- Valve confirma que los juegos verificados en Steam Deck se considerarán verificados en Steam Machine.
- El sistema de verificación será menos restrictivo gracias a la mayor potencia y resolución del nuevo hardware.
- Steam Machine utilizará SteamOS y mantendrá la filosofía plug and play para facilitar el uso en el salón.
- Precio y fecha de lanzamiento siguen sin confirmarse, pese a los rumores y filtraciones.

La próxima Steam Machine de Valve apunta a llegar al salón con una gran ventaja bajo el brazo: un catálogo de juegos ya testados y optimizados gracias al trabajo previo realizado con Steam Deck. La compañía ha confirmado que el sistema de verificación que se utiliza en la consola portátil será la base para garantizar qué títulos funcionarán sin complicaciones en su nuevo PC compacto.
Eso significa que, desde el primer día, quienes conecten la Steam Machine a su televisor o monitor tendrán a su disposición cientos de juegos con la insignia de verificación, heredada directamente de Steam Deck. Esta estrategia encaja con la filosofía de Valve de ofrecer una experiencia lo más parecida posible a una consola: encender, elegir un título y jugar, sin necesidad de andar trasteando con configuraciones complicadas.
Los juegos verificados de Steam Deck contarán también como verificados en Steam Machine
Valve ha detallado que, a nivel práctico, la regla general será sencilla: si un juego ya está marcado como «Verificado» en Steam Deck, obtendrá automáticamente la condición de compatible en Steam Machine. Lawrence Yang, diseñador de la compañía, explicó en una entrevista que el proceso de revisión para el nuevo hardware será menos restrictivo que el actual de la portátil.
La clave está en que muchas de las limitaciones de Steam Deck tienen que ver con su pantalla pequeña y resolución modesta —en torno a 720p u 800p—, así como con la potencia disponible en un dispositivo portátil. Al dar el salto a un formato de sobremesa, con más músculo gráfico y térmico, buena parte de esos condicionantes desaparecen y se reduce el número de aspectos susceptibles de generar problemas.
En este contexto, los desarrolladores podrán seguir utilizando la misma guía de adaptación que Valve publicó para Steam Deck, aunque se introducirán ajustes relacionados principalmente con la resolución y la forma de mostrar la interfaz en pantallas grandes. Para muchos estudios, sobre todo los más pequeños en Europa y España, esto supone un ahorro de tiempo y recursos al no tener que afrontar una batería de pruebas totalmente distinta.
Valve ya había adelantado que Steam Machine será sustancialmente más potente que Steam Deck, hasta el punto de que la propia compañía habla de un rendimiento varias veces superior. Ese salto de hardware reduce el riesgo de cuellos de botella y abre la puerta a que más juegos alcancen la etiqueta de verificación sin necesidad de tantos compromisos gráficos.
La única gran excepción dentro de este plan serán los títulos de realidad virtual. Yang y otros responsables de Valve han puntualizado que, en el caso de experiencias VR —especialmente de cara al nuevo hardware de realidad virtual y al dispositivo Steam Frame—, se aplicará un circuito de verificación independiente, con requisitos de rendimiento y estabilidad más exigentes.
Un catálogo verificado amplio desde el lanzamiento

Al trasladar directamente la verificación de Steam Deck a Steam Machine, Valve se asegura de que el nuevo equipo de sobremesa arranque con un catálogo considerablemente maduro. Para el usuario medio, esto implica que podrá encender el dispositivo, iniciar sesión en su cuenta y encontrar buena parte de su biblioteca actual ya evaluada para funcionar correctamente sin tener que hacer pruebas por su cuenta.
El sistema de «juegos verificados» nació precisamente para evitar dudas: en Steam Deck indica si un título mantiene un rendimiento estable, presenta una interfaz legible en una pantalla pequeña y reconoce correctamente los controles. En Steam Machine, estos criterios se adaptarán al hecho de estar frente a un televisor del salón o un monitor de escritorio, con resoluciones que subirán a 1080p o 1440p como estándar.
Todo apunta a que, con la nueva máquina, quedarán atrás resoluciones bajas como 720p o 800p, típicas de una portátil. La verificación, en cambio, seguirá vigilando aspectos como la compatibilidad con Proton —la capa que permite ejecutar juegos de Windows sobre Linux/SteamOS— y la correcta detección de mandos y periféricos, puntos clave para lograr una experiencia sin sobresaltos.
Para las editoras, obtener la insignia de verificación aporta varias ventajas. Por un lado, genera más confianza entre los compradores, que saben de antemano que el título ha pasado por una serie de comprobaciones técnicas. Por otro, puede traducirse en mayor visibilidad dentro de la tienda de Steam mediante secciones destacadas, algo que en Steam Deck sucede con el apartado «Great on Deck» y que se espera tenga su equivalente en Steam Machine.
En el mercado europeo, donde el PC comparte espacio con las consolas de sobremesa clásicas en muchos hogares, este tipo de información clara puede inclinar la balanza a la hora de decidir entre un sistema u otro. Un catálogo amplio y bien señalado facilita que la Steam Machine se perciba como una alternativa plug and play a las consolas tradicionales, pero con las ventajas propias del ecosistema Steam.
Steam Machine: más potencia, mismo enfoque plug and play
Más allá del catálogo, Valve insiste en que su nueva Steam Machine está concebida como un PC de salón fácil de usar, que se integra en la configuración habitual del hogar junto a la televisión. Se trata de un mini-PC de volumen muy contenido, en torno a los 3,9 litros, que se comercializará con SteamOS preinstalado, aunque la compañía ha dejado claro que no habrá impedimentos para instalar Windows si el usuario lo prefiere.
Las especificaciones exactas siguen sin detallarse al completo, pero la compañía sitúa su rendimiento en una franja comparable o superior a la mayoría de PCs de juego actuales según sus propias encuestas de hardware. La idea es que pueda mover con soltura títulos contemporáneos a resoluciones de alta definición y con una calidad gráfica alineada con lo que hoy se espera de una máquina de salón.
Este enfoque enlaza con la conocida filosofía de Valve de «simplemente funciona«: el usuario no debería tener que preocuparse de drivers, configuraciones avanzadas ni ajustes complicados para disfrutar de sus juegos. SteamOS, basado en Linux, pone el foco en una interfaz pensada para mando, acceso rápido a la biblioteca y actualizaciones transparentes.
En Europa y España, donde muchos jugadores ya utilizan Steam en ordenadores de sobremesa tradicionales, la Steam Machine pretende consolidar ese ecosistema en el salón, ofreciendo una experiencia cercana a la de una consola, pero sin renunciar a las ventajas del PC, como la libertad de instalar otros sistemas operativos, modificar opciones avanzadas o ampliar el catálogo con títulos de todo tipo.
Este equilibrio entre comodidad y flexibilidad será uno de los elementos que más mirarán los usuarios a la hora de decidir si dan el salto a la nueva propuesta de Valve, sobre todo si ya cuentan con un PC relativamente moderno en casa o una Steam Deck que cubre parte de sus necesidades de juego portátil.
Facilidades para los desarrolladores y un proceso menos restrictivo
Desde el punto de vista de los estudios, especialmente los europeos que distribuyen sus juegos en la región, Valve quiere que el proceso de adaptación a Steam Machine sea lo menos traumático posible. La compañía ha remarcado que los criterios de verificación serán más flexibles que en Steam Deck, en buena medida porque la nueva máquina no arrastra los mismos límites de potencia o de formato de pantalla.
En la práctica, esto se traduce en que muchos juegos que en la portátil pueden presentar dudas de rendimiento o de legibilidad de la interfaz, en Steam Machine podrán obtener la insignia con más facilidad. No es lo mismo optimizar para una pantalla pequeña y un chip móvil contenido que para un equipo de salón más holgado en recursos.
Valve anima a los desarrolladores a seguir apoyándose en la documentación técnica ya existente para Steam Deck, que se actualizará con secciones específicas para Steam Machine, sobre todo en lo que respecta a resoluciones objetivo, escalado de interfaz y pruebas en pantallas grandes. Este enfoque unificado reduce la duplicidad de trabajo y permite que los estudios centren sus esfuerzos en pulir detalles en lugar de rehacer todo el proceso.
Al mismo tiempo, la compañía mantiene un circuito particular para las experiencias de realidad virtual, donde el objetivo es garantizar una fluidez y una estabilidad superiores, algo crucial para evitar mareos y molestias al usuario. En este terreno, los criterios de verificación serán más duros y exhaustivos, tanto para Steam Machine como para el resto de hardware de Valve centrado en VR.
El resultado de todo este planteamiento es un ecosistema en el que la verificación actúa como sello de calidad transversal a varios dispositivos, con Steam Deck como banco de pruebas inicial y Steam Machine como plataforma de sobremesa que hereda buena parte de ese trabajo, reduciendo barreras tanto para estudios consolidados como para desarrolladores independientes.
Precio, disponibilidad y expectativas de los jugadores
Aunque la hoja de ruta técnica está cada vez más clara, Valve sigue guardando silencio sobre dos cuestiones clave: precio final y fecha exacta de lanzamiento. La compañía ha situado la llegada de Steam Machine en 2026, pero todavía no ha concretado el día en que se podrá reservar ni cuánto costarán las diferentes configuraciones.
En el sector se han publicado filtraciones y estimaciones que apuntan a modelos con almacenamiento de alta capacidad con precios que superarían con holgura la barrera de los mil dólares al cambio, pero por ahora se trata de información sin confirmar oficialmente. También se ha especulado con la posibilidad de variantes «básicas» con menos memoria o incluso sin almacenamiento incluido, pensadas para abaratar el coste de entrada.
En España y otros países europeos, el precio será un factor determinante para que Steam Machine pueda competir con las consolas tradicionales y con los PCs montados por piezas. Muchos jugadores señalan como requisito imprescindible que el dispositivo ofrezca un rendimiento comparable al de una consola moderna a un coste razonable, ya que de lo contrario preferirán mantenerse en su configuración actual.
Además del precio, los usuarios prestan especial atención a la experiencia de uso en el salón: arranque rápido, interfaz cómoda con mando, ruido contenido y un catálogo bien indicado con etiquetas de compatibilidad claras. La decisión de Valve de vincular la verificación de Steam Deck con la de Steam Machine juega a su favor en este último punto.
Mientras tanto, la compañía continúa perfilando otros elementos de su ecosistema, como el nuevo Steam Controller y accesorios pensados para minimizar problemas típicos del juego en PC, incluido el comportamiento irregular de algunas conexiones inalámbricas. Todo ello apunta a un intento de reforzar la idea de que el usuario pueda conectar la máquina y ponerse a jugar sin mayores preocupaciones técnicas.
Con una Steam Machine concebida como PC compacto de salón, un programa de verificación heredado y simplificado respecto a Steam Deck, y una clara apuesta por la filosofía plug and play, Valve prepara el terreno para lanzar un dispositivo que quiere sentirse tan sencillo como una consola pero con el enorme catálogo y la flexibilidad del ecosistema Steam; a falta de conocer precio y disponibilidad exactos, la garantía de que los juegos verificados en Steam Deck también lo estarán en Steam Machine se perfila como uno de los argumentos más sólidos para quienes valoran llegar a casa, encender la tele y jugar sin complicarse la vida.
