- Las series Galaxy S, Galaxy Z, Galaxy A, Galaxy M y Galaxy Note cubren desde la gama de entrada hasta la más alta, con perfiles muy distintos de usuario.
- Pantalla AMOLED/Dynamic AMOLED, procesador (Snapdragon o Exynos), memoria RAM y batería son las características técnicas que más influyen en la experiencia diaria.
- Los modelos Ultra, Fold y Flip concentran lo último en cámaras, IA y productividad, mientras que la gama Galaxy A y M prioriza relación calidad-precio y autonomía.
- Además del hardware, es clave valorar el soporte de actualizaciones, funciones como One UI y Samsung DeX, y la gestión de privacidad y seguridad de los datos.
Si estás buscando un nuevo móvil Samsung y te pierdes entre tantas series, modelos y siglas, tranquilo: no eres el único. La marca coreana tiene uno de los catálogos de modelos más amplios del mercado y, si no tienes claras las características clave de los móviles Samsung, es fácil volverse loco comparando fichas técnicas.
En esta guía vamos a desgranar, con calma y sin tecnicismos innecesarios, qué ofrece cada gama (Galaxy S, Galaxy Z, Galaxy A, Galaxy M y los veteranos Galaxy Note), qué debes mirar antes de comprar y cómo encajan modelos tan potentes como el Galaxy S25, S25 Ultra, S24 Ultra o los plegables Z Fold y Z Flip con opciones más asequibles como los Galaxy A y M. La idea es que al terminar tengas clarísimo qué Samsung encaja contigo y qué especificaciones importan de verdad.
Series y gamas de móviles Samsung Galaxy
Samsung organiza su catálogo en varias familias que se diferencian tanto por precio como por tipo de usuario al que apuntan, y entender bien estas series es la base para elegir el smartphone Samsung Galaxy que más te conviene.
La gama más alta está formada por la serie Galaxy S y los plegables Galaxy Z, donde la marca concentra todo lo último en procesadores, cámaras, pantallas y funciones de inteligencia artificial. Son los móviles pensados para quienes quieren lo mejor sin mirar demasiado el presupuesto.
Por debajo encontramos la serie Galaxy A, que reúne la gama media de Samsung: móviles muy equilibrados, con buena pantalla, batería generosa y cámaras solventes, pero con un precio bastante más ajustado que los S o los Z. Dentro de esta familia hay modelos muy populares como los Galaxy A56 5G, A55, A54 o A35.
La serie Galaxy M se orienta a usuarios que priorizan precio y autonomía, con baterías grandes y prestaciones suficientes para el día a día. Aquí destacan equipos como los Galaxy M22, M32 o M52 5G, que sin ser los más avanzados cumplen sobradamente para redes sociales, mensajería y contenido multimedia.
Además, siguen estando presentes los veteranos Galaxy Note (como Note20 y Note20 Ultra), que marcaron un antes y un después con el uso del S Pen y que hoy siguen siendo interesantes para quien busca productividad y no necesita lo último de lo último.
Qué tener en cuenta antes de elegir un móvil Samsung
Antes de lanzarte a por un modelo concreto, conviene aterrizar una serie de criterios básicos. Valorar bien estas características comunes a los móviles Samsung te evitará gastar de más o quedarte corto.
El primer filtro es siempre el presupuesto disponible. Si quieres lo máximo en cámaras, pantalla, IA y extras como el S Pen, la referencia son los Galaxy S25 Ultra, S24 Ultra o los plegables Galaxy Z Fold y Z Flip. Si buscas equilibrio entre precio y prestaciones, la serie Galaxy S “normal” (S25, S25+, S24, S24+) y la gama media Galaxy A (A56 5G, A54, A35, A14…) ofrecen un punto intermedio muy sensato.
También debes tener muy claro el uso principal que le vas a dar al teléfono. Si priorizas la fotografía avanzada y el vídeo, lo ideal son los modelos Ultra de la serie S o los plegables de mayor nivel, que integran sensores de alta resolución (hasta 200 MP), teleobjetivos con zoom óptico y una fuerte capa de procesado con IA para mejorar las tomas.
Cuando el objetivo es la productividad, los móviles compatibles con S Pen y con Samsung DeX (como algunos Galaxy S Ultra y los Note) marcan la diferencia: permiten tomar notas a mano, dibujar con precisión y conectar el móvil a un monitor o televisor para trabajar en un entorno tipo escritorio.
Si lo que te importa es el entretenimiento, es clave que el dispositivo disponga de pantalla AMOLED o Dynamic AMOLED de alto refresco, buen sonido y batería de gran capacidad. Aquí encajan tanto los Galaxy S y Z como muchos Galaxy A de gama media con paneles de 6,4 a 6,7 pulgadas y 90/120 Hz.
Pantalla: tecnología, tamaño, resolución y brillo
La pantalla es uno de los puntos más diferenciales de Samsung, y conviene tener claras las siglas para no liarse porque la mayoría de sus móviles integran paneles AMOLED o Dynamic AMOLED, muy superiores a los LCD en contraste y color.
En la gama alta, los Galaxy S24 Ultra, S24+, S24, S23 Ultra, S22 Ultra y los plegables Z Fold y Z Flip montan pantallas Dynamic AMOLED 2X con tasas de refresco de hasta 120 Hz, que se traducen en una fluidez muy notable al desplazarte por menús, redes sociales o juegos.
Los tamaños van desde los modelos más compactos como el Galaxy S25 y el Galaxy S24 con 6,1-6,2 pulgadas, pensados para quien quiere un móvil potente pero manejable, hasta diagonales de 6,7-6,8 pulgadas en los S24+ y S24 Ultra. En los Z Fold, al desplegar el panel interior te encuentras prácticamente con una tablet de 7,6 pulgadas.
La resolución de estos móviles parte de Full HD+ en los modelos más contenidos y llega a QHD+ en dispositivos como el S24 Ultra o algunos S de generaciones anteriores. Cuanta más resolución, más nitidez al ver texto, fotos o vídeos, aunque el consumo de batería también es algo mayor.
Otro dato clave es el brillo máximo, medido en nits. Para usar el móvil con comodidad a plena luz del sol conviene que el dispositivo alcance valores de al menos 1.000 nits de brillo de pico, siendo preferibles cifras cercanas o superiores a los 1.500 nits en las gamas más altas. Los últimos Galaxy S y Z están muy bien posicionados en este aspecto.
Procesador, RAM y rendimiento en móviles Samsung
El corazón del móvil lo forman el procesador y la memoria RAM, y en Samsung conviven tanto chips de Qualcomm (Snapdragon) como procesadores propios Exynos integrados en algunos mercados y modelos.
En la gama alta actual, los Galaxy S25 y S25 Ultra destacan por montar procesadores de última generación como Snapdragon 8 Elite for Galaxy, diseñados específicamente para ofrecer un rendimiento altísimo con un consumo muy contenido. Esto se nota tanto en juegos exigentes como en el uso intensivo de funciones de IA.
En generaciones previas, modelos como el Galaxy S24 Ultra combinan este enfoque con un chasis de titanio y una pantalla QHD+ de 6,8 pulgadas, mientras que en otros dispositivos la marca sigue apostando por procesadores Exynos avanzados, pensados para integrarse perfectamente con One UI y las apps propias de Samsung.
En la gama plegable, el Galaxy Z Fold5 y el Galaxy Z Flip5 llegan con Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy o Snapdragon 8+ Gen 1 según el modelo, lo que garantiza potencia de sobra tanto con la pantalla externa como con la interna, incluso cuando estás con varias ventanas abiertas en paralelo.
En la gama media Galaxy A y la serie Galaxy M, el rendimiento se apoya en procesadores como Exynos 1380 o chips de gama media de Qualcomm y MediaTek, suficientes para redes sociales, vídeo en streaming, navegación web y la mayoría de juegos casuales, aunque sin el extra de potencia de un S25 o S24 Ultra.
La cantidad de RAM es otro punto muy relevante: aunque todavía hay Samsung con 4 GB de RAM en los segmentos de entrada, lo recomendable a día de hoy es partir de 6 GB para un uso fluido, subir a 8 GB para asegurar una buena vida útil y multitarea, y llegar a 12 GB si planeas usar el móvil para apps exigentes, productividad avanzada o IA en local.
Cámaras en móviles Samsung: sensores, zoom y fotografía con IA
El apartado fotográfico es una de las grandes razones por las que mucha gente elige un Samsung. En la parte más alta del catálogo, el Galaxy S25 Ultra y el S24 Ultra apuestan por sensores principales de 200 megapíxeles, acompañados de varios teleobjetivos y cámaras ultra gran angular.
En el caso del S25 Ultra, encontramos una configuración con cámara principal de 200 MP, ultra gran angular de 50 MP y dos teleobjetivos con zoom óptico 5x y 10x, además de una cámara frontal de 12 MP con autofocus. Esta combinación permite un nivel de detalle enorme, un zoom real de largo alcance y un rendimiento muy sólido en baja luz.
Las cámaras de estos modelos se refuerzan con un potente procesado de imagen con IA capaz de mejorar fotos nocturnas, estabilizar vídeo y aplicar retoques automáticos. Este tipo de funciones se está extendiendo a toda la gama alta de Samsung, haciendo que incluso usuarios sin nociones de fotografía consigan resultados muy vistosos.
En generaciones anteriores, el S24 Ultra ya brillaba con un sistema de cámara trasera formado por un sensor principal de 200 MP, teleobjetivo periscópico de 50 MP, telefoto de 10 MP y ultra gran angular de 12 MP. Los S23 Ultra y S22 Ultra se mantienen muy vigentes gracias a sensores de 108 MP, zoom óptico y una excelente estabilización.
En la gama media Galaxy A, el enfoque es ofrecer cámaras versátiles y equilibradas. Modelos como el Galaxy A54 5G integran sensores de 50 MP, 12 MP y 5 MP en la parte trasera y una cámara frontal de 32 MP, mientras que el A35 apuesta por una triple cámara de 50 MP + 8 MP + 5 MP, más que suficiente para redes sociales y fotografía del día a día.
En dispositivos más económicos como los Galaxy A14 o Galaxy A03 Core, las resoluciones bajan algo, pero siguen ofreciéndose combinaciones con sensores principales de 50 MP o 8 MP y cámaras frontales en torno a los 5-13 MP, acompañadas de modos automáticos que facilitan mucho obtener unas fotos decentes sin complicarse.
Batería, carga rápida y autonomía real
La autonomía ha sido históricamente un punto muy cuidado en la gama media de Samsung, mientras que en los buques insignia se busca un equilibrio entre grosor del móvil, batería y potencia. Por eso verás que muchos Galaxy A y Galaxy M integran baterías de 5.000 mAh, mientras que algunos S se quedan en cifras algo más contenidas.
Un ejemplo llamativo es el Galaxy S25, que con 4.000 mAh consigue una autonomía muy buena gracias a la eficiencia de su procesador Snapdragon 8 Elite for Galaxy y a su pantalla compacta, que consume menos energía que paneles más grandes.
En la gama media, modelos como los Galaxy A54, A35, A14, A03 Core o el Galaxy M22 vuelven a apostar por baterías de 5.000 mAh combinadas con pantallas de entre 6,4 y 6,7 pulgadas, lo que suele traducirse en jornadas largas sin necesidad de pasar por el cargador, incluso con un uso intensivo de redes sociales y vídeo. Si quieres sacarle más partido a la autonomía, aquí tienes una guía para optimizar la batería en Android.
La velocidad de carga también importa. Aunque Samsung no siempre encabeza las cifras de vatios respecto a otros fabricantes asiáticos, muchos de sus móviles ofrecen carga rápida por cable suficiente para recuperar un buen porcentaje en pocos minutos, y en la gama alta se suma la carga inalámbrica e incluso la carga inversa para alimentar accesorios como auriculares.
Es fundamental revisar si el modelo elegido incluye o no cargador en la caja, porque en los últimos años varios Galaxy de gama alta se venden sin adaptador de corriente. Como mínimo deberías encontrar el cable USB-C y la herramienta de extracción de la SIM; el cargador, la funda y otros extras dependen de la política de cada país y de promociones concretas.
Almacenamiento, Samsung DeX y accesorios
El almacenamiento interno es otro factor clave, especialmente ahora que las fotos, los vídeos en alta resolución y las apps ocupan cada vez más espacio. La recomendación mínima hoy en día es optar por modelos con al menos 128 GB de memoria interna, y dar el salto a 256 GB si la diferencia de precio es asumible.
Si eres de los que graban muchos vídeos en 4K, descargan juegos pesados o guardan gran cantidad de archivos, te puede interesar un Samsung con 512 GB de almacenamiento o incluso más, algo que suele reservarse para los Galaxy S Ultra y algunas configuraciones de los plegables Z Fold y Z Flip.
Además, algunos modelos de Samsung incorporan la función Samsung DeX, que permite conectar el móvil a un monitor o televisor (vía cable o de forma inalámbrica, según el dispositivo) y trabajar en una interfaz tipo escritorio, con ventanas y barra de tareas, ideal para ofimática, navegación avanzada o multitarea.
En cuanto a accesorios, conviene tener claro qué trae exactamente la caja del móvil. Muchos dispositivos de la marca llegan sin cargador, pero incluyen el cable USB-C y el pin para la bandeja SIM. En ocasiones, según la promoción o la tienda, se pueden conseguir fundas, auriculares u otros accesorios extra.
Si te planteas un modelo compatible con S Pen (como los Galaxy S Ultra o los antiguos Note), es fundamental comprobar si el lápiz está incluido de serie o si hay que comprarlo aparte, ya que el S Pen es un elemento clave para productividad y creatividad y cambia bastante la experiencia de uso.
Sistema operativo, capa One UI y actualizaciones
Todos los móviles Samsung actuales se basan en Android, pero la experiencia está muy marcada por la capa de personalización propia de la marca, llamada One UI, que ha ido evolucionando con los años hasta convertirse en una de las interfaces más pulidas del ecosistema Android.
One UI se caracteriza por una disposición de menús cómoda para pantallas grandes, multitud de opciones de personalización y una buena integración con servicios propios como Samsung Cloud, SmartThings, Bixby o Samsung Health. En los modelos más nuevos se añaden cada vez más funciones de inteligencia artificial para edición de fotos, traducción, escritura asistida y otras tareas.
En los últimos tiempos, Samsung ha apostado fuerte por el soporte a largo plazo y se ha comprometido a ofrecer varios años de actualizaciones de sistema y parches de seguridad en buena parte de su catálogo, especialmente en la gama media y alta, lo que alarga mucho la vida útil de estos móviles. Si quieres comprobar cómo actualizar la interfaz, hay guías para actualizar One UI.
Buena muestra de ello son dispositivos como el Galaxy A17 o el Galaxy A56 5G, que presumen de hasta seis años de actualizaciones, una cifra muy competitiva dentro del mundillo Android y que da mucha tranquilidad a quien no planea cambiar de móvil cada dos años.
En modelos más antiguos, la capa One UI convive con la anterior Samsung Experience, presente en móviles lanzados entre 2016 y 2019, mientras que en los equipos actuales encontramos versiones recientes de One UI (como One UI 8 y sus posteriores revisiones), con mejoras continuas en fluidez, seguridad y funcionalidades inteligentes.
Serie Galaxy S: gama alta clásica de Samsung
La serie Galaxy S es la joya de la corona de Samsung en formato clásico. Los modelos más recientes, como Galaxy S25 Ultra, S25+, S25, S24 Ultra, S24+ y S24, representan lo mejor que la compañía ofrece en pantallas, cámaras, potencia y conectividad.
El Galaxy S25 Ultra se sitúa en lo más alto con su sistema de cámaras de 200 MP, zoom óptico de largo alcance y funciones de IA fotográfica muy avanzadas. Es el móvil ideal para quien quiere lo máximo en fotografía, pantalla grande y compatibilidad con S Pen, sin preocuparse demasiado por el precio.
El Galaxy S25+ apuesta por una diagonal algo mayor que el S25 estándar, con una gran pantalla Dynamic AMOLED 2X y batería de capacidad generosa, manteniendo un equilibrio muy interesante entre prestaciones de gama alta y precio más contenido que el Ultra.
El Galaxy S25 a secas se ha convertido en una especie de “rara avis”: un gama alta compacta de 6,2 pulgadas, con procesador Snapdragon 8 Elite for Galaxy, 12 GB de RAM y un excelente equilibrio entre potencia, cámara y autonomía. Muchos usuarios lo consideran el mejor móvil Samsung en relación calidad-precio dentro de la gama alta.
Si miramos a la generación S24, el Galaxy S24 Ultra destaca por su chasis de titanio, su pantalla AMOLED de 6,8 pulgadas QHD+, su cámara de 200 MP y sus capacidades de IA. El S24+ y el S24 comparten muchas de estas virtudes en formatos algo más compactos y con ligeras diferencias en batería y cámara.
Galaxy Z Fold y Z Flip: los plegables de Samsung
La gama de plegables de Samsung se articula en dos familias: los Galaxy Z Fold, que se abren como un libro y se convierten casi en una tablet, y los Galaxy Z Flip, tipo concha, muy compactos cuando están cerrados.
Dentro de los Fold, encontramos modelos como Galaxy Z Fold7, Z Fold6, Z Fold5, Z Fold4 y Z Fold3. Todos comparten la idea de disponer de una pantalla externa funcional y una pantalla interna de gran tamaño (7,6 pulgadas en muchas generaciones) con tecnología Dynamic AMOLED 2X y alta tasa de refresco.
El Z Fold5, por ejemplo, incorpora un Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy, 12 GB de RAM y almacenamiento de 256 GB o más, además de una cámara principal de 50 MP, ultra gran angular de 12 MP y telefoto de 10 MP, ofreciendo un rendimiento similar al de un tope de gama tradicional pero con la ventaja de la pantalla plegable.
El Z Fold4, por su parte, se ha consolidado como una opción algo más económica dentro de los plegables, con procesador Snapdragon 8+ Gen 1, 12 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento y una enorme pantalla interna Dynamic AMOLED 2X de 7,6 pulgadas, disponible en colores elegantes como verde grisáceo, negro fantasma y beige.
En el lado Flip, Samsung dispone de Galaxy Z Flip7, Z Flip7 FE, Z Flip6, Z Flip5, Z Flip4 y Z Flip3. Son móviles orientados a quien quiere algo distinto, muy portable y con un diseño llamativo, con una pantalla externa útil para notificaciones y una gran pantalla interna de 6,7 pulgadas.
El Galaxy Z Flip5 introdujo una pantalla externa más grande de 3,4 pulgadas con resolución 720 x 748 píxeles, un interior Dynamic AMOLED de 6,7 pulgadas Full HD+ a 120 Hz, procesador Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy y cámaras de 12 MP + 12 MP, además de un modo FlexCam muy cómodo para hacer fotos y vídeos sin sujetar el móvil con la mano.
Galaxy A: la gama media más popular de Samsung
La serie Galaxy A es, sin duda, la columna vertebral de las ventas de Samsung. Reúne modelos de gama media y media-alta que combinan muy buena relación calidad-precio, pantallas AMOLED grandes y baterías de 5.000 mAh en muchos casos.
Dentro de esta familia encontramos un listado muy extenso: Galaxy A56 5G, A55, A54, A53, A52s, A52, A36, A35, A34, A33, A32, A26, A25, A22, A17, A16, A15, A14, A13, A06, A05, A05s, A03 y A03 Core. Cada uno ataca un rango de precio concreto, pero todos mantienen la esencia de ofrecer buenas prestaciones a un coste contenido.
El Galaxy A54 5G destaca por su procesador Exynos 1380, 6 GB de RAM, 128 GB de almacenamiento, panel Super AMOLED de 6,4 pulgadas, batería de 5.000 mAh y cámara trasera de 50 MP + 12 MP + 5 MP más una frontal de 32 MP, lo que lo convierte en una opción muy equilibrada para quien quiere un móvil completo sin pagar lo que cuesta un gama alta.
El Galaxy A35 5G repite la fórmula con una pantalla Super AMOLED de 6,6 pulgadas, triple cámara posterior de 50 MP + 8 MP + 5 MP y batería de 5.000 mAh, ideal para quienes buscan mucha pantalla y autonomía sólida a precio más ajustado.
Si lo que buscas es gastar lo mínimo posible pero seguir contando con una experiencia razonable, el Galaxy A14 con cámara posterior de 50 MP + 5 MP + 2 MP, frontal de 13 MP, 4 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento se ha consolidado como un superventas por su excelente relación calidad-precio.
En el escalón más básico se sitúa el Galaxy A03 Core, con 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento, cámara principal de 8 MP y frontal de 5 MP, además de batería de 5.000 mAh. Es un móvil pensado para uso muy básico (llamadas, WhatsApp, navegación ligera), pero suficiente para quienes no necesitan más.
Galaxy M y Galaxy Note: autonomía y productividad
La serie Galaxy M está orientada a usuarios que priorizan tener mucha batería y buenas prestaciones a un precio atractivo. Entre los modelos más representativos encontramos Galaxy M52 5G, M51, M32, M31, M22 y M11, todos ellos con baterías grandes y pantallas generosas.
Un buen ejemplo es el Galaxy M22, que combina una pantalla Super AMOLED de 6,4 pulgadas, 4 GB de RAM, 128 GB de almacenamiento, cámara trasera de 48 MP + 8 MP + 2 MP + 2 MP y frontal de 13 MP. Es un móvil orientado a quienes quieren autonomía prolongada y buen rendimiento para uso diario sin necesidad de llegar a precios de gama S.
Por otro lado, la serie Galaxy Note, aunque ya no se renueva anualmente, sigue muy vigente gracias a modelos como Galaxy Note20 Ultra, Note20, Note10 Lite, Note10 y Note10+, que introdujeron el concepto de gran pantalla con S Pen integrado para productividad, anotaciones y dibujo.
Estos Note, junto con los Galaxy S Ultra que ya integran el lápiz, siguen siendo una referencia para quien quiere convertir el móvil en una verdadera herramienta de trabajo móvil y creatividad, especialmente combinados con Samsung DeX y accesorios como teclados y ratones Bluetooth.
En cuanto a popularidad, en los últimos años han tenido especial protagonismo en ventas dispositivos como el Galaxy A16 5G, el Galaxy A06 y el Galaxy A36, que se han convertido en algunos de los smartphones Android más vendidos del mundo por su buen equilibrio entre prestaciones y precio.
Privacidad, seguridad, cookies y protección de datos
Más allá del hardware, es importante tener en cuenta cómo gestionan las webs y tiendas que venden estos móviles la información personal. En muchos sitios verás avisos que explican que se utilizan cookies propias y de terceros para mejorar el servicio y mostrar publicidad adaptada a tus preferencias, dándote la posibilidad de aceptarlas o consultar una política de cookies detallada.
En el caso de tiendas especializadas en móviles, se suele disponer de una política de privacidad muy completa basada en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la LOPDGDD, donde se indica quién es el responsable del tratamiento, qué datos se recogen, para qué se usan y durante cuánto tiempo se conservan.
Entre los canales habituales de recogida de datos están los formularios de contacto, los boletines de noticias, el registro de cuenta, las compras como invitado, los comentarios en blogs y los chats en vivo de atención al cliente. En todos estos casos se explica la base jurídica del tratamiento, normalmente el consentimiento, el interés legítimo o la ejecución de un contrato.
Este tipo de políticas también detalla con quién se comparten los datos (por ejemplo, asesorías, proveedores tecnológicos, agencias de transporte o autoridades en caso de obligación legal), qué medidas de seguridad se aplican (como certificados SSL, sistemas antispam como reCAPTCHA y servidores en centros de datos de confianza) y cómo ejercer derechos como acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad o limitación del tratamiento. También es útil conocer herramientas para localizar tu teléfono Android en caso de pérdida o robo.
Además, muchas empresas especifican que el usuario puede revocar en cualquier momento el consentimiento para recibir comunicaciones comerciales, bastando con enviar un correo con un asunto tipo “BAJA” o “NO ENVIAR”, y recuerdan la posibilidad de reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos si se considera que no se está cumpliendo la normativa.
En redes sociales, los perfiles de las marcas de móviles se consideran igualmente entornos de tratamiento de datos, y normalmente se aclara que se utilizarán para informar sobre novedades, compartir contenidos y responder consultas, sin explotar indebidamente la información de los seguidores ni cruzarla para finalidades no esperadas.
Todo este contexto legal y de privacidad convive con la experiencia de compra y uso de los móviles Samsung, de modo que, además de fijarte en baterías, cámaras y pantallas, es buena idea revisar cómo maneja cada tienda o servicio la seguridad de tus datos personales y la transparencia en la información.
Con todo lo anterior, elegir entre un Galaxy S25, un S25 Ultra, un Z Flip6, un A56 5G, un A17 o un M22 pasa por tener muy claro tu presupuesto, el uso que vas a darle al smartphone, cuánto valoras la cámara, la autonomía, el diseño plegable o la compatibilidad con S Pen, y por entender que, más allá del marketing, las características técnicas y el soporte de software a largo plazo son los que marcan la diferencia en el día a día.