- PlayStation confirma el cierre de Bluepoint Games tras una revisión interna de negocio
- Alrededor de 70 empleados perderán su trabajo cuando el estudio eche el cierre en marzo
- Bluepoint deja un legado de remakes y remasterizaciones como Demon's Souls y Shadow of the Colossus
- El cierre se enmarca en un contexto de costes crecientes, proyectos cancelados y reordenación de estudios de Sony
PlayStation ha decidido cerrar Bluepoint Games, uno de sus estudios más reconocidos por la calidad de sus remakes, poniendo punto final a casi dos décadas de trayectoria y a cinco años bajo el paraguas de Sony Interactive Entertainment. La medida se materializará el próximo mes de marzo y supondrá un golpe importante para la estructura de desarrollo de la compañía.
Según la información adelantada por Bloomberg y confirmada por varios medios especializados europeos, alrededor de 70 desarrolladores perderán su empleo como consecuencia directa del cierre. Sony justifica la decisión en una revisión interna de su negocio y en un contexto industrial cada vez más exigente para la producción de grandes videojuegos, también con impacto en el mercado europeo y español, donde las obras de Bluepoint gozaban de gran popularidad.
Una decisión tras una “revisión empresarial” y un sector en tensión
La compañía japonesa ha explicado que el cierre de Bluepoint responde a “una reciente revisión empresarial” y a un entorno de desarrollo mucho más complicado que hace unos años. En un mensaje remitido a la plantilla de Sony Interactive Entertainment, Hermen Hulst, máximo responsable del grupo de estudios de PlayStation, detalla que el aumento de los costes, la ralentización del crecimiento del sector y los cambios en los hábitos de los jugadores están dificultando sostener algunos proyectos a largo plazo.
Hulst subraya que la industria del videojuego atraviesa un momento delicado, en el que las producciones de gran presupuesto requieren inversiones cada vez mayores, mientras el margen de error se reduce. Esta combinación, sumada a las presiones económicas generales, ha llevado a Sony a reevaluar qué equipos y proyectos encajan en su hoja de ruta de cara a los próximos años.
En ese mismo mensaje interno, el directivo insiste en que la clausura de Bluepoint no se ha decidido a la ligera. Agradece expresamente la aportación del estudio y habla de su “creatividad, artesanía y compromiso con la calidad”. Además, asegura que, siempre que sea posible, se intentará recolocar a parte de los profesionales afectados en otros equipos de la red global de PlayStation Studios, aunque de momento no se han concretado plazas ni destinos.
La decisión llega, además, en un momento en el que Sony ha presentado previsiones financieras al alza, con un ligero incremento de ingresos y beneficios en su división de videojuegos y un crecimiento interanual notable a nivel de grupo. Este contraste entre resultados económicos positivos y recortes en sus estudios vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la sostenibilidad del modelo de superproducciones que domina el mercado de consolas, muy presente también en las conversaciones de la comunidad en España y el resto de Europa.
Bluepoint Games: del estudio de ports a referente de remakes de culto
Fundado en 2006 en Austin (Texas) por Andy O’Neil y Marco Thrush, antiguos miembros de Retro Studios, Bluepoint Games se convirtió con el tiempo en un especialista en remasterizaciones y remakes para PlayStation. Tras su primer trabajo original, Blast Factor, el estudio se centró en actualizar clásicos clave del catálogo de consolas de Sony.
A lo largo de casi veinte años, el equipo firmó recopilaciones y versiones remasterizadas como God of War Collection, Metal Gear Solid HD Collection, The Ico & Shadow of the Colossus Collection y Uncharted: The Nathan Drake Collection. Estas colecciones contribuyeron a acercar grandes sagas al público europeo que se estrenaba en PlayStation 3 y posteriormente en PlayStation 4, facilitando que muchos jugadores en España y otros países pudieran recuperar títulos de épocas anteriores con una presentación más moderna.
El salto definitivo de notoriedad se produjo con el remake de Shadow of the Colossus para PS4, lanzado en 2018. La nueva versión del clásico de Fumito Ueda fue muy bien recibida tanto por crítica como por usuarios en todo el mundo, también en el mercado español, donde se convirtió en una referencia habitual cuando se hablaba de cómo realizar una actualización respetuosa con la obra original pero técnicamente ambiciosa.
Su proyecto más destacado, y a la postre el que terminó consolidando la relación con Sony, fue el remake de Demon’s Souls para PlayStation 5, disponible desde el lanzamiento de la consola en 2020. El trabajo de Bluepoint fue clave para que PS5 se estrenara en Europa con un título visualmente puntero que, además, rescataba uno de los juegos más influyentes de los últimos años. El éxito del proyecto reforzó la imagen del estudio como un valor seguro para revisar grandes clásicos.
En paralelo a estos trabajos, el equipo también colaboró en ports y adaptaciones de otros proyectos como Titanfall, PlayStation All-Stars Battle Royale o Flower, demostrando una versatilidad técnica que lo convirtió en un socio recurrente dentro del ecosistema PlayStation. En España, su nombre se asociaba casi automáticamente a remakes “de confianza” entre los aficionados más atentos a la escena.
Adquisición por Sony, apuesta por contenido propio y un juego como servicio cancelado
La larga colaboración entre ambas partes desembocó en que Sony adquiriera oficialmente Bluepoint Games en 2021, integrándolo en la estructura de PlayStation Studios. Desde entonces, el estudio funcionó no solo como responsable de sus propios proyectos, sino también como equipo de apoyo en desarrollos de primer nivel.
Tras el lanzamiento de Demon’s Souls, Bluepoint prestó asistencia en God of War Ragnarök, uno de los títulos clave de la generación actual y de enorme impacto comercial y mediático en Europa. Al mismo tiempo, el equipo empezó a trabajar en nuevas ideas con vistas a dejar atrás la etiqueta de estudio exclusivamente centrado en remakes.
Según distintas informaciones, entre ellas varios reportes de Bloomberg, la apuesta principal pasó a ser un juego como servicio ambientado en el universo de God of War. El proyecto, concebido para formar parte de la estrategia de Sony de expandirse en el segmento de los títulos multijugador y de larga duración, habría contado con una parte significativa de los recursos del estudio durante los últimos años.
Sin embargo, ese juego como servicio fue cancelado en enero de 2025, en paralelo a la anulación de un proyecto similar en Bend Studio, responsables de Days Gone. Desde ese momento, el futuro de Bluepoint quedó en el aire, y a lo largo de 2025 el equipo habría estado presentando nuevas propuestas a la dirección de PlayStation sin llegar a poner en marcha oficialmente un desarrollo a gran escala.
Varios portavoces de Sony han señalado que la evaluación del “modelo de negocio” y la viabilidad de estos proyectos fue determinante a la hora de decidir el cierre. En la práctica, el final del juego como servicio y la ausencia de un nuevo título aprobado han dejado al estudio sin un rumbo claro, lo que ha facilitado que la revisión interna se saldase con su desaparición.
Impacto del cierre, plantilla afectada y contexto de reestructuración en PlayStation
El anuncio indica que aproximadamente setenta personas se verán directamente afectadas por la clausura de Bluepoint. Aunque Sony afirma que intentará recolocar a algunos de estos profesionales dentro de otros equipos, por ahora no se ha detallado cuántos puestos alternativos se podrán ofrecer ni en qué estudios concretos, lo que genera incertidumbre entre los trabajadores.
Bluepoint se suma así a una serie de cierres recientes dentro del entorno de PlayStation Studios. En los últimos años han echado el candado otros equipos como Firesprite, Neon Koi o Firewalk Studios, reformas que se enmarcan en un movimiento más amplio de contención de costes y redefinición de prioridades en la división de juegos de Sony.
Este proceso de reestructuración ha despertado preocupación sobre el futuro de otros estudios, especialmente Bend Studio, que también vio cancelado un proyecto como servicio y sobre el que no se han dado detalles claros de nuevos desarrollos. Entre la comunidad europea y española se multiplican las dudas sobre hasta qué punto Sony mantendrá su actual número de equipos internos o si seguirán produciéndose recortes y reorientaciones.
La noticia llega en un momento en el que, por otro lado, PlayStation presume de una “hoja de ruta robusta” para los próximos ejercicios fiscales, con lanzamientos previstos que, según Hulst, refuerzan la apuesta por experiencias narrativas y producciones de gran escala. El cierre de Bluepoint, no obstante, deja la sensación de que incluso estudios con un historial de éxitos contrastados no están a salvo de los ajustes corporativos.
Para muchos jugadores en España y en el resto de Europa, la desaparición de Bluepoint significa perder a uno de los equipos que mejor entendía cómo actualizar un clásico sin traicionar su esencia. Sus remakes de Demon’s Souls y Shadow of the Colossus se han convertido en referencias constantes cuando se habla de conservación del legado del videojuego en consolas, un debate especialmente vivo en una región donde el formato físico pierde terreno frente al digital.
Un legado de remakes que marcó una forma de entender el catálogo de PlayStation
Más allá de las cifras y los informes internos, el rastro que deja Bluepoint Games en el catálogo de PlayStation es difícil de ignorar. Sus trabajos han permitido que generaciones nuevas se acerquen a títulos que, de otro modo, habrían quedado anclados en consolas ya descatalogadas o con acceso cada vez más limitado en Europa.
Las colecciones de God of War, Metal Gear Solid y Uncharted, junto con las remasterizaciones de Gravity Rush o las revisiones de Ico y Shadow of the Colossus, ayudaron a reforzar el mensaje de que el ecosistema PlayStation cuida de su historia. Esta idea ha sido especialmente relevante en países como España, donde gran parte del público se mantiene fiel a la marca desde la primera PlayStation y valora la posibilidad de revisitar clásicos en mejores condiciones técnicas.
En el caso de Demon’s Souls, el remake de PlayStation 5 se convirtió en una tarjeta de presentación tecnológica para la nueva generación. La obra sirvió para mostrar lo que podía rendir el hardware de la consola en cuanto a iluminación, detalle de escenarios o tiempos de carga, al tiempo que devolvía a la actualidad un título que fue la semilla de la popularidad masiva del género soulslike en Europa.
El cierre de Bluepoint plantea interrogantes sobre qué papel jugarán las remasterizaciones y remakes en la estrategia futura de Sony. Aunque otros equipos internos y socios externos pueden asumir trabajos de este tipo, el listón de calidad que dejaba el estudio de Austin era muy alto, y su ausencia puede notarse en la manera en que se planifiquen proyectos de puesta al día de grandes franquicias en los próximos años.
En definitiva, la clausura de Bluepoint Games simboliza las tensiones actuales de la industria del videojuego: un sector que sigue generando ingresos elevados, también en Europa, pero donde las decisiones de negocio pueden llevar a la desaparición de estudios con trayectoria impecable. A pesar de la promesa de recolocar a parte de la plantilla y de la insistencia de Sony en que su rumbo creativo se mantiene firme, muchos jugadores europeos se quedan con la sensación de haber perdido a uno de los equipos que mejor cuidaban el legado de PlayStation.