- La cuenta Zap Actu GTA6 difundió falsas filtraciones de GTA 6 generadas con IA que llegaron a millones de usuarios.
- Tras la polémica, su responsable reconoció que todo el material era sintético y pidió disculpas, alegando un “experimento social”.
- La combinación de hype, algoritmos y herramientas de IA está disparando la desinformación sobre GTA 6 en Europa y el resto del mundo.
- Rockstar mantiene el silencio sobre el gameplay real mientras crecen los intentos de fraude y los debates sobre regulación de la IA en la UE.
En las últimas semanas, Grand Theft Auto VI ha vuelto a situarse en el centro de la conversación, pero no por un nuevo tráiler oficial ni por un anuncio de Rockstar, sino por una supuesta filtración de GTA 6 con IA que ha recorrido medio mundo a través de X, TikTok, YouTube y Discord. Millones de jugadores, también en España y en el resto de Europa, dieron por real un material que en realidad había sido generado por herramientas de inteligencia artificial.
La combinación de retraso del lanzamiento, hambre de novedades y algoritmos ha creado el caldo de cultivo perfecto para que cualquier clip mínimamente verosímil se convierta en “la gran filtración definitiva” del juego. Lo que a primera vista parecía un vistazo exclusivo al gameplay de Lucía y Jason ha terminado destapándose como un experimento que evidencia lo sencillo que resulta hoy colar filtraciones falsas de GTA 6 hechas con IA.
Cómo nació la supuesta filtración de GTA 6 con IA
El origen del último gran engaño está en la cuenta Zap Actu GTA6, muy conocida entre los seguidores de la saga por compartir desde hace años contenidos relacionados con GTA. A partir de mediados de noviembre de 2025, este perfil empezó a publicar en X imágenes y pequeños vídeos que presentaba como grabaciones filtradas desde dentro de los estudios de Rockstar Games.
Los primeros clips tuvieron una acogida relativamente discreta, con apenas unos miles de me gusta y decenas de miles de visualizaciones, pero bastó con que el algoritmo de recomendación de la plataforma los pusiera delante de más usuarios para que comenzaran a ganar tracción. La narrativa de que se trataba de material interno, supuestamente enviado por “cuentas anónimas”, ayudó a que el contenido se compartiese a toda velocidad.
En cuestión de días, los vídeos cruzaron fronteras: cuentas de fans en España, Francia, Italia o Alemania empezaron a resubir los clips, servidores de Discord dedicados a GTA 6 los analizaban fotograma a fotograma y canales de YouTube los incluían en recopilaciones de “filtraciones”. Una parte importante del público asumió sin demasiadas dudas que estaba viendo builds internas de GTA 6, pese a que aún no existe gameplay oficial publicado por Rockstar.
Este contexto de expectación extrema se vio reforzado por la reciente confirmación de que el juego se retrasa hasta el 19 de noviembre de 2026 en PlayStation 5 y Xbox Series X|S, lo que amplía el periodo en el que las filtraciones —reales o falsas— pueden dominar la conversación en redes.
El vídeo de Lucía que se hizo viral: lluvia, playa y millones de reproducciones
El punto de inflexión llegó con un clip en el que se veía a Lucía, una de las protagonistas de GTA 6, caminando por un paseo marítimo bajo la lluvia. El entorno mostraba cielos densos, iluminación natural muy sofisticada y transiciones atmosféricas suaves, con un grado de detalle que muchos calificaron de “demasiado real para ser un videojuego”.
El vídeo fue publicado primero en X por Zap Actu GTA6 y, casi al mismo tiempo, apareció en TikTok, donde la naturaleza efímera y viral de la plataforma disparó su alcance. En pocas horas, el clip superó los 8 millones de visualizaciones en X y acumuló millones de reproducciones adicionales en TikTok, antes de ser borrado de su ubicación original.
A pesar de que las notas de la comunidad de X y varios especialistas señalaban que el metraje presentaba fallos típicos de la IA generativa —distorsiones en los vehículos, animaciones extrañas en algunos NPC, pequeños artefactos en el entorno—, el vídeo se instaló en el imaginario colectivo como la “mayor filtración de GTA 6 hasta la fecha”. La calidad gráfica que mostraban algunos clips contribuyó a esa confusión.
En España, diversos medios y creadores de contenido se vieron obligados a matizar en vídeos y artículos que no existía todavía gameplay oficial del nuevo Grand Theft Auto más allá de las filtraciones verificadas de 2022, que correspondían a una versión temprana con menús de depuración y modelos aún sin pulir. Aun así, para cuando llegaron esas aclaraciones, miles de jugadores daban por hecho que el vídeo de Lucía bajo la lluvia era auténtico.
En paralelo, empezaron a circular otros clips supuestamente extraídos de la misma build, donde Jason aparecía junto a una estación de servicio o sentado en unas gradas, todos ellos con un acabado muy cinemático y una calidad gráfica que superaba ampliamente a GTA V. El patrón era similar: publicación en X, resubida en TikTok y YouTube, eliminación rápida y difusión masiva a través de capturas y descargas previas.
Zap Actu GTA6 admite la broma: todo estaba generado con IA
La situación terminó por desbordarse cuando el Discord de Zap Actu GTA6 se llenó de usuarios pidiendo explicaciones y medios internacionales empezaron a preguntar directamente por el origen del material. Ante la presión, el responsable de la cuenta decidió reconocer lo que muchos ya sospechaban: ninguno de los vídeos era una filtración real.
En un mensaje publicado en X, posteriormente borrado, y en conversaciones con medios como IGN, el creador explicó que todo el contenido se había generado íntegramente con herramientas de IA. El objetivo, según su versión, era “observar las reacciones de la gente y demostrar lo fácil que resulta en 2025 borrar la línea entre la realidad y el contenido generado por IA” cuando se trata de un juego tan esperado.
El propio Zap Actu aseguró que aproximadamente la mitad de los espectadores dio por buenos los vídeos, mientras que el resto dudó desde el principio o detectó los errores propios de la IA. Para él, esa proporción ya ilustra hasta qué punto la frontera entre filtración auténtica y montaje sintético se ha vuelto borrosa en el ecosistema actual de redes sociales.
Tras la confesión, la cuenta eliminó buena parte de las publicaciones originales, cambió su nombre a Actuzz Mag y el autor pidió disculpas a los fans que se sintieron frustrados, decepcionados o engañados. Afirmó que no había intención de causar daño ni de obtener beneficios económicos, y que no había recibido ingresos por la monetización de X durante los días de máxima viralidad.
Aun así, la explicación no ha convencido a todo el mundo. Algunos seguidores señalan que la cuenta llevaba años construyendo una reputación dentro de la comunidad de GTA y que resulta difícil creer que su responsable no previera el impacto de estos vídeos. Otros apuntan a que, por su volumen de interacciones, el perfil muy probablemente cumplía los requisitos para monetizar en X, lo que sugiere que el experimento pudo tener también un componente económico, más allá de la supuesta intención “didáctica”.
Más allá de un caso aislado: desinformación, hype y algoritmos
El episodio de Zap Actu GTA6 no surge en el vacío. Durante los últimos meses se ha consolidado una auténtica oleada de tráilers falsos y montajes de GTA 6 hechos con IA que circulan por YouTube, X y TikTok presentados como filtraciones exclusivas. Muchos de ellos toman como base las filtraciones reales de 2022 y el primer tráiler oficial, mezclando elementos para construir escenas que parecen plausibles a primera vista.
En estas piezas, la IA se utiliza para generar escenarios urbanos ultra detallados, climas dinámicos espectaculares y NPC con comportamientos aparentemente orgánicos, capaces de interactuar entre sí con naturalidad. A simple vista, el resultado puede recordar más a un documental o a metraje real que a un videojuego, lo que complica enormemente la tarea de distinguir lo auténtico de lo fabricado. Muchos de estos efectos son posibles gracias a avances descritos en detalles técnicos cada vez más complejos.
La cosa se complica aún más cuando creadores con cierto peso en redes deciden poner a prueba los límites del sistema. El youtuber Jeffery Phillips, por ejemplo, realizó en 2025 un experimento consistente en repetir en X y Reddit un dato completamente falso: la supuesta inclusión en GTA 6 de un botón para hacer “twerking”. A base de insistir, generar conversación y apoyarse en vídeos creados con IA, llegó a conseguir que Google indexara esa mentira y la mostrara en resúmenes destacados como si fuese información fiable. La admisión posterior del propio Phillips sobre la forzó correcciones en buscadores.
Solo cuando el propio Phillips reconoció públicamente que se trataba de una campaña deliberada de desinformación, el buscador corrigió sus resultados. Sin embargo, muchos de los vídeos que acompañaban aquella broma siguen activos en YouTube, y aparecen de vez en cuando como sugerencias relacionadas con GTA 6, alimentando un ecosistema en el que la veracidad pasa a un segundo plano frente a la capacidad de generar clics.
Este panorama revela hasta qué punto los algoritmos de recomendación favorecen los contenidos espectaculares y polémicos, sin distinguir demasiado si son auténticos o no. Plataformas como YouTube han anunciado para limitar la monetización de vídeos generados por IA que se presenten como reales, pero una búsqueda rápida deja claro que, en la práctica, la desinformación visual sigue campando a sus anchas.
La IA como reto global: de GTA 6 a las celebridades y la política
El caso de la supuesta filtración de GTA 6 con IA es solo la punta de un iceberg mucho mayor. La inteligencia artificial generativa se utiliza ya de forma masiva para crear deepfakes de actores, figuras públicas y personajes de ficción, muchas veces sin su consentimiento y con fines comerciales dudosos o directamente fraudulentos.
En los últimos años, rostros tan conocidos como Tom Hanks, Keanu Reeves o Morgan Freeman han aparecido en anuncios o vídeos promocionando productos y planes de inversión con los que no tenían ninguna relación, generados a partir de modelos de IA entrenados con su imagen y su voz. En varios casos, las celebridades han tenido que desmentir públicamente estas campañas y reclamar la retirada de los contenidos.
Para intentar contener el problema, algunos actores y creadores están invirtiendo en servicios especializados de monitorización y retirada de deepfakes en redes sociales. Sin embargo, la respuesta suele ser lenta y reactiva: el vídeo se elimina después de hacerse viral, cuando el daño reputacional —y en muchas ocasiones, el beneficio económico para quien lo difundió— ya está hecho.
El ámbito institucional tampoco permanece al margen. Países como Japón han pedido formalmente a empresas como OpenAI que eviten usos que vulneren el copyright de personajes de anime y videojuegos, después de que usuarios generaran vídeos con herramientas como Sora 2 utilizando franquicias tan populares como One Piece, Demon Slayer, Pokémon o Mario. Estas aplicaciones son capaces de producir en segundos clips en 1080p con audio, lo que multiplica el volumen de material difícil de rastrear y controlar.
En Europa, el debate sobre la regulación de la IA está especialmente vivo. Instituciones comunitarias estudian fórmulas para exigir etiquetas claras en el contenido generado artificialmente y para limitar el uso de la imagen y la voz de las personas sin permiso. No obstante, los avances legislativos van más lentos que la propia evolución tecnológica, y la realidad es que hoy cualquiera con una tarjeta gráfica modesta y acceso a ciertas herramientas puede crear vídeos falsos muy convincentes sobre prácticamente cualquier tema, desde videojuegos hasta discursos políticos.
Rockstar, el silencio estratégico y la impaciencia de los jugadores
Todo este ruido informativo choca frontalmente con la estrategia de comunicación de Rockstar Games, tradicionalmente muy controlada. Más allá del primer tráiler oficial, de la confirmación de la fecha de lanzamiento y del reconocimiento de la grave filtración sufrida en 2022, el estudio no ha mostrado todavía gameplay acabado de GTA 6 ni ha ofrecido demasiados detalles concretos sobre sus sistemas.
Lo poco que se sabe de forma oficial es que la nueva entrega llegará en exclusiva a PS5 y Xbox Series X|S en su lanzamiento, que contará con dos protagonistas —Lucía y Jason— con una dinámica que recuerda a Bonnie y Clyde, y que la historia transcurre en un territorio llamado Leonida, inspirado claramente en el estado de Florida. No hay anuncio confirmado de versión para PC, ni de posibles adaptaciones a futuras consolas, aunque los rumores y las especulaciones no paran de crecer.
Ese silencio calculado, sumado al recuerdo de lo que supusieron GTA V y Red Dead Redemption 2 en su momento, ha elevado las expectativas hasta niveles casi imposibles. Cada frame del tráiler, cada captura oficial y cada declaración mínima se analizan al detalle en foros, subreddits y comunidades de Discord, generando teorías sobre el mapa, las misiones, las actividades secundarias o el comportamiento de los NPC.
En este contexto, no sorprende que un vídeo verosímil generado con IA logre colarse como filtración incluso entre jugadores veteranos. La idea de ser uno de los primeros en ver “cómo se mueve de verdad GTA 6” empuja a muchos usuarios a compartir sin comprobar demasiado la fuente ni el origen del material. Y cuanto más se comparte, más lo premian los algoritmos, reforzando un círculo que beneficia a quien difunde el contenido, sea real o no.
Ante esta situación, tanto en España como en otros países europeos han proliferado artículos y guías que intentan enseñar a detectar filtraciones falsas: se anima a fijarse en iluminaciones poco naturales, errores en las manos o las caras, físicas que no terminan de encajar o elementos reciclados de demos conocidas de IA. Sin embargo, incluso quienes elaboran estas guías reconocen que cada vez es más difícil distinguir a simple vista dónde termina el motor gráfico y dónde empieza el generador de vídeo.
El episodio de Zap Actu GTA6 deja a la comunidad con una sensación agridulce. Por un lado, ha servido para poner sobre la mesa el problema de las filtraciones falsas de GTA 6 hechas con IA y para recordar que nadie está a salvo de caer en un engaño bien ejecutado. Por otro, ha demostrado que, mientras no llegue gameplay oficial y la fecha de lanzamiento siga lejos, la tentación de creer en el próximo vídeo espectacular que aparezca en el feed seguirá siendo muy fuerte, aunque al final resulte ser solo otra creación de la inteligencia artificial.