasiones, hace peligrar la presentación en plazo de documentación necesaria.
Críticas a las administraciones y a las políticas para la España rural
La presidenta de la Junta Vecinal, Rosa María Quintanilla, y los representantes de UPL han dirigido sus reproches tanto al Gobierno central como a la Junta de Castilla y León y a las administraciones locales. A su juicio, la falta de coordinación entre instituciones y la ausencia de medidas contundentes explican que el problema siga sin resolverse.
Desde la formación leonesista consideran que esta situación pone en cuestión las políticas oficiales de apoyo al medio rural. Frente a los discursos sobre la lucha contra la despoblación, señalan que realidades como la de San Martín de la Cueza demuestran que, en la práctica, muchos pueblos siguen topándose con “carreras de obstáculos” para poder vivir con servicios básicos garantizados.
“Nos vacían”, ha lamentado en varias ocasiones Quintanilla, resumiendo con esa expresión el malestar de los vecinos. En su opinión, dejar a una localidad durante semanas sin telefonía en pleno siglo XXI es comparable a negar una carretera o cortar un acceso esencial, algo que nadie admitiría como normal en una sociedad moderna.
UPL insiste en que las telecomunicaciones deberían considerarse una infraestructura básica, tan necesaria como el transporte o el suministro eléctrico. Sin embargo, consideran que la realidad demuestra que, en muchos ámbitos rurales, se siguen tratando como un servicio secundario, sujeto a criterios estrictamente comerciales.
Ante este escenario, la formación leonesista reclama que se asuman responsabilidades y se concreten actuaciones: inversiones específicas en la mejora de la red, planes de contingencia para evitar largas incomunicaciones y mecanismos de control que obliguen a las compañías a responder con mayor agilidad cuando se producen incidencias graves.
Exigencia de compensaciones y de una solución definitiva
Además de pedir mejoras técnicas, la Junta Vecinal y UPL exigen que se reconozca el perjuicio económico y personal que sufren los habitantes de San Martín de la Cueza cada vez que la telefonía deja de funcionar. Señalan que, a día de hoy, los usuarios no reciben compensaciones proporcionales a los periodos sin servicio.
Para los vecinos, no se trata solo de una cuestión de molestia, sino de un daño real que afecta a su capacidad para trabajar, cuidar de su salud, relacionarse con familiares y gestionar su día a día. Cada jornada sin comunicaciones supone pérdidas, desplazamientos innecesarios y una sensación de inseguridad que va calando en la población.
UPL y la presidenta de la Junta Vecinal reclaman que las administraciones establezcan mecanismos claros de indemnización y garantías mínimas de calidad del servicio en zonas rurales, de forma que los operadores tengan incentivos para mantener infraestructuras en condiciones adecuadas y para corregir con rapidez los fallos.
La petición central, no obstante, es la misma que la vecindad lleva repitiendo desde hace años: que se adopte una solución definitiva que garantice unas telecomunicaciones dignas, acordes a las necesidades actuales y comparables a las de cualquier otro punto de España o de la Unión Europea.
En San Martín de la Cueza la sensación es que el futuro del pueblo está estrechamente ligado a esa mejora en la conectividad. Muchos vecinos sostienen que, mientras no exista un servicio estable de telefonía e internet, será muy difícil atraer nuevos residentes, facilitar el teletrabajo o consolidar proyectos económicos que permitan mantener vida en la localidad.
La situación que atraviesa San Martín de la Cueza evidencia hasta qué punto la falta de servicio de telefonía puede condicionar la supervivencia de un pueblo. Entre averías recurrentes, una antena envejecida y la ausencia de fibra óptica, sus vecinos viven pendientes de si hoy habrá línea o no, mientras reclaman que las telecomunicaciones se tomen en serio como un derecho básico para fijar población y garantizar oportunidades en el medio rural leonés.