- El progreso real en Mewgenics se basa en combinar runs eficientes, rutas difíciles y retiradas a tiempo para conservar gatos con gran potencial genético.
- La crianza y las estadísticas base (especialmente la velocidad y las buenas mutaciones) son el núcleo del poder a largo plazo, por encima de las habilidades puntuales.
- Las mejoras Mewgenics obtenidas al entregar gatos a NPC son permanentes y deben priorizarse en orden: inventario, casa, tienda y luego según tu estilo de juego.
- Dominar el combate pasa por usar la información (rango enemigo), el posicionamiento y la gestión de maná para evitar peleas largas sin sustain y muertes irreversibles.
Si acabas de engancharte a Mewgenics y sientes que el juego te está pasando por encima, no estás solo: las primeras horas pueden ser bastante duras en los roguelikes si no entiendes bien cómo se conectan el combate, la crianza y las mejoras permanentes. Es muy fácil lanzarse a hacer runs largas, perder gatos que valían oro y quedarte con la sensación de que no avanzas nada.
En esta guía vas a encontrar una explicación a fondo de cómo enfocar tu estrategia global en Mewgenics: qué priorizar al principio, cómo progresar por las zonas difíciles, cuándo retirarte, cómo usar la crianza de forma inteligente y qué mejoras de NPC desbloquear primero. Todo ello con consejos prácticos para que dejes de malgastar gatos buenos y empieces a construir una dinastía felina verdaderamente rota.
Primeras horas en Mewgenics: ritmo de progreso y gestión de runs
Una de las dudas más habituales es si conviene forzar runs largas para avanzar rápido por las zonas o tomárselo con calma y encadenar partidas cortas. Si, por ejemplo, ya has pasado por alcantarillas, cuevas y depósito de chatarra, y acabas de desbloquear el cementerio, es muy normal que notes un salto de dificultad bastante bruto.
El cementerio es una de esas áreas donde la curva de dificultad se dispara y los jefes pueden destrozarte a poco que hayas ido justo de mejoras. Si apenas tienes desbloqueos de donaciones de gatos (por ejemplo, solo Tink para ver estadísticas base) y casi no has invertido en NPC, es fácil que estés “esprintando” demasiado el contenido.
En estas situaciones suele ser mejor bajar el ritmo y centrarte en runs algo más cortas pero más eficientes. En lugar de intentar encajar siempre el camino más duro hasta el final, combina rutas medias con rutas difíciles para:
- Acumular objetos decentes sin arriesgar gatos clave.
- Ir sumando requisitos para las mejoras de NPC (inventario, casa, tienda, etc.).
- Conseguir gatos con buenas estadísticas base para la crianza, aunque no lleguen al jefe final de la zona.
Si ya llevas unas cuantas partidas (por ejemplo, cuatro runs con tres victorias y una derrota tonta contra la rata radical por mala suerte), lo más probable es que tu limitación ahora no sea tu habilidad en combate, sino la falta de mejoras permanentes y de una buena base genética en tus gatos.
Acto 1: cómo sentar las bases de una partida sólida
El primer acto es muchísimo más importante de lo que parece, porque todo lo que hagas aquí condiciona la potencia de tus generaciones futuras de gatos. No es simplemente un prólogo: es el momento de construir cimientos.
Tu prioridad en este tramo debería ser acumular buenos objetos, desbloquear mejoras clave de la casa y, sobre todo, conseguir el alijo de objetos. Esta mejora es una auténtica piedra angular del juego porque te permite conservar y rotar equipamiento potente entre runs, lo que multiplica la fuerza de tus equipos a medio plazo.
Siempre que tengas la opción, intenta elegir los caminos difíciles dentro de lo razonable. Es cierto que implican más riesgo, pero la recompensa compensa con creces:
- Más experiencia para tus gatos, lo que se traduce en más niveles y estadísticas.
- Mayor cantidad de oro, básico para comprar muebles, collares y otras mejoras.
- Probabilidad superior de encontrar muebles potentes, que mejoran tu casa y, con ello, la crianza.
Aun así, hay un punto clave que mucha gente pasa por alto: no tengas miedo en absoluto de retirarte antes de tiempo si ves que una run va a acabar mal o que el gato que llevas es demasiado valioso para arriesgarlo. Guardar un gato con estadísticas base muy jugosas solo para cría suele ser mejor negocio que perderlo en una partida mediocre.
Imagina que llevas un gato muy rápido, con buenas mutaciones o stats equilibradas, y llegas a una zona nueva en la que todo se está torciendo: retírate, retíralo a casa y úsalo como pilar genético para tu linaje. A largo plazo, esa decisión te dará mucho más poder que un par de salas extra exploradas.
La crianza: el auténtico corazón del progreso en Mewgenics
Si hay un sistema que de verdad marca la diferencia en este juego es la crianza. Muchos jugadores novatos se obsesionan con las habilidades o con builds “locas”, cuando en realidad lo que de verdad escala tu cuenta son las estadísticas base y los genes que transmiten tus gatos.
Los gatitos heredan stats básicas, mutaciones y modificadores genéticos de sus progenitores. Un padre mediocre por muy bien equipado que vaya no va a dar lugar a una descendencia top. En cambio, un gato con bases sobresalientes y mutaciones fuertes puede dar pie a generaciones cada vez más destructivas.
Para que esto funcione de verdad necesitas una habitación de cría bien montada, con muebles que aporten estimulación, comodidad y bonificaciones al proceso. Cuanto mejor equipada esté la sala, mejores serán los gatitos que obtendrás en promedio.
La comodidad no tiene por qué ser perfecta desde el principio, pero deberías ir elevándola de manera constante a medida que avanzas. Piensa que cada punto extra de calidad en la habitación se traduce en pequeños empujones a las generaciones futuras.
Dentro de todo este sistema, las mutaciones son oro puro. Una buena mutación puede disparar la calidad de una línea sanguínea y cambiarte por completo la manera de jugar. No solo busques estadísticas altas: persigue mutaciones útiles, guárdalas y crúzalas con cabeza; en juegos con habilidades desequilibradas es clave entender los poderes rotos y desbalance para no arruinar una línea genética.
Por otro lado, es muy importante que evites caer en la endogamia sin control. Cruzar gatos emparentados de forma reiterada termina por debilitar las estadísticas, y eso a largo plazo te pasa factura. Aquí es donde los gatos callejeros entran en juego: son perfectos para introducir sangre nueva y sanear la genética, sobre todo en las fases tempranas de tu cuenta.
Qué estadísticas priorizar al elegir y criar gatos
Seleccionar bien qué gatos te quedas y cuáles sacrificas es una de las decisiones estratégicas más importantes. Un buen ojo para las estadísticas base puede ahorrarte dolor de cabeza en combate y muchas horas de farmeo.
En la mayoría de composiciones, una de las stats más determinantes es la velocidad. Actuar antes que el enemigo tiene un impacto enorme: si tu gato pega o controla primero, muchas veces el combate se decide antes de que el rival pueda reaccionar. Esto es especialmente evidente contra enemigos peligrosos o jefes con golpes demoledores.
Además de la velocidad, fíjate siempre en el equilibrio entre aguante, daño y recursos de maná. Un gato que pega muy fuerte pero no aguanta dos golpes no suele sobrevivir lo suficiente como para brillar, mientras que un tanque sin pegada puede alargar peleas innecesariamente y exponerte a errores.
Cuando empieces a criar, reserva un hueco en tu casa para gatos “fundadores” con stats increíbles, aunque todavía no encajen en el equipo perfecto. Su función principal será transmitir esas bases a futuras generaciones, que sí formarán la columna vertebral de tus runs más avanzadas.
Clases y roles recomendados para las primeras partidas
Aunque el juego es muy flexible y admite muchas combinaciones, sí que hay roles que facilitan bastante la vida en las primeras horas. No existe una única “mejor” composición, pero tener claro qué buscas en cada puesto ayuda mucho.
En general, te interesa contar con un equipo donde cada gato tenga un rol claro: alguien que aguante golpes, alguien que reparta daño constante, y si es posible, alguna opción de control o apoyo. Con buenas estadísticas y equipamiento decente, casi cualquier combinación de clases puede funcionar, pero hay sinergias que suavizan la experiencia de aprendizaje.
Para tus primeras runs, procura que al menos uno de tus gatos pueda ocuparse de la supervivencia del grupo (curaciones, armadura, mitigación) o, en su defecto, eliminar amenazas rápidamente. Mewgenics castiga mucho las peleas largas sin capacidad de sustain, por lo que no puedes depender solo de “ir pegando y ya está”.
A medida que desbloquees más clases y entiendas mejor cómo escalan sus habilidades con las estadísticas, podrás permitirte configuraciones más específicas o arriesgadas. Pero al comienzo, la prioridad es la estabilidad y la capacidad de reaccionar ante imprevistos.
Cómo enfocar los combates: posicionamiento, información y maná
El combate en Mewgenics no está pensado para ir a lo loco. Cada enfrentamiento es prácticamente un pequeño puzle donde la información y el posicionamiento valen tanto o más que tus números. Si juegas como si fuera un RPG de machacar botones, te vas a estrellar una y otra vez.
Antes de actuar, acostúmbrate a hacer clic derecho sobre los enemigos para ver su rango de movimiento y ataque. Saber hasta dónde pueden llegar en su turno te permite colocar a tus gatos fuera de peligro, forzarles rutas poco eficientes o preparar emboscadas.
También es muy recomendable activar la vista táctica al inicio de cada combate. Algunos enemigos o elementos del escenario pasan desapercibidos a simple vista, y un despiste tonto puede costarte un gato entero por no haber visto una amenaza escondida.
El posicionamiento es probablemente el factor más crítico del sistema: evita terminar tu turno con la espalda de un gato orientada hacia un enemigo, porque recibirás daño extra. Del mismo modo, colócate de forma que aproveches el terreno:
- Los obstáculos pueden bloquear ataques a distancia y servirte de cobertura.
- La hierba alta aumenta la probabilidad de que fallen golpes dirigidos hacia ese gato.
- Ciertos elementos del escenario pueden desencadenar daño adicional, recursos o efectos especiales a tu favor.
Otra pieza clave es la gestión del maná. En Mewgenics, la Inteligencia determina cuánto maná recuperas por turno, mientras que el Carisma fija tu maná inicial y el máximo que puedes acumular. Si quieres tirar una habilidad concreta una y otra vez, necesitas que tu gato genere suficiente maná cada ronda para mantener ese ritmo.
Sin esta planificación, te encontrarás con builds teóricamente potentes, pero que se quedan secos de maná justo cuando más lo necesitas. Ajusta tus expectativas de uso de habilidades a los stats de tus gatos y al equipamiento que llevas encima.
Por último, plantéate siempre cómo vas a sobrevivir en combates prolongados: curaciones, mitigación de daño o burst suficiente para borrar amenazas antes de que escalen. Las peleas largas sin una fuente estable de sustain suelen terminar mal, especialmente en rutas difíciles y zonas avanzadas.
Mejoras Mewgenics: el verdadero motor del progreso permanente
Más allá de las runs y la crianza, el otro gran eje de progreso en Mewgenics son las llamadas mejoras Mewgenics, que se desbloquean entregando gatos a distintos NPC. Esta mecánica recuerda al enfoque de otras comunidades y a la hoja de ruta de Hytale en cuanto a cómo las decisiones a largo plazo cambian la experiencia de juego.
Estas mejoras tienen varias características muy particulares: son permanentes, no se compran con dinero, exigen sacrificar gatos de forma definitiva y suelen requerir entregas acumulativas (por ejemplo, gatos en lotes de cierto tipo). Por eso, cada decisión importa.
Si te precipitas y entregas a un gato demasiado fuerte sin haberlo explotado en combate o sin pensar la cría, puedes hacerte un roto a corto plazo. Lo ideal es buscar un equilibrio entre no encariñarte demasiado con cada gato y, a la vez, no tirar por la borda recursos preciosos.
La clave de este sistema es entender que las mejoras afectan a todas tus partidas futuras. El orden en el que las desbloquees cambia por completo el ritmo del juego: ampliar inventario muy pronto, por ejemplo, te permite llevarte muchos más objetos en cada run y eso hace que tus siguientes runs sean más cómodas y rentables.
Requisitos de cada NPC y qué aporta cada mejora
Actualmente hay ocho NPC principales que ofrecen mejoras Mewgenics permanentes. Cada uno pide un tipo de gato distinto o un criterio concreto, así que conviene conocerlos todos para planificar entregas.
Butch – Ampliación de inventario
Butch te pide gatos que hayan llegado a nuevas zonas, en lotes de 20. A cambio, aumenta el espacio de tu inventario. Esta mejora es especialmente valiosa al principio porque el inventario se llena con muchísima rapidez mientras exploras y da mucha rabia dejar objetos buenos atrás.
Frank – Extensión de la casa
Frank exige gatos retirados de la aventura. Al entregárselos, te recompensa con nuevas habitaciones y, en definitiva, más espacio en casa. Esto se traduce en poder tener más gatos activos y, por tanto, acelerar tanto la crianza como las entregas futuras a otros NPC.
Tracy – Desbloqueos de tienda
Tracy se centra en gatos de 5 años o más. Si cumples con sus requisitos, irás abriendo acceso a collares, muebles especiales y mejoras relacionadas con el almacenamiento. Estas mejoras mejoran la calidad de vida general de tu base.
Dr. Beanies – Misiones de invención
Al Dr. Beanies le interesan gatos con mutaciones o trastornos, normalmente en lotes de 5. La recompensa es poder tener hasta cinco misiones secundarias de invención activas, que añaden variedad al juego y aprovechan esos gatos que quizá no encajarían bien en combate.
Baby Jack – Opciones de mobiliario
Baby Jack pide gatos heridos. A cambio, desbloquea nuevas posibilidades de muebles. Esta rama es especialmente atractiva si enfocas tu estilo de juego al combate agresivo y quieres mejorar tu casa para apoyar esa estrategia.
Tink – Información avanzada de rasgos
Tink se alimenta de gatitos criados. Al entregárselos obtienes información genética detallada sobre tus gatos y sus rasgos. Para quienes quieran exprimir la crianza al máximo y optimizar linajes, esta mejora es prácticamente obligatoria.
Steven – Progresión de exploración
Steven se centra en gatos que hayan completado zonas. Sus recompensas refuerzan la exploración, dando beneficios adicionales durante tus expediciones y facilitando avanzar por el mapa a largo plazo.
Mystery Man – Recuperación de objetos
El Hombre Misterioso aparece ligado a las muertes de tus gatos. Al cumplir sus requisitos, te permite recuperar objetos que habías perdido en esas muertes, lo que mitiga bastante los errores graves o las derrotas imprevistas en combate.
Combinando todos ellos, obtienes un sistema de progreso permanente que se va entrelazando con tus decisiones de combate, cría y gestión de la casa. Saber qué pide cada NPC te ayuda a decidir qué gatos conservar, cuáles retirar y cuáles sacrificar por una mejora clave.
Orden recomendado para priorizar las mejoras Mewgenics
No todas las mejoras pesan lo mismo en las primeras horas de juego. Si quieres notar un salto real de comodidad y poder, la ruta más eficiente suele pasar por priorizar algunas mejoras concretas y luego adaptarte a tu estilo.
El orden general recomendado para empezar sería:
1. Inventario (Butch)
Ganar espacio de inventario cuanto antes te permite salir de expedición sin ir continuamente al límite de huecos. Podrás traerte más objetos, conservar equipo situacional y, en definitiva, sobrevivir y progresar con menos frustración.
2. Casa (Frank)
Después del inventario, ampliar la casa con Frank suele ser la siguiente gran prioridad. Más habitaciones y más capacidad de gatos implican más posibilidades de cría, más entregas a NPC y más margen para experimentar con builds distintas.
3. Tienda (Tracy)
Una vez tienes algo de aire con inventario y casa, merece la pena mirar a Tracy. Sus desbloqueos de tienda te dan collares y muebles interesantes, además de mejoras de almacenamiento que hacen tu día a día en la base mucho más llevadero.
A partir de ahí, el orden ideal depende bastante de tu manera de jugar:
- Si te gusta un estilo de combate muy agresivo, tiene sentido priorizar a Baby Jack (muebles orientados a combate) y Mystery Man (para recuperar objetos tras muertes duras).
- Si quieres centrarte en una crianza muy afinada, lo mejor es ir a por Tink (información genética) y seguir ampliando Frank para tener más huecos en casa.
- Si lo tuyo es explorar sin parar, combina Butch (inventario) con Steven (beneficios de exploración) para sacar el máximo de cada run.
En cualquier caso, ten presente que las mejoras se retroalimentan: más inventario te da más recursos, que ayudan a que tus gatos sobrevivan, que luego se pueden retirar para Frank, que a su vez te da más espacio para criar y entregar a otros NPC. La gracia está en no encallarte en uno solo, sino en avanzar en paralelo de forma razonable.
Cuando planificas desde el principio qué tipo de gatos vas a destinar a cada NPC (combatientes retirados, mutados, veteranos, heridos, criados…), logras completar el árbol de mejoras de forma mucho más fluida y sin tener la sensación de que estás tirando tu progreso por la borda.
Tras interiorizar todos estos sistemas —ritmo de runs, elección de rutas difíciles, retirada inteligente, crianza orientada a stats y mutaciones, priorización de mejoras de NPC y lectura táctica de los combates—, Mewgenics deja de ser un juego de “mala suerte” y se convierte en un sandbox de estrategia en el que cada decisión tiene impacto real a largo plazo. Cuando empiezas a ver cómo tus linajes de gatos se vuelven cada vez más absurdamente fuertes y tus runs avanzan con una seguridad que antes parecía imposible, es cuando de verdad se nota que toda esta planificación merece la pena.
