- Deezer es una plataforma francesa de streaming con más de 90 millones de canciones, radios, podcasts y playlists personalizadas como Flow.
- Ofrece plan gratuito con anuncios y varios planes de pago (Premium, HiFi, Duo, Family, Student) con audio hasta calidad CD y escucha sin conexión.
- Es compatible con ordenadores, móviles, consolas, smart TV, altavoces inteligentes, coches conectados y wearables, con apps dedicadas.
- Los artistas distribuyen su música mediante agregadores y disponen de Deezer for Creators para estadísticas, personalización y promoción.
Si te gusta la música y tienes un móvil en el bolsillo, es muy probable que hayas oído hablar de Deezer pero no tengas del todo claro qué es exactamente, cómo funciona y en qué se diferencia de Spotify u otras plataformas. No te preocupes, porque es una duda muy habitual: Deezer lleva muchos años en el mercado, pero mucha gente sigue sin conocer todo lo que ofrece.
A lo largo de este artículo vamos a ver con calma qué es Deezer, cómo nació, qué ofrece a oyentes y artistas, qué planes tiene, qué dispositivos soporta y cómo se financia. También veremos datos curiosos de su historia, acuerdos con discográficas, su expansión internacional y las herramientas que pone a disposición de creadores y sellos para subir y promocionar su música.
Qué es Deezer y cómo nació la plataforma
Deezer es una plataforma francesa de música en streaming que permite escuchar canciones, álbumes, radios y podcasts sin descargarlos, directamente desde Internet. Basta con registrarse para acceder a un enorme catálogo musical y crear tu propia biblioteca con listas de reproducción, favoritos y recomendaciones personalizadas.
La plataforma se lanzó en 2007 y se hizo famosa por ser uno de los primeros servicios de música en streaming gratuitos y legales del sector, incluso antes de que Spotify se popularizase. Empezó como un proyecto pionero en Francia y, tras varios años de acuerdos con entidades de gestión y discográficas, se fue expandiendo a otros países.
En sus primeros años, Deezer estaba muy centrado en el modelo de web 2.0: no era solo un reproductor, también una comunidad en torno a la música. Los usuarios podían enviarse mensajes privados, comentar en foros y blogs internos y compartir gustos musicales con otros miembros, algo que anticipaba el concepto de red social musical.
Con el paso del tiempo, el catálogo de Deezer fue creciendo de forma brutal: en 2008 ofrecía unos 3,6 millones de canciones, en 2010 ya trabajaba con miles de sellos independientes y en 2015 rondaba los 35 millones de temas. Hoy en día el servicio supera los 90 millones de canciones, decenas de miles de radios y más de 100 millones de playlists, tanto creadas por el equipo editorial como por la comunidad.
Cómo funciona Deezer para el usuario
La experiencia de Deezer está pensada para que cualquier persona pueda entrar, buscar un artista o una canción y empezar a escuchar en segundos. Desde el principio han intentado que la navegación sea sencilla y directa, con una interfaz limpia tanto en la web como en la app.
Una vez te registras (con correo, cuenta de Google, Facebook, etc.), puedes crear listas de reproducción, organizarlas en carpetas, marcar canciones como favoritas y descubrir nueva música a través de recomendaciones. Si buscas un tema que no está disponible en el catálogo, antiguamente existía incluso la opción de “pedir canción” para que intentaran incorporarla legalmente.
En la app móvil, Deezer se organiza en varias pestañas principales como Música, Podcasts, Favoritos y Buscar. En “Música” verás artistas, playlists y emisoras que encajan con tus gustos, así como géneros, tops, canales temáticos, contenido exclusivo y secciones para aprender idiomas con música y podcasts.
Desde la pestaña de “Favoritos” puedes acceder de un vistazo a tus listas, álbumes guardados, canciones preferidas, artistas seguidos y podcasts descargados. Es el centro neurálgico de tu biblioteca, tanto si escuchas música moderna como clásicos o programas hablados.
La pestaña de “Buscar” incluye un buscador clásico para encontrar artistas, canciones, álbumes, playlists y podcasts, pero también bloques de contenido no personalizado como destacados, géneros y categorías temáticas que ayudan a descubrir cosas nuevas cuando no sabes muy bien qué poner.
Funciones estrella: Flow, SongCatcher, letras y más
Uno de los elementos más característicos de Deezer es Flow, una mezcla infinita que combina tus canciones favoritas con nuevos descubrimientos. Está disponible tanto en móvil como en ordenador y se va adaptando a medida que utilizas la plataforma, marcando lo que te gusta y lo que no.
Dentro de Flow puedes elegir diferentes estados de ánimo con una rueda de moods: You & Me, Motivation, Chill, Melancholy, Focus o Party, entre otros. De esta forma la plataforma ajusta la selección de temas al ambiente que buscas, ya sea para concentrarte, relajarte, motivarte o montar una fiesta en casa.
Además del Flow principal, Deezer genera listas de reproducción personalizadas como Monday Discovery, Friday Releases o Sunday Chill, que se actualizan regularmente y se basan en tus hábitos de escucha. Todo pensado para que no te aburras con los mismos temas de siempre.
Otra función muy útil es SongCatcher, una herramienta integrada en la app que reconoce las canciones que están sonando a tu alrededor, similar a Shazam. Incluso puede identificar temas si los tarareas o los cantas, lo que viene genial cuando te engancha un estribillo y no sabes cómo se llama el tema.
Deezer también apuesta fuerte por las letras: muchas canciones cuentan con letras sincronizadas que se muestran en tiempo real y, en muchos casos, traducciones. Puedes buscar canciones por fragmentos de letra y compartir esos versos en redes sociales como Instagram, algo perfecto para los momentos “karaoke” o para estudiar idiomas.
Dimensión social y comunidad en Deezer
Desde sus inicios, Deezer se ha apoyado en la idea de que la música es más divertida cuando se comparte con otras personas. Por eso permite seguir a amigos, ver qué escuchan y acceder a sus listas de reproducción públicas para puntuarlas, copiarlas, hacerte fan o simplemente tomar ideas.
A nivel social, la plataforma ofrece mensajería, comentarios, fichas de usuario y opciones para compartir música en redes. Puedes enviar listas o canciones a otras personas, publicar enlaces en historias de Instagram o Facebook, incrustar un reproductor en tu web mediante widgets y, en general, mover tu música favorita por Internet sin demasiadas complicaciones.
Deezer ha tenido también un marcado componente de blog, foros y comunidad donde se comentan artistas, nuevas funciones y novedades del sector. Esta parte ha ido evolucionando con los años hacia una Comunidad oficial donde los usuarios pueden resolver dudas, sugerir mejoras o seguir las noticias de la plataforma.
Entre las funciones sociales más llamativas en la actualidad están las herramientas como Shaker, que mezcla playlists con amigos para comparar gustos, o el Music Quiz, un trivial musical para demostrar cuánto sabes, ya sea jugando solo o con otras personas.
Incluso existe Deezer Club, un programa que ofrece la posibilidad de ganar entradas para eventos en directo exclusivos, lo que refuerza ese punto de comunidad y de experiencias más allá del simple streaming pasivo.
Catálogo musical, radios y podcasts
A nivel de contenido, Deezer compite de tú a tú con las grandes plataformas: más de 90 millones de canciones, miles de sellos independientes y grandes discográficas como Universal, Sony o Warner (con distintas etapas de acuerdos a lo largo de los años), además de un papel importante de distribuidoras y agregadores digitales.
La plataforma alberga también más de 30.000 emisoras de radio online y un volumen enorme de playlists editoriales y de usuarios. Las listas oficiales de Deezer cubren prácticamente cualquier género, década, ambiente sonoro o situación cotidiana que te imagines.
En cuanto a podcasts, la sección específica muestra programas populares y recomendados, organizados por categorías y duración, lo que viene muy bien para elegir algo que te cuadre con el tiempo que tienes en un trayecto o entrenamiento. En algunos países como Alemania, Países Bajos y Austria incluso ofrece audiolibros dentro de la plataforma.
Deezer también ha trabajado contenido especial para escenas musicales concretas y proyectos editoriales, reforzando su carácter de servicio curado y no solo un repositorio gigantesco de canciones.
En su momento, la plataforma llegó a permitir que los usuarios subieran sus propias canciones en MP3 (con ciertos límites de tamaño y controles de calidad) para compensar la ausencia de algunos sellos o artistas en el catálogo. Ese material pasaba filtros y, si todo estaba correcto, quedaba disponible para otros usuarios.
Planes y tipos de suscripción en Deezer
Como ocurre con la mayoría de servicios de streaming, Deezer se sostiene con un modelo mixto de publicidad y suscripciones de pago. Casi todo el catálogo está disponible tanto para quienes usan la cuenta gratuita como para quienes se suscriben a un plan de pago, pero con diferencias claras en funciones y calidad.
El nivel sin pagar es Deezer Free: permite escuchar música con anuncios intercalados, en modo aleatorio en móvil y con calidad MP3 a 128 kbps. Los saltos entre canciones están limitados y no puedes controlar tanto la reproducción como en los planes de pago.
Después encontramos Deezer Premium, la suscripción estándar: sin anuncios, con posibilidad de escuchar cualquier canción a la carta, descargar para uso sin conexión y calidad MP3 a 320 kbps. Es la opción más parecida a Spotify Premium en cuanto a experiencia y suele incluir un primer mes de prueba gratuito en muchos mercados.
Para los más exigentes con el sonido, existe Deezer HiFi, que añade audio en formato FLAC con calidad de CD (16 bits, 44,1 kHz, 1411 kbps) y acceso a la app 360 by Deezer, con contenido en 360 Reality Audio de Sony. También hay versiones familiares como Family HiFi, que combinan sonido de alta fidelidad con varios perfiles en una sola suscripción.
La plataforma ofrece variaciones de precio como planes para estudiantes con descuento, opciones familiares para hasta seis perfiles y el plan Duo para dos cuentas Premium. En algunos casos concretos pueden existir promociones con operadoras de telefonía, televisiones de pago o servicios asociados (por ejemplo, acuerdos con TV Azteca o empresas como Orange, Globoplay, etc.).
Dónde se puede usar Deezer: dispositivos y compatibilidad
Una de las grandes bazas de Deezer es su enorme compatibilidad con todo tipo de dispositivos y sistemas. No se limita al navegador del ordenador: la idea es que puedas llevar tu cuenta y tus playlists a prácticamente cualquier pantalla o altavoz que tengas en casa o en el coche.
En ordenadores, Deezer funciona tanto en Windows como en macOS, además de en navegadores como Chrome, Firefox, Edge, Safari u Opera. También se integra en algunas consolas como Xbox 360, Xbox One, Xbox Series X y PlayStation (PS3, PS4, PS5 y PSVita).
En móviles y tablets, la app está disponible para Android, iOS (incluido iPadOS) y en su día Windows Phone. Eso incluye también compatibilidad con wearables como relojes Galaxy Watch, Fitbit o dispositivos con Wear OS, desde los que puedes controlar la reproducción o escuchar listas descargadas.
En el salón, Deezer se ejecuta en numerosas Smart TV de marcas como Samsung, LG o Sony, además de reproductores multimedia como Apple TV, Roku, Amazon Fire TV, dispositivos con Android TV y plataformas de tele como webOS o Tizen OS, e incluso asistentes como Alexa que permiten usar Alexa como altavoz externo. Aparatos como Xiaomi Mi Box S o NVIDIA Shield TV también cuentan con app dedicada.
En el coche, la plataforma se integra con sistemas Automotive OS y otros entornos conectados, permitiendo escuchar Flow y demás contenido sin anuncios, con saltos ilimitados y calidad HiFi si tu plan lo permite. Incluso hay acuerdos con algunas compañías aéreas para ofrecer streaming a bordo en determinados vuelos.
Modelo de negocio, acuerdos y cuestiones legales
Para poder ofrecer música de forma legal, Deezer ha tenido que cerrar acuerdos con entidades de gestión de derechos como la francesa SACEM y con grandes discográficas (Universal, Sony BMG, Because Music, Naïve, entre muchas otras), además de miles de sellos independientes.
Estos acuerdos suelen implicar anticipos millonarios a las majors (del orden de varios millones de euros) para obtener licencias a nivel regional o europeo, así como el compromiso de repartir un porcentaje de los ingresos mensuales en función de las reproducciones. En su día, por ejemplo, la tarifa se fijó en hasta 1,5 céntimos por pista escuchada, siempre dependiente de lo pactado con cada socio.
Las condiciones de uso de la plataforma dejan claro que la música se ofrece exclusivamente para uso privado y familiar, prohibiendo el uso comercial sin licencia, la extracción masiva de archivos o cualquier sistema que eluda las protecciones técnicas. De hecho, hubo casos como el de un desarrollador de herramientas para saltarse las limitaciones de Deezer, condenado económicamente y con pena de prisión en suspenso.
No todas las relaciones con las discográficas han sido sencillas: hubo momentos en los que sellos como Warner retiraron temporalmente sus catálogos o plantearon restricciones al modelo gratuito. También se produjeron disputas legales con compañías como Universal Music, que derivaron en medidas cautelares para permitir seguir usando su repertorio mientras se resolvía el conflicto de fondo.
A pesar de estos roces, Deezer ha logrado consolidarse como un servicio plenamente legal, apoyándose también en acuerdos con plataformas de música libre como Jamendo, que permiten incorporar catálogos de artistas que optan por licencias específicas y modelos alternativos de remuneración.
Cómo se paga a los artistas en Deezer
Deezer utiliza, en la práctica, el modelo pro-rata clásico: se suma todo el dinero generado por suscripciones y publicidad y se reparte entre los titulares de derechos según el porcentaje de streams que obtienen en un periodo. Por eso no existe una cifra fija por reproducción, sino estimaciones medias.
Algunas organizaciones han calculado que Deezer puede rondar, de media, pagos de alrededor de 0,0064 dólares por stream, una cifra similar a la de otros servicios con nivel gratuito como Spotify o Amazon Music, pero por debajo de plataformas centradas solo en suscripciones como Apple Music o Napster.
La propia compañía ha explorado alternativas como el User Centric Payment System (UCPS) o sistema centrado en el usuario. En este modelo, lo que tú pagas como suscriptor se reparte exclusivamente entre los artistas que escuchas, sin mezclarlo con el resto de usuarios. La idea es beneficiar a artistas pequeños con audiencias muy fieles frente a megastars que acaparan buena parte del pastel en el sistema pro-rata.
Además, Deezer ha ido reforzando la transparencia hacia creadores y sellos a través de herramientas analíticas que permiten ver de forma detallada cuántos streams obtiene cada pista, desde qué países, en qué playlists y con qué evolución en el tiempo. Esto ayuda a planificar campañas promocionales y entender mejor el retorno económico.
En paralelo, entidades de gestión y asociaciones de artistas han debatido sobre estos modelos, alertando sobre riesgos como la concentración del mercado, el papel de la publicidad y la necesidad de un reparto más equitativo entre intérpretes y productores.
Subir y distribuir tu música en Deezer
Si eres artista o llevas un sello, es importante saber que Deezer no permite que subas tu música directamente a la plataforma de forma individual. Igual que ocurre con la mayoría de DSPs (digital service providers), necesitas pasar por una distribuidora digital o agregador autorizado para subir tu música a servicios como Spotify.
Empresas como La Cupula Music, RouteNote y muchas otras distribuidoras se encargan de revisar tus lanzamientos, comprobar que cumplen los estándares de calidad, validar metadatos y enviarlos a Deezer y al resto de servicios de streaming. De esta forma se evita el fraude, se protege el copyright y se mantiene un catálogo ordenado.
En estas distribuidoras puedes optar por distintos modelos: subir tu música gratis a cambio de compartir un porcentaje de los ingresos o pagar una cuota fija para quedarte con el 100% de lo generado. En cualquier caso, su papel es imprescindible para que tus temas aparezcan correctamente en Deezer, Spotify, Apple Music y demás plataformas grandes.
Una vez tu música está en Deezer, el siguiente paso es reclamar tu perfil en Deezer for Creators, la herramienta oficial para artistas, sellos y managers. Desde ahí puedes personalizar la foto, escribir una biografía, fijar un lanzamiento destacado en la parte superior y consultar estadísticas detalladas.
Deezer for Creators muestra datos de streams, oyentes, listas de reproducción, países, edades, sexo, plataformas y más, tanto en versión web como en su app móvil para Android e iOS. Además, genera tarjetas y logros compartibles para alardear de hitos como entradas en playlists importantes o subidas de escuchas tras una campaña.
Herramientas extra para promocionar música en Deezer
Más allá de lo que ofrece la propia plataforma, muchos artistas complementan su estrategia con herramientas externas de marketing como PUSH.fm u otras similares, pensadas para centralizar enlaces, potenciar pre-guardados y gamificar la relación con los fans.
Los llamados Smart Links permiten crear una página de aterrizaje con enlaces a Deezer, Spotify, Apple Music y otros servicios, de forma que compartes una sola URL y cada fan elige su plataforma favorita. Estas páginas suelen ser personalizables en diseño, dominios y llamados a la acción.
También son muy populares las campañas de pre-save (pre-guardar), que permiten a los usuarios de Deezer y otros servicios añadir tu single o álbum a su biblioteca antes del lanzamiento oficial. Cuantos más pre-guardados consigas, más señales positivas recibe la plataforma y más opciones tienes de entrar en playlists editoriales o en recomendaciones automáticas.
Otro recurso interesante son los llamados Content Unlocks o desbloqueos de contenido, donde se pide a los fans realizar acciones concretas (seguir en redes, guardar una canción, hacer like a una playlist) a cambio de recompensas como descargas exclusivas o códigos especiales. Estas campañas se integran con Deezer y otras plataformas sociales.
Por último, las propias estadísticas de herramientas externas ayudan a entender qué enlaces funcionan mejor, qué plataformas usan tus oyentes y en qué países tienes más tirón, lo que permite afinar todavía más tu estrategia centrada en Deezer y el resto de canales digitales.
Deezer se ha convertido, con el paso de los años, en mucho más que una simple app para poner música de fondo: combina un catálogo descomunal, audio de calidad, funciones inteligentes como Flow y SongCatcher, herramientas profesionales para artistas, amplia compatibilidad con dispositivos y un fuerte foco internacional, lo que la convierte en una opción muy sólida tanto para quienes solo quieren escuchar sus canciones favoritas como para quienes buscan vivir de su música en el ecosistema del streaming.